Recibir nuestro boletín electrónico

Referendo aprueba la descriminalización del aborto
Escrito por CRISTINA PORTELA Y FLOR NEVES   
Sábado 24 de Febrero de 2007 00:00

El pasado 11 de febrero, se realizó un referendo, en Portugal, sobre la Despenalización de la Interrupción Voluntaria de la Gravidez. Esta es la segunda vez que el país realiza un referendo sobre esta temática, ya que el aborto en el país  continuaba siendo considerado como crimen, con excepción de los casos en que la gravidez presentase peligro de muerte o lesión grave para la salud física y psíquica de la mujer, en caso de malformación congénita o enfermedad incurable del feto, o en casos de violación de la mujer.

 

La ley preveía, así, la criminalización de las mujeres por la realización de la Interrupción Voluntaria de la Gravidez, previendo persecución policial, investigación por lo Ministerio Público y el juzgamiento de mujeres por esta práctica (entre 1998 y 2003, se realizaron 30 juicios por esta ley). La pena podía llegar hasta 3 años de prisión. En Europa, el aborto sólo continúa siendo ilegal en Polonia, Malta e Irlanda. En la mayor parte de los países de Europa, como en Italia, esta práctica está legalizada.

 

Si el primero referendo (1998) dio una ajustada victoria al NO a la despenalización (50,91% contra 49,09%, el referendo del 11 de febrero pasado  dio una victoria holgada para el  SÍ, con un 59% de la votación (2.238.053 votos), contra 41% (1.539.078 votos). Este referendo se caracterizó, además, por un alta abstención (56%), aunque fue inferior a la abstención de 1998.

 

La victoria del SÍ fue una importante conquista democrática para las mujeres y para la clase trabajadora portuguesa, los sectores que más sufrían con el aborto clandestino y la penalización existente. Por eso, vemos este resultado como uma importante victoria.

 

Sin embargo, si este referendo fue una victoria para las mujeres y trabajadores del país, trajo también un refuerzo coyuntural del gobierno burgués de turno, que hizo campaña por el SÍ. De hecho, el gobierno de José Sócrates (Partido Socialista) pretendió, desde el inicio, con este referendo, desviar la atención de los trabajadores de la dura ofensiva que está llevando a cabo contra sus derechos: cierre de maternidades, centros de salud y escuelas, aumento de la edad de jubilación y reducción del valor de las pensiones y de los salarios, entre otros.

 

Después de haber enfrentado manifestaciones con millares de personas, como no se veían hace algunos años, y diversas huelgas, desde el sector público hasta el Metro de Lisboa, en los meses de Octubre y Noviembre, el gobierno consiguió desviar el gran tema de la actualidad política de las luchas de los diversos sectores contra él hacia el referendo, durante casi dos meses.

 

Así, Sócrates (como Zapatero en España) utilizó el referendo para blanquear su política neoliberal, concediendo una parcial legalización del aborto, de forma de cubrir con un manto de "izquierda" toda su verdadera política de derecha. Consiguió que venciera la posición que defendía y consiguió, además, con esa misma posición desmontar conscientemente el ascenso que existía en el país contra as sus medidas anti-populares, canalizándolo para la actividad conjunta por el SÍ de la izquierda en el referendo.

 

En este proceso tuvo claramente como aliados al Partido Comunista Portugués y al Bloque de Izquierda que hicieron campaña por el Sí sin diferenciarse del gobierno y, consecuentemente bajaron  sus "armas de batalla" contra el mismo, en nombre de no quebrar la "unidad del SÍ".

 

Con todo, la batalla sobre el tema del aborto no está realmente terminada. Es preciso que sea el Servicio Nacional de Salud quien garantice las interrupciones voluntarias de la gravidez, bajo riesgo de continuar esencialmente todo igual. Precisamos una política más global de acceso gratuito y simplificado a los métodos anticonceptivos, de campañas de planeamento familiar y de la implementación de clases de educación sexual en las escuelas. Con relación a todo esto, el gobierno se ha mostrado ambiguo y ésta es una lucha fundamental para que las mujeres, y la clase trabajadora en general, puedan ganar a fondo con este cambio que significó la victoria del SÍ en el referendo.

 


Pero es también la lucha contra las medidas del gobierno que tiene que continuar: en las escuelas, en los lugares de trabajo, para construir alternativas combativas que puedan ser el germen de las próximas luchas contra el Gobierno que, más temprano o más tarde volverán a surgir porque, para cumplir las reglas de la Unión Europeia y del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, vendrán nuevos y más duros ataques contra los trabajadores. En estas luchas continuaremos estando para construir una alternativa revolucionaria.


rssfeed
Email Drucken Favoriten Twitter Facebook Myspace Stumbleupon Digg MR. Wong Technorati aol blogger google reddit YahooWebSzenario