Recibir nuestro boletín electrónico

La resistencia de los trabajadores metalmecánicos
Escrito por Davide Margiotta y João Pascoal   
Martes 14 de Julio de 2009 00:00
Las empresas automotrices quieren descargar el costo de  la crisis económica mundial sobre las espaldas de sus trabajadores, a través de planes de ajuste, "racionalizaciones" de la producción y ataques a los salarios y condiciones laborales. En Europa, los trabajadores de esas empresas vienen resistiendo de distintas formas esos ataques. Presentamos a continuación los artículos que nos han enviado desde Italia, sobre la lucha de los trabajadores de la FIAT y desde Portugal, sobre el proceso en la empresa Autoeuropa.      

Fiat: ¡Ningún obrero tiene que ser despedido!
 
Escribe Davide Margiotta (obrero mecánico
y responsable del Departamento Sindical del PdAC)
 
En mayo, en  medio de la operación que debería haber llevado a la adquisición de la Opel [rma europea de la GM) por parte de Fiat, el periódico económico alemán Handelsblatt hizo público el llamado "Proyecto Phoenix", un plan de 46 páginas presentado al gobierno alemán por el gerente Sergio Marchionne que preveía el cierre o la reorganización de muchas fábricas en toda Europa: Alemania, España, Suecia, Bélgica, Gran Bretaña, Austria e Italia.
 
La "operación Opel" hoy ha naufragado, pero sigue siendo  válida la estrategia dibujada en el "Proyecto Phoenix": adquisiciones y reorganización, que, traducido, significa despidos en masa. Los efectos de las crisis capitalistas son, desde siempre y ante todo, el aumento de la centralización del capital y las tensiones comerciales (y, por lo tanto, políticas y, en prospectiva, militares). La desvalorización provocada por la crisis favorece las adquisiciones de empresas que son cada vez menos numerosas y cada vez más gigantescas. No sabemos si Marchionne  estudió El Capital pero, al manifestarse la crisis, declaró que quedarían en el mundo no más de 6 grandes grupos automovilísticos mundiales.
 
El Plan Empresario de Fiat
 
El 8 de julio pasado, se realizó en el Ministerio de Desarrollo Económico italiano un "encuentro técnico" para profundizar los contenidos del Plan Empresario del Grupo Fiat, ya ilustrado, en sus líneas generales por el gerente de Fiat, Sergio Marchionne, el pasado 18 de junio.
 
Puesto al día el cuadro económico y profesional: la participación en las ventas, gracias a los incentivos aprobados por el gobierno italiano, está ahora en una significativa recuperación del patentamiento, que, en 2009, se consolidarán a los niveles del año anterior.  El cuadro aparece menos positivo en diversos sectores de vehículos industriales y comerciales, en los que la baja de las ventas todavía es muy alto, sin previsiones significativas de recuperación.
 
Mientras públicamente no ha sido tomada todavía ninguna decisión sobre las "instalaciones productivas" y, por lo tanto, sobre la suerte de millares de trabajadores que arriesgan su puesto de trabajo. A los obreros les queda claro que la voluntad de Marchionne es "cortar cabezas" muy fuertemente. En la Terminal Imerese, la instalación más nombrada para cerrar las puertas, las huelgas se suceden continuamente, con bloqueos viales y ferroviarios.
"Oficialmente" la Fiat querría "reconvertir" la fábrica, suspendiendo la producción de autos, a partir de 2012, pero nadie lo cree. La lucha se presenta larga y dura (increíblemente, ésta es, además, la razón que ha empujado al sindicato FIM-CISL ha a proponer a los otros sindicatos y federaciones de la empresa siglas los confederas de suspender las huelgas hasta el inicio del enfrentamiento).
 
También la plata de Melfi salió a la huelga por la falta de pago del premio de producción (a pesar de en el establecimiento se trabajaba a "régimen  pleno" con horas extras), con marchas dentro del establecimiento. Hay movilizaciones también al establecimiento CNH de Imola, que debería cerrar, a pesar de ser una de las instalaciones más productivas.  Varios testimonios recogidos en la planta de  carrocerías de Mirafiori, que Marchionne ha definido como "intocable", acuerdan en afirmar que aquí "todos saben que en el objetivo de la dirigencia de la Fiat hoy es que la Terminal Imerese sea un [nuevo] Pomigliano [NdR: planta de la Fiat que hoy sólo trabaja una semana por mes]."
 
Las cuentas de la Fiat
 
En el tercer trimestre de 2008, la utilidad neta del Grupo Fiat ha crecido  3,1%, llegando a 468 millones de euros (14 millones de euros más que  en el mismo período de 2007). Los ingresos netos han aumentado 3,2%, llegando a 14.300 millones de euros. En los primeros nueve meses de 2008, la facturación del grupo ha sido de 46.3000 millones de euros, un aumento de 8,4%. Datos positivos en fin, a pesar de la crisis y la disminución de la velocidad de la economía, que empezó ya a hacer sentir sus señales sobre el mercado automotriz. Ahora que sí ha entrado en una fase recesiva, Fiat no varía, en todo caso, los mismos objetivos por el 2010: "confirma el target si al comenzar 2009 vuelve la normalidad de mercado." En el primero trimestre de este año, a pesar de la crisis, Fiat ha declarado ganancias por 49.000.000  de euros, garantizados de los despidos de los trabajadores precarios y por el empleo masivo del fondo de desempleo (que, recordémoslo, es pagado por el 80% de los trabajadores).
 
