| Referendo aprueba la descriminalización del aborto |
| Escrito por CRISTINA PORTELA Y FLOR NEVES |
| Sábado 24 de Febrero de 2007 00:00 |
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El pasado 11 de febrero, se realizó un referendo, en Portugal, sobre
La ley preveía, así, la
Si el primero referendo (1998) dio una ajustada victoria al NO a la despenalización (50,91% contra 49,09%, el referendo del 11 de febrero pasado dio una victoria holgada para el SÍ, con un 59% de la votación (2.238.053 votos), contra 41% (1.539.078 votos). Este referendo se caracterizó, además, por un alta abstención (56%), aunque fue inferior a la abstención de 1998.
La victoria del SÍ fue una importante conquista demo
Sin embargo, si este referendo fue una victoria para las mujeres y trabajadores del país, trajo también un refuerzo coyuntural del gobierno burgués de turno, que hizo campaña por el SÍ. De hecho, el gobierno de José Só
Después de haber enfrentado manifestaciones con millares de personas, como no se veían hace algunos años, y diversas huelgas, desde el sector público hasta el Metro de Lisboa, en los meses de Octubre y Noviembre, el gobierno consiguió desviar el gran tema de la actualidad política de las luchas de los diversos sectores contra él hacia el referendo, durante casi dos meses.
Así, Só
En este proceso tuvo claramente como aliados al Partido Comunista Portugués y al Bloque de Izquierda que hicieron campaña por el Sí sin diferenciarse del gobierno y, consecuentemente bajaron sus "armas de batalla" contra el mismo, en nombre de no quebrar la "unidad del SÍ".
Con todo, la batalla sobre el tema del aborto no está realmente terminada. Es preciso que sea el Servicio Nacional de Salud quien garantice las interrupciones voluntarias de la gravidez, bajo riesgo de continuar esencialmente todo igual. Precisamos una política más global de acceso gratuito y simplificado a los métodos anticonceptivos, de campañas de planeamento familiar y de la implementación de clases de educación sexual en las escuelas. Con relación a todo esto, el gobierno se ha mostrado ambiguo y ésta es una lucha fundamental para que las mujeres, y la clase trabajadora en general, puedan ganar a fondo con este cambio que significó la victoria del SÍ en el referendo.
Pero es también la lucha contra las medidas del gobierno que tiene que continuar: en las escuelas, en los lugares de trabajo, para construir alternativas combativas que puedan ser el germen de las próximas luchas contra el Gobierno que, más temprano o más tarde volverán a surgir porque, para cumplir las reglas de la Unión Europeia y del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, vendrán nuevos y más duros ataques contra los trabajadores. En estas luchas continuaremos estando para construir una alternativa revolucionaria.
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