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Tesis para el Conclat - Primera parte
Escrito por Sindicatos firmantes de la tesis   
Miércoles 26 de Mayo de 2010 05:13

Avanzar en la unidad para fortalecer las luchas de la clase trabajadora

Las organizaciones que suscriben esta Tesis se dirigen a los delegados e delegadas del Congreso Nacional de la Clase Trabajadora para presentar las posiciones políticas que juzgamos necesarias para su aprobación por los participantes de ese evento importante para la clase trabajadora brasileña.
 
En primer lugar, destacamos que este texto es producto de la experiencia democrática y plural a lo largo de los seis años de vida de Conlutas. Las posiciones aquí presentadas son producto de los debates, polémicas y consecuentemente síntesis realizadas entre varias organizaciones y diferentes agrupamientos a lo largo del corto tiempo de existencia de nuestra central.
 
Estamos convocados, en este momento, para dar un paso adelante en el proceso de reorganización, consolidación al fusionar Coordinación Nacional de Luchas Conlutas con Intersindical, con el Movimiento de lo Trabajadores Sin Techo MTST, la Pastoral Obrera Metropolitana de São Paulo, el Movimiento Tierra y Libertad MTL y el Movimiento Avanzado Sindical MAS, organizaciones de la Coordinación Pro Central. Así mismo avanzar en la incorporación de otros sectores y segmentos que se disponen a construir un instrumento superior, mayor que la suma de nuestras organizaciones, para la defensa de los intereses y derechos inmediatos e históricos de los trabajadores y las trabajadoras brasileñas.
 
Es una necesidad determinada por la adaptación de las mayores centrales sindicales y movimientos populares con el gobierno del PT e por la cooptación de parte importante de los principales dirigentes sindicales y populares por el gobierno Lula.
 
Sin embargo, alertamos que esta es una necesidad que no se produce apenas por la fragmentación del movimiento sindical y popular ocurrida por la adaptación de la Central única de los trabajadores CUT al régimen y al gobierno burgués. Ésta unificación es imperativa, no solo por el pasado, lo es principalmente por el futuro que se avecina. La crisis estructural del capital, con sus ritmos y mediaciones, indican que grandes luchas de nuestra clase están por llegar. La fusión de los sectores que no se rindieron al capital sera definitiva para dirigir esas luchas y llevar victoriosa a nuestra clase. Así un sector importante, pero minoritario, puede transformarse en mayoría del movimiento sindical y popular, abriendo el camino para una sociedad socialista. Ese es el gran desafío.
 
Partimos de reivindicar la experiencia de Conlutas como lo nuevo en la organización de los trabajadores y de los demás sectores explotados en el país por haberlos incorporado a todos en una misma organización nacional, de frente único, clasista, democrática e internacionalista. Consideramos esa primera experiencia como victoriosa, pero reconocemos sus limites e deficiencias. Ésta Tesis contribuye al proceso de fusión de nuestras organizaciones, sentando las bases políticas y programáticas que defendemos en la unificación.
 
Coyuntura Internacional.
 
Al final de 2008 exploto una de la mayores crisis de la economía capitalista desde aquella de 1929. En el sistema capitalista es típico la existencia de crisis económicas cada tanto tiempo, pero ésta por su profundidad es superior a cualquier crisis cíclica.  
 
Los EUA, como las principales economías del planeta se sumergieron con índices negativos históricos de crecimiento. Esa situación también se extendió para Europa, Japón y se reflejó en todo el mundo. Ni los países llamados emergentes escaparon a los efectos. Grandes empresas, principalmente bancos en los países centrales quebraron o sufrieron perdidas. Se estima que cerca de 70 trillones de dólares se derritieron en las bolsa de valores del mundo.
 
En un corto espacio de tiempo, el capitalismo puede ser cuestionado como sistema por una gran parte de la población mundial, pues la medidas tomadas solo buscan garantizar el lucro del gran capital en deterioro de los intereses de los trabajadores y los más pobres. Para nosotros ese es un momento definitivo para defender, delante de la clase trabajadora, una salida socialista para la crisis.
 
