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Honduras: ¡Que no le roben al pueblo esta victoria!
Escrito por SECRETARIADO DE LA LIT   
Sábado 26 de Septiembre de 2009 00:00

El pueblo hondureño ha demostrado que puede derribar al gobierno golpista

 

La entrada de Zelaya a Honduras ha producido un nuevo empuje a las movilizaciones contra el gobierno golpista de Micheletti. A las marchas pacíficas, duramente reprimidas, se han sucedido acciones de las masas en los barrios populares de la capital y el resto del país. Los trabajadores y el pueblo hondureño están desafiando el toque de queda, defendiendo sus barrios con barricadas y enfrentamientos con las fuerzas policiales y asaltando los supermercados para poder alimentarse. Los trabajadores y el pueblo hondureño están siendo los protagonistas. Este nuevo ascenso solo fue posible por  la heroica resistencia de estos tres meses. Sin esta resistencia hubiera sido imposible que Zelaya se hubiera podido plantear regresar.

 

El gobierno golpista está intentando acabar con las movilizaciones a través de la represión. Esta, con toda su brutalidad, no ha llegado a ser como las sanguinarias de las dictaduras militares de Argentina o de la chilena de Pinochet, porque saben que están aislados y en cualquier momento la tortilla puede darse la vuelta.

 

Pero  la represión  está consiguiendo el efecto contrario. El toque de queda, el cierre de fronteras, y la represión indiscriminada están llevando a los sectores populares que hasta ahora estaban siendo neutrales o favorables a los golpistas a sumarse a la resistencia. La burguesía hondureña e incluso la centroamericana están teniendo enormes pérdidas económicas y ven que mantener el apoyo a Micheletti no está siendo un buen negocio.

 

El discurso de apertura de la Asamblea de la ONU, realizado por Lula y apoyado por la administración de Obama y otros voceros imperialistas como Zapatero, ha dejado claro que el imperialismo apoya el regreso de Zelaya y plantea su restitución en el poder a través del Acuerdo de San José. El peligro de que el gobierno de Micheletti caiga por la acción de las masas les ha empujado a presionar más para la negociación. Así vemos como al producirse la radicalización en las acciones de las masas hondureñas el imperialismo está orquestando la vuelta de los embajadores a Honduras junto a los representantes de la OEA y nuevamente de Oscar Arias para resolver el conflicto por vía negociada, intentando resguardar todo lo posible la instituciones que apoyaron el golpe: Fuerzas Armadas, Tribunal Supremo, Parlamento e Iglesia. Con ello quieren salvar a la oligarquía, a las familias terratenientes y burguesas dependientes del imperialismo para que no sean barridas por la acción de las masas. El imperialismo quiere salvar estas instituciones porque siempre han sido las que han las que han sostenido su dominación en el país. Honduras para el imperialismo ha sido desde hace décadas un bastión para el control de  Centroamérica.

 

Zelaya se muestra dispuesto a dialogar en los marcos propuestos por la diplomacia internacional y ha recibido a los candidatos golpistas a las elecciones de noviembre. Micheletti sigue proponiendo que renuncien ambos y se respeten las elecciones de los golpistas. El imperialismo y la burguesía hondureña tienen prisa por resolver el conflicto a espaldas de las masas.

 

La movilización de las masas va objetivamente más allá de la restitución de Zelaya porque está enfrentando a las instituciones que provienen de la vieja dictadura de los años 70. La exigencia de castigo a los golpistas y la convocatoria de Asamblea Constituyente son prueba de ello. Pero sin la radicalización de las luchas es imposible que la caída del gobierno golpista se lleve consigo a las instituciones que orquestaron y apoyaron el golpe. Sin la movilización no hay garantías que sean castigados los golpistas que están reprimiendo al pueblo.

 

Llamamos al pueblo hondureño a no confiar ni en Lula, Obama, en los organismos internacionales del imperialismo (ONU, OEA) ni en los cascos azules para acabar con el gobierno golpista. Su interés es salvar lo que puedan de las instituciones que en Honduras están al servicio de la oligarquía. Saludamos a los trabajadores y al pueblo hondureño por su heroica resistencia, por convertir a los barrios populares en bastiones contra el gobierno golpista y de resistencia a las fuerzas represivas. Hay que extender y profundizar la lucha contra el golpe. Por ello apoyamos el llamamiento del Frente Nacional de Resistencia al Golpe a organizarse desde la base. Hay que organizarse en cada barrio, en cada centro de trabajo y de estudio, en cada ciudad y aldea del interior.  El Frente, en estos momentos cruciales, debe ser independiente y no aceptar nada que no sea la vuelta incondicional de Zelaya al gobierno y el fin del régimen y la disolución de sus instituciones.

 

¡Viva la lucha del pueblo hondureño!