La dirección desastrosa de los sindicados "concertantes", la necesidad de otra dirección
 
Fiat ha declarado que no despedirá. Pero el propio Marchionne ha afirmado explícitamente que hacer previsiones de largo plazo, en este momento crítico para el sector, es muy difícil. El sector de máquinas agrícolas y máquinas de construcción sufre por la crisis general y en las empresas del Grupo Fiat de este sector será necesaria una "racionalización de las plantas productivos" y "un plan para la gestión de la superproducción."
 
Hasta ahora, la dirección mayoritaria de las luchas ha estado en las manos de los sindicatos "concertantes"  (Cgil, Cisl y Uil) que, como siempre, no entienden la movilización de los trabajadores como un mecanismo para arrancar resultados, sino que se limitan a la usual letanía de huelgas rituales y simbólicas, que no ofrecen ninguna perspectiva real a los trabajadores. Los obreros de Fiat, como muchas veces en la historia italiana, jugarán en los próximos meses un papel determinante en el choque de clases en curso.
La patronal quiere hacer pagar la crisis del capitalismo a los trabajadores. Una victoria de los obreros de Fiat sería un modelo para toda la clase obrera: el símbolo del capitalismo italiano doblegado por la resistencia a obrera.
 
Pero, para hacer esto, es necesaria sirve una lucha audaz, con objetivos claros. La lucha, para tener alguna esperanza de éxito, no puede estar limitada a un establecimiento aislado y tampoco solamente a los trabajadores del Grupo Fiat. Es necesario lograr construir, a partir de esta orientación central, la unidad de la clase obrera. Es fundamental lograr construir la unidad de las luchas entre trabajadores, estudiantes, precarizados e inmigrantes contra el proyecto del patronal de hacerles pagar la crisis.
Los obreros del Fiat, por fuerza, tradición y organización, pueden y tienen que ser los primeros en experimentar el control obrero sobre la producción.
 
Como escribió Trotsky:
 
"Bajo la influencia de la crisis, del paro y de los acuerdos de rapiña, la clase obrera, en su mayoría, puede encontrarse lista para combatir por la eliminación de los secretos comerciales y por el control de los bancos, del comercio y de la producción antes de convencerse de la necesidad de la conquista revolucionaria del poder.
 
Empeñado en el camino del control sobre la producción, el proletariado será empujado inevitablemente a la conquista del poder y los medios de producción. Los problemas del crédito, de las materias primeras, del mercado, llevarán sin demora la cuestión del control más allá de los límites de las empresas aisladas (.) Las contradicciones del régimen, inconciliable por su propia naturaleza con el control obrero, se agudizarán inevitablemente con la extensión de la base y de las tareas de este control, y se pondrán insoportables a corto plazo.
 
Hace falta empezar desde abajo, en la fábrica, en el taller. Hace falta averiguar y experimentar los problemas del control obrero sobre la base del ejemplo de alguna empresa industrial, bancaria o comercial típica. Hace falta tomar como punto de partida casos particularmente probatorios de especulación, de cierres fraudulentos, de disminución fraudulenta de las ganancias con el objetivo de disminuir los sueldos, o de aumento fraudulento de los costos de producción con el mismo objetivo. (.) Hace falta empezar a poner el problema más allá del plan puramente técnico, sobre la base de los ejemplos particulares más probatorios, y desarrollar una tenaz propaganda para medir de tal modo la capacidad de resistencia del conservadurismo socialdemócrata".
 
Obviamente, el control obrero puede ser sólo impuesto a la burguesía con la fuerza, y presupone que el proletariado deja de padecer los planes de la burguesía y pasa al contraataque. Hoy, el proletariado italiano no ha pasado todavía a la fase de la contraofensiva, y no está dicho que lo hará, pero las condiciones objetivas hacen posible verificar esta eventualidad. La tarea de los comunistas tiene que ser difundir continuamente las consignas más audaces y combativas, y no adaptarse al ánimo de las capas más retrasadas de los obreros.
 
Autoeuropa: entre la lucha y el cierre temporario
 
Escribe João Pascoal (miembro de la Coordinadora Nacional del Trabajo del Bloque de Izquierda - BE)
 
La Comisión de Trabajadores (CT) de la empresa Autoeuropa, que está teniendo el gran mérito de organizar y respetar las decisiones democráticas de los trabajadores, tiene también que continuar asumiendo el papel dirigente en la lucha contra los despidos.
Con esta crisis muy superior a las crisis anteriores, el chantaje patronal en la empresa, muy auxiliada por los gobernantes (desde el gobierno del Partido Socialista al presidente Mario Cavaco Silva) y por la gran presión mediática, busca aprovechar el momento para disminuir los derechos y los salarios de los trabajadores.
 
