| Obama: nuevas formas para mantener el dominio |
| Escrito por MHAMED ABDEL KARIM |
| Lunes 08 de Junio de 2009 00:00 |
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Cuando hace pocos meses se producía la victoria electoral de Barack Obama, en las presidenciales de Estados Unidos, en casi todo el planeta hubo muestras de alegría. La gente quería perder de vista a Bush, que en su gobierno había intentado por la vía militar derrotar a cualquiera país que no se sometiera. El imperialismo quiere tener el control de los recursos energéticos, que son fundamentales para dominar el planeta, por ello Bush invadió Afganistán e Irak y amenazaba con una guerra a Irán y a Siria. En la política interna Bush tampoco había mejorado la vida de los norteamericanos, sino que junto a los recortes sociales y medidas cada vez más autoritarias, había sido incapaz de impedir el estallido de la crisis económica, que ahora afecta a todo el planeta. Pero además con la llegada de Obama se producía el hecho histórico de la elección de un presidente negro el hijo de un emigrante musulmán nigeriano, aunque el no profesara esta religión. Sus discursos planteaban una nueva relación con el resto del mundo, un acercamiento al mundo árabe... pero también que seguía defendiendo al Estado de Israel, que a pesar de asegurar que retiraría las tropas norteamericanas de Irak redoblaría su ofensiva en Afganistán, que esperaba la amistad de todos pero que a los enemigos los combatiría. Obama fue elegido presidente siendo apoyado durante su campaña electoral por importantes sectores de la burguesía norteamericana. Tuvo el apoyo también de sectores que se reclaman de izquierdas, algunos incluso que se proclaman socialistas y revolucionarios. Los mandatarios de "izquierda" como Lula de Brasil o Zapatero de España le rinden pleitesía y se ofrecen para trabajar con él. Estos gobernantes han utilizado su prestigio, uno por haber sido un obrero metalúrgico y el otro por haber retirado las tropas españolas de Irak, para contener las movilizaciones de los trabajadores e ir garantizando los beneficios empresariales. Recordemos que el gobierno brasileño tiene el mayor contingente de tropas en la ocupación de Haití y el español tiene tropas en el sur del Líbano, que con la cobertura de la ONU hacen el servicio a EEUU, haciendo los dos gobiernos el trabajo que las tropas norteamericanas no pueden hacer directamente. Fidel Castro, por su parte saludó la elección de Obama y le deseo suerte, Chavez, el presidente venezolano, que tantos discursos hizo contra Bush, espera ser su amigo. Obama el jefe del imperialismo Ahora que Obama ya lleva algunos meses gobernando podemos empezar a ver que se puede esperar realmente del nuevo presidente. En primer lugar hay que tener en cuenta, aunque parezca obvio, que Obama es el presidente de EEUU, es decir, es el jefe del imperialismo, gobierna para que los poderosos de EEUU, sus multinacionales, puedan seguir explotando a los trabajadores y saqueando en todo el planeta. Él no llegó al poder para acabar con el sistema, sino que vino a mantener, con otras formas, el dominio del imperialismo, del capitalismo. Esto los vemos en la respuesta que está dando a la crisis económica. Apoyó las entregas millonarias que preparó Bush para rescatar al sistema financiero, para garantizar así los beneficios de la banca. A continuación ha exigido a los fabricantes de automóviles planes de restructuración, que incluyen el cierre de plantas, de concesionarias, el despido de miles de trabajadores y el recorte de los derechos laborales de los trabajadores restantes. En la Isla de Cuba se encuentra la base militar estadounidense de Guantánamo, convertida en cárcel extrajudicial. El anunciado cierre de la cárcel ilegal de Guantánamo, donde tienen sin juicio a 240 presos desde la invasión de Afganistán, se deja para el próximo año, mientras que declara que instaurará tribunales militares para juzgar a algunos de los detenidos, mientras que otros seguirán con el mismo estatus actual. Lo que vemos es que Obama, al producirse la derrota del plan de George Bush, trata de cambiar el odio que se había acumulado contra EEUU y el imperialismo a través de realizar algunas concesiones democráticas, y sobre todo a través de convencer, a las direcciones de los países y de algunas organizaciones con los que tiene conflicto, de que acepten sus planes a través de las negociaciones. Conflictos en Medio Oriente Con la derrota que están sufriendo las tropas de EEUU en Irak, Barack Obama apostó por anunciar que retiraría las tropas y que esperaba una nueva relación con los países árabes. Sin embargo la retirada no va a ser completa y se basa en que las tropas del gobierno impuesto por EEUU en Irak sean capaces de controlar el orden. Para ello el ejército estadounidense va a continuar armando y entrenando lo que podemos considerar tropas coloniales, como lo fueron el ejército cipayo en la India del Imperio Británico. Además las tropas que retira de Irak las lleva a Afganistán donde la resistencia se está fortaleciendo e infligiendo multitud