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El 27 de octubre pasado, la Policía Federal Preventiva (PFP) inició una feroz represión para recuperar el Zócalo (centro) de la ciudad de Oaxaca, capital del estado del mismo nombre en el sur de México, ocupado por manifestantes desde mayo pasado.
El conflicto se inició cuando el sindicato de maestros (Sección 22 de la CNTE) inició un paro y su tradicional "acampe" anual en el Zócalo, reclamando mejoras salariales y aumento del presupuesto educativo al gobernador Ulises Ruiz Ortiz, del PRI (Partido Revolucionario Institucional). El 14 de junio, el gobierno de Ulises intentó desalojar violentamente el campamento con la policía estadual y bandas armadas. En respuesta, miles de trabajadores, campesinos, estudiantes y pobladores de los barrios pobres de la ciudad se solidarizaron con los maestros y se produjo un masivo levantamiento popular que derrotó el intento de desalojo.
Esta derrota dejó al gobierno de Ulises en una profunda crisis y prácticamente paralizado. Al mismo tiempo, se formó la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) que se transformó, de hecho, en un "poder paralelo" en la ciudad y en algunos otros puntos del estado. Además de las reivindicaciones propias de cada sector, se planteó con total claridad la exigencia del "Fuera Ulises"
Imposibilitado de actuar directamente, Ulises intentó, de modo permanente, montar provocaciones con bandas de marginales, matones o policías disfrazados para forzar al gobierno federal a enviar una intervención armada a Oaxaca. Una de estas provocaciones, el asesinato por parte de un francotirador del periodista estadounidense Brad Will, fue la excusa utilizada por el gobierno federal para iniciar su ataque contra el pueblo oaxaqueño.
Fox Quesada ordena la represión
Durante meses, el gobierno del presidente Vicente Fox Quesada, del PAN (Partido de Acción Nacional), vaciló en intervenir en Oaxaca y "nacionalizar" el conflicto. Primero, por la dura batalla electoral entre el candidato presidencial de su partido, Felipe Calderón, y el opositor Andrés López Obrador del PRD (Partido de la Revolución Democrática). Después, por las denuncias del fraude que proclamó vencedor a Calderón y las masivas movilizaciones convocadas por López Obrador. Pero una vez legalizado el "triunfo" de Calderón, Fox Quesada definió cumplir con la exigencia que vienen haciendo el imperialismo y la gran burguesía mexicana, expresada en el pedido de su sucesor de "resolver" el tema de Oaxaca antes de asumir.
Y lo hizo de la manera tradicional con que la burguesía mexicana enfrenta las grandes luchas populares: a través de una feroz represión. Más de cuatro mil miembros de la PFP fuertemente armados y utilizando tanquetas y helicópteros iniciaron el operativo militar de recuperar el Zócalo de Oaxaca. Miles de oaxaqueños resistieron heroicamente durante dos días pero la inferioridad militar los obligó finalmente a replegarse. El 30 de octubre, se organizaron tres movilizaciones para intentar retomar el Zócalo. Hasta poco antes del anochecer, la PFP estaba rodeada por los contingentes de la APPO y el magisterio. Además continúa la resistencia en otros puntos importantes de la ciudad, con bloqueos, barricadas y sigue en manos de la APPO la radio de la Universidad Autónoma Benito Juárez. Es decir, que todo el poder de la fuerza pública no ha sido suficiente aún para derrotar a los manifestantes.
Las informaciones aún confusas sobre el saldo de la represión hablan de varios muertos, decenas de heridos de bala, numerosos detenidos y también de secuestrados y desparecidos. La APPO denunció que más de cuarenta de sus dirigentes fueron detenidos y llevados a instalaciones militares.
Tratando de ocultar esta realidad, y con absoluto cinismo, Vicente Fox aseguró que "Oaxaca volvió a la normalidad y que la actuación de la policía federal para recuperar la capital estatal se realizó con un 'saldo blanco' y sin armas, con implantación de orden y respeto a la ley" (La Jornada online, 30/10/06).
Un régimen antidemocrático
Al igual que antes lo hacía el PRI, el PAN en el poder apela al fraude electoral y a la más sangrienta represión para defender los intereses de los grandes burgueses mexicanos y de los gringos. Recordemos que meses atrás se produjo la brutal represión contra los pobladores de Atenco.
Luchar contra este gobierno y este régimen político es la principal necesidad del pueblo mexicano. La insurrección de Oaxaca ha sido la expresión más avanzada de esa lucha. Pero ella también se expresó en las masivas movilizaciones contra el fraude, a pesar de la inevitable capitulación de una figura burguesa como López Obrador. La LIT-CI llama a continuar esta lucha, comenzando por el repudio a la criminal represión en Oaxaca y el castigo a sus responsables.
