|
En momentos en que la militancia del nuevo PST iniciaba una campaña en solidaridad con el pueblo de Haití, en especial respondiendo al llamado de solidaridad formulado por la organización Batay Ouvriye de dicho país, otro desastre natural golpea al interior de Perú, y en particular al Cusco,
afectando no sólo a miles de turistas, como muestran las pantallas de televisión, sino sobre todo a la población pobre y necesitada que en su mayoría habita estas localidades. Incluso numerosos compañeros de nuestro partido y sus familiares de esta región, se cuentan entre los damnificados.
Desde hace una semana la región sur oriental del Perú sufre la inclemencia de fuertes lluvias, desborde de ríos, caída de puentes, inundación de viviendas y de extensas tierras de cultivo (fuente de existencia de cientos de miles de campesinos pobres), trayendo más hambre de lo habitual, y desolación y muerte en toda esta región andina. Las provincias más castigadas se ubican en el Cusco, Puno, Apurimac, Huancavelica y Ayacucho. Como siempre, la infaltable desidia de las autoridades (Alan García ha dicho "no hay que ser alarmistas ni magnificar la tragedia") que nunca preveyeron nada y que solo atrasan la ayuda urgente y necesaria, incrementan el dolor y sufrimiento del pueblo pobre. Las propias autoridades locales denuncian que la ayuda estatal es absolutamente insuficiente. Mientras esta región es azotada por inclementes lluvias, la costa sur del Perú sufre sequía, lo que también trae cuantiosas pérdidas para los pequeños agricultores y mayor miseria para los pobres de estas localidades.
Ambos fenómenos climáticos se estima que se extenderán hasta fines de marzo, agravando la situación de emergencia que viven millones de peruanos de estas localidades. Estos fenómenos son parte de los cambios ambientales que vienen afectando al mundo por la destrucción ambiental que trae la rapacidad capitalista y la política colonial del imperialismo.
Desde el PST, al mismo tiempo que hacemos llegar nuestra solidaridad con nuestros hermanos del sur y con nuestros camaradas, denunciamos la ineptitud e insensibilidad del gobierno y exigimos una pronta y efectiva ayuda para los más afectados de la población, haciendo uso de los recursos que dispone el Estado y que se están reservando para hacer clientelismo en las próximas elecciones; usando los recursos destinados para pagar la deuda externa y aplicando más impuestos a los más ricos, como las multinacionales de la minería, el petróleo y el gas que siguen saqueando nuestro país mientras el pueblo muere de hambre.
El PST hace suyo el pronunciamiento emitido por nuestra regional del Cusco y destaca el ejemplo del Comité de Comensales de la Universidad San Antonio de Abad, que ha organizado brigadas para asistir a la población más necesitada señalando el camino de la autoorganización popular como única vía para garantizar la defensa de la población ante este desastre.
Lima, enero 30 de 2010
Pronunciamiento del nuevo Partido Socialista de los Trabajadores ante la emergencia climática en el Cusco y nuestro país.
Después de que el martes se declarara el estado de emergencia en la región Cusco el balance de la desgracia ha venido cambiando y aumentando de forma exponencial el número de familias damnificadas es ya de 27 800, tomando esta cifra y multiplicándola por un promedio de 5 miembros por familia tenemos la cifra de 139 000 damnificados, muchos de ellos mujeres, ancianos y sobre todo niños. Las casas destruidas son 8 000 sin tomar en cuenta las que deben ser deshabitadas ya que la lluvia ha erosionado sus estructuras. Se han estimado, hasta ahora, S/.5 000 millones de soles en perdidas materiales, además de $ 1 millón de dólares diarios de perdidas en el sector turístico empeoran progresivamente la situación de la economía regional. Alrededor de 29 000 hectáreas de cultivos perdidos y con ellas la economía agrícola entra en una crisis de largo plazo de la que será muy difícil de recuperarse, ya que en general la infraestructura agrícola afectada en las 11 provincias declaradas en emergencia alcanza el 80%.