Esta crisis significó un salto en el proceso de re-colonización descargado por el imperialismo contra la mayoría de los países y una brutal intensificación de ataques a la clase trabajadora. La burguesía implementó un contraofensiva, traducida en despidos, precarización creciente del trabajo, recorte en el presupuesto público del gasto social, reducción de salarios y de derechos. Los patrones y los gobiernos burgueses descargaron el peso y las consecuencias de la crisis contra los trabajadores y los más pobres. El desempleo en los EUA llego a 9,5% de la población activa, el mayor índice en 26 años.
 
Los trabajadores reaccionaron, protagonizando importantes luchas de resistencia, aunque limitadas por el miedo al desempleo como por la colaboración directa de las principales direcciones del movimiento obrero a los planes de ajuste de los gobiernos en cada país. Estas direcciones aceptaron acuerdos rebajados, como el realizado por el sindicato de la General motors GM en los EUA, con el apoyo del gobierno Obama, que retiró derechos históricos de los trabajadores y además no evitó 35 mil despedidos más.
 
Los gobiernos de las mayores economías capitalistas, con Obama al frente, apadrinaban acuerdos que retiraban derechos a los trabajadores, mientras realizaban enormes transferencias de dinero público para el gran capital. En la historia de la humanidad esos valores son astronómicos, cerca de 25 trillones de dólares fueron entregados para grandes empresas capitalistas, solamente en EUA fueron 13 trillones de dólares. El resultado fue el crecimiento de la miseria en todo el mundo. Haití es el símbolo de eso. Según la FAO-ONU, más de 1 billón de personas pasan hambre en el mundo en 2009 (mas o menos 1 de cada 6). Con solo 1,2 trillones de dólares (cerca del 5% de lo entregado a las empresas) seria posible erradicar el hambre del planeta. 
 
El nuevo presidente del imperio tiene una política de derrotar la resistencia de los trabajadores en América Latina vía la negociación con los gobiernos de colaboración de clases, combinando siempre con el intervencionismo militar y la represión, como en la aplicación del Plan Colombia, la reconstitución de la IV Flota, la ocupación actual del territorio haitiano o el envío de más tropas para Afganistán.
 
La profundización de los ataques a los trabajadores, con la colaboración de las principales direcciones sindicales, el cierre o por el contrario las fusiones de grandes empresas o el endeudamiento del Estado para ayudar a la burguesía provoca una recuperación relativa y coyuntural en la economía. Al contrario de lo dicho por la campaña mediática que la crisis ya paso, nosotros afirmamos que el capitalismo para salir de una crisis de tamañas proporciones necesita ataques más profundos contra nuestra clase, además de quemar más capital. Los limites de esta situación son evidentes en importantes países de Europa como Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España (llamados peyorativamente de PIIGS), que por causa del crecimiento de la deuda publica están cerca de la insolvencia. Como subproducto del dinero entregado para las empresas en el periodo de crisis, las principales economías del planeta experimentaron un salto cualitativo de la deuda pública, demostrando que existe un limite en la capacidad de endeudamiento del Estado. 
 
Este análisis es fundamental para armar a la clase trabajadora y los movimientos sociales combativos e clasistas para el próximo periodo. Al contrario de abrir un nuevo ciclo de crecimiento de la economía capitalista, probablemente sera una pequeña recuperación, antesala de un nuevo ciclo de de profundización de la crisis. El plan de ajuste que esta siendo propuesto en Portugal y en los demás países europeos es un buen ejemplo de la situación: despido de funcionarios públicos, congelamiento de salarios e aumento de impuestos para la población trabajadora. La huelga general del 24 de febrero en Grecia indica un nuevo nivel de la resistencia.
 
Entre tanto, prosigue la crisis y el aumento de los ataques a nuestra clase, en el próximo periodo aumentara la polarización social en el mundo. El Congreso de Unificación debe abordar como centro de sus tareas la disputa de la conciencia de los trabajadores: convencerlos de la necesidad de preparar las movilizaciones para derrotar los planos de ajuste que vendrán. 
 