Seguir la lucha
En Ciudad de México ya se han realizado varias movilizaciones en este sentido. Es necesario que ellas se hagan masivas y se extiendan a todo el país. El ex candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador condenó el uso de la violencia en el estado de Oaxaca y su ocupación por fuerzas federales. Expresó que "el caudal de muertos y desaparecidos notificados deja al descubierto la perversidad política a que han llegado quiénes están dispuestos a ejercer la represión para conservar el poder" y condenó la complicidad entre el PAN y el PRI y exigió la renuncia de Ulises Ruiz.
Pero la lucha contra el régimen no puede quedar sólo en declaraciones y denuncias. López Obrador tiene una inmensa influencia política y por eso, la posibilidad y la obligación de llamar a una masiva acción contra los crímenes de Oaxaca. Los millones que lo votaron y los cientos de miles que se movilizaron contra el fraude deben exigirle que lo haga.
Al mismo tiempo, la LIT-CI considera que es imprescindible la acción más unitaria posible de todas las organizaciones políticas y sindicales que no sea cómplices del régimen para impulsar esas acciones. La CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación) tiene una responsabilidad especial en llamar a coordinar el llamado a paro nacional pues en Oaxaca están atacando brutalmente a los maestros de su Sección 22
Solidaridad internacional
Al mismo tiempo, la LIT-CI llama a la más amplia solidaridad internacional con el pueblo de Oaxaca y en repudio a la represión realizada por el gobierno de Fox Quesada. En Buenos Aires y otras ciudades del continente ya han comenzado a realizarse movilizaciones en este sentido.
El gobierno del PAN se ha sacado una vez más la máscara y ha mostrado claramente su carácter antidemocrático, represivo y sangriento.
¡Solidaridad con el pueblo de Oaxaca y la APPO!
¡Inmediata libertad a los luchadores oaxaqueños detenidos!
¡Aparición con vida de los secuestrados y desaparecidos!
¡Castigo a los responsables de la represión!
¡Fuera Ulises!
Secretariado Internacional
de la Liga Internacional de los Trabajadores - Cuarta Internacional
San Pablo, 30 de octubre de 2006.
ÚLTIMAS INFORMACIONES DESDE OAXACA
Entre más permanece la PFP en la ciudad, más difícil la tiene para salir. No ha logrado sus "objetivos" que son dejar abiertas las vialidades para que retorne, según ellos dicen la "normalidad y la tranquilidad a Oaxaca".
Lo cierto es que fueron literalmente derrotados por la APPO en el enfrentamiento en las inmediaciones de la Universidad. La solidaridad de la población llegó inmediatamente, fue una guerra campal que duró siete horas. Los jóvenes principalmente, encabezaron la resistencia y la PFP tuvo que replegarse, no pudo entrar a la universidad y arrebatar la estación de radio a la APPO. Fue una derrota más de Ulises y ahora otra estruendosa derrota de Fox y del mismo Ulises que usó a sus lúmpenes y pistoleros para agredir a la APPO. No sólo es una victoria de la lucha callejera, es también una vergüenza para el aparato represivo gubernamental.
La solidaridad fue física, al grado que la Policía quedó prácticamente rodeada por la muchedumbre. La solidaridad fue nacional e internacional. La mega marcha fue enorme, decenas de miles salieron nuevamente a las calles y evitaron un nuevo enfrentamiento con la PFP que sigue replegada en el Zócalo.
Sin embargo, la represión selectiva continúa, balearon la radiodifusora de la universidad y ha salido del aíre, lo que es una baja muy importante. Algunos medios reportan que además ha habido profundas diferencias entre los que dirigían la radio y eso ha retardado más que regrese la emisión.
Los estallidos de bombas en la Ciudad de México y Oaxaca, supuestamente de grupos guerrilleros que reivindican la lucha de la APPO y están por la caida de Ulises y la salida de la PFP de Oaxaca. No obstante, hoy por la mañana en las noticias dijeron que la Procuraduría general de la República tiene entre los principales sospechosos de los atentados al mismo Ulises como autor intelectual. Por otra parte, el secretario de gobernación declaró ayer que Ulises debe demostrar que tiene la capacidad de sentarse a negociar con sus adversarios o lo que mejor debe hacer es pedir licencia.
La crisis se profundiza y el gobierno no da señales de solucionar de ninguna manera el problema, la movilización crece y se extiende, no deja de haber marchas todos los días. Ayer hubo una marcha de mujeres que llegó a tener un choque con los de la PFP.
Otra cosa que está tomando algo de fuerza es la derecha. Ayer hubo una importante movilización, con varios miles de personas que salieron contra la APPO y a favor de Ulises. Hay el riesgo de un enfrentamiento social, alentado por las bandas de provocadores al servicio de Ulises y su banda. Sigue habiendo varias decenas de presos, sin aclararse los asesinatos ni castigar a los culpables, hay desaparecidos.
Desde Oaxaca, Alma y Gustavo 8-11-06
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