| La rebelión patagónica que puso en jaque al gobierno de Piñera |
| Escrito por Fernando Mirabal | |||
| Martes 12 de Abril de 2011 03:04 | |||
La movilización que se realizó en la Región de Magallanes en la Patagonia Chilena, en contra del alza del gas, es una lección magistral de cómo se encuentra vigente la lucha de clases en nuestro país. El Paro Regional convocado por la Asamblea Ciudadana (ACM, Organización surgida al calor del conflicto) tuvo una masividad nunca antes vista en este austral pedazo de
tierra. En los momentos más calientas del conflicto la región se encontró totalmente paralizada, con sus carreteras absolutamente cortadas y generando (en forma muy aislada) la solidaridad de otras organizaciones obreras del norte del país.
El contexto en el que surge esta movilización se da frente al aumento en el costo del Gas (de un 16,8 %) anunciado por la dirección de ENAP (Empresa Nacional del Petróleo) y aplicado por el gobierno burgués de Sebastián Piñera a partir Febrero del presente año. Este aumento, que iría a golpear directamente a los sectores más vulnerables de la población, hizo surgir espontáneamente el malestar general dinamizando la, hasta ese momento, “estabilizada” situación de la lucha de clases en la Región. Inmediatamente surgieron organizaciones de base, principalmente comunitarias, vecinales y de trabajadores públicos que comenzaron a organizarse surgiendo así la Asamblea Ciudadana.
Esta organización que encabezó el conflicto intentó mantener desde un comienzo una postura “apolítica” lo que da una idea de lo poco experimentada e influenciada que se encontraba tanto por los partidos de la Concertación como por los parlamentarios “independientes” que intentaron al máximo evitar un mayor enfrentamiento con el sistema capitalista. Estos últimos tuvieron un papel fundamental en este sentido principalmente por el gran arrastre que generan en la población y por la capacidad que han tenido para desmarcarse del “papa y del diablo” apelando a un sentimiento regionalista e independiente que aún les permite ocultar sus tintes fascistoides (ambos fueron en su tiempo reconocidos pinochetistas). Por otro lado sectores de la burguesía local, como la Cámara de Comercio, también se sumaron a la movilización, pero manteniendo su independencia de la ACM y manteniendo una postura más afín a sus intereses personales.
Sin embargo los esfuerzos de la Asamblea Ciudadana fueron claramente sobrepasados por la dinámica de la movilización debiendo asumir cada vez más claramente una cara políticamente correcta al enfrentarse al gobierno con la mejor arma con la que cuenta la lucha de clases, la movilización de las masas, que los hizo asumir una postura cada vez más confrontacional sobrepasando incluso los intentos de mediación encabezados por los dirigentes políticos y la iglesia católica.
El día 12 de Enero a las 12 de la noche (cuando comenzó oficialmente el Paro Regional) la ciudad de Punta Arenas, capital de la Región de Magallanes, fue absolutamente ocupada por las masas que salieron a las calles realizando barricadas en todos los sectores poblacionales. En una ciudad donde en el verano oscurece a las 11:30 de la noche era posible observar columnas de humos que se levantaban en toda su extensión y con gente que cerraba los accesos de la ciudad con vehículos y camiones. Las fuerzas policiales y los representantes del gobierno central (Intendencia) no tenían la capacidad de reprimir esta espontánea muestra de rebeldía generándose, durante todo el día 12, un auténtico vacío de poder.
Para entender la necesidad del aumento del Gas decretado por el gobierno hay que analizar la política que ha tenido el estado en relación a la explotación de los hidrocarburos desde los años 90. Ya en los gobiernos de la Concertación existía el interés de los sectores más cercanos a la burguesía de avanzar en la privatización de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), única encargada de la prospección y explotación de los yacimientos de hidrocarburos existentes en el país, y especialmente en la Región de Magallanes. Ante el rechazo que generaba esta intención de privatizar la estatal se fueron ideando otras formas para que la extracción y producción de Gas y Petróleo pasara a manos privadas. La primera muestra de esta política fue la venta de gran parte de la producción de gas natural de la región a la transnacional canadiense Methanex encargada de la producción del derivado Metanol, combustible ultra fino, el cual se exporta en un 100 %.
