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¿Ya pasó lo peor de la crisis económica mundial?
Escrito por EDUARDO ALMEIDA NETO   
Sábado 09 de Mayo de 2009 00:00

Existe una campaña internacional de los gobiernos y los medios que afirma que "lo peor ya pasó", que la crisis económica ya estaría terminando y se estarían abriendo camino para reanudar el crecimiento. En Brasil, el gobierno Lula es entusiasta de esta campaña. ¿Será verdad? ¿O, por el contrario, la crisis va a profundizarse?


Los números de Estados Unidos revelan un empeoramiento de la crisis

 

Veamos la realidad: los números dicen que la crisis se profundiza. Lo que determina la evolución de la economía mundial es la situación de los países imperialistas y, más precisamente, de sus industrias. Por ahí se puede ver que, lejos de cualquier recuperación real, la crisis se aproxima de una depresión parecida a la de 1929.

 

En 2008, la caída de la producción industrial en Estados Unidos, el corazón del imperialismo y de la crisis, fue de 10%. En el cuarto trimestre del mismo año, cuando la crisis explotó con claridad, la caída del PIB estadounidense de conjunto fue de 6,2%, y la producción industrial se redujo 11,5%.

 

Pero la situación podría haber mejorado este año, como afirmaban los gobiernos al final de 2008. ¿Recuerdan las previsiones de que "en marzo todo mejoraría"? Pues bien, en EE UU, en este primer trimestre, la situación se agravó. La caída en el PIB fue de 6,1%, y la de la producción industrial fue de 20%, números que claramente sugieren una depresión.

 

El llamado a concordato de la Chrysler fue, en sí mismo, todo un símbolo. Se trata de la primera de las grandes automotrices en esta situación, lo que puede ser seguido por la GM. La propuesta de esta última para evitar la quiebra es, en la práctica, una estatización disfrazada, junto con otro brutal ataque a los trabajadores (reducción de los planos de salud).

 

Europa y Japón se hunden


Europa vive una situación todavía peor, incluso por tener sus bancos directamente envueltos en la quiebra de países del Este Europeo. La producción industrial en 2008 cayó 12% en Alemania, 9% en Inglaterra y 21% en Japón.

 

En este primer trimestre, la situación europea también empeoró con una caída del PIB de 1,9%  en Inglaterra (-6,2% en la producción industrial), con previsión de desplomarse un 4,1% en todo el año. Es la primera vez, desde que se empezó a calcular el PIB, en 1948, que existe una caída de más de 1% en dos trimestres sucesivos en este país.

 

En Alemania, en el primer trimestre, el PIB disminuyo 1,4%, y la previsión para todo el año es de una caída de 6%. La estimativa de la Comisión Europea (órgano ejecutivo de la Unión Europea) es de una caída de la economía global de la región de 4% en 2009.

 

En Japón, la caída en la producción industrial, en 2009, fue de 10% en enero y 9,4% en febrero, con un ligera recuperación de 1,6% en marzo. El FMI prevé una caída en el PIB mundial en 2009 de 1,3%, la primera en 60 años.

 

¿Y los BRICs?


¿Y los llamados BRICs (Brasil, Rusia, India y China), que supuestamente podrían ser los motores de la economía si hubiera una caída en los países imperialistas? China vive una desaceleración muy fuerte, bajando su ritmo de crecimiento a menos de la mitad (de 13%, índice de 2007, antes de la crisis a 6,1% en este primer trimestre).

 

India tuvo la primera caída, en 16 años, en la producción industrial en dos meses consecutivos (diciembre 2008 y enero 2009). La disminución prevista para el PIB de Rusia es de 6,1% en 2009. Pero puede ser mucho peor: en el primer trimestre fue -9,5%, y la previsión para el segundo es de entre -8,7% y -10%. La previsión del FMI para América Latina es una caída en el PIB global de 1,5%, con un peor desempeño de los países con mayor peso exportador (México debe caer 3,7%, seguido de Venezuela y de Ecuador).

 

Caída en el comercio internacional


El comercio internacional sufrió una violenta caída entre noviembre y enero de 17,5% en su volumen  y de 22% en sus valores. Es la primera caída de esta actividad desde la Segunda Guerra Mundial. En este primer trimestre, la crisis sigue con una disminución de los valores de 22,7%.

 

La previsión del FMI, para todo el año es de una caída de 11%, y la de la OCDE de 13,2%, el peor resultado desde 1945. La estimativa del periódico Financial Times es que la caída en el flujo de capitales en los países semicoloniales será de 82%.

 

El crecimiento del desempleo es avasallador. La previsión de la OIT es de pérdida de 50.000.000 de puestos de trabajo en 2009, llegando a un total de 230 millones de desempleados. En EE UU, se pierden 600.000 empleos cada mes. En España, ya existe un índice semejante al de algunos países  latinoamericanos: 17,36% de desempleados, en este primer trimestre.

 

LOS GOBIERNOS GARANTIZAN UN APOYO NUNCA VISTO A LOS BANQUEROS

La inyección de capital de los gobiernos imperialistas, inédita en su tamaño, frenó la quiebra generalizada de los bancos. La suma de las "ayudas" destinadas a salvar los bancos sobrepasó los 11 billones de dólares, lo que indica la importancia del capital financiero en la estructura de poder capitalista. Esto significa 1.833 dólares por cada habitante del planeta.

 

Sin embargo, ni siquiera esa gigantesca suma de dinero recompuso el flujo de crédito para empresas y consumidores. El motivo es simple: el agujero es mucho mayor. El volumen de capital especulativo y ficticio que se está derritiendo (160 billones de dólares) es tres veces superior al de la producción mundial.

