| Es necesario impedir la privatización del Correo |
| Escrito por Geraldo Rodrigues y Jeferson Choma | |||
| Miércoles 21 de Septiembre de 2011 00:28 | |||
Está abierto el camino para la privatización de la Empresa de Correos y Telégrafos (ECT). El pasado día 30 de agosto, los senadores aprobaron una Medida Provisoria (MP 532), enviada por el gobierno de Dilma, que va a transformar a la estatal en sociedad anónima (S.A.) y crea empresas subsidiarias, en las cuales los correos deberán asociarse a las empresas privadas.
Ahora, la decisión de privatizar o no los Correos está en manos de la presidente Dilma. En caso que firme la MP, su gesto va a demostrar que, a pesar del discurso hecho en la campaña electoral del año pasado, el gobierno del PT también privatiza a las estatales.
A pesar de criticar las privatizaciones realizadas por FHC, el gobierno de Lula mantuvo todas ellas e nunca tomó en cuenta la reestatización de empresas vendidas a precio ínfimo como la Vale, la CSN o la Embraer. Muchos petistas quedaron consternados y hasta fruncían el ceño cuando les preguntaban sobre eso. Pero, ahora es diferente: se trata de la mayor privatización de los gobiernos del PT. Si fuera sancionada la MP que crea los Correos S.A., el gobierno de Dilma estará completando el Plan Nacional de Desestatización creado por el ex presidente Fernando Collor y los tucanes (el tucán es el símbolo del PSDB, NdR). Algo que ni Fernando Henrique Cardoso# consiguió.
Viejo proyecto
Las intenciones de privatización de los Correos no son de hoy. Desde el inicio de la política económica neoliberal en Brasil, los gobiernos tratan de entregar la estatal al capital privado. El gobierno tucán de FHC, a través del Proyecto de Ley 1491, inició ese proceso, pero los trabajadores consiguieron derrotarlo. Sin embargo, el gobierno tucán consiguió promover algunos ataques sobre la empresa, como la creación del Banco Postal, explotado por el Banco Bradesco y mantuvo a las ACFs (Asesoría de Coordinación de Fondos Sectoriales), agencias de franquicias a las empresas privadas.
Ya el gobierno de Lula fue obligado a archivar el proyecto de ley en el 2003. Sin embargo, en el 2008, Lula creó, a través del entonces ministro de Comunicaciones, Hélio Costa (PMDB), un grupo de trabajo interministerial que elaboró el proyecto de Correos S.A. La movilización de los trabajadores y el desgaste que el proyecto podría producir en la campaña presidencial de Dilma, impidió su aplicación en el 2010.
Bastó que pasaran las elecciones para que el gobierno volviese a atacar a los Correos. En abril de este año, Dilma editó la Medida Provisoria 532 que, en nombre de la “modernización”, autoriza la creación de subsidiarias y adapta los Correos a la Ley 6.404, de sociedades anónimas.
Además, será creada una empresa llamada Sociedad de Propósito Específico (prevista por la Ley 1109, sancionada por el entonces presidente Lula). En ella, los inversionistas privados, aunque no tengan la mayoría de las acciones, tomarán las principales decisiones, como, por ejemplo, definir los dividendos a ser recibidos, sin necesidad de pasar por los órganos competentes de fiscalización, como el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU). El inversor privado incluso tendrá garantías de recibir sus dividendos aunque la empresa no genere ganancias, o sea, será el Estado (por medio de dinero público) que va a garantizar una inversión sin riesgo a los capitalistas.
Llama la atención que el proyecto es aprobado en el mismo momento en que el gobierno recorta más de R$ 10 mil millones (US$ 6,81 mil millones) para aumentar el superávit primario, utilizado para pagar los intereses de la deuda. Y, pocos meses después que Dilma anunciara la privatización de los aeropuertos.
Lo que cambia con el proyecto
Como una de las principales empresas estatales de Brasil, los Correos detentan el llamado monopolio postal, o sea, tienen la exclusividad en la prestación de servicio postal y entrega de cartas, telegramas y correspondencias en maletas. En contrapartida, como es una estatal, los Correos tienen la obligación de garantizar la universalización de los servicios postales. Eso significa que cualquier región del país debe ser atendida por Correos.
