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1991 - Un golpe de derecha, disfrazado con la bandera roja PDF Imprimir Correo electrónico
RUSIA
Escrito por POI - Rusia   
Lunes 17 de Octubre de 2011 00:01
Índice de Artículos
1991 - Un golpe de derecha, disfrazado con la bandera roja
Cómo se pavimentó el camino a la restauración capitalista
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En el dia 19 de agosto se completó 20 años del golpe de estado del autodenominado "Comité Estatal de Emergencia"[1] de 1991.

Nuevamente fueron recordados los autos blindados por las calles de Moscú, el ballet "El Lago de los Cisnes"[2] en todos los canales de TV, las manifestaciones contra el golpe, las barricadas, el inicio de la ola de huelgas, la detención de Mijail Gorbachov. Yeltsin, que pronto llevaría al país a una catástrofe total, aparecía entonces en la parte superior de un tanque, dirigiendo el movimiento contra el golpe. Los comunistas oficiales del PCFR[3] hasta hoy repiten que el golpe fue el último intento de preservar el "Estado socialista". Ya la versión oficial expresa por los medios de comunicación siguen repitiendo siempre el dilema: o el socialismo con tanques en las calles, el Lago de los Cisnes en la televisión y la prohibición de reuniones de más de dos personas; o la catástrofe del gobierno de Yeltsin.

Hay mucha confusión en torno al tema, así como en general hay mucha confusión alrededor de todo el proceso de restauración capitalista en la ex-URSS. En este artículo no tenemos la intención de analizar hasta los últimos detalles este tema tan amplio, pero, de todos modos, trataremos de aclarar la confusión, dando nuestra opinión sobre tres temas: ¿Fue de hecho un intento de golpe por la defensa del socialismo, contra la catástrofe que atingió al país después dirigido por Yeltsin
? ¿El golpe apresuró la restauración del capitalismo? ¿Hubo, después de todo alguna alternativa a la disyuntiva entre la junta militar y la catástrofe de Yeltsin?  

¿El golpe fue un intento de "defender el socialismo"?

Dice la versión oficial de los medios de comunicación que el golpe fue la línea divisoria entre la economía planificada y la economía de mercado, entre el socialismo y el capitalismo. Esta versión es la más difundida, ya que es la repetida también por los estalinistas que apoyaron el golpe. Pero, ante de todo, esta versión cierra los ojos a un hecho importante de la realidad: que en 1991, es decir, incluso antes de la desintegración de la URSS y de la caída del PCUS[4], el capitalismo ya había sido restaurado en la URSS, y por las manos de los mismos ministros que más tarde integraron al "Comité Estatal de Emergencia", supuestos defensores del socialismo. Un simple análisis de los hechos lo confirma:
 
Los pilares fundamentales de la economía fundada por la Revolución de Octubre fueron: (a) la economía planificada centralizada (en lugar de mercado), (b) el monopolio estatal del comercio exterior (que protegía el país de ser absorbido por la economía imperialista mundial) y (c) la propiedad estatal de los medios de producción. Estas medidas, comprendidas en su totalidad, dieron origen en el país a lo que llamamos de estado obrero, que era diferente cualitativamente de los estados capitalistas (estados burgueses). Estas medidas permitieron un salto colosal en el desarrollo del país, a pesar de la dirección burocrática estalinista, que a finales de los 20 desplazó a los trabajadores del poder por la usurpación de la dirección de la URSS y del PCUS.

La burocracia estalinista, de a poco, fue consumiendo las bases del estado obrero creado por la Revolución de octubre, realizando una serie de reveses en dirección del capitalismo (véase el texto "¿como se pavimentó el camino a la restauración capitalista?"). Sin embargo, en ese momento, la restauración capitalista no estaba colocada en la agenda todavía. La economía planificada, el monopolio estatal del comercio exterior y la propiedad estatal de los medios de producción se mantuvieron. Pero, en el marco de más una crisis de la economía soviética, finalmente la hora de estas llegó en 1985. En este año, Gorbachov tomó la dirección de la URSS y con la consigna de la Perestroika[5] dio inicio a la restauración directa del capitalismo. Bajo la clara dirección de las potencias occidentales, comenzó entonces, clara y consecuentemente, el desmantelamiento de las bases del estado obrero.

