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XXV Encuentro Nacional de Mujeres
Escrito por FOS - Argentina   
Martes 26 de Octubre de 2010 22:43
Los días 9, 10 y 11 de octubre confluimos en Paraná 25.000 estudiantes, trabajadoras, desocupadas…

Distintas luchas nos reúnen durante todo el año y nos conducen a cada Encuentro. Por eso predominaron las críticas a Cristina K, a los gobernadores y al sistema capitalista que ellos defienden.

“Es injusto que los trabajadores y pobres de Europa y de todo el mundo paguemos el derrumbe de los bancos y empresas” decían en un taller discutiendo un programa obrero y popular para enfrentar la crisis mundial. En otros se denunciaba el saqueo del petróleo, el gas y los recursos naturales; el crimen de la minería a cielo abierto, como en Andalgalá; la sojización que ata a la patronal rural con Monsanto, Cargill y demás multinacionales del agronegocio.

El genocidio, la desaparición de Julio López, el asesinato de Carlos Fuentealba compartieron aulas con el reclamo de basta de represión a los luchadores o el repudio al gatillo fácil y a la trata de personas.

La lucha contra el machismo y la explotación es internacional
 
Hubo algo superior en este Encuentro: las delegaciones internacionales. En nuestro caso, Lucha Mujer y el Comité de Fusión FOS-COI participamos con dirigentas de nuevas centrales sindicales: la MCS (Mesa Coordinadora Sindical) de Paraguay y CSP- CONLUTAS (Central Sindical Popular- Coordinadora Nacional de Luchas) de Brasil.

Juntas recorrimos los talleres saludando al Encuentro, entre muestras de simpatía, aplausos y manos que se disputaban nuestros materiales.

Dimos nuestra posición acerca de que el problema de la mujer es de clase y no de género. Todas las mujeres somos oprimidas, pero quiénes mueren por abortos clandestinos son trabajadoras y pobres; quiénes no tienen acceso a guarderías, son despedidas si se embarazan y reciben salarios menores, no son todas la mujeres, sino las trabajadoras. Por lo tanto, el combate contra la opresión femenina es parte de la pelea de toda nuestra clase contra la explotación y esa lucha es internacional.

También formó parte de nuestra delegación un grupo de estudiantes haitianas, con quiénes luchamos para que se vayan ya de su país, los marines yanquis y las tropas de ocupación de la Minustah, que reprimen a su pueblo.

Las jóvenes: vanguardia contra el saqueo del conocimiento
 
En los talleres referidos a este tema se cuestionó a las direcciones de la CTA y CGT, se rechazó la privatización de la salud y la educación, las Nuevas Leyes de Educación y la Reforma Secundaria de la era Kirchner y la vieja Ley de Educación Superior (LES), todas ellas producto de políticas del Banco Mundial.

Las jóvenes descollaron en Mujer y Universidad con su experiencia en la reciente rebelión estudiantil. Allí nuestras compañeras de la corriente El Viraje confrontaron con otras agrupaciones de izquierda que dirigen o tienen fuerza en la CUES, FUBA y en las facultades de Filo y Sociales, por la ausencia de políticas para extender y nacionalizar el conflicto y enfrentar de conjunto los planes del gobierno y del imperialismo para la educación.

Aborto legal: un derecho necesario para la mujer y la familia obreras
 
Hace años el Encuentro plantea la urgencia de que el aborto sea un derecho y no un privilegio de las que pueden pagarlo. Porque, a pesar de la prohibición, se realizan entre 500 y 600000 “abortos clandestinos” por año.

La Iglesia participó contra el aborto legal, con el argumento de “defender la vida y la familia”. Esta poderosa institución está detrás de la negativa de Cristina, así como de los “socialistas” Evo y Chávez, a concedernos la legalización.

¿Y qué hay de la vida truncada de mujeres jóvenes y pobres, la esterilidad o mutilaciones debidas a abortos hechos en malas condiciones sanitarias? ¿Qué, de las familias devastadas por la muerte de una mamá sana que no contaba con los medios para mantener otro hijo?

Desde Lucha Mujer consideramos la legalización del aborto un derecho de las familias obreras y un tema central de salud pública. Así lo planteamos en el Encuentro, donde coincidimos con otras agrupaciones en que la situación actual es más favorable para lograrlo.