¿Que lecciones extraer de la experiencia con los gobiernos que se presentaron como antiimperialistas?
 
La crisis revelo una vez más la incapacidad de las burguesías nacionales en construir un proyecto alternativo de forma independiente del imperialismo. Todos los gobiernos de los países semi-coloniales se sumaron a los planos de salvar el gran capital y atacar a los trabajadores. Aunque los gobiernos se presenten como nacionalistas o antiimperialistas, ellos mantienen en la misma lógica del sistema capitalista, demostrando su incapacidad para enfrentar la crisis sin atacar los trabajadores y a las mayorías pobres.
 
En Venezuela, el gobierno de Chavez genera enorme expectativa para amplios sectores de vanguardia, especialmente en América Latina, con su retorica de “socialismo del siglo XXI”, la crisis represento en el país crecimiento de la inflación, desempleo, disminución de capacidad de compra, rebaja de calidad de los servicios públicos y retroceso de las conquistas de los trabajadores.
 
En vez de apoyarse en los trabajadores movilizados y responder a la crisis capitalista con una política de ruptura con ese sistema, el gobierno Chavez prefirió apoyarse en la “boliburguesía” y el gran capital, usando el Estado como palanca en favor de los intereses privados. Ese es el caso, por ejemplo, del reciente contrato de explotación de petroleo en la faja del Orinoco con las grandes transnacionales como Chevron (EUA), Repsol (España) y Mitsubishi (Japón).
 
Con las manifestaciones de insatisfacción de los trabajadores por las pésimas condiciones de vida, aumentó la represión sobre el movimiento sindical y popular que desafió al gobierno y a la burguesía manteniéndose independiente de ellos. El desgaste del gobierno Chavez por la incapacidad de resolver la crisis económica y social abre espacio para una retomada de las iniciativas políticas de la derecha más reaccionaria y pro-imperialista en Venezuela. Ese alerta esta planteado para otras experiencias semejantes como en Bolivia, con Evo Morales y en Ecuador con Rafael Correa.
 
En Venezuela existe una nueva crisis política abierta hoy. Por eso la nueva organización a construir debe tener una posición clara: ningún apoyo a la derecha golpista de ese país e denuncia explicita de todas las acciones promovidas por ella. Al mismo tiempo declaramos nuestro apoyo incondicional a la movilizaciones de los trabajadores en defensa de sus reivindicaciones e derechos democráticos, independiente que las movilizaciones sean contra Chavez e su gobierno.
 
La principal lección de la experiencia venezolana es que solamente la auto-organización e la lucha independiente de la clase trabajadora, aliada con los movimientos populares, con la juventud, con el conjunto de los explotados y oprimidos pueden derrotar los ataques de la burguesía. Al tiempo que combatir todo tipo de colaboración de clases y/o alianzas con la burguesía. Así poder construir una alternativa socialista.  
 
La importancia del Internacionalismo Proletario
 
Frente a la crisis económica y sus consecuencias para los trabajadores. La tarea para los movimientos sociales clasistas y combativos es levantar bien alto la bandera del internacionalismo. Adoptando como estrategia el fortalecimiento de las vías de acción directas, de la luchas de los trabajadores y de todos los explotados y oprimidos con total independencia de clase con relación a la burguesía y sus gobiernos. 
 
Estamos realizando una campaña de solidaridad con el pueblo haitiano, recogiendo dinero y enviándolo para organizaciones de la clase trabajadora en Haití, especialmente para Batay Ouvriye (Batalla Obrera). Esta campaña es un gran ejemplo de como debemos encarar la tarea de la solidaridad entre los trabajadores. Además de la campaña de solidaridad con el pueblo haitiano, mantenemos la lucha por la retirada de las tropas militares de allí, en especial las brasileñas. Debemos extender la practica del internacionalismo hacia las luchas más concretas que los trabajadores estén protagonizando. Por eso la denuncia de la represión brutal Israelí contra los Palestinos es nuestra tarea.
 