¡Fuera los golpistas y sus instituciones!

¡No al Acuerdo de San José!

¡Restitución incondicional de Zelaya!

¡Asamblea Constituyente para barrer las instituciones golpistas, la dependencia al imperialismo y a la oligarquía!

Secretariado Internacional de la LIT-CI

San Pablo, 25 de septiembre de 2009

Entrevista con un miembro del Frente de Resistencia contra el Golpe

"Las movilizaciones en los barrios de Tegucigalpa fueron muy fuertes"

Desde el retorno del presidente Manuel Zelaya, Honduras está siendo sacudida por protestas populares. Además de las manifestaciones ante a la Embajada de Brasil, donde el presidente se refugió, hay varias otras protestas en los barrios de la capital, Tegucigalpa. Opinião Socialista, periódico del PSTU, entrevistó a Thomas Andino, miembro del Frente de Resistencia contra el Golpe, quien habló sobre esta situación.

OS: Cuéntenos sobre las últimas manifestaciones populares y sobre los protestas en los barrios obreros.
TA: El día 22 hubo una fuerte represión contra aquellos que estaban celebrando el retorno del presidente. La represión ocurrió por toda la ciudad y dispersaron a todos los manifestantes. Este mismo día, por la noche, hubo un levantamiento en la mayoría de los barrios de Tegucigalpa. La población salió a las calles, pero la represión fue dura. La policía estaba descontrolada. Fue decretado el toque de queda, prácticamente un Estado de Sitio, pues habían sido eliminadas todas las libertades.
La brutalidad del gobierno golpista causó una gran indignación en la población, inclusive en personas que no estaban participando de los conflictos. Se dieron saqueos en supermercados en los barrios. Las personas tomaron los supermercados para obtener alimentos y medicamentos. Esa reacción de la población tiene que ver con el toque de queda impuesto por el gobierno, que impidió que la población comprase alimentos. Algunas comisarías de policía también fueron atacadas por los manifestantes. Las movilizaciones en los barrios fueron muy fuertes y eso asustó mucho a la burguesía.

Al día siguiente [23], fue suspendido el toque de queda. Ese día hicimos una manifestación con 50.000 personas. Fuimos hasta la embajada, donde el bloqueo militar es muy grande, y manifestación fue reprimida por el ejército. El miércoles, la policía también desencadenó una represión más selectiva en los barrios, yendo a capturar dirigentes, pero tuvo interés particular de reprimir los jóvenes. Fue cuando llevaron los prisioneros al Estadio Olímpico Chochi Sosa. Ayer, jueves, 25, fue un día más calmo. No ocurrieron movilizaciones, sólo una pequeña marcha. La orientación fue trabajar en la organización en los barrios.

OS: ¿Cómo está esa organización en los barrios?
La organización es todavía rudimentaria. Fue formada recientemente, en medio al proceso de luchas. Yo diría que, en Tegucigalpa, existen unos cien barrios que están organizados, donde la base es prácticamente formada por jóvenes. Son los jóvenes los que están en la vanguardia de eso y se organizaron espontáneamente. Hay otros barrios donde no existe organización del Frente de Resistencia, pero la gente está saliendo a luchar. Existen otros tipos de organizaciones, como la de clubes deportivos, ligados a los clubes de fútbol. Son organizaciones de los propios habitantes que están enfrentando las acciones de la policía.
La orientación es continuar fortaleciendo estas organizaciones locales. También la de mantenerse en las calles, realizando manifestaciones centrales dirigiéndose a la embajada brasileña. También llamamos a la gente de otros departamentos del país para que vengan a Tegucigalpa. En este momento, hay una manifestación yendo en dirección a la Embajada.

OS: ¿Cómo está el gobierno actualmente? ¿Existen fisuras en las filas de la clase dominante?
TA: Aparentemente existe un sector más "político" que busca algún diálogo para evitar una reacción del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y de la comunidad internacional. Pero, a la vez, existe un sector duro en el ejército que presiona para sacar al presidente Zelaya de la Embajada. Es una situación contradictoria. En la noche pasada, fue a la embajada una "comisión de diálogo", compuesta por políticos y por la Iglesia. Pero, hoy, el ejército lanzó ataques con un gas tóxico contra la embajada. Muchas personas dentro están con graves problemas de salud: vomitan sangre y tienen problemas para respirar. Están lanzando gases y no se sabe de qué tipo. Aparentemente, hay un intento de sacar rápido al presidente antes que se agrave la situación. Por otro lado, hay un discurso de "diálogo" por parte de los partidos golpistas.
El discurso de Zelaya llamando al diálogo está causando mucha confusión entre la resistencia. La gente se cuestiona: ¿de qué está hablando el presidente?, ¿está dialogando con los golpistas o está contra ellos? ¿Está por derribar a los golpistas?


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