Mucho se habla sobre la "necesidad" de que los operarios de Autoeuropa sean "flexibles" y "ganen menos", como si la parte de los costos de producción asociados a los gastos con salarios de la mayoría de los trabajadores fuese un impedimento de las ganancias de la empresa.
 
Está claro que la reducción de las cargas sociales en la remuneración de los trabajadores facilita el objetivo de crecimiento de las ganancias a los patrones y administradores de Autoeuropa. Es la respuesta patronal a una coyuntura económica de menores negocios, sin que siquiera necesiten disminuir los privilegios de la Gerencia y de los altos ejecutivos, que mantienen los elevados "premios", los vehículos destinados a uso propio y para sus familiares, el combustible gratis, etc.
 
Propuesta patronal
 
Fue en este contexto que la administración de Autoeuropa avanzó inicialmente con un paquete de medidas que, una vez más, intentan hacer pagar a los trabajadores los costos de la crisis que el capitalismo provocó. En el paquete propuesto constaban la reducción de trabajadores efectivos, el trabajo en un solo turno y el pago del día sábado como si fuese un día hábil. Los trabajadores y la CT se opusieron a esta propuesta patronal y la Administración abrió un período de negociaciones con la CT.
 
De ellas, surgió una propuesta que, previendo la mantención de los dos turnos y del número  de los puestos de trabajo, proponía también igualmente que cada obrero trabajase seis sábados por año, pagados como un día normal de trabajo. Esta modificación en el modo de pago de los sábados significaba un cambio importante en el criterio de pago del trabajo suplementario, contrariando lo definido por la Contratación Colectiva. Significaba un retroceso y un mal ejemplo para el conjunto de la clase trabajadora, y para la capacidad de negociación  de la Contratación [Colectiva] a nivel general.
 
Los trabajadores rechazan el preacuerdo
 
Convocados por la CT para discutir el preacuerdo establecido, los trabajadores, reunidos en plenarios, hicieron numerosas intervenciones críticas, lo que se reflejo en el resultado de la votación universal y secreta que se realizó los días siguientes: 1.381 trabajadores lo rechazaron y 1.252 lo aprobaron. Es de resaltar que, en Autoeuropa, se continúa dando un buen ejemplo de participación democrática en las grandes decisiones contractuales, lo que no se verifica en la generalidad de los otros sectores y grandes empresas de este país.
 
Al rechazo del preacuerdo, la Administración reaccionó con la amenaza de recurrir a un cierre temporario, empezando con diez días de paralización hasta finales de 2009. Se convocaron nuevos plenarios trabajadores para el pasado  2 de julio. Los trabajadores se rehusaron a aceptar el cierre temporario y mandataron a la CT para reabrir negociaciones con la Administración, lo que fue rechazado por parte de ésta, que contrapuso la aplicación del anterior preacuerdo con la CT y rechazado en votación por los trabajadores.
 
En esta situación, cabe a los representantes de los trabajadores debatir con su base  lo que deberían haber hecho desde el inicio del proceso: discutir y decidir qué formas de lucha deben realizarse para hacer retroceder la política de la Administración.
 
Autoeuropa: referencia en la lucha de los trabajadores y en el BE
 
Los acontecimientos en Autoeuropa son seguidos por centenas de millares de trabajadores portugueses, y los sindicalistas del Bloco de Esquerda, de cualquier sector o región, son permanentemente cuestionados en sus lugares de trabajo y en el movimiento sindical con relación a las posiciones asumidas por los dirigentes de la CT de Autoeuropa. Es una consecuencia] de la importancia real que la empresa tiene en la economía y, en especial, por su permanente exposición mediática.
 
El actual proceso de negociación causó a muchos activistas sindicales diversas aprensiones: por la metodología seguida durante el proceso; por la ausencia de formas de lucha y movilización de los trabajadores para hacer ceder a la Administración; por el resultado de la negociación, y por la posición política sindical asumida tras ser conocidos los resultados del referéndum a los trabajadores.
 
Por otro lado, lo que lo resultado de la negociación entre la CT y la Administración indicaba, para Autoeuropa y para todos los trabajadores portugueses, era que sería hecha una excepción a lo dispuesto en la Contratación Colectiva, y que esa excepción no resultaba de la derrota de ninguna lucha, sino de una negociación (un ejemplo que los patrones de todos los otros sectores no dejarían de tomar en cuenta para reforzar su ofensiva contra la contratación colectiva.
 
La política de la Administración de Autoeuropa no busca más que reducir costos con los sueldos/remuneraciones de los trabajadores para no sacar  un solo céntimo de las ganancias de los patrones/accionistas. La CT de Autoeuropa, que está teniendo el gran mérito de organizar y respetar las decisiones democráticas de los trabajadores, tiene también de continuar a asumir el papel dirigente en la lucha contra el cierre temporario. Es lo que esperan de ella, no sólo todos los trabajadores de Autoeuropa y del Parque Industrial, sino también los muchos activistas sindicales y trabajadores de los otros sectores y empresas.

rssfeed
Email Drucken Favoriten Twitter Facebook Myspace Stumbleupon Digg MR. Wong Technorati aol blogger google reddit YahooWebSzenario
 


Más artículos: ...