Buscar la coordinación internacional de las luchas de los profesores, de los trabajadores metalmecánicos, de los petroleros, del movimiento popular, de la juventud, entre otros sectores debe ser nuestra gran tarea. También debemos realizar compañas internacionales de apoyo a las luchas de los trabajadores de empresas brasileñas (muchas asociadas a transnacionales) en otros países, especialmente en América Latina, como la Petrobras y Vale. Pues ellas practican una política de ataques a los trabajadores. Un ejemplo positivo es la solidaridad y la lucha común realizada por los trabajadores de la Vale (en Canadá y Brasil).
 
El papel de la organización que vamos a construir es el de apoyar la lucha de los trabajadores latinoamericanos contra la explotación que la empresas brasileñas vienen desarrollando. Debemos liberarnos de cualquier nacionalismo conservador y estar del lado de nuestros hermanos que luchan para defender sus derechos laborales y la soberanía en sus países. La construcción del internacionalismo proletario debe ser parte de las resoluciones más importantes do Congreso de Unificación.
 
Coyuntura Nacional
 
Se cumplen 8 años de gobierno Lula en el año 2010. El crecimiento económico en el periodo anterior a la crisis, el avance coyuntural en los últimos meses, el apoyo incondicional del capital, las principales direcciones del movimiento de masas brasileño con este gobierno y adicionalmente las políticas sociales compensatorias asistenciales deben hacer que Lula termine su mandato con alto índice de opinión popular.
 
Esta realidad es un importante debate entre los movimiento sociales clasistas y combativos como para la izquierda socialista. ¿El gobierno Lula fue o no una continuación del gobierno Fernando Henrique Cardoso FHC? ¿Lula hizo lo que podía haber hecho, dentro de los limites de la correlación de fuerzas en el país? Este debate va a polarizar todos los movimientos sociales en este año y el Congreso de Unificación no puede dejar de responder esas importantes preguntas.
 
Para nosotros el gobierno Lula, en general significó continuidad de los ocho años de gobierno de FHC. En el poder Lula cambió rápidamente de amigos. Abandonó los viejos camaradas trabajadores metalmecánicos, los profesores y los bancarios. Tomó distancia de los Sin-tierra, de los Sin-techo, de la población ribereña de río São Francisco y solo quiso ver de lejos a los estudiantes. Ahora tiene como amigos a José Sarney, Antônio Delfin Neto, Paulo Salim Maluf (juzgados por corrupción). Estuvo de abrazo con Olavo Setúbal (banquero que financió la campaña Lula) y crean con Bush. Los industriales productores de etanol se volvieron sus héroes. Coherente con sus nuevas amistades viene golpeando a sus antiguos aliados. La política económica, que fue esencialmente la misma de FHC, garantizo el aumento de ganancias para las grandes empresas, la dependencia con el imperialismo se profundizó (30,5% de presupuesto de 2008 fue usado para pagar los intereses de la deuda pública) e propino duros golpes a los trabajadores, como vimos en la reforma de pensiones, por ejemplo.
 
La política de privatizaciones también continuó. La realización de la venta pública de las reservas de petroleo y gas, más el proyecto para la faja de petroleo conocida como “pre-sal” mantienen una participación amplia de capital privado extranjero en la explotación del petroleo brasileño. En este momento el gobierno amenaza transformar la actual empresa Correios en una sociedad anónima, dando un paso más en la privatización.
 
En la última década se fortaleció el papel de Brasil dentro del continente. Cada vez más nuestro país sirve de plataforma avanzada para la instalación de empresas transnacionales, que se localizan aquí con el objetivo de explotar en mejores condiciones la economía de América Latina. Buena parte de capital acumulado en Brasil es enviado para el exterior, para los centros matrices de las empresas, revelando que a pesar de ser un lugar privilegiado para el imperialismo, nuestro país sigue siendo dependiente de las principales economías capitalistas del planeta, especialmente de los EUA.
 
