| Nueve programas, apenas dos caminos |
| Escrito por Zé Maria | |||
| Jueves 15 de Julio de 2010 00:15 | |||
El día 05 de Julio finalizó el plazo para el registro de las candidaturas a la presidencia de la República. Después de algunas cancelaciones, el cuadro de la disputa para el Planalto[1] cerró con 9 candidatos, incluyendo nuestra candidatura del PSTU.
Los medios de comunicación intentan reforzar la falsa polarización entre el PT y el PSDB, tachando a las demás candidaturas de “nanicas”[2] a excepción de Marina Silva que viene cumpliendo un papel auxiliar de los tucanes. Por tras de ese término se esconde un esfuerzo de estigmatizar las candidaturas que salen del eje de los grandes partidos, dándoles un aspecto “folclórico” es decir, que no deben ser tomadas en serio.
Es una forma de desviar la atención de lo que debería ser de hecho discutido en esta campaña electoral: el programa político de cada candidato. ¿Cuál es el programa que está por detrás de Dilma, Serra o Marina Silva? En el registro, cada candidato es obligado a presentar un resumen de su programa político. Aunque sea algo meramente formal, un rápido análisis en los diferentes programas entregados al TSE ayuda a indicar el carácter de cada candidatura.
Dos candidaturas, un solo programa
El programa presentado por José Serra, expresa bien cual será la principal dificultad de su campaña. La verdad, el candidato tucano[3] no presentó ningún programa de gobierno. EL PSDB se limitó a transcribir dos discursos del entonces pre-candidato en eventos de campaña y registrarlo como si fueran directrices de un futuro gobierno tucano. Sin poderse diferenciar políticamente de la candidatura Dilma, Serra dedicó algo como dos tercios de esos discursos, para hablar sobre sus cualidades personales de “buen gestor” y de su “infancia pobre”, que superó con “trabajo y sudor”.
La candidata de gobierno, Dilma Roussef, presentó en la mañana de aquel día, el programa aprobado por el congreso del PT. Después de polémicas con algunos puntos del texto, como la defensa de la reducción de la jornada de trabajo a 40 horas o la restricción a los grandes monopolios de los medios de comunicación (que el congreso había aprobado a fin de satisfacer las corrientes de “izquierda”), el PT simplemente eliminó esos puntos y presentó otro documento editado al final del día, mostrando que esos mismos puntos, no pasaban de ser medidas cosméticas en un programa de gobierno esencialmente neoliberal.
El documento de la petista se limita a defender al gobierno de Lula y pregonar su continuidad. Citando apenas promesas genéricas del tipo “ampliar y mejorar” tal cosa, la candidata petista hace la defensa explícita del sector que es visto por el gobierno como prioritario. “Continuar y mejorar las políticas de fortalecimiento del agro-negocio”, afirma un trecho del programa, que también pregona la ampliación de la política de subsidios a bancos y empresas, a través de una profunda reforma tributaria que beneficie a los empresarios. Es decir, continuar transfiriendo recursos públicos en pro del lucro de un puñado de empresarios y banqueros.
Las dos candidaturas mayoritarias se limitan, entonces, a pelear entre si para ver quien es el legítimo sucesor del gobierno de Lula. Ninguna medida para resolver el problema del desempleo crónico del país o para terminar con la miseria y la pobreza que hace que el 35% de las familias brasileñas pasen hambre (según la reciente investigación POG del IBGE). Las propuestas se limitan a continuar y aumentar el subsidio familiar. Es decir “nanica”, la verdad, es la diferencia entre Dilma y Serra.
¿Y Marina?
Marina Silva ha tenido una repercusión en la prensa, desproporcional a su intención de voto. El programa presentado al TSE deja claro el por qué de tanta buena voluntad. A decir verdad, su programa es mejor detallado de lo que el de Dilma o de Serra, pero no por eso mejor. El programa presentado por la candidata del PV es tan o más neoliberal que los otros dos.
El programa “verde” elogia a la política económica de los gobiernos de FHC y Lula. Aún más, el programa habla abiertamente de una nueva reforma de la jubilación. Su programa propone “separar los beneficios de la jubilación, de la Seguridad Social”. Eso significa oficializar una maniobra que los defensores de la reforma ya hacen hoy, a fin de “crear” un déficit de la jubilación e impedir reajustes a los jubilados o medidas como el fin del factor de previsión social.
Un programa socialista
Nuestra candidatura presentó directrices que propone una clara ruptura con el imperialismo como pre-condición para que sean posibles medidas como el empleo, salud y educación para toda la población. De esta forma, en lugar de pagar la deuda pública a los grandes especuladores internacionales, por ejemplo, invertiríamos masivamente en servicios públicos y en la generación de empleos.
Infelizmente, la misma candidatura del compañero Plínio se muestra bastante limitada, proponiendo apenas la “auditoria y suspensión de la deuda”, en lugar de proponer concretamente la ruptura con el pago de la deuda y con el imperialismo.
Nuestra candidatura presenta un conjunto de medidas como una reforma agraria amplia, la estatización de las grandes empresas y la nacionalización y estatización del sistema financiero como formas de garantizar el pleno empleo, el fin definitivo de la pobreza y la miseria, rumbo a una sociedad más justa e igualitaria. Es la única forma de tener cambios profundos, estructurales para los problemas reales de nuestro pueblo.
La próxima semana publicaremos una edición de nuestro periódico, Opinión Socialista, especialmente dedicado a nuestro programa. En el habrá una síntesis de un seminario que realizamos recientemente y que discutió cuestiones como reforma agraria, empleo, el problema de la vivienda y la lucha contra las opresiones.
[1] Planalto: sede del gobierno brasileño
[2] Nanicas: muy pequeñas y sin importancia
[3] Tucano: apodo de los partidarios del PSDB, principal partido de la oposición de derecha
____________________________________________________ * Candidato a presidente por el PSTU Traducción: Pavel Romero Fuente: www.pstu.org.br
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