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El machismo en el fútbol abre el camino para el crimen
Escrito por Luciana Cândido - PSTU   
Miércoles 07 de Julio de 2010 03:30
Por desgracia, en medio de la Copa del Mundo, que hace vibrar a miles de millones de personas alrededor del mundo, el fútbol es el escenario de un caso escandaloso de violencia contra las mujeres. 

Bruno, portero del equipo Flamengo de Brasil, es el protagonista de una historia que ya era grave y fue tan lejos debido a la impunidad. Es sospechoso de matar y esconder el cadáver de Eliza Samudio, con quien tenía una relación y un hijo.

Eliza, de 25 años, ha estado desaparecida durante tres semanas. Según amigos, habría pasado una temporada con su hijo en el lugar del portero, en Esmeralda (MG). Bruno, con la ayuda de amigos, habría secuestrado a la joven y al bebé de cuatro meses, que era el hijo del jugador. Ellos habrían golpeado a Eliza hasta la muerte, y luego enterraron el cuerpo en la propiedad del jugador.

Dayanne Souza, actual esposa de Bruno, entregó el bebé a otra persona, quien declaró haber sido encargada de hacerlo desaparecer. Sin embargo, Dayanne fue detenida y luego fue puesta en libertad. Por suerte, el padre de Eliza encontró al niño y consiguió su custodia.

Esto no es un episodio, sino más bien un acto de un espectáculo de terror. La historia de la violencia de Bruno con Eliza tuvo un crecimiento gradual y pudo haber sido detenida.

En octubre de 2009, Eliza Samudio, embarazada de cinco meses, denunció a Bruno por haberla secuestrado, amenazado de muerte, agredido físicamente y apuntado con una pistola en la cabeza, ayudado por tres amigos.

Ella dice que Bruno le dijo: "No sé si me voy a matar, no sé lo que hago”. Él quería que ella tuviera un aborto y trataron de obligarla a tomar Citotec, un medicamento utilizado para tratar las úlceras que puede causar el aborto. Ella se negó y él la llevó a su apartamento, donde le dio las drogas y sedantes en una bebida que la muchacha no identificó.

Así mismo, fue amenazada para que no llamase a la policía – ya que él amenazó con matarla a ella, a su familia y amigas – por lo que Eliza recurrió ante la Delegación de la Mujer[i]. ¿Qué pasó con Bruno? Nada. Continuó libre, confiado para llevar la violencia hasta las últimas consecuencias.

Un crimen previsible
 
El perfil del portero ya era conocido. Cuando el ex jugador del Flamengo, Adriano  - ahora en la Roma de Italia- atacó violentamente a su ex novia Joana Machado, Bruno celebró en una conferencia de prensa la acción de su colega. Para justificar el ataque a Joana, Bruno dijo a los periodistas, "¿que nunca alzaron la mano contra su esposa?"

En el episodio, ocurrido en marzo, Adriano, Vagner Love, Bruno y Álvaro[ii] salieron de una cena en el exclusivo Barra da Tijuca[iii] y fueron a un baile funk en el Morro da Chatuba. Joana, entonces esposa de Adriano, estaba a la espera de que el jugador se disculpase. Joana lanzó piedras contra los coches de los jugadores, un hecho que fue destacado por la prensa más que los acontecimientos posteriores.

Bruno, el portero y capitán del Flamengo, frenaba a la joven gritando mientras se dirigía a su coche: "Mi coche no se rompe, no, puta". Adriano intentó sujetar a Joana, que reaccionó. Él no tenía dudas: golpeó a su novia, pidió a los traficantes de drogas que la expulsasen de la favela, y si se resistiese, que la uniesen a un árbol y la dejasen hasta el amanecer.

Los periódicos trataron el caso como un "altercado". Dos días más tarde, la noticia fue la reconciliación de la pareja. Sólo una sociedad enferma y moralmente degenerada permite inversiones como esta.

Lo que da miedo es la naturalización del tratamiento de la violencia a las mujeres. Sólo ahora, después de esta película de terror, es que Bruno fue sacado del Flamengo.

El coche de lujo, la mansión y la mujer

Hace tiempo que los jugadores dejaran de ser ídolos por su juego bonito, al igual que Garrincha, Tostão, Pelé y muchos otros. Actualmente, la mayoría de ellos son celebridades, como cualquier estrella de Hollywood.

Con los salarios millonarios, que un trabajador no logra recibir en toda una vida de sudor, compran lo que quieren. No son sólo los salarios. Es normal que los más famosos pasen más tiempo haciendo anuncios publicitarios que en el entrenamiento.

Para ellos, la mujer es sólo una cosa más que pueden comprar. Es como un Ferrari, Jaguar, Lamborghini, la mansión en Europa, el lujoso apartamento en Barra da Tijuca.

Como ídolos, son un referente para millones de personas comunes, trabajadores y jóvenes, que reproducen sus actitudes. Los ejemplos abundan. Felipe Melo, mediocampista del equipo brasileño, llamó al balón Jabulani de " patricinha [iv] que no le gusta ser golpeada".

La impunidad de Bruno y de otros jugadores y la falta de desaprobación y condena de las declaraciones con contenido sexista permiten que cualquier hombre haga lo que quiera con las mujeres, porque no pasa nada con ellos.

¿Para qué sirve la Ley Maria da Penha[v]? Si ya no funciona en muchos casos a las mujeres pobres al denunciar a sus compañeros, todavía tiene menos efecto sobre la gente famosa, con poder financiero y social, al igual que los jugadores. En el caso de Bruno, la ley incluso no llegó a él.


[i] Sector de la policía responsable por crímenes contra la mujer
[ii] Jugadores del Flamengo
[iii] Barrio de Rio de Janeiro
[iv] Patricinha - Jerga despectiva que significa estereotipo de mujer de clase media alta considerada fútil
[v] Ley brasileña que criminaliza la violencia doméstica contra la mujer.
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Fuente: www.pstu.org.br

Traducción: Jessica Barquero

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