de bajas al ejército ocupante. El control de Afganistán se le está escapando de las manos y con él se debilita su aliado en la zona el gobierno de Pakistán. Ante estos problemas la política del imperialismo hacia Irán ha cambiado, lo opción militar no la tiene descartada, pero intenta negociar con el régimen iraní. Con las derrotas que está sufriendo el imperialismo en la zona el régimen iraní se ha visto fortalecido. EEUU necesita neutralizar su ascenso para frenar los conflictos que tiene en la región. Por ello le ha ofrecido negociar sobre el programa nuclear iraní. Obama ofrece que Irán pueda tener energía nuclear para uso civil, controlada por EEUU, a cambio de que ayude en la derrota a la resistencia en Irak. Además busca por ese camino domesticar a Hizbulah que puede gobernar en el próximo periodo en el Líbano. Si lo consigue además esto va a significar que Israel seguirá teniendo la exclusiva en la región del arma nuclear, lo que es una amenaza permanente para los pueblos árabes. El gobierno de Obama ya ha anunciado cual será su siguiente paso si no consigue sus objetivos con Irán: las sanciones económicas. Recordemos como este tipo de medidas produjeron cientos de miles de víctimas en el Irak de Sadam Hussein. Diferencias con Netanyahu pero un mismo objetivo La masacre de Gaza perpetrada entre diciembre y enero por parte de las tropas sionistas pretendía acabar con Hamas y colocar allí un gobierno controlado por Israel. La policía de la ANP dirigida por Al-Fatah, esperaba en la frontera egipcia su entrada en la franja de Gaza junto al ejército israelí. Este plan fracasó por la resistencia palestina pero además dejó como resultado que las masas de todo el mundo vean a Israel como el carnicero que es. Esta derrota de Israel se sumaba a la que sufrió en toda regla contra el Líbano, donde la resistencia dirigida por Hizbulah todavía lo está celebrando. El gobierno de Bush había apoyado la invasión a la Franja de Gaza con la idea de que Israel, su avanzadilla en el mundo árabe, recuperara lo perdido en el Líbano. Este nuevo desastre ha llevado a un cambio de política en la nueva administración estadounidense. Los sionistas no se conforman más que con una derrota completa de los palestinos, por ello eligieron a la derecha de la ultraderecha para gobernar, que es lo que representa Netanyahu y su gobierno. Este gobierno no quiere hacer ninguna concesión a los palestinos, ni los dos Estados ni dejar de construir asentamientos en los territorios, y por ello tienen roces ahora con la propuesta de Obama. Pero el que tengan roces no les lleva a no tener el mismo objetivo que es mantener el estado de Israel, lo que significa legalizar el robo que el sionismo, con el apoyo de la ONU, realizó al pueblo palestino. Y esto es algo que ha defendido el nuevo presidente de EEUU, tanto en su campaña, como con los nombramientos (Rahm Emanuel el jefe de la bancada demócrata es un sionista dclarado hijo de un terrorista del Irgún), como en su reunión del mes de mayo con Netanyahu, en el que apesar de las diferencias declaró que siempre será su aliado. De hecho ni siquiera se han planteado dejar de apoyar económicamente a los nuevos asentamientos sionistas. El "acercamiento al mundo árabe" En su discurso de el Cairo, seguido y alabado por la mayoría de los gobernos árabes, justificó la ocupación de Afganistán, la existencia de Israel (recordó el Holcausto judío y se olvidó de las matanzas de palestinos), etc. Mientras hablaba de su deseo de acercarse al pueblo musulmán pidió su colaboración contra los violentos extremistas. Para Obama no existe resistencia contra la ocupación, todos son terroristas que asesinan inocentes. Para el presidente de EEUU Irak está mejor ahora (un país destruido y ocupado militarmente por EEEU) que con Sadam Hussein. En esto no se diferencia de su predecesor en la Casa Blanca. Obama representa a los sectores del imperialismo que saben que la política guerrerista de Bush y de Israel puede llevarles a derrotas cada vez más importantes. Esto explica su política de "acercamiento al mundo árabe". Obama quiere aplicar la política de Bill Clinton, conseguir que Israel pueda cumplir su papel de gendarme del imperialismo haciendo que los palestinos y los países árabes reconozcan al Estado de Israel, a cambio de que los palestinos puedan tener un falso Estado, dependiente de Israel. Lo que su discurso busca es que las masas árabes dejen de ver a EEUU como su enemigo, que los gobiernos árabes se impliquen más a fondo en su estrategia y que puedan acabar haciendo lo que las tropas estadounidenses no pueden conseguir. En resumen el pueblo árabe y los del resto del planeta tendremos un enemigo más pérfido con Obama, más difícil de combatir. Los gobiernos de los países árabes están prestos para escuchar sus cantos de sirena. Los trabajadores y los pueblos tendremos que estar atentos para que las direcciones que hasta ahora habían combatido a Israel y al imperialismo no cedan ahora lo que se ha ganado en los últimos años en la lucha. |
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