Toda esa política esta tras el “mito” del presidente que defiende los pobres. Mientras los grandes empresarios cuadruplicaron sus lucros. Las remesas de ganancias para el exterior crecieron el 200%, mientras para los trabajadores y los más pobres quedaron las políticas sociales compensatorias, asistenciales. El aumento de salario mínimo no es comparable con las proporciones exorbitantes de ganancias de los empresarios y tampoco comparables con las promesas electorales de Lula o del Partido de los trabajadores PT.
 
Al final de 2008, cuando Brasil fue afectado fuertemente por la crisis económica internacional, el gobierno de Lula demostró, de nuevo, que está al lado de los patrones. Tomó medidas para proteger a las grandes empresas, por contraste negó la estabilidad de empleo para los trabajadores. El gobierno entregó a la grandes empresas cerca de 370 billones de reales en dinero para licitaciones en obras civiles, en créditos financieros y en descuentos tributarios, mientras los trabajadores sufren con despidos, precariedad en el trabajo, aumento de los ritmos de trabajo y reducción de salarios, por otra parte son recortados billones de reales en el gasto para salud pública, educación o reforma agraria.
 
Otra cara del proceso de ataques es la criminalización de los movimientos sociales y de la pobreza. Eso esta materializado con las detenciones de lideres, sobre todo del movimiento sin tierra y de los sin techo; en los fallo judiciales que prohíben acciones de los sindicatos; en la represión a las huelgas y movilizaciones, en la segregación y exterminio de las poblaciones pobres o negras que viven y ocupan áreas periféricas urbanas. 
 
Los impactos negativos de esta política de transferencia de dinero público para as grandes empresas pueden ser sentidos ahora: la deuda interna creció en 87 billones de reales entre diciembre de 2008 y enero de 2009, el recaudo de impuestos cayo en 63 billones de reales, como consecuencia directa de ello, el gobierno recorto el gasto social especialmente en áreas como la salud y la educación.
 
Para los trabajadores del sector Estado la política no es diferente. El gobierno quiere aprobar un Proyecto de lei complementar PLP 549/2009 cuyo objetivo es congelar los salarios, reducir el presupuesto para contratación de nuevos trabajadores y en la expansión de las instituciones del Estado. Además de otros ataques como el PLP248/98, que instituye la destitución por insuficiencia del desempeño basado en metas por productividad; el proyecto de ley PL 1.992/2007, que instituye la pensión complementaria para los servidores del Estado y pone fin, para los futuros servidores, a la igualdad y a la pensión integra como tienen los antiguos; el PLP 4.497/01, que busca aniquilar el derecho de huelga para los servidores del Estado y el PL 92/07, que terceriza trabajadores del Estado por medio de una fundación Estatal de derecho privado. El desmonte de órganos públicos también ocurrió en el actual gobierno. Órganos como Fundación nacional de los indígenas FUNAI, Instituto nacional de colonización y reforma agraria INCRA, Instituto brasileño de medio ambiente y de los recursos renovables IBAMA y Fundación nacional de salud FUNASA fueron des-estructurados y reducidos.
 
En la política externa, la principal marca del gobierno Lula fue haber dirigido desde 2004 la ocupación militar de las ONU en Haití, hiriendo la soberanía de este pueblo heroico. Así el Brasil fue servil a los intereses intervencionistas de los EUA en nuestro continente.
 
Para imponer su política, Lula contó con la colaboración directa de las principales direcciones de los movimientos sociales brasileños, especialmente de las centrales sindicales gobernistas, como la CUT, Fuerza sindical Força Sindical, la central de trabajadores de Brasil CTB y la Unión nacional de los estudiantes UNE. La cooptación que realizó de gran parte del movimiento sindical y popular es la diferencia con el gobierno de Fernando Henrique Cardoso FHC, se volvió más corruptor de los trabajadores que su antecesor odiado, al conseguir anestesiar con esa política a parte del movimiento.
 
