| La mayor manifestación de los últimos diez años en Bucarest |
| Escrito por José Luis Forneo |
| Domingo 23 de Mayo de 2010 23:09 |
Entre 20.000 y 40.000 trabajadores, estudiantes y pensionistas rumanos se han manifestado hoy frente al palacio de gobierno, en la plaza Victoria en Bucarest, en protesta por las medidas de recorte a pensionistas, empleados públicos, y derechos sociales anunciadas por el gobierno actual y el presidente Traian Basescu por orden del FMI.
Miles de trabajadores y empleados públicos, tanto del metro, como de CFR (empresa de ferrocarriles), educación, sanidad, y administración local y general, acompañados también por estudiantes y pensionistas, pidieron al gobierno Boc y a Basescu que dejen su política de asesinato del pueblo y la convocatoria de una huelga general.
Desde el mediodía el trafico del centro de la capital fue prácticamente paralizado, y los obreros, estudiantes y pensionistas presentes demostraron su rabia por el saqueo constante del que las últimas medidas ha supuesto la gota que ha colmado el vaso. Los manifestantes han exigido a los sindicatos una huelga general, que podría ser planteada para finales de mayo.
Una huelga general que no incluya solamente a los perjudicados por las últimas medidas, los trabajadores públicos y pensionistas, sino al conjunto de los trabajadores que viven en condiciones pésimas, con salarios ínfimos, y con cada vez menos derechos sociales garantizados. Es hora de que la crisis la paguen quienes la causaron, y que nos demos cuenta de que la realidad es que el capitalismo es una crisis crónica para la mayoría de los trabajadores, aunque de vez en cuando reparta un poco más de las migajas que sobran para que los trabajadores se traguen sus mentiras.
19/05/2010
Fuente: www.rebelion.org |

Entre 20.000 y 40.000 trabajadores, estudiantes y pensionistas rumanos se han manifestado hoy frente al palacio de gobierno, en la plaza Victoria en Bucarest, en protesta por las medidas de recorte a pensionistas, empleados públicos, y derechos sociales anunciadas por el gobierno actual y el presidente Traian Basescu por orden del FMI.