No es una tarea fácil. Necesitaremos una gran movilización, gestada desde donde podemos hacer palanca: fábricas, escuelas, universidades, hospitales, barrios. Por eso planteamos exigir a los gremios, a CTA y CGT, a centros de estudiantes y federaciones, que tomen la bandera del aborto legal y las demás reivindicaciones de la mujer trabajadora.

El broche de tan importantes debates fue una gigantesca y animada movilización por las calles céntricas de Paraná. Los ya típicos grupos de hombres con velas y rosarios al paso de la marcha, provocaron la respuesta indignada de la multitud: “Iglesia, basura, vos sois la dictadura...”

El combativo final renovó las fuerzas para las peleas que nos esperan a la vuelta.

Mujeres, el género nos une, la clase nos divide

El sábado 9, al caer la tarde, nos reunimos en la Plaza 1°de mayo, todos los que queríamos participar de la presentación del libro de la periodista e investigadora brasileña Cecilia Toledo “Mujeres, el género nos une, la clase nos divide”.

Sentados en el pasto, algunos compartían mate. Al lado, el puesto de venta ofrecía periódicos del FOS y la COI, folletos y camisetas de Lucha Mujer, libros marxistas.

El comienzo fue de gran emoción: la lectura de una carta de Cecilia Toledo, “Cilinha”, que marcó su presencia aunque no pudo asistir. La presentación estuvo a cargo de Roberta Maiani, profesora y miembro del movimiento Mulheres em Luta de Rio de Janeiro, inscripto en la CSP-CONLUTAS.

Empezó con el saludo de su central sindical y enseguida señaló al libro de Cecilia Toledo como una gran herramienta para la lucha contra la opresión desde el punto de vista de la clase obrera.

Explicó que la opresión es un hecho cultural: aprovechar diferencias existentes, para colocar a algunos humanos en desventaja respecto de otros. Pero la opresión de la mujer reviste un carácter distinto porque abarca a más de la mitad de la humanidad. Roberta reseñó, desde el libro, la historia de la opresión femenina y cómo con el surgimiento de la explotación, que es una categoría económica, las diferencias fi siológicas de la mujer pasaron a ser usadas en su contra.

Ya en tiempos más cercanos, contó, la burguesía incorporó a las mujeres a la producción con el objeto de aumentar su plusvalía o ganancia. Con ello la historia no pudo ocultar su decisiva participación en la lucha de clases: Comuna de París, Revolución Rusa, Guerra Civil Española, Guerras Mundiales.

Después de las luchas sufragistas de principios del siglo XX, la otra gran pelea internacional de las mujeres fue en los 60, en los procesos contra la guerra de Vietnam y la enseñanza paga. Las mujeres europeas y norteamericanas obtuvieron grandes conquistas democráticas como la patria potestad compartida, el divorcio, el aborto legal, mayor acceso al estudio y al mercado de trabajo. Entonces, el imperialismo, derrotado en Vietnam, diseñó una política de freno a las masas llamada “reacción democrática”. Y para sacar la lucha de la mujer de las calles y encerrarla en las universidades acuñó el concepto de género.

Ese concepto de género une a las mujeres burguesas con las obreras, por encima de las clases sociales. Así, explicó Roberta, se trata de convencer a las mujeres que pueden mejorar su situación sin cambiar el sistema capitalista.

En cambio, para Cecilia Toledo, cuyo estudio parte del marxismo, el género femenino es considerado inferior, por el papel que el capitalismo asigna a la mujer como reproductora de la fuerza de trabajo y mano de obra barata o ejército industrial de reserva. Por eso, la lucha contra la opresión femenina no es individual ni de las mujeres, sino parte de las reivindicaciones de la clase obrera y sólo se comenzará a resolver con una revolución que comience a construir una sociedad socialista.

Un gran aplauso cerró la presentación. La tarde continuó con varias intervenciones.

Se destacó una compañera de Ecuador que se acercó a partir de nuestra posición en el taller de Solidaridad Latinoamericana. Aclaró que en su país no hubo ningún golpe y que, por el contrario, el presidente Correa viene atacando al movimiento popular. Denunció, como prueba de ello, el encarcelamiento desde hace 10 meses de Marcelo Rivera, presidente de la Federación Universitaria, por enfrentar los planes privatistas del gobierno de Correa y del Banco Mundial, y reclamó la solidaridad con esa causa.

Un caluroso saludo de Vania Pinheiros Carvallho, diretora do SINDEESS (Sindicato da Saúde Privada de Belo Horizonte) en nombre del PSTU coronó la exitosa actividad. 

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