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Putin al desnudo. Desenmascarando los mitos PDF Imprimir Correo electrónico
RUSIA
Escrito por POI - Rusia   
Viernes 27 de Abril de 2012 03:23

Luego de la derrota de hecho en las elecciones parlamentarias y de la pérdida masiva de votos, incluso jugando sucio y cometiendo fraude electoral, el régimen político ruso pretende pasar las elecciones presidenciales con más cuidado y llevar a Putin [1] hacia la victoria directamente en la primera vuelta de los comicios electorales. 

En las elecciones de diciembre el recurso administrativo y el fraude electoral fracasó sin proporcionar los resultados necesarios y creando entre el pueblo un montón de bromas sobre “la creatividad contable de la independiente “Comisión Central Electoral”. Así que ahora el gobierno  ha puesto en marcha la máquina de falsificaciones y fraudes para que Putin sea “elegido”. 

La principal linea de la propaganda preelectoral de Putin es que “no hay alternativa”. Para ello el régimen colocó candidatos impresentables como "alternativa", sobre los cuales se puede decir de todo menos bonito. La propaganda del Kremlin predica que “al menos Putin hace algo, en cambio los demás no hacen más que hablar”. Y es verdad, es dificil negarlo. Se podría votar por algunos partidos no contaminados, pero el payaso Jerenovsky, Mironov y el lamebotas de Zyuganov también con el Oligarca Prohorov no despiertan nada de entusiasmo entre la mayoría de la población. Hay un hecho interesante que dice que por ellos  votará sólo la gente que está segura de que estos candidatos No van a ganar. De hecho, su papel en estas elecciones no es más que  quedarse a la sombra de Putin, el único “personaje serio”. Además, es dificil ocultar que todos estos cadáveres políticos se sentían a gusto bajo el régimen de Vladimir Vladimirovich Putin a lo largo de 12 años y hoy le ayudan a darle forma a la “democraticidad” de las elecciones.

Esta situacion inevitablemente confunde a la gente que está cansada de los resultados de la política de Putin pero no ve ninguna otra alternativa. Esta postración a la máquina propagandísitca de Putin le impone a algunos sectores mitos épicos sobre las hazañas de éste.Esta propaganda persigue a la vez dos objetivos. En primer lugar, convencer a los dudosos de la necesidad de votar por él a pesar de todo: votar por la “falta de alternativa”. En segundo lugar, preparar a todos, incluso al electorado anti Putin para resignarse a aceptar la devastadora victoria, contra la cual no tendría sentido protestar después de las elecciones. Con esto el régimen intentará ponerle paños fríos a la situación abierta luego de las elecciones parlamentarias en la que miles de personas opositoras a su régimen salieron a las calles a manifestar su repudio.

  Todo este enredo político merece ser explicado. Primero, es necesario denunciar los mitos que hoy en día una vez más aparecen en el imaginario de los ciudadanos rusos.¿Qué pasó en realidad antes de las elecciones y que planea hacer Putin para después de las mismas?bMás abajo se pueden encontrar los verdaderos resultados y conclusiones sobre la obra de Putin y sus verdaderas intenciones, información sobre la que es importante conocer y difundir.

Primer mito: “El estatizador”.

La propaganda oficial nos dice que hay relacion entre Putin y la fuerza del papel del Estado en la economía. Sin embargo, la ola de privatizaciones bajo Putin ha sabido superar a la del desastroso de Yeltsin. Durante el periodo de gobierno de Putin se privatizó y se hizo pedazos el sistema energético del país. Sus partes acabaron en manos de propietarios extranjeros. Fueron privatizados los ferrocarriles que hoy estan siendo divididos en pequeñas compañías. También se inició el proceso de privatización de Rosatom (energia niclear), Sberbank (mayor banco estatal) y del sistema de jubilaciones.

Putin dio un salto en las privatizaciones de la educación y la medicina haciendo de las escuelas, universidades y hospitales “agentes de mercado”.

Bajo Putin se dictaron nuevas legislaciones sobre el agua y los bosques estableciendoles carácter de propiedad privada a los bosques, lagos y ríos.

La orgullosa afirmación de que fueran creadas empresas estatales durante el gobierno de Putin es una mentira que oculta el hecho que las mismas  funcionan como compañías privadas y a su vez son plataformas a través de las cuales el dinero público se pasa a manos particulares de los oligarcas apadrinados por el régimen político.

Segundo mito: “El patriota”

Este es otro mito oficial adorado por todo régimen, pero muy lejos de la realidad. Después de doce años de gobierno de Putin casi todas las ramas de la economía acabaron bajo control del capital extranjero.

Luego de su destrucción, el Sistema Energético Unificado se encuentra en manos de compañías Offshore.

Casi toda la industria alimenticia rusa pertenece a compañías extranjeras. Por ejemplo, la producción de lácteos pertenece a la norteamericana Pepsico y a la francesa Danone, las cuales se apropiaron de la compañía offshore Unimilk. El vodka “Zelenaya Marka”, “Juravli” y “Parlament” pertenecen a la polaca CEDC. Todos los cigarrillos son propiedad de la yanqui Philip Morris International y a la British American Tobacco.

En cuanto a la industria automovilística se puede apreciar la cantidad abismal de filiales de consecionarias extranjeras y la productora automotriz más grande de Rusia “Avtovaz” fue vendida a la francesa Renault.

Gran parte de la producción de celulosa y papel es de la compañía offshore Ilim Pulp con la mitad perteneciente a la norteamericana Internacional Paper.

El exportador más exitoso y más grande de petróleo de la compañía Gunvor es el ciudadano de Finlandia y amigo de Putin Timchenko, uno de los nuevos ricos.

Las cadenas de supermercados Perekrestok, Paterson, Karusel y Kopeyka son de la Holandesa X5 Retail Group N. V. Y hay una red amplia de Achan frances.

Hoy en día las compañías extranjeras tienen acceso a los recursos naturales y al transporte por las grandes carreteras y autopistas del país. La inglesa BP participa directamente de la extracción del petróleo siberiano. La angloholandesa Shell tiene una red de gasolineras en las regiones de Moscú y San Petersburgo y la misma lleva adelante el abastecimiento de combustible a aviones del aeropuerto internacional de Domodedovo y también produce aceite.

Con la norteamericana Exxon Mobil se están entablando negociaciones sobre la refinamiento de petróleo y gas en la plataforma continental ártica. Hace un año se firmaron más de 200 contratos de explotacion conjunto de recursos minerales de Siberia en el Lejano Oriente con compañías chinas.

   Además, las compañías dependen abiertamente de los bancos occidentales. Su deuda en común con dichos bancos a comienzos del 2011 era de 540 mil millones, suma que supera a las reservas del gobierno. Para el año 2009 la deuda de la “estatal” Gazprom con los bancos occidentales (en particular con el alemán Desden Bank) era de 60.000 millones de dólares, es decir la mitad de lo que valía la compañía Gazprom en ese momento. 

El 90 % de las grandes holdings rusos están registrados como compañías offshore.

No sería de exagerar decir que como resultado del “trabajo” de Putin en Rusia no queda casi nada por hacer.

Como resultado de la dirección de Putin, la economía rusa fue descaradamente entregada en bandeja al capital extranjero que encontró aquí beneficiosas condiciones para recibir abundantes ganancias. Al comenzar la crisis las inversiones extranjeras en Rusia ocupaban el segundo lugar quedando por muy poco atrás China (un verdadero paraíso para las multinacionales por su fuerza de trabajo tan barata). También el grueso de la inversión de cartera ascendió es decir especulativamente, destinados a la reventa.

Al mismo tiempo la entrada de ganancias gracias a los altos precios del petroleo fueron invertidas en titulos norteamericanos apoyando la economía de EE.UU.  en lugar de invertir en el desarrollo de Rusia.

Como resultado de ello hoy en Rusia existe un proceso a gran nivel de extracción de recursos. (véase “Ordeñando la Federación de Rusia).

Más allá de la profunda dependencia financiera, el mando de Putin ha condenado a Rusia a cumplir el papel de agente productor de materias primas. De Rusia se exporta petróleo, gas, metales y madera y se importa equipos de alta tecnollogía y alimentos dejando en el olvido y culpa de la falta de preocupación al pobre desarrollo científico: Rusia utiliza tecnología occidental producida originalmente en Rusia. Este es todo un típico modelo colonial.

Pero el proceso de entrega del país no se da sólo en lo económico, sino que comenzó a afectar a la esfera militar. Desde que Putin inició el proceso de inclusión de las estructuras militares rusas a la OTAN, ésta ha iniciado la adquisición de equipo militar, lo que significa no sólo la dependencia económica y políticamente de occidente, sino también una relación militar directa (ver Lo que preocupa a las autoridades estadounidenses). Además, Rusia ha comenzado a asistir a los criminales de guerra de EE.UU. en Afganistán dejandopartir cargamentos de la OTAN hacia Afganistán desde su territorio y permitiendo que aviones de la OTAN con toda impunidad utilicen su espacio aéreo.

Pero esto no se limíta sólo al área militar. Putin se vio obligado a desarrollar la cuestión de la territorialidad de Rusia. La propaganda oficial nunca menciona que el "nacionalista" Putin le ha entregado a China los territorios de islas Tarabarov y la mitad del de Ussuri en el Lejano Oriente. Esto no se ha mencionado en ninguna parte. Y el canciller Lavrov, recientemente abrió sus puertas en Japón propuso el uso conjunto de las islas Kuriles, lo que no significa más que el inicio de la entrega de estos territorios a cambio de "inversiones extranjeras".

Putin se queja de los “naranjas” (asi el gobierno llama a los liberales pro-americanos, y por ende a los que se manifestaban contra Putin desde deciembre. La expresion es una referencia a la llamada “revolucion naranja” en Ucrania, que supuestamente, segun el gobierno ruso, habia entregado Ucrania al ocidente. N del T) y los acusa de querer destruir el país tildándolos de agentes norteamericanos. Pero en esto tiene la razón: los liberales son la principal correa de transmisión del imperialismo en el país. Sin embargo, la verdad es que es justamente Putin el que luego de algunos años de gobierno sin lugar a dudas vendió el país. Todo su patriotismo se sintetiza en que a diferencia de los liberales, éste vende y liquida el país no tan rápido ni tan barato como quisiera occidente. Las capas altas del gobierno quieren ser premiados dignamente por llevar a cabo la colonización del país. Todas las contradicciónes entre Putin y occidente no son más que un tira y afloja sobre el precio de la colonización. El “Putin nacionalista” es la mayor estafa  del siglo 21.

Tercer mito: “El estabilizador”

Putin salvó la economía después de caída de los 90 y luego del default. ¿Es esto verdad? Para comenzar debemos destacar que cosas similares a estas se decían en la década del 2000 posiblemente todos los presidentes del mundo desde los Kirchner de Argentina después del default del 2001 hasta Lula de Brasil y Zapatero de España luego de haber sido derrotado su antecesor Aznar y muchos otros más elogiaron a Vladimir Vladimirovich. Todos, por supuesto, relacionan la estabilidad económica con el ingenio de su gobierno. 

El crecimiento económico en Rusia no es para nada mérito de Putin. A fines de los 90 la economía mundial capitalista atravesó una crisis. Por medio la Guerra de Afganistán e Irák, del desarrollo de créditos baratos y de la especulación de los gobiernos del mundo se logró darle un giro a la economía y estimular su crecimiento.

El ascenso económico se dió por todo el mundo y el crecimiento de Rusia fue un fiel reflejo de ello. Las declaraciones de Putin acerca de que trajo estabilidad al país no son más verdaderas que la existencia misma de la ciudad de El Dorado. 

Sin embargo, detrás de la cortina de humo del crecimiento lo que sucedió fue una estructural destrucción de la economía que se volvió más y más dependiente de la exportación de materias primas y de las inversiones extranjeras con la continua degradación de las ramas progresivas de la industria. Rusia se encontró con la crisis como abastecedor de materias primas a los países occidentales y dependiente de la importación de alimentos, maquinas, tecnología y los préstamos norteamericanos y europeos, con una golpeada industria automotriz y un pobre desarrollo científico con cerebros fugándose. 

La caída de la bolsa y de la producción a comienzos de la crisis fue una de las más fuertes del mundo claramente demostrando la fragilidad de la economía y la ausencia de infraestructura para la estabilidad. Hoy en día el país posee una gran deuda externa privada. De Rusia se exportan recursos, se esbozan planes para futuros endeudamientos y privatizaciones así como también de reformas antipopulares.

Lo que sí ha estabilizado Putin es la situación política, apaciguando el movimiento obrero de los 90 y proporcionando con ello condiciones de seguridad para extraer ganancias a los capitales extranjeros que vinieron en masa hacia Rusia.

Cuarto mito: “amigo de los trabajadores”

El ascenso económico y el aumento de los precios del petroleo se transformaron en una fiesta. Se aumentaron los ingresos de la burguesía rusa y se hizo posible lanzar algunas migajas a los trabajadores. Justamente con estas migajas el régimen propagandiza sus logros. Sin embargo, los verdaderos logros es ocupar el tercer puesto en cantidad de millonarios a nivel mundial y a Moscú ocupando el primer puesto en ciudades millonarias del mundo. 

Los más ricos oligarcas se embellecen en la revista “Forbes” y ocultan su dinero para evitar pagar impuestos en compañías offshore. En Rusia hay un impuesto a los ingresos personales igual para todos, es decir, todos pagan la misma cantidad y el mismo porcentaje, lo cual se considera un escándalo en los países europeos y se lleva a cabo un impuesto progresivo;

¿Pero qué ganó el pueblo además de migajas? Los rusos promedio recibieron:

- Los precios más altos de vivienda y alquiler inmobiliario.

- La monetización de los beneficios sociales, es decir, su abolición;

- La privatización de las pensiones, es decir, la transformación de los ahorros en una fuente de ingresos para los oligarcas;

- Falsos proyectos nacionales, a los que se asignan centavos, en comparación con los ingresos de los oligarcas y el costo del aparato represivo;

- Aumentos permanentes de precios en transporte y servicios públicos;

- Las nuevas leyes de educación que convierten la educación en un negocio y que chocaron a todo el país por su caracter babrbaro;

- La fusión de las instituciones de educación e institutos de investigación, es decir, cierre efectivo de una parte de ellos.

- El presupuesto, que para los pagos a los bancos occidentales en 2014 proporcionó más que los gastos en educación.

- El dominio de los burócratas y la corrupción

- La instalación de un régimen represivo, la eliminación de libertades democráticas y la supresión de cualquier intento de organización independiente de las masas y de su actividad.

El principal resultado de la corrupción gubernamental y la represión del régimen de Putin es la continuación de la privatización de la economía, la destrucción de la educación, la medicina y otros servicios sociales y el salto cualitativo en la colonización del país con la formación de un evidente modelo de economía colonial, dependiente del capital occidental y la inversión, la exportación de recursos naturales y materias primas y la importación de equipos tecnológicos y suministros. Este es el único resultado objetivo.

Ordeñando Rusia

Antes de la crisis el flujo de inversiones extranjeras ocultaba el gigantesco saqueo de riquezas del país llevado a cabo por medio de las ganancias y beneficios recibidos como resultado de dichas inversiones. Con la llegada de la crisis se detuvo la llegada de inversiones extranjeras y ahora el saqueo se hace evidente a simple vista por el reflujo de capitales.

Sólo en 2011 del país se extrajeron 85 mil millones de dollares. Casi dos veces más que los gastos federales en educación, salúd, cultura, deporte y vivienda sumándolos a todos. Esta suma cuatro veces el presupuesto federal para regiones y municipalidades y supera en uno y medio los gastos militares. En total, desde el 2008 se fueron del país 304 mil millones de dólares. Con este dinero habría sido posible construir más de 10 millones de viviendas, lo que significa entregar viviendas a 10 millones de familias jóvenes: ¡a toda la generación en edades que van de los 20 a 30 años! Del dinero saliente del país 85 mil millones de dólares en 2011 más de la mitad (alrededor de 50 mil millones) fueron utilizados para pagar deudas de compañías rusas a bancos occidentales.

También, luego de concretar esta monumental cancelacióon de obligaciones de las compañías rusas... ¡la fuga de dinero aumentó a 489 mil millones para el 1 de enero de 2011 y llegó a 540 mil millones para la misma fecha del año siguiente! Esto sucede porque las compañías que adeudan dinero a los prestamistas piden prestado dinero para saldar sus deudas a los mismos prestamistas con quienes tienen dichas deudas.

Esta es una clara muestra de endeudamiento al estilo griego. En 2012 de Rusia a través del pago de obligaciones se irán del país 75 mil millones de dólares. Además, en el 2012 se acrecenterán los pagos de deudas públicas llegando a los 13 mil millones de dólares (y 19,3 mil millones de dólares para el 2014). Tal salida de riquezas es un resultado directo de las elogiadas “inversiones extranjeras” que vinieron al país justamente para que por cada centavo invertido sean extraídos diez.

Este es el mismo saqueo imperialista del que hablaban los bolcheviques. Incluso una parte del dinero pagado por las compañías es recibido... de los recursos públicos que el Banco Central permanentemente con porcentajes simbólicos presta a las compañías en bancarrota dinero para saldar “las obligaciones con los socios internacionales”. Así, el presupuesto, es decir nuestro dinero, se va a toda máquina. “El patriota” Putin tiene el derecho de recibir una medalla como gran vaciador de Rusia.

¿Qué les preocupa a los funcionarios norteamericanos?

Rusia comenzó a comprar tecnología militar occidental. A pesar de que los trabajadores de las fábricas militares rusas no tienen trabajo, ya hay contratos para la compra de barcos franceses "Mistral", carros blindados italianos Iveco de los que también se comenzó su producción en Rusia, aviones no tripulados israelíes y entrenadores alemanes. Se está analizando la compra de tanques alemanes "Leopard". La cuestión es tan sensible que en los EE.UU. el senador republicano Richar Lugar expresó su preocupación por el traspaso a Rusia de un gran número de armamento de la OTAN. Por supuesto, lo que le preocupa a EE.UU no es su seguridad ni la de la OTAN ya que son ellos los que producen estas armas y ellos tienen la tecnología para fabricarlas, sino los republicanos sienten que Putin le abre las puertas a la adquisición de armas extranjeras y se preocupan de que en el gigante mercado ruso de las armas llegarán primero los competidores europeos. El capital norteamericano tambien quiere venderle a Rusia sus armas y obtener de esto ganancias y poseer dominio tecnológico sobre el ejército ruso.

[1] - Este artículo ha sido escrito antes de las elecciones presicenciales (4 de Marzo), ganadas por Putin.


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