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Tres años de Lugo: Frente Guasu se mantiene en la política del “poncho juru” PDF Imprimir Correo electrónico
PARAGUAY
Escrito por PT - Paraguay   
Miércoles 24 de Agosto de 2011 21:50
La izquierda luguista, agrupada en el denominado Frente Guasu (FG), lastimosamente está más luguista que nunca.

A poco de cumplirse tres años de la asunción al poder del gobierno de Fernando Lugo y de haber traicionado toda aquella legítima esperanza y confianza popular, porque no hubo ningún cambio real, los dirigentes de este sector no sólo omiten cualquier crítica al gobierno sino que le ratifican su apoyo incondicional.

Con el 2013 en la mira, el Frente Guasu cierra filas en torno a Lugo. Fue con cálculos netamente electorales que realizaron su campaña y movilizaciones a favor de la reelección y ahora buscan que Lugo pueda encabezar su lista de senadores y, colgados de su sotana como en el 2008, “conquistar” bancas para “parlamentarios socialistas” para -¡ahí sí!- “hacer los cambios que la derecha impidió hacer al compañero Lugo”.
 
¿Los ricos disconformes con Lugo?

Para sustentar ideológicamente esta posición necesitan presentar al ex obispo católico como el elemento clave para la “continuidad y profundización del proceso de cambio iniciado en el 2008”, el cual debe defenderse ante la posibilidad del retorno al poder de los colorados, especialmente del sector liderado por Horacio Cartes.

Según la prédica del FG, el gobierno de Lugo, por ser progresista y tener la intención de hacer cambios profundos, es atacado y obstaculizado sistemáticamente por los sectores conservadores.

Vieja tesis, renovado engaño porque la realidad es la opuesta. Los hechos demuestran que el gobierno de Lugo, lejos de ser “progresista, democrático y patriótico”, resultó ser un gobierno neoliberal, entreguista y represor. Esta es la verdad, a pesar de ciertas poses discursivas y su inicial careta de “amigo de los pobres”.

La rancia burguesía nacional (sojeros, ganaderos, industriales y usureros) y el imperialismo están muy conformes con Lugo y así lo expresan abiertamente sus líderes. No es para menos pues con este gobierno han obtenido ganancias sin precedentes en nuestra historia. Pero además han logrado un óptimo “clima de negocios” mediante sus medidas neoliberales y la “pacificación” del movimiento social producto, por un lado, de la cooptación y adaptación político-material de su dirigencia y por otro, la más brutal y perfeccionada represión-criminalización.

La realidad, entonces, nos demuestra que los cambios no se hicieron no sólo por la clara oposición de la derecha tradicional. Los cambios no se hicieron, esencialmente, porque el gobierno de Lugo nunca los impulsó realmente.
 
¿Avances?

Los avances del gobierno que presenta el Frente Guasu como justificación de su política son tan limitados como falsos. Veamos. A la migaja histórica pactada con el gobierno brasileño a cambio del abandono oficial de la reivindicación de la renegociación del Tratado de Itaipu, le llaman “recuperación de la soberanía nacional”. Si bien se aumentó la compensación a 360 millones de dólares anuales, si la energía se vendiera a precios de mercado, nuestro país debería recibir por lo menos 3.900 millones de dólares, o sean 11 veces más. Nosotros sostenemos que esto es recoger una migaja histórica a cambio de la entrega de la soberanía, muy por el contrario al concepto de recuperación de la soberanía.

Mencionan como un logro el “crecimiento económico histórico” cuando es sabido y sentido que el mismo sólo beneficia a un puñado de familias terratenientes, sojeras y ganaderas ligadas a empresas transnacionales imperialistas. Para el pueblo sólo existe inflación ininterrumpida, la más alta de la región en cuanto a precios de productos alimenticios.

