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21 años de lucha clasista, por la revolución socialista
El 19 de marzo de 1989, mes y medio después de la caída de la dictadura stronista, más de un centenar de dirigentes y militantes del movimiento obrero, campesino, estudiantil y popular de Paraguay fundaron el Partido de los Trabajadores (PT), concretando el trabajo que desde cinco años antes venían desarrollando desde la clandestina Organización Socialista Revolucionaria (OSR) y su frente sindical, la Agrupación Independiente de Trabajadores (AIT).
El PT nació como una alternativa política para las trabajadoras y trabajadores que cotidianamente sufren la violencia de la explotación y la opresión, que son perseguidos en sus lugares de trabajo porque quieren organizarse para defender sus derechos e intereses y los de sus compañeras y compañeros.
Para los campesinos sin tierra que no tienen dónde cultivar productos que le sirvan para su subsistencia. Para los trabajadores del campo, pequeños productores que viven en la pobreza porque los precios que cobran por sus productos no les alcanzan para vivir con dignidad.
Para los indígenas, que son discriminados, oprimidos, maltratados y expulsados de sus tierras ancestrales. Para los pobladores barriales, para los desempleados, para las mujeres, para los estudiantes, para el empobrecido pueblo burlado una y otra vez en sus esperanzas de vida digna.
Los patrones y latifundistas tienen sus partidos y movimientos políticos con los que gobiernan desde siempre. Con esos partidos se aseguran que sus intereses como clase social y sus privilegios están resguardados ya sea porque en el Parlamento elaboran las leyes que necesitan y favorecen o porque en el Poder Judicial ponen jueces a su medida.
Por eso nació como un partido clasista, que defiende única y exclusivamente los intereses y los derechos de los trabajadores, de los campesinos y el pueblo.
Socialismo revolucionario
El PT nació como un partido socialista, revolucionario, antiimperialista e internacionalista.
Socialista porque hizo suyo el programa histórico de la clase trabajadora, el programa socialista, que pone la economía al servicio del pueblo pobre, nacionalizando la tierra, la industria, la banca y el comercio exterior, de manera a que los medios de producción dejen de estar en manos de unos pocos para pasar a ser manejados por los propios trabajadores y sirvan para satisfacer las necesidades de todo el pueblo.
Revolucionario porque desde su nacimiento planteó que los problemas del hambre, la miseria, el atraso, la ignorancia, el desempleo, las enfermedades y la muerte que nos da el capitalismo, solo pueden ser solucionados rompiendo con las estructuras capitalistas, poniendo patas para arriba la sociedad y edificando una nueva. Porque plantea que solamente cuando gobiernen los trabajadores de la ciudad y del campo con los sectores populares a través de sus organizaciones y cuando desde el gobierno se apliquen medidas políticas y económicas que transformen de raíz la sociedad, podremos liberarnos de la explotación y la opresión que impone el capitalismo.
Antiimperialista porque comprendió que los países económicamente más avanzados controlan ramas enteras de la producción mundial a través de las grandes empresas transnacionales; que éstas se radican en los países coloniales y los explotan tras adueñarse de la mayor y principal parte de la economía y que en los últimos años utilizaron el mecanismo perverso de la deuda externa para reforzar aún más la explotación y la dependencia. El PT nació proclamando la necesidad de la segunda independencia, la ruptura con el Fondo Monetario Internacional y el no pago de la deuda externa.
Internacionalista porque no sólo se manifestó siempre solidario con los pueblos que luchan contra la dominación capitalista-imperialista, sino porque concibió, desde su misma gestación, que el sistema capitalista-imperialista es mundial y debemos oponerle un sistema socialista también mundial. Porque entendió que para que las masas explotadas de todo el mundo superen la barbarie capitalista y se dirijan hacia el socialismo es necesario construir partidos revolucionarios en todo el mundo como secciones de un Partido Mundial de la Revolución Socialista. Y porque, coherente con esta concepción, desde 1987 (como OSR) y desde 1989, como PT forma parte de ese partido socialista revolucionario mundial, la Liga Internacional de la Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI).
Autoorganización, autodeterminación y movilización
El PT nació levantando la bandera de la autoorganización y autodeterminación de la clase trabajadora para que a través de su movilización permanente pueda hacer realidad el pensamiento de Carlos Marx: “La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos”.
Coherentes con este principio, el PT defiende actualmente una política independiente y de oposición por la izquierda al gobierno de Lugo-PLRA. Sostenemos que la clase trabajadora de las ciudades y el campo no puede apoyar gobiernos que defienden los intereses de sus explotadores, por más “progresista” que aparente su careta o discursos.
Este nuevo aniversario nos sorprende en plena tarea de poner nuestra experiencia de lucha y nuestra militancia al servicio de la reorganización del movimiento de las y los trabajadores, del campesinado pobre, de los sectores populares, de las y los explotados y oprimidos en general.
Desde el PT estamos convencidos que sólo con la organización y la movilización independientes se podrán conquistar mejores días para el presente y futuro. Es por eso que instamos a todas las organizaciones sociales y a aquellas que se reivindican de la izquierda socialista, a romper con el actual gobierno que aplica planes neoliberales, criminaliza y reprime las luchas sociales. Con la misma fuerza con que repudiamos a la derecha tradicional, debemos enfrentar los planes de este gobierno que se ufana de sus relaciones y sus acuerdos con el gobierno terrorista del asesino Álvaro Uribe Vélez.
Demos un paso al frente y construyamos una alternativa clasista que impulse las luchas de nuestro pueblo. Es necesario, urgente en realidad, la conformación de una opción independiente y a la izquierda del gobierno de Lugo-PLRA. Un tercer espacio independiente, clasista y combativo que plantee salidas socialistas a los graves problemas nacionales.
Construyamos juntos esa alternativa política que debe ser nuestra, de los pobres, de las mujeres, de los jóvenes y todas las trabajadoras y los trabajadores que quieran luchar, que quieran cuestionar este sistema, que quiera cambiar nuestro país y el mundo. Porque un gobierno obrero, campesino y popular es posible. Porque un Paraguay socialista, es posible. Porque un mundo socialista es posible.
Venga compañero, compañera, que este partido es suyo.
Comité Ejecutivo
Asunción, 19 de marzo de 2010
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