Además de cumplir esa función estratégica para el país, la ECT es considerada una de las mayores empresas empleadoras del país, con 107 mil empleados contratados. Además, los correos son una de las instituciones más prestigiadas del país, cuya calidad de servicios prestados es bastante reconocida por la población. Eso se debe, en gran medida, por el bajo índice de tercerización en la estatal.
Con la aprobación de la MP, los Correos, así como cualquier empresa de tipo sociedad anónima, estará apenas preocupada de la ganancia. Así, los Correos S.A. pasará a operar en las áreas más lucrativas, saliendo del foco de monopolio postal, lo que significa que en muchas regiones (que no dan ganancia) los servicios postales, prácticamente, dejarán de existir. Los servicios serán precarizados, con reducción del cuadro de personal, peores condiciones de trabajo, aumento de la tercerización. Además, la ECT va a perder subsidios y tendrá que aumentar sus tarifas postales.
Privatizaciones por el mundo
La privatización de Correos también es parte del viejo proyecto de las privatizaciones neoliberales que se esparcen por el mundo. En la mayor parte de los países, los Correos ya fueron privatizados. La justificación para abrir al capital a las empresas fue la supuesta creación de más servicios, disminución de los costos logísticos y la creación de “nuevos empleos”.
Lo que se vio, entre tanto, fue una situación bien diferente. Según estudios de la UNI Postal y Logística hubo una pérdida de la calidad del servicio prestado, aliado a la precarización de las condiciones de trabajo (con empleos sin garantías sociales), rebaja de salarios de los trabajadores y liquidación de derechos.
Un ejemplo es Alemania, donde la Deutsche Post (estatal de Correos), entre los años 1999 al 2006, suprimió más de 21 mil empleos de período integral, además de otros 12 mil en medio período. En Argentina ocurrió el mismo proceso, la liberalización postal hizo que el número de trabajadores cayese de 40.409 a casi 32 mil, entre 1997 y el 2000.
La precarización también se volvió asombrosa. En Alemania, aproximadamente 27 mil carteros, empleados por las empresas Sandde, Selekt Mail y VSP, no tienen seguro de desempleo, no son remunerados cuando entran en vacaciones y, en caso de que sean despedidos, no tienen derecho al seguro de desempleo.
En muchos de esos países, la abertura del mercado postal a las empresas privadas acabó, definitivamente, con el monopolio postal del Estado. Algo que trajo graves consecuencias a la población, toda vez que los inversionistas privados privilegiaron inversiones en regiones rentables. O sea, muchas localidades quedaron prácticamente abandonadas o con servicios postales bastante irregulares.
La traición de los diputados del PT y del PC do B
No sorprende que los diputados de los viejos partidos burgueses privatistas hayan votado a favor de la privatización en el Congreso. Sin embargo, lo que la mayoría de los trabajadores no esperaba era la traición de los parlamentarios del PT y del PC do B.
El PC do B tuvo la caradurez de publicar una nota tratando de justificar su traición. En ella, afirma que la MP 532 “es un importante instrumento para ampliar la actuación del ECT en el ámbito nacional y permitir la entrada de la empresa en el mercado internacional”, pues, según el partido, la empresa “necesita ser ágil, moderna y actuar activamente en ese mercado rentable”. Incluso destaca los “resultados positivos” supuestamente obtenidos por las estatales de correos, que implementan el mismo proyecto, como es el caso de la Deutsche Post DHL, en Alemania, y la TNT, en Holanda.
Sin embargo, tales argumentos no pasan de ser una mentira. El resultado de la apertura al capital de esas empresas fue el desempleo, precarización del trabajo y disminución de la calidad de los servicios prestados.
Los trabajadores que lucharon en las galerías de la Cámara se alejaron de los diputados del PT y del PC do B, cuando esos defendían el proyecto. Es necesario denunciar a los diputados y senadores traidores poniendo sus caras en carteles y pegarlos en todo el país.
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Está abierto el camino para la privatización de la Empresa de Correos y Telégrafos (ECT). El pasado día 30 de agosto, los senadores aprobaron una Medida Provisoria (MP 532), enviada por el gobierno de Dilma, que va a transformar a la estatal en sociedad anónima (S.A.) y crea empresas subsidiarias, en las cuales los correos deberán asociarse a las empresas privadas. 