Sin embargo el tan publicitado "estado emergencia" ha sido hasta ahora una declaración formal ya que es evidente que la infraestructura estatal no se abastece para la atención de este desastre en toda su dimensión, teniendo en cuenta además que la sierra centro y sur y parte de la selva de nuestro país se encuentran en permanentes lluvias. Recién el día jueves se supo que Huanta-Ayacucho está sumergida en el agua, y que muchas localidades están aisladas y carecen de comunicaciones para poder denunciar su situación en el norte de Puno, Huanuco, etc. La respuesta del gobierno central ha sido irrisoria autorizando un presupuesto de 50 mil soles para los distritos afectados y 100 mil soles para les provincias, no obstante las primeras evaluaciones nos indican que esto solo serviría para atender las necesidades de las dos semanas siguientes pues el gobierno central no considera aún un plan nacional para enfrentar el niño y sus consecuencias durante todo el próximo año.
Estamos pasando por un fenómeno del niño fuerte y distorsionado producto del calentamiento global provocado por el modo de producción capitalista
Son estos fenómenos los que han generado sequías en la costa sur (Arequipa, Moquegua, Tacna) y en el norte, por ello podemos asegurar que aun no somos totalmente concientes del alcance y profundidad de esta tragedia de carácter nacional, Las autoridades del aparato del estado tenían conocimiento con anticipación pero no diseñaron un plan nacional para enfrentar de conjunto este serio problema.
Esta situación es producto de la desidia y la política pro imperialista del gobierno central ya que prefiere medidas cuyo objetivo fundamental es implementar el TLC que no es otra cosa que una carta de adhesión incondicional de nuestro país como colonia de Estados Unidos. El TLC nos obliga a derivar dinero y esfuerzos para sostener la economía yanqui con la explotación de nuestro pueblo. Por ejemplo el Estado derivó recursos públicos para evitar la caída del dólar y ha anticipado los pagos de la deuda externa con el objetivo de fortalecer al FMI y BM, a la vez que mediante leyes antilaborales permite la tercerización del trabajador y el incremento de la explotación de nuestro trabajo restan progresivamente derechos a los trabajadores, a la vez que avala los 200 000 despidos producto de la crisis mundial.
El nuevo PST emplaza a los dirigentes populares que están a la cabeza de la FDTC a ser un polo organizador de las luchas que están por venir: contra la especulación de precios y alza del costo de vida, la condonación de las deudas bancarias en las zonas devastadas, que el estado compre todos los cultivos perdidos y se implemente un plan nacional de reconstrucción en el que seamos los trabajadores los que a través de nuestras organizaciones administremos y dirijamos los recursos para este fin ya que los políticos profesionales de los partidos en el poder y los que se han asimilado a la reacción democrática han demostrado su corrupción e inhumanidad en estos casos como en el terremoto de Pisco, Moquegua y otras desastres en los que la miseria ha sido un gran negocio para los empresarios más poderosos, ministros y gobiernos regionales.
Urge la organización de comités de base que vigilen las condiciones ambientales para alarmar a los vecinos de posibles desastres, controle a los especuladores y denuncie la corrupción. Estos comités de base deben emplazar a los dirigentes de la CGTP y FDTC para que centralicen los esfuerzos de la clase trabajadora y organice un plan nacional desde abajo por la reconstrucción de nuestro país.
Cusco 30 de enero de 2010
PRONUNCIAMIENTO DEL COMITÉ DE COMENSALES ANTE LA CRISIS CLIMÁTICA QUE VIVIMOS HOY EN CUSCO.
A los compañeros antonianos y la comunidad cuzqueña en general:
1. Desde el día martes los estudiantes organizados a través del Comité de Comensales dirigimos nuestra solidaridad con los damnificados producto de las inundaciones, a través la formación de brigadas de apoyo universitario o Brigadas Riqchary Hayna. Ya que no podíamos esperar con los brazos cruzados la respuesta de las autoridades, como jóvenes éramos concientes que necesitábamos emprender el apoyo en el menor tiempo posible ya que vemos con preocupación el desborde e insuficiencia del aparato estatal para la asistencia al desastre.