Posteriormente el estado comenzó a licitar territorios de la región para que la prospección de hidrocarburos la realizaran directamente otras empresas transnacionales extranjeras (Geopark, Petrobrás, etc) aduciendo que eran terrenos que ya Enap había rechazado por improductivos. Sin embargo estas empresas han tenido éxitos notables en el hallazgo de nuevos yacimientos petrolíferos y gasíferos para el abastecimiento de Methanex y el mercado externo. Lo más dramático de esto último es que gran parte de los directivos de Enap que plantearon la improductividad de esos territorios ahora se encuentran trabajando en las mismas empresas que se adjudicaron las zonas de extracción. Esta privatización de hecho de los yacimientos de hidrocarburos ha generado un déficit en la producción de Gas por parte de Enap (que se quedó con los yacimientos existentes que llevan siendo explotados más de 50 años) que plantea un abastecimiento para la región, en los niveles actuales, para no más de 7 años. Para el gobierno la forma más adecuada de poder prolongar la vida del gas natural en la región es aumentar su precio para que así, en una región caracterizada por su clima riguroso y su dependencia al gas natural, la población pase hambre y frío con tal de mantener el abastecimiento de las transnacionales. En resumen, la dinámica de la lucha de clases son condicionados por la necesidad objetiva del movimiento de masas de proteger su integridad ante la arremetida asesina de la burguesía y sus lacayos que no tienen ninguna otra forma de proteger sus intereses que aumentando la miseria de las masas y los trabajadores.
En el momento más duro del paro se inmovilizó absolutamente la industria turística regional lo cual ya ha comenzó a generar protestas a nivel internacional por la gran cantidad de ciudadanos extranjeros retenidos por la movilización. Por otro lado el Sindicato de ENAP ha anunció en las su intención de “cerrar la llave al Gas” para hacer paralizar las industrias que aún se encuentraban funcionando. En sus palabras el gas debe ser de la población y no de las industrias. Esto último finalmente nunca se concretó.
El 14 de Enero el gobierno aceptó disminuir sustancialmente el alza del Gas (a aproximadamente un 3 %) frente a lo cual la ACM decidió continuar la movilización hasta lograr un triunfo total de las consignas ¡No al alza del gas! ¡Fuera la intendenta Kusanovic! Sin embargo esta oferta del gobierno es aceptada inmediatamente por los sectores más ligados a los empresarios locales como la Cámara de Comercio, los parlamentarios y la iglesia católica comenzando a presionar a la ACM para que acepte esta oferta del gobierno. Hasta este momento de la movilización (1 semana) la participación ciudadana se mantuvo alta realizándose marchas permanentes, manteniéndose las barricadas y realizándose ollas comunes en los piquetes de las carreteras.
Frente a este panorama el gobierno burgués de Piñera buscó la forma de dividir el movimiento lográndolo al reunirse con los alcaldes de la zona a espaldas de la ACM. Esta última estrategia gubernamental que se agregó a al abandono del paro por parte de los empresarios dejó sola a la Asamblea. En este momento se demostró la falta de experiencia de los dirigentes de la ACM los cuales no fueron capaces de continuar la movilización con el apoyo que ya habían logrado por parte de la población después de la retirada de la Cámara de Comercio Local. Así se debió finalmente aceptar la propuesta del gobierno que no viene a ser otra cosa que un dulce para posteriormente continuar amargándoles la vida a los trabajadores y la población de esta zona austral del país con medidas que sólo protegen los intereses de las grandes empresas y las transnacionales que siguen explotando para su beneficio los recursos que son de todos los chilenos.
Esta gran movilización realizada en Magallanes no logró concretar sus objetivos mayores, sólo se logró aplazar la anunciada alza del Gas y no se logró la caída de la Intendenta Kusanovic, pero dejó una importante experiencia para los pobladores, trabajadores y trabajadoras. A nuestro modo de ver existió un avance importantísimo en el movimiento de masas por las características que éste tuvo, por el hecho de que puso en jaque al gobierno burgués de Piñera (haciendo caer al ministro de Energía Rainieri) y por el ejemplo de organización que se pudo generar en la población al calor del conflicto. Esta es una demostración cabal de lo que es capaz el movimiento de masas y de la necesidad de que exista una dirección revolucionaria que sea lo suficientemente fuerte para que pueda encabezar las expresiones de la lucha de clases que se producirán en el futuro.
__________________________________
Fuente: Lucha Obrera nº3, Abril 2011, prensa del PRT (Chile)
|

La movilización que se realizó en la Región de Magallanes en la Patagonia Chilena, en contra del alza del gas, es una lección magistral de cómo se encuentra vigente la lucha de clases en nuestro país. El Paro Regional convocado por la Asamblea Ciudadana (ACM, Organización surgida al calor del conflicto) tuