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Ya es tiempo de cerrar nuestras centrales nucleares
Escrito por Ligue Communiste des Travailleurs   
Jueves 12 de Mayo de 2011 00:32
Alcanzando hoy el nivel de alerta histórico de Tchernobyl, la catástrofe de Fukushima ha vuelto a poner sobre la mesa de manera cruda el debate sobre el problema nuclear. Con esta irremediable catástrofe humana y ambiental, está en juego todo el problema de la cuestión energética de nuestra sociedad.

¿En que andan nuestras centrales?


Actualmente en Bélgica, siete son los reactores nucleares en servicio y producen alrededor del 55% de nuestra electricidad. Estos reactores, agrupados en dos centrales (Tihange et Doel) fueron construidos entre 1974 y 1985. Inicialmente se estimó que su ciclo de vida útil sería de 30 años, luego se lo prolongó a 40...

Si hasta hoy nuestras centrales no han sufrido accidentes mayores, podemos preguntarnos: ¿hasta cuando?... En efecto, la forma en que son administradas es particularmente inquietante. Con la liberalización del sector de la electricidad, la presión de los inversores privados, en este caso el grupo GDF-Suez (del cual Electrabel es la filial belga), ha puesto en marcha una política de maximización de los beneficios.

El plan de reestructuración «Transform 2003» destruyó alrededor de 1.700 empleos estatutarios. La política de la dirección ha sido de subcontratar un máximo de actividades. En 2007, la CGSP (Central General de Servicios Públicos) denunciaba la presencia de más de 1.000 empresas subcontratadas, sólo para el sitio de Tihange1. En un informe de un frente común sindical, presentado al Comité de empresa (Tihange) en 2004,2 se podía ya leer que «recurrir sistemáticamente a operadores de empresas terceras, a menudo mal informados pues no están integrados en la red interna, aumenta a la vez la fragilidad intrínseca (riesgo de errores en el plan técnico) pero también extrínseca à las instalaciones (sabotaje, terrorismo) ».

Los sindicatos han denunciado en múltiples ocasiones «la pérdida de referencias organizativas», una «pérdida de conocimientos», una negligencia en cuanto a los mantenimientos preventivos, así como «nuevas tomas de riesgo». "Los efectos del deterioro cada vez mayor de las instalaciones han tomado forma en los últimos meses, las deficiencias graves (incendio, explosión....) afectando principalmente los cables o los equipos de alta tensión. Estos defectos pueden engendrar graves accidentes de personas y afectar de manera preocupante la seguridad de las instalaciones nucleares". "[...] Todo el material (bombas, instalaciones electrónicas, válvulas...) no es mantenido preventivamente como era el caso antes. Las normas de seguridad son menos respetadas".

En estos últimos años, a escala mundial, son muy pocos los reactores que han sido encargados o construidos. Por lo cual, la edad media de los reactores en servicio aumenta de año en año; sobre todo, la prolongación del ciclo de vida útil de las centrales se ha convertido en un hecho primordial para la industria nuclear. Es seguro que, aun sin tener la experiencia, las viejas centrales nucleares están expuestas a mayores riesgos de fallas o averías. Desgraciadamente, los beneficios que ellas engendran hacen pasar las consideraciones sobre la salud pública y el medio ambiente a segundo plano.

Según Eric De Keuleneer, profesor a la Solvay Brussels School of Economics,3 el costo de las centrales nucleares belgas a sido amortizado en 20 años. Por otro lado, la Comisión de Regulación de la Electricidad y del Gas (CREG) estima que la renta nuclear es de alrededor de 2.000 millones de euros por año, en beneficio de Electrabel.4 La filial belga tiene reputación por su rentabilidad en el seno del grupo GDE-Suez. Lo que es inadmisible es que en 2009 el gobierno (Herman Van Rompuy, primer ministro, y Paul Magnette, ministro de la energía) ha firmado un protocolo de acuerdo con el grupo francés, del cual Albert Frère es el primer accionista, para asegurarles hasta 50 años del funcionamiento para nuestros más antiguos reactores nucleares. Dicho de otra forma, han postergado aun más la fecha de la primera fase de salida de la energía nuclear, hasta 2025. Por supuesto que el gobierno preveía recuperar una parte de los beneficios por medio de un "impuesto nuclear" equivalente a 860 millones de euros para los 5 primeros años. Pero ya en 2009, el PDG Gérard Mestrallet se negaba a pagarlo. Además de este impuesto, es de conocimiento público que el Estado se las arregla para que Electrabel no pague (o pague casi nada de) impuestos.