Así que al final de los años 80 ya estaban presentes en la URSS, los elementos fundamentales de una economía de mercado, a saber: a) las empresas, aunque seguían siendo del Estado, ya funcionaban como privadas, con su producción orientadas para el lucro (mercado en el lugar del plano), escogiendo libremente a sus socios comerciales; b) las empresas recibieron el derecho de negociar libremente con empresas extranjeras (liquidación del monopolio estatal del comercio exterior); c) se permitió todas las formas de propiedad, incluso los bancos privados; d ) se inició la formación de empresas mixtas con capital extranjero. Todo esto, nos dan los elementos necesarios para afirmar que el capitalismo en la ex-URSS fue restaurado a fines de los años 80, aunque todavía se mantuvo, como "supervivencias", el papel del estado en la economía y una serie de logros sociales del pasado.

Por lo tanto, en el enfrentamiento entre Yeltsin y el "Comité Estatal de Emergencia," la cuestión del tipo de economía no fue colocada. Incluso porque a la cabeza del golpe "por la salvación del socialismo", estaban los propios ministros del Gobierno de Gorbachov que, a través de sus propias manos, restauraron el capitalismo. La versión oficial actual de la burguesía, así como de los estalinistas, trata de darnos un cuadro idílico y incoherente, en que los ministros pro-restauracionistas cambiaron de parecer y empezaron a defender el socialismo. Un retrato muy lejos de la realidad.

Las verdaderas causas del golpe de Estado

Como vimos, entre el "Comité Estatal de Emergencia" y Yeltsin no había cualquier controversia sobre el tipo de economía que tenía que ser defendida. Si había alguna diferencia entre ellos era sólo sobre como se tenía que dar la restauración, y sobre qué sectores de la burocracia y la nueva burguesía deberían conducirla, es decir, recibir dividendos por ella. Pero de todos modos, la causa del golpe de Estado no era ni siquiera eso.

El hecho es que el proceso de restauración del capitalismo desde 1986 llevó (y no podía ser de otra manera) a una fuerte caída de la situación económica y social en el país: estantes vacíos en los mercados, las colas, mercado negro, desempleo, delincuencia. Al igual que en todos los países de Europa del Este, en la URSS la gente comenzó a protestar contra las consecuencias de la restauración, en el país hubo una ola revolucionaria de protestas y huelgas que desestabilizaron el gobierno restauracionista de Gorbachov y con el todo el proyecto de la restauración capitalista. Por lo tanto, fue planteada la siguiente pregunta para el gobierno pro-restauracionista: ¿que hacer frente a la actual crisis política, posible antesala de una revolución? Y como a menudo sucede en situaciones de crisis, en las alturas del poder se dio una división sobre como responder a esta pregunta.

Una parte de la élite apostó en un proyecto de aplastar la resistencia de las masas usando directamente la fuerza. Exactamente este proyecto fue personificado por el "Comité Estatal de Emergencia", del cual formaban parte el Ministerio de Defensa, la KGB, el Ministerio del Interior (policía) y otros funcionarios de las fuerzas armadas. No es por acaso que uno de los puntos clave del "programa" del "Comité Estatal de Emergencia" fue el toque de queda, la prohibición de huelgas, manifestaciones, marchas, piquetes y partidos (este punto los golpistas popularizaron con la consigna de "acabar con el desorden"), así como... la distribución de la tierra a todos los habitantes para construir dachas[6]. En otras palabras, el objetivo del golpe era derrotar la lucha de las masas, que se dispersarían por las dachas para cultivar hortalizas y así salvar el régimen en descomposición. Un golpe de derecha disfrazado por una bandera roja - esta era la esencia del golpe de 1991, lo que llevó a mucha confusión.

¿El golpe de Estado aceleró el proceso de restauración?

