| Los documentos de Palestina o la verdad sobre el llamado “proceso de paz” |
| Escrito por Ruptura/FER |
| Jueves 17 de Febrero de 2011 00:31 |
Los más de 1.600 documentos revelados por la cadena de televisión Al Jazeera sobre Oriente Medio demuestran claramente lo que ya todos sabíamos: que Israel nunca estuvo interesado en un acuerdo de paz, cualesquiera que fueran las concesiones de los palestinos.Pero la gran revelación de los documentos es la realidad acerca del colaboracionismo de la Autoridad Palestina (AP) con el sionismo israelí. Atrás han quedado los días en que Arafat defendió ante la ONU un Estado laico, democrático y binacional en todo el territorio de la Palestina. Sus sucesores, hoy, están listos a rendirse a la potencia colonizadora en pago de un bantustán donde puedan continuar enriqueciéndose a costas del sufrimiento de su pueblo. Algunos documentos revelan que en junio de 2008 los negociadores de la AP ofrecieron en bandeja de plata a Israel todos los asentamientos construidos en Jerusalén excepto uno. Otros demuestran que en marzo de 2007 la AP propuso el retorno de 10.000 de los casi cinco millones de refugiados palestinos. La entonces ministra de los Negocios Extranjeros, Tzipi Livni, respondió que los refugiados podían “retornar” al futuro Estado palestino. Y Mahmud Abas concordó: “es verdad que no podemos pedirles que acojan a los refugiados en su Estado judío”. Más allá de eso, los Documentos sobre Palestina demuestran que la AP fue informada previamente por el gobierno israelí del ataque inminente contra Gaza en diciembre de 2008. Incluso la AP ha sido consultada por Israel sobre su interés en reanudar el poder en ese territorio – a lo que Mahmoud Abbas habría contestado negativamente. Sabiendo que el contrabando a través de los túneles excavados por la población es el único medio de hacer entrar en Gaza bienes de primera necesidad, la AP había pedido a Israel que impidiera ese contrabando y que mantuviera cerradas las fronteras de Gaza. Todo en nombre de su lucha contra Hamas. Un caso puntual ilustró de forma particularmente chocante el colaboracionismo de la AP: en una reunión llevada a cabo en el 2005, el entonces jefe supremo del ejército israelí, Shaul Mofaz, ordenó al entonces ministro palestino del Interior, Nasseer Yussuf, a organizar el asesinato de un militante palestino residente en la Franja de Gaza, Hassan al-Madhun. El militante en causa no era ni siquiera miembro del Hamas, sino del brazo armado de la propia Al Fatah, de las Brigadas de los Mártires de al-Acqsa. Fueron los israelíes quienes acabaron después por asesinar al-Madhun, pero en los documentos quedó evidenciada la disponibilidad de Yussuf para valorar la idea. Más allá de este "asesinato selectivo", hay un documento en que el negociador-jefe de la AP, Saeb Erekat, a propósito de un enfrentamiento entre policías de la AP y militantes del Hamas, admite que la AP manda a matar a "su propio pueblo", para probar que consigue imponer el orden. En el foro anual de ONG’s israelo-palestinas, que se realizó en Jericó los días 25 y 26 de Enero, la consternación era total. El co-presidente palestino del Foro, Saman Khoury, lamentaba expresamente la dificultad de convencer los gazahuis (los habitantes de Gaza) de oponerse a Hamas, porque se enraizó la convicción de que “de todos modos, Israel sólo nos concederá un Estado desprovisto de cualquier contenido, una concha vacía”. Las ONG’s participantes en el foro siempre han apostado por la creación de un Estado palestino como forma de saldar las reivindicaciones históricas de la causa palestina. Los Documentos de Palestina vinieron a confirmar el desmoronamiento de esa estrategia. En ellos se prueba que nunca ningún “socio para la paz” será lo suficientemente servil para satisfacer la codicia del sionismo. |
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Los más de 1.600 documentos revelados por la cadena de televisión Al Jazeera sobre Oriente Medio demuestran claramente lo que ya todos sabíamos: que Israel nunca estuvo interesado en un acuerdo de paz, cualesquiera que fueran las concesiones de los palestinos.