Por su vez el Movimiento de los trabajadores sin tierra MST vive una contradicción. Entretanto realiza movilizaciones, debido a que el gobierno no atiende sus demandas por reforma agraria, la mayoría de su dirección mantiene el apoyo al gobierno. Por eso hacemos un llamado a que rompan definitivamente con ese gobierno y se alíen a los que quieren luchar por la tierra, vivienda, empleo y salario.
 
A pesar de traiciones, la clase trabajadora brasileña ha luchado. En el primer semestre de 2009 ocurrieron acciones de resistencia contra las despidos y los acuerdo que rebajan derechos, limitadas por miedo al desempleo y por la política de colaboración de las centrales sindicales gobernistas. En el segundo semestre, batallones pesados de la clase trabajadora protagonizaron grandes campañas salariales, con fuerte huelgas y movilizaciones que lograron aumentos salariales por encima de la inflación. Las luchas ocurrieron porque los trabajadores no están derrotados. Por eso el año 2010 no solo será marcado por las elecciones de octubre, habrá también importantes luchas.
 
El Congreso de Unificación debe armar nuestras organizaciones de base para disputar la dirección de las luchas que la clase trabajadora vaya a protagonizar en 2010 y en los años siguientes. Para comenzar en este primer semestre cuando ocurren las campañas salariales, como en la construcción civil y en los trabajadores del Estado. En el segundo semestre las centrales sindicales gobernistas intentaran impedir las huelgas para jugar todo al apoyo a la candidatura de Dilma Rousseff (PT)
 
No es coincidencia que todas las centrales sindicales gobernistas convocaron conferencias nacionales también para junio de este año. Sus objetivos son trabar las luchas de los trabajadores en el segundo semestre para apoyar la candidatura de Dilma en la elecciones presidenciales. Durante el proceso electoral, una vez más, serán las fuerzas envueltas en la construcción del Congreso de Unificación deberá asumir una política de fortalecimiento de las movilizaciones.
Además de eso, será tarea fundamental denunciar las conferencias convocadas por los sectores gobiernistas, debemos afirmar que el movimiento sindical y popular no debe subordinarse a los intereses políticos-partidarios y adherir al Estado. Debemos convocar el Congreso de Unificación con audacia para presentarlo como alternativa del movimiento sindical y popular frente a la conferencia pro-gobernista. 
 
La prioridad de esta organización debe ser siempre la lucha directa de nuestra clase. Por tanto ella deberá constituirse como punto de apoyo fundamental para las luchas de la clase trabajadora, del movimiento popular, de la juventud, del conjunto de los explotados y oprimidos, buscando coordinarlas y unificarlas en un movimiento nacional contra el gobierno y su política económica.
 
No obstante debemos tener una posición política delante de la elecciones de 2010. proponemos que esta organización rechace la falsa polarización, únicas alternativas, entre Dilma Rousseff (PT/ Partido comunista del Brasil PCdoB) y José Serra (Partido de la social democracia brasileña PSDB/ Demócratas DEM), que defienden los mismos proyectos políticos y económicos. De la misma forma debemos denunciar otras alternativas burguesas, como la candidatura de Marina Silva del Partido verde PV y de Ciro Gomes del Partido socialista brasileño PSB. El Congreso debe indicar a los trabajadores y al conjunto de los movimientos sociales el rechazo vehemente a los candidatos burgueses, sean los del campo gobernista o los de la “oposición” de derecha.
 
Nuestra política se debe orientar por fortalecer un tercer campo, socialista y de clase trabajadora -sin la presencia de ningún burgués- en que se representen las banderas programáticas acumuladas en las últimas décadas de luchas de nuestra clase e que sean independientes de la burguesía, política y financieramente. El Congreso no debe indicar un candidato a votar, pero si debe tener una posición política en el proceso electoral.
 