2. Nuestras BRIGADAS han sido testigos de excepción de las múltiples carencias de los pueblos afectados, a la vez que constatamos la necesidad que los municipios tienen de manos para organizar a la gente damnificada, organizar la protección de lo poco que queda de ladrones y aprovechados, distribuir la ayuda que va llegando, prestar ayuda en el empadronamiento de los afectados, y denunciar a los especuladores y corruptos. Esto nos ha permitido una vista general, amplia y de conjunto de la magnitud y el carácter de esta tragedia. Sobre la base de estas tareas los compañeros que han participado de las brigadas se han puesto al servicio para ser un apoyo efectivo en los lugares más afectados.
3. A la vez, desde el comedor universitario, hemos exigido que la autoridad universitaria abra las puertas de la UNSAAC para poner al servicio de la recuperación del desastre toda la logística con la que cuenta la universidad en una acción conjunta triestamental donde los estudiantes no solo sirvamos de recolectores de ayuda sino también ayudemos en su distribución efectiva a los danificados a la vez que llevamos apoyo humano poniendo a disposición de los más afectados nuestro esfuerzo y trabajo. En consonancia con estas iniciativas la autoridad universitaria ha dispuesto y movilizado a estudiantes, administrativos y docentes, para la recolección de víveres y abrigo. Sin embargo vemos con angustia que esta medida es insuficiente siendo necesario darle continuidad, para ello debemos seguir impulsando a través de la infraestructura y logística de la universidad, la distribución y apoyo mientras dure la suspensión de labores.
4. Por ello le tomamos la palabra al rector poniendo las BRIGADAS que hemos conformado al servicio de las tareas de: acopio, distribución, fiscalización y apoyo a las zonas danificadas.
5. A la vez que llamamos a la población a que conforme brigadas de atención del desastre que puedan servir para vigilar y alertar en los barrios si existiese algún problema. De la misma forma denunciar a los corruptos y especuladores.
6. Enterados por los medios de comunicación sabemos que nos encontramos en medio de un fenómeno del niño fuerte y distorsionado por el cambio climático mundial, que viene afectando a la sierra central y sur así como a zonas de la selva con lluvias muy fuertes, por otro lado la costa sur (Moquegua, Tacna y Arequipa) se encuentran en emergencia producto de una extendida sequía. Esta información la tiene publicada el SENAMHI desde el año pasado, no obstante las autoridades hablan de haber sido tomadas por sorpresa. Al contrario se trata de un desastre que no ha sido atendido a tiempo con obras de prevención, por parte de los gobiernos municipales, regionales pero sobre todo es responsabilidad del gobierno aprista quien ha preferido intervenir grandes cantidades de dinero en la compra dólares para evitar la caída de esta moneda artificialmente con el propósito de preservar los negocios del imperialismo norteamericano.
7. Por ello proponemos:
El no pago de la deuda externa con el fin de que el gobierno central compre la totalidad de los cultivos perdidos como parte de las medidas necesarias para la activación de la economía del país afectado por el fenómeno del niño.
Se subsidien los insumos agrícolas exonerándolos de impuestos para asegurar la alimentación de nuestro pueblo.
Por ultimo emplazamos a los dirigentes populares a ponerse al frente de la tarea de acopio y distribución de la ayuda así como el apoyo concreto de los afectados asumiendo su papel de dirección popular. A la vez que encabecen la organización popular que será necesaria para enfrentar el alza del costo de vida, el aumento del precio de los alimentos, el desabastecimiento de los mercados, la especulación y los problemas de saneamiento ambiental que se irán presentando en el siguiente periodo.
Por la reconstrucción del Cusco preparar:
La organización popular y la lucha de los trabajadores y campesinos bajo una plataforma de lucha unificada que atienda las necesidades más urgentes de nuestro pueblo
|