 

Todo este apoyo de los gobiernos a los bancos, aunque en esa dimensión fantástica e inédita en términos históricos, obtuvo hasta ahora como resultado sólo una pausa momentánea en la quiebra generalizada, sin recomponer el crédito. Sin embargo, nuevas ondas de crisis ya se anuncian con el impago de las tarjetas de crédito, la quiebra de las sucursales de los bancos imperialistas en el Este Europeo, la crisis de pagos de los países semicoloniales, etc.

Por otro lado, esa inyección de capital está provocando una ampliación brutal del déficit público en los países imperialistas, que ya llega a 9% del PIB, seis veces superior a la situación anterior a la crisis. En la mitad del año fiscal de 2009,  EE UU ya acumulan un déficit de 1 billón de dólares (el triple de un año atrás). Inglaterra, con previsión para el 2009 de una deuda pública igual al 59% de su PIB, ya discute hasta la hipótesis de recorrer al FMI.

 

El resultado del G20


La crisis económica no logró una solución real en la reunión de la G20. Con la presencia y la iniciativa de Obama, el imperialismo norteamericano superó momentáneamente la crisis política del final del gobierno Bush. Pero el imperialismo como un todo no presentó un plan real serio para la recuperación económica.

 

Existe una resistencia de Europa, capitaneada por Alemania, en aceptar la manera como el gobierno de EE UU responde a la crisis, inyectando grandes cantidades de dinero en los bancos. Esa postura no puede reproducirse de la misma manera en Europa, sin consecuencias severas, por el simple hecho de que sus bancos centrales no pueden imprimir dólares como los EE UU.

Las resoluciones del G20, por regla general, son declaraciones de intenciones, sin planes reales que las concreten. Definiciones "contra el proteccionismo" se chocan con la escalada de medidas proteccionistas definidas por los mismos gobiernos imperialistas, como el del propio Obama, con el plan "compre productos americanos". E incluso la exigencia de "transparencia" de los balances, cuando los EE.UU. acaban de legalizar el maquillaje de sus balances.

Las medidas reales y efectivas definidas en la G20 fueron dos. La primera fue aprobar el apoyo de los gobiernos a los bancos, legitimando una victoria de Obama, que defendía esa tesis. La segunda es la capitalización y el refuerzo del FMI, que estaba en crisis por el desgaste causado por los efectos de sus planes de ajuste.

 

Para quien esperaba algo semejante a "un nuevo Bretton Woods", el resultado del G20 es una mezcla de farsa y tragedia. El FMI, que fue criado en [la ciudad americana de] Bretton Woods, poco antes del fin de la Segunda Guerra, era la expresión de una nueva potencia imperialista hegemónica (los EE UU) y de un acuerdo económico de aliento internacional. El FMI que sale del G20 es un parche en un organismo en crisis, con la farsa del "peor ya pasó". Pero que está siendo reforzado para ser un instrumento de nuevos planes de ajuste todavía peores, indicio de nuevas fatalidades.

 

UNA FARSA QUE INDICA LA GRAVEDAD DE LA SITUACIÓN ECONÓMICA

Existen dados que indican una reducción en la dinámica de caída en los países imperialistas en abril, lo que está siendo utilizado para la propaganda de que lo peor ya pasó. Eso posibilitó un alza en los índices de las bolsas, que fortaleció esa campaña.

 

Sin embargo, la propia revista The Economist, expresión consciente del capital financiero, alerta que esas expectativas son discutibles. En un artículo reciente, dice: "Entre 1929 y 1932, Dow Jones Promedio Industrial subió más de 20% cuatro veces, sólo para caer después abajo de su nivel previo. La crisis de hoy vio cinco momentos en los cuales los precios de las acciones aumentaron más de 10% sólo para hundirse nuevamente".

 

Incluso en el caso de un alivio en la caída de los índices de producción en abril, la campaña "lo peor ya pasó" se choca con la realidad. Aunque persista una dinámica general de profundidad de la crisis, siempre habrá algunos momentos de breve mejora coyuntural que luego darán paso a un agravamiento.

 

La gravedad de la situación puede ser medida por el tamaño de la campaña de propaganda. Cuando el imperialismo tiene necesidad de intentar encubrir la realidad de tal manera es porque se trata de una necesidad política importante. El imperialismo intenta crear ese clima optimista para anestesiar los trabajadores y evitar que luchen por sus derechos. La posibilidad de explosiones sociales está cada vez más presente, incluso en los países imperialistas.

La dinámica es de fuerte recesión... o una depresión como la de 1929


La gravedad de la situación económica indica la posibilidad de que el mundo camine en dirección a una depresión semejante a la de 1929. En la hipótesis de que algo así ocurra, el escenario podría ser aún peor que el de 1929. En primer lugar por la dimensión del capital financiero que se está hundiendo.
En 1929, los bancos norteamericanos eran cualitativamente menores que los de hoy, siendo en general bancos regionales. Hoy son los más importantes del mundo.

En segundo lugar, en 1929 existía una potencia imperialista hegemónica, los EE.UU, en ascenso. Hoy, hay una decadencia del conjunto del imperialismo, con los EE UU siendo parte importante de esta caída.

 

Pero, evidentemente, no existe solamente la hipótesis de la depresión. La fuerte intervención de los Estados imperialistas, una diferencia más en relación a 1929, de esta vez a favor del capital, puede disminuir los efectos del proceso recesivo, impidiendo la depresión.

 

Siguen, por lo tanto, planteadas las dos hipótesis para la evolución de la economía internacional que estamos discutiendo desde el inicio del año: una depresión o una recesión fuerte que lleve a una recuperación frágil y a nuevas crisis posteriores


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