Proponemos presentar una plataforma de los trabajadores que parta de la ruptura con el imperialismo y el no pago de la deuda externa e interna, la defensa de una reforma radical con control de los trabajadores, estatalización del sistema financiero, fin de las privatizaciones y re-estatalización de las empresas privatizadas, son entre otros puntos los fundamentales de nuestro programa acumulado en años de lucha. Este programa debe estar al servicio de construir un tercer campo socialista y de los trabajadores.
 
Una Plataforma Política para el Movimiento Sindical y Popular
 
Partiendo de ese análisis de la realidad y también de los principios de concepción de la accionar sindical que debería desarrollar la nueva organización estamos convencidos que será útil definir una plataforma de acción general para nuestras organizaciones. Abajo sigue una sugestión en ese sentido.
·         Empleo para todos y todas; reducción de la jornada laboral para 36 horas. semanales, teniendo como objetivo final la división del tempo de trabajo existente entre todos los que precisen trabajar;
 
·         Salarios dignos para todos; Salario mínimo do Departamento Intersindical de Estadística y Estúdios Socio-economicos DIEESE; Re-composición del valor de las pensiones; reajuste de las pensiones en igualdad con lo reajustes de salario mínimo. Nuestra lucha es por la abolición del trabajo asalariado y del propio capitalismo, pero en tanto él perdure, la defensa de mejores salarios es una de las tareas más importantes de los sindicatos;
 
·         Defensa de los derechos laborales y sociales;
 
·         Defensa de la pensión; Fin del factor “previdenciário” (valor de la pensión y edad de jubilación);
 
·         Defensa de los servicios públicos: salud, educación, vivienda, transporte, descanso, etc.
 
·         Contra a Tercerización (subcontratación) en las empresas privadas y en el Estado. En tanto existan subcontratados y aprendices precarios, luchar para que tengan salarios, beneficios sociales y derechos laborales iguales a los trabajadores de contrato directo. Abrir el debate en la central sobre la sindicalización de todos los subcontratados que ya prestan servicio en lo sector privado o público, sin prejuicio con las organizaciones que ya tomaron posición en sus instancias.
 
·         Fortalecimiento y unificación de las campañas salariales;
 
·         Reforma urbana, con inversión pública en vivienda, con control de los trabajadores.
 
·         Reforma agraria con fin del latifundio y del agronegocio; Políticas públicas, apoyo técnico y financiamiento para el pequeño productor rural;
·         Fin de toda forma de opresión y discriminación racial, sexista y homofóbica;
 
·         ¡Solidaridad con el pueblo haitiano! Organizar recolecta de dinero y ayuda;
 
·         ¡Fuera las tropas de intervención!
 
·         Re-estatalización de las empresas privatizadas: Petróleo y Petrobras 100% estatal con control de los trabajadores; Estatalización del sistema financiero con control de los trabajadores;
 
·         Contra el proyecto de privatización de los Correios por parte del gobierno Lula;
 
·         Contra los planos de congelamiento salarial de los trabajadores del Estado;
 
·         Contra las Organizaciones Sociales que llevan a la privatización de la salud y no atienden las demandas de la población, trasferiendo los procedimientos complejos para los hospitales públicos y el sistema único de salud SUS. En defensa del SUS. Contra la Autonomía presupuestal de los Hospitales Universitarios.
 
·         Rompimiento con el FMI y con todos los lazos de dominación imperialista sobre nuestro país; No al pago de las deuda externa e interna;
 
·         Castigo a los asesinos y torturadores del régimen militar;
 
·         Contra la criminalización de los movimientos sociales. Fin a las persecuciones y la judicialización de los trabajadores y sus representantes. Por la reintegración de todos los despedidos y retirada de todos los procesos criminales y administrativos contra los luchadores(as).
 
·         Derecho de organización de los trabajadores en los sitios de trabajo;
 
·         Luchar en defensa del medio ambiente denunciando el capitalismo como predador de la naturaleza. Por una visión clasista y socialista de lucha por la preservación del medio ambiente;
 
·         Por una sociedad socialista.

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