Otro aspecto de la industria nuclear civil, significativo para los gobiernos a través del mundo, es la importante cuestión del armamento. Para poder ser utilizado en los reactores civiles, el uranio natural debe pasar por un proceso de enriquecimiento de su isótopo 235. Como subproducto de este proceso resulta el uranio empobrecido, 1,7 veces más denso que el plomo, que se utiliza en la fabricación de municiones para penetrar en blindajes. La industria del armamento nuclear es particularmente rentable y directamente ligada al nuclear civil, pero también es militar y políticamente estratégica.

¿Qué tipo de lucha contra lo nuclear?

La energía nuclear es cualitativamente más eficaz que las otras fuentes de energía puestas a punto por el hombre, pero ella es también cualitativamente más peligrosa. Un accidente como el de Fukushima causa enormes desastres en el medio ambiente y en la salud pública, y estos daños son irreparables, por lo menos con los medios actuales.

No estamos en contra de los progresos tecnológicos en si mismos, incluso en el sector nuclear, pero condenamos toda utilización de esta tecnología en las manos irresponsables del imperialismo y de sus gobiernos. Los enormes beneficios de las centrales civiles ocultan completamente el hecho de que es nuestra seguridad la que esta en juego. Denunciamos igualmente a todos los gobiernos que están dispuestos, para garantizar los beneficios de sus empresas de armamento, a producir y vender esta tecnología.

Para precisar esta posición podríamos dar otro ejemplo. Hoy día hay en promedio más de cuatro muertos por día en las minas de carbón en China. Poseemos los medios técnicos para evitar que estos mineros trabajen en condiciones dignas del siglo XIX, pero la lógica capitalista prefiere trasladar la extracción de carbón a este país donde la mano de obra es "barata".

Adherimos a la declaración de la LIT-CI que, luego del accidente de Tchernobyl en 1986, ya afirmaba que: "Siendo que a la hora actual no existe la posibilidad concreta de un acuerdo mundial apuntando a eliminar los riesgos de la radioactividad atómica, la eliminación de los desechos, la utilización de la energía nuclear en la carrera armamentista y la militarización del espacio, estamos por el cierre de todas las centrales nucleares".

No se trata de volver a la edad de piedra suprimiendo toda producción de electricidad. Pero sí podemos incentivar la reducción del consumo eléctrico, también es técnicamente posible salir de lo nuclear rápidamente. Otras tecnologías se han puesto a punto y no presentan tantos riesgos. Privilegiamos particularmente las energías llamadas renovables (eólica, solar, hidráulica, biomasa, etc.) que, además del hecho de presentar menos riesgos, tienen un impacto limitado sobre el medio ambiente.

Condenamos la liberalización del sector energético, que aumenta los peligros, y llamamos a la nacionalización del conjunto del sector así como a un plan de obras públicas para su reorganización con profundidad, con la reconversión industrial del sector nuclear.

Exigimos el cierre de todas las centrales nucleares y adherimos en este sentido a las campañas y movimientos anti-nucleares. Apoyamos particularmente la lucha sindical de los trabajadores de las centrales que, defendiendo sus condiciones de trabajo, son los primeros en poder denunciar los riesgos que las centrales engendran y hacer presión sobre los propietarios de las mismas y sobre los gobiernos.

Del mismo modo, afirmamos que nuestra seguridad y nuestro medio ambiente sólo podrán ser realmente protegidos una vez excluidas todas las consideraciones capitalistas, y ello en el seno de una sociedad donde las necesidades podrán ser manejadas de manera racional en función de las posibilidades técnicas que se controlen. ¡Así también, nuestra lucha por el cierre de las centrales nucleares se inscribe incontestablemente en el marco de nuestra lucha por el socialismo!

______________
1 www.lavenir.net/article/detail.aspx?articleid=8460
2 http://archives.lesoir.be/nucleaire-syndicats-inquiets-environnement-les-syndicat_t-20041206-Z0Q1VH.html
3 www.dekeuleneer.com/2009/09/la-rente-nucleaire-belge-evaluation.html
4 www.creg.info/pdf/Presse/2011/compress01032011fr.pdf

Fuente: Presse Internationale nº 80, Mayo 2011


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