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¡Paso a la juventud!

En el mundo entero, los jóvenes son las
mayores víctimas de la explotación y de la violencia
capitalista. Es la juventud quien más sufre los índices
alarmantes de desempleo, la que es enviada por sus gobiernos
para morir en las guerras de rapiña y saqueo, la que es
privada de la educación y de la cultura, la que es agredida y
asesinada por el racismo y por el neo-nazismo. La juventud es
oprimida por la policía y por el Estado, por la familia y por
la escuela; es la mayor víctima de la violencia, del SIDA y
del tr abajo
esclavo.
En
su lucha cotidiana por cosas tan básicas como trabajo,
educación, cultura y libertad de expresión, los jóvenes se
enfrentan con los más poderosos aparatos de coerción y
violencia que el Estado burgués puede crear: desde la policía
y las tropas de choque hasta los ejércitos imperialistas. Con
el desarrollo de la lucha, nos damos cuenta de que ninguna
victoria será definitiva sin que se destruya al propio
imperialismo y sus agentes nacionales: los latifundistas, los
grandes empresarios, los generales y los políticos burgueses.
Tal
vez, por eso, sea la juventud quien más de ejemplos de lucha y
resistencia: desde la joven generación de operarios rusos,
protagonistas de
la Revolución de
Octubre de 1917, hasta la juventud palestina de hoy, cuya
lucha contra el Estado sionista de Israel no cesa nunca. La
juventud cumplió un papel fundamental en la historia de todas
las revoluciones: en
la Revolución
Cubana de 1959; en
la Revolución de
los Claveles de 1974, en Portugal, en la lucha contra las
dictaduras militares en América Latina, durante las década de
1960, 70 y 80, así como en los procesos revolucionarios que
vienen aconteciendo en los últimos años el continente
latinoamericano. Incluso hoy, la juventud es un factor
decisivo en la balanza de los hechos, en la definición de las
posibilidades de victoria o derrota de cualquier proceso
revolucionario. Como decía Trotsky: "Un partido revolucionario debe necesariamente basarse en la juventud. Inclusive,
se puede decir que el carácter revolucionario de un partido puede ser juzgado,
en primero lugar, por su capacidad de atraer a la juventud de la clase
trabajadora para sus banderas. El atributo básico de la juventud socialista -y
tengo en mente la juventud genuina y no los viejos de 20 años- reside en su
disposición para entregarse total y completamente a la causa socialista. Sin
sacrificios heroicos, valor y decisión, la historia en general no se mueve
hacia adelante." (Leon Trotsky, "A
la Conferencia de
la
Liga de
la Juventud
Socialista", carta de saludo, 18 de julio de
1938).
La LIT-CI
mantiene, en todas sus secciones, una
estrecha relación con el movimiento estudiantil y el
movimiento de la juventud en general, sobre todo de la
juventud trabajadora. Nuestro objetivo es la organización en
un partido revolucionario de los mejores activistas de cada
generación de jóvenes. Es preciso arrancar a la juventud de la
influencia de las ideologías e instituciones del Estado
burgués; es preciso romper su alienación y organizarla al lado
de los trabajadores en cada lucha. La juventud no tiene, ni
puede tener, ninguna perspectiva en los marcos del
capitalismo. Solamente una sociedad socialista podrá
garantizar a la juventud plenas condiciones para crecer,
desarrollarse, crear y participar. La revolución socialista
mundial sonará para la juventud como la hora de su liberación.
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