Continúan citando la “gratuidad de la salud pública”, cuando la misma no pasa de una mera retórica populista. La gratuidad fue sólo en la atención médica y esto hizo colapsar los centros asistenciales debido a que no se previó y ni dotó de recursos humanos, insumos y necesarios para implementar la medida. Uno de los resultados patentes, es que no se ha modificado la triste estadística de 10 muertes de niños y niñas por día debido a causa prevenibles.

Lejos de proveer medicamentos gratuitos, el Ministerio de Salud promueve convenios con laboratorios nacionales privados para abaratar coyunturalmente los precios de algunos medicamentos. Es bueno tener medicamentos más baratos pero quienes se beneficiarán a mediano y largo plazo serán las empresas que lucran con los medicamentos.

El “acceso y universalidad de la educación pública”, otra flagrante mentira constatable por cualquier persona que desee educar a sus hijos en un sistema prácticamente privatizado.

Colocan el “combate a la pobreza a través de programas de protección social priorizados y presupuestados”, llegando al colmo de justificar las medidas compensatorias (como es el caso de Tekoporã) dictadas por los propios entes financieros imperialistas como el FMI o el Banco Mundial. Esto es asistencialismo puro al servicio de contener posibles estallidos sociales y crear un electorado cautivo en base al clientelismo.

Otro de los argumentos es que se “profundizó la democracia”, sin embargo, durante estos tres años hemos visto que se ha recrudecido la criminalización de diversas formas, los aparatos represivos fueron equipados y adiestrados por el imperialismo y fueron campeones reprimiendo movilizaciones sociales, retomaron la práctica del pyrague destinando dinero público para pagar informantes. Además este gobierno ha restringido el derecho a la huelga pidiendo en reiteradas ocasiones declaración de ilegalidad de huelgas e incluso utilizando por primera en la historia artículos de la ley 1626 para unilateralmente suspender en dos oportunidades la huelga de los aeroportuarios.

Estos “avances”, para los “socialistas” del FG, demuestran que “la problemática social pasó a ser parte prioritaria de la agenda gubernamental”.

¿Acaso ha disminuido drásticamente la pobreza y la extrema pobreza? ¿Se ha realizado la reforma agraria, principal problema estructural del país y una de las promesas centrales de la campaña electoral de Lugo? ¿Ha mejorado el salario y las condiciones laborales de la clase trabajadora del sector público y privado? ¿Se han garantizado libertades y garantías democráticas básicas para el desarrollo de las luchas sociales? Nada de esto. Lo que avanzó fue el modelo agroexportador, la deuda externa, la entrega de nuestros recursos naturales y el patrimonio nacional y la criminalización de la lucha social.

El Partido Comunista Paraguayo reafirma su apoyo al gobierno

En este sentido el PCP, luego del amague y pose de oposición que hiciera a finales del 2010 “retirando el apoyo crítico al gobierno”, en su último Congreso renovó su membrecía y anunció una profundización de su “activa participación” en el seno del Frente Guasu. Para el PCP, a los “avances”, “señales” o “cambios importantes de carácter democrático” que supuestamente se dieron dentro del gobierno, se debe añadir el hecho de hacer incorporado a más referentes de izquierda en cargos de confianza, entre los cuales se cuentan a dirigentes de ese partido.

Esta cuestión, desde una concepción marxista-leninista, no es un hecho positivo, al contrario, es incorporar a la izquierda en la administración de los negocios comunes de la burguesía, en su Estado y en su sistema. Este es un viejo método de la clase dominante y se llama cooptación y asimilación política de la izquierda al Estado capitalista.

El PCP anunció haber “retirado” el supuesto “apoyo crítico” que le profesaban al gobierno. El mensaje que emiten tras su Congreso, elogiando las “señales democratizantes” es de apoyo sin condiciones. Sin embargo, aún en la hipótesis de que no apoyan tan siquiera críticamente al gobierno ¿Cómo es que aceptan y mantienen cargos de confianza en un gobierno que supuestamente no apoyan? Lo del no apoyo a Lugo es pura retórica confusionista que se diluye al contrastarla con sus acciones concretas.
 
La alianza con sectores de derecha es sinónimo de derrota

Es altamente preocupante la orientación política que toma la mayoría de la izquierda mirando al 2013. Todo apunta a la reedición de la política de conciliación de clases, a la política nefasta del “poncho juru”, la cual pasa por una alianza con partidos burgueses y de derecha, como el PLRA, en una “amplia concertación” electoral o la idea de un “Proyecto Democrático Nacional” lanzada por el PCP.

En este sentido, la anunciada cuestión de “presentar candidatos propios” como FG, si ocurre, estará al servicio de posicionarse mejor para negociar otros espacios con sus aliados de derecha.

Esto es muy grave pues con la política engañosa del “poncho juru”, sólo la derecha se ha fortalecido. La mayoría de la izquierda, a la luz de los hechos, debe extraer la conclusión de que confiar en nuestros enemigos de clase, aunque éstos posen de “aliados” y de “amigos”, o se maquille el abandono del clasismo detrás de lo “táctico”, sólo puede acarrearnos derrotas, desmovilización y desmoralización.
 
Por un frente de izquierda, clasista y socialista en el 2013. Construyámoslo desde hoy al calor de las luchas.

Desde el PT seguimos sosteniendo que debemos levantar bien alto las banderas de la independencia de clase, lo cual significa que debemos confiar sólo en nuestras propias fuerzas y defender nuestros intereses frente los patrones, terratenientes y el imperialismo en las luchas y en las elecciones.

Esta política clasista e independiente, que sostenemos en cada lucha cotidiana de nuestro pueblo, no puede cambiar en momentos electorales.

Para los socialistas, la política electoral, no puede estar desligada de la política que defendemos para las luchas sociales. Así como a ningún luchador honesto se le pasaría por la cabeza fundar o incluir al patrón dentro del sindicato, porque sabe que la patronal es enemiga de clase, en momentos electorales tampoco podemos hacer alianzas políticas con los exponentes políticos de los ricos. La cuestión es sencilla: tenemos intereses irreconciliables.

Si nuestro objetivo es conquistar el poder político a través de un verdadero gobierno obrero, campesino y popular que inicie la construcción de la sociedad socialista, debemos tener total claridad de que nunca llegaremos al socialismo y mucho menos al comunismo (la sociedad sin clases sociales ni Estado) de la mano de los partidos de los ricos, de los empresarios y terratenientes, explotadores locales y agentes del saqueo imperialista.

Desde el PT hacemos un llamado a todos y todas las activistas honestas, a reflexionar sobre estas ideas y sobre las resoluciones de la cúpula del FG. Es momento de debatir y hacer balances objetivos. Es correcto apuntar y prepararse para el 2013; la discusión es qué programa y qué alianzas defenderemos en ese proceso electoral.

Estamos aún a dos años de las elecciones, llamamos a los honestos y honestas luchadoras del FG a acordar un Plan de Lucha que tome las reivindicaciones de tierra y reforma agraria radical, un presupuesto general de gastos que contemple las necesidades reales del pueblo trabajador del campo y la ciudad, reajuste salarial del sector público y privado, contra la inflación y por el control de precios de los productos de la canasta básica, contra las privatizaciones y por todas las reivindicaciones históricas de nuestro pueblo.

Llamamos a los partidos de la izquierda hasta hoy luguistas (TEKOJOJA, PCPS, PCP, PMAS), a romper políticamente con este gobierno y a impulsar juntos la conformación de un Frente Electoral independiente, clasista y socialista que desde el inicio se coloque en la oposición tanto a Lugo-PLRA como a la derecha tradicional en todas sus expresiones. Este Frente electoral debemos construirlo al calor de luchas unitarias en defensa de los intereses concretos y las necesidades más sentidas por la clase trabajadora, pues sólo la participación activa en las luchas podrán forjar genuinamente un perfil y una política electoral de clasista para el 2013.
 
Comité Ejecutivo Nacional
Asunción, 11 de agosto de 2011

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