| Europa: crisis económica y respuesta de los trabajadores |
| Escrito por LIT-CI |
| Jueves 19 de Marzo de 2009 00:00 |
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La crisis afecta de lleno a todo el continente: a las grandes potencias europeas, a los imperialismos menores y a la periferia, tanto la que pertenece a
El sistema financiero europeo está tan en quiebra como el de EE.UU. Todas las medidas adoptadas hasta la fecha (más de 1,8 billones de euros, cerca del 15% del PIB europeo) sólo han logrado detener, a duras penas, la caída en el abismo, mientras la crisis financiera se acentúa. Así ha ocurrido con las sucesivas bajas del tipo de interés, con las inyecciones multimillonarias de dinero por parte del Banco Central Europeo (BCE) y con las intervenciones masivas de los gobiernos. Pero el crédito no fluye, y los bancos continúan viendo cómo su valor bursátil se evapora más y más: sólo el 16 de febrero pasado perdieron 7% de su cotización (reducida a menos de la mitad, durante el último año y, en casos como el Deutsche Bank, a un tercio).
Las previsiones
Los recientes resultados negativos de la economía europea superado todos los pronósticos. Las últimas previsiones oficiales de
En realidad, son previsiones "optimistas" que van a ser claramente desbordadas. Fuentes anónimas de
La contradicción de una Unión de muchas cabezas
Siguiendo el camino del gobierno Obama,
Por eso, las medidas de rescate bancario han sido nacionales y no europeas.
Varias Europas
En realidad, hay varias Europas: la de los imperialismos ricos, la de los menos ricos y la de los Estados del Este. En un extremo, países como Alemania o Francia, los más ricos el continente, pueden embarcarse, en esta primera fase de la crisis, en dudosos planes de reactivación y en concesiones temporales a los trabajadores, echando mano de la riqueza acumulada en el pasado y endeudándose para el futuro.
En el otro extremo, los países del Este y los bálticos, últimas incorporaciones a
La fragilidad de estos últimos países es extrema: dependen de las inversiones y de la financiación de las multinacionales y los bancos extranjeros, y de las subvenciones europeas. Tres cuartos de su producción se exporta a
Es el caso de Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Rumania, Bulgaria., al borde de la suspensión de pagos, o directamente quebrados, con el desempleo avanzando a una gran rapidez y obligados a cumplir las recetas clásicas del FMI (devaluación, rebajas salariales, desmantelamiento de lo que queda del sector público, etc.).
Detrás del bloque del Este, vienen los imperialismos de segunda y tercera fila de la zona euro (que utilizan el euro como moneda), sobre los que pende la amenaza de la suspensión de pagos. Grecia, luego de una década de crecimiento, vive un rapidísimo deterioro económico y social. La desigualdad social es brutal: 80 grandes armadores poseen un patrimonio equivalente al PIB nacional. Su deuda nacional, la segunda de Europa, es enorme (96,2% del PIB) y continúa incrementándose. La calificación de esta deuda nacional ha sido rebajada, lo que dispara su costo.
Irlanda es quizás el país de la zona euro que está más cerca de la insolvencia. Según las previsiones oficiales de
El Estado español tiene el triste récord europeo de desempleo. En enero pasado, superaba los 3,3 millones y se prevé que llegará a los 4,5 en diciembre (20% de la población activa). El déficit público será en el 6,2% del PIB en 2009. Mientras, el déficit exterior continuará siendo uno de los mayores del mundo. Un chiste en el reciente Foro de Davos calificaba al país como "fondo hipotecario de alto riesgo". No es broma: en febrero pasado, el principal fondo español de inversión hipotecaria, perteneciente al Banco de Santander, fue visto incapaz de hacer frente a la retirada masiva de fondos y ha decretado un "corralito" por dos años. La calificación de la deuda pública española ha sido rebajada por las agencias internacionales, dificultando su acceso a los mercados financieros internacionales y encareciendo su financiación. Las empresas estatales (las joyas de la corona) ya están cayendo en manos de capital extranjero. La italiana Enel acaba de quedarse con la empresa eléctrica Endesa y muchos se preguntan cuánto tardará en suceder algo parecido con la petrolera Repsol.
La crisis de
El descrédito popular con
La crisis mundial, al mismo tiempo, acentúa la necesidad del capitalismo europeo de apoyarse en
En realidad, ha comenzado ya a plantearse la posibilidad de que la crisis pueda ir tan lejos que llegue a provocar un hipotético estallido del euro y de la actual UE. La perspectiva de suspensión de pagos de países de la zona euro (Irlanda y Grecia) está planteada como una amenaza cercana. El destino del euro y de la propia UE es pues incierto y va a estar sometido a grandes sobresaltos. Lo que sí está fuera de duda es que la crisis mundial va a dar lugar a otra configuración de Europa. |
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