| El violento giro a la derecha del gobierno de Lugo |
| Escrito por PT - Paraguay |
| Jueves 11 de Marzo de 2010 05:41 |
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Con la excusa de perseguir a los miembros del denominado EPP [Ejército del Pueblo Paraguayo, organización guerrillera que actúa en el norte del país], y tras haber desplegado ya los operativos Triángulo y Sombra [Operaciones desplegadas por
En el norte, con más 500 efectivos de elite de
En lo que Lugo calificó de “causa nacional”, se desarrolla una verdadera “cacería nacional” de brujas, una santa cruzada represiva. El pretexto difundido es “desmantelar” al EPP; el objetivo estratégico, no hay que engañarse ni perder de vista, es criminalizar y derrotar a todo el movimiento social.
La derecha tradicional está muy contenta con los operativos, aunque los medios de comunicación masivos y algunos gremios de los poderosos dejan sombras de dudas sobre sus primeras intervenciones al sólo efecto de aumentar la presión para que se aprieten más las tuercas.
La cacería en el norte
Los policías, militares y fiscales efectuaron decenas de allanamientos y apresamientos. Existen al menos 14 detenidos e imputados, sin que se conozcan pruebas o los motivos. Es más, la fiscalía declaró “reserva de actuaciones” para no hacer públicas sus investigaciones. Se violaron todas las garantías básicas y hasta se restringió –a los golpes- el libre acceso a la información de los periodistas y la libre expresión de los detenidos.
Gubernistas avalan los operativos
De manera lamentable, la izquierda gubernista, agrupada fundamentalmente en el EU-CP y que hoy son partidos democráticos y progresistas, avala estos operativos. Expresaron tibias preocupaciones ante “posibles abusos en los allanamientos” y, para salvar las ropas a Lugo, limitaron sus críticas sólo al ministro del Interior Filizzola [responsable por
En el marco de su política de apoyo político al gobierno de Lugo, demostraron estar dispuestos a justificarle todo. Acompañaron como furgón de cola el giro a la derecha del gobierno que apoyan.
Lugo y Filizzola “colombianizan” el aparato represivo
Desde el Partido de los Trabajadores (PT) expresamos nuestro enérgico rechazo a los operativos represivos pues entendemos que sólo sirven para robustecer el aparato represivo y la política macartista.
Todas las acciones fiscales-policiales y militares emprendidas, apuntan realmente a investigar, perseguir, criminalizar y reprimir al movimiento campesino y social.
Repudiamos además la campaña mediática que emprende el gobierno –haciendo coro con la prensa burguesa- cuyo libreto está sacado de un baúl stronista y está al servicio de generar un clima propicio para esta verdadera cacería de brujas.
Rechazamos el proceso de colombianización de los órganos represivos del estado que impulsa el gobierno de Lugo-PLRA. Esto parte de los acuerdos en materia de “seguridad” que firmó Lugo con el asesino Uribe, la importación de armas y nuevas técnicas represivas, además de la utilización de asesores y tropas entrenadas en Colombia y EEUU.
Estamos a todas luces ante acciones que representan una profundización de la política de criminalización de las luchas sociales y la satanización de la izquierda.
Unidad para enfrentar a la criminalización
Es preciso oponer una respuesta unificada y contundente ante la criminalización. Debemos impulsar la unidad de acción mas amplia y exigir al gobierno de Lugo-PLRA el fin inmediato de todos los operativos en el norte y la destitución del ministro Rafael Filizzola, convertido en un vulgar Edgar L. Insfrán u otro ministro del interior de triste y trágica memoria.
Asimismo, nos solidarizamos con las detenidas y los detenidos cuyas garantías y derechos están siendo pisoteados. Por ello, instamos a las demás organizaciones de izquierda analicen la situación y se posicionen en contra de la profundización de la política represiva y macartista que implementa el gobierno con el fin de colocar cabezas de luchadores sociales y de izquierda en la bandeja de la derecha tradicional y reaccionaria.
La izquierda acompaña la derechización
La izquierda luguista manifestó su aval político a los operativos represivos en el norte ordenados por Lugo.
El apoyo más desembozado correspondió al ministro Camilo Soares, del P-MAS (Partido del Movimiento al Socialismo), quien declaró: “Confío plenamente que los organismos de seguridad, que el Ministerio del Interior no solamente tiene el criterio acertado, sino todos los elementos para concluir que éste es el momento; entonces, en ese sentido me parece correcto" (UH, 21/1/10).
Otros dirigentes, como Luis Aguayo, pidieron “cautela” y que los allanamientos se den el “marco legal”.
El PCP (Partido Comunista Paraguayo) también expresó su aval a los operativos, aunque expresando su “preocupación” ante “posibles abusos”: “Respaldamos la búsqueda de los culpables y la resolución de este y otros casos de secuestros y robos, al mismo tiempo en que alertamos sobre posibles abusos en los allanamientos (…)”, manifestó.
¿Lugo es un inocente espectador?
Para no salir de su línea habitual, el PCP apuntó sus baterías y responsabilizó sólo al ministro Filizzola, condenando “la subordinación de Rafael Filizzola, Ministro del Interior, a las órdenes represivas de los interventores yanquis y colombianos”. Como si Lugo fuera un simple espectador y no el jefe de Estado -el que ordena los operativos-, el PCP le criticó su “silencio”.
La línea de responsabilizar y criticar sólo a Filizzola se extendió a casi toda la izquierda. Estamos completamente de acuerdo en que la actuación represiva de Filizzola merece todo el repudio del movimiento social y las izquierdas. Es más, entre todos y todas debemos exigir a Lugo su inmediata destitución. Sin embargo, es preciso denunciar ante el pueblo trabajador al gobierno, como órgano de conjunto, el cual está encabezado por Fernando Lugo. Él es quien da las órdenes. Es Lugo el primer “subordinado” a las “órdenes represivas de los interventores yanquis y colombianos”.
El criminal Uribe hizo público el agradecimiento que le hiciera Lugo: “la participación colombiana en la liberación del secuestrado fue determinante”, dijo. (ABC, 19/01/10).
Para que no queden dudas
Para que no queden dudas –reales o intencionadas- sobre cuál es la cadena de mandos en el poder ejecutivo, el mismo Filizzola, en conferencia de prensa, se encargó de aclarar el tema: “En materia de seguridad, hay una política, una estrategia y un comandante. A la cabeza de los trabajos en materia de seguridad está el presidente, que es quien tiene la única y la última palabra”.
La triste realidad es que, pese a toda la política macartista, a la profundización de la represión y a la colombianización del aparato represivo, los movimientos y partidos de la izquierda luguista agrupados en el EU-CP –que ya no se hacen llamar de izquierda ni socialistas, sino “democráticos y progresistas”- demostraron que están dispuestos a apoyar cualquier iniciativa del gobierno de Lugo-PLRA.
Desde el PT les instamos a reorientar esta política, cuyo único efecto es desarmar política y organizativamente a nuestra clase frente a sus enemigos.
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