En la URSS, las masas fueron capaces de derrotar el plan de aplastar la revolución por la fuerza de las armas, desmontar el golpe de Estado y derrocar la dictadura del Partido Comunista pro-restauracionista. Sin embargo, esto no ocurrió en todas partes. En China, donde el Partido Comunista también había restaurado el capitalismo (algunos años antes), las masas también salieron a las calles para resistir contra las consecuencias de esto. Pero en China, al contrario de la Unión Soviética y Europa del Este, todo terminó en un baño de sangre contra el pueblo, causado por la burocracia restauradora, cuyo símbolo fue la plaza de Tiananmen. En China, el régimen del PC fue capaz de imponer una derrota a las masas y mantener su dictadura restauracionista. El resultado es que el PC chino, disfrazado con la bandera roja y con la retórica socialista, dirige el capitalismo más salvaje del planeta, con los salarios más bajos del mundo, sostenidos a este nivel por una dictadura brutal al servicio de las multinacionales occidentales que se encuentran allí, siendo que para ellas, China se ha convertido en un paraíso para las inversiones de capital. Situación similar en Cuba, donde si bien no hubo represión sangrienta de las masas, el régimen del PC cubano, con los hermanos Castro a la cabeza, restauró el capitalismo, pero mantiene el poder. Y ahora, las áreas clave de la economía cubana pertenecen a las multinacionales, la población vive con $15 dólares al mes y el gobierno aprobó recientemente un paquete económico con medidas duras que recortan derechos.

El objetivo del golpe en la Unión Soviética era preservar el régimen dictatorial y luego seguir lo mas rápido posible con el proyecto de restauración capitalista. Si el "Comité Estatal de Emergencia" hubiese ganado, si las masas no hubieran derrocado el régimen dirigente, entonces la situación de la URSS habría sido parecida con lo que sucedió en China. El gobierno pro-restauracionista habría continuado con su tarea, pero ya en cuadro de derrota de la resistencia, es decir, podría profundizar la restauración capitalista y la consecuente aceleración de la colonización del país por las manos de las potencias occidentales. Derrotando el golpe militar del "Comité Estatal de Emergencia", los trabajadores de la URSS conquistaron una gran victoria que, aunque no pudo detener la restauración, al menos pudo derribar el régimen dictatorial del PC pro-restauracionista y garantizar una serie de libertades democrática. Así, la profundización de la restauración capitalista en Rusia chocó con muchas dificultades. Yeltsin se vio obligado a bombardear el Parlamento en 1993, llevar a cabo dos guerras en Chechenia, enfrentar las huelgas de los años 90 y la "guerra de los caminos"[7] de 1998. Y sólo asfixiando las luchas después de 1998 (con la inestimable ayuda del PCFR), con la llegada de Putin al poder y un largo crecimiento económico, la élite de Rusia pudo alcanzar la tranquilidad necesaria, limitar las libertades democráticas y "rehabilitar" el aparato represivo de la policía y FSB [8], aunque a un nivel incomparablemente más bajo que durante la dictadura del PCUS. Por lo tanto, las burguesías rusa y mundial conquistaron la “tranquilidad" necesaria para empezar a atraer capital extranjero a la escala china, la profundización de la colonización del país por las manos de las multinacionales. El PC Chino, que logró derrotar la Revolución en 1989, no tuvo problema de esta naturaleza. Por lo tanto, la derrota del golpe dificultó la profundización de la restauración, a pesar de no poder detenerla.

¿Había alternativa a la junta militar y a la catástrofe de Yeltsin?
 
Al contrario de lo que decían, tanto la versión oficial de los medios de comunicación como los defensores estalinistas del golpe, nosotros afirmamos que sí, había una alternativa. Y esa fue mostrada por las mismas masas, que a fines de los 80 tomaron en sus manos su destino, deshicieron el golpe militar y derrocaron la dictadura del PCUS. En aquellos días de agosto se necesitaba la más amplia unidad de acción para derrotar el golpe. Y está sucedió. Pero el problema central giraba en torno a la cuestión de la restauración del capitalismo. Yeltsin quería silenciar a las masas y continuar con los planes restauracionistas. Por lo tanto, para lograr un cambio real, la única salida era una salida obrera, contra Yeltsin y los demás restauradores. El camino estaba en la centralización de las organizaciones de masas de los trabajadores y en su lucha por la tomada del poder político del país, recuperando la economía planificada bajo su dirección.

Sin embargo, el proceso de resistencia al golpe fue liderado por fuerzas pro-restauracionistas. En una situación en que la gran parte de la izquierda apoyó el golpe, mientras que el otro no sabía qué hacer, a Yeltsin le resultó fácil conducir el movimiento, mantener su plan restauracionista, privatizar la propiedad estatal y llevar al país a una quiebra y destrucción sólo comparables a las consecuencias de la 2ª Guerra Mundial. También le fue fácil asociar el socialismo con la represión contra las masas, sembrando una enorme confusión en la consciencia de los trabajadores, que sigue hasta hoy, logrando atraer la simpatía de amplios sectores de estos al programa capitalista. Las masas consiguieron derrocar el régimen y ganaron libertades democráticas, ahí está su victoria, pero no pudieron tomar el poder y detener el proceso de restauración, ahí está su derrota.

Lecciones

Para muchos, los acontecimientos a los finales de los 80 y principios de los 90 fue un shock inesperado. Pero incluso en los años 30, Trotsky, liderando la lucha contra la degeneración burocrática del partido bolchevique y del estado obrero, dejó claro cuál era la alternativa: o las masas sacaban el poder de las manos de la burocracia estalinista, o la burocracia tarde o temprano restauraría el capitalismo en la URSS. Al afirmar esto y por su lucha contra la burocracia es que Trotsky fue asesinado y sus camaradas de lucha enviados por Stalin a los campos de trabajos forzados en Siberia. Así también, todas las obras de Trotsky y de la Oposición de Izquierda en la URSS fueron destruidas, para que nadie pudiera saber la verdad. Y así, por desgracia, se dio la segunda alternativa: la burocracia estalinista consiguió, al fin, restaurar el capitalismo en la ex-URSS.

Debemos estudiar y aprender de las lecciones del proceso de restauración capitalista. Algunas de las conclusiones parecen claras:

En primer lugar, el desastre capitalista que se encuentra ahora Rusia permite mejor que nada evaluar el propio capitalismo. La actual crisis, en realidad, está llevando el capitalismo y el neoliberalismo a la bancarrota ideológica, pues se hizo evidente que ellos no pueden ofrecer a los trabajadores nada más que un deterioro permanente de su situación.

En segundo lugar, el hecho de que se restauró el capitalismo también permite, mejor que nada, evaluar el carácter de la burocracia soviética que, para mantener sus privilegios, fue consumiendo, por largos años, los recursos del estado obrero fundado por la Revolución de Octubre, hasta destruirlo. No puede haber ninguna expectativa en la burocracia.

En tercer lugar, la restauración del capitalismo por las manos de la burocracia, la revolución de las masas en contra de la dictadura pro-restauracionista del PCUS y la llegada al poder de Yeltsin, desviando la ola revolucionaria, demuestra plenamente la necesidad de que el poder esté en manos de los trabajadores y la necesidad de la dictadura del proletariado, que no puede ser sustituida por ningún "gran líder". Hoy en día, en el caso de la revolución árabe, vemos una vez más que se reafirma esta tesis: sin la toma del poder político por las organizaciones de trabajadores, la revolución no va a ninguna parte y no hay posibilidad de mejorar la situación.

En cuarto lugar, para que los trabajadores puedan tomar el poder en sus manos, es necesario que construyan un partido político "suyo", con un programa que tiene como objetivo tomar el poder, es decir, un partido revolucionario, que no permite a la burguesía, a la burocracia, a los "líderes carismáticos" y todo tipo de "salvadores" para desviar a los trabajadores de sus objetivos. Y como la realidad nos demuestra todos los días, todos los procesos hasta hoy se dan en escala mundial. Así como la situación en cada país, en realidad es un reflejo de la situación mundial, así como la lucha de clases tiene un carácter internacional, así como la burguesía de todo el mundo trata de coordinar para imponer sus planes a los trabajadores de todos los países, entonces el partido de la clase trabajadora también debe ser mundial, internacional. El estalinismo ha pagado un alto precio político por su traición, dejando de representar una orientación mundial para los trabajadores y la vanguardia, abriendo así grandes perspectivas para la posibilidad de construir un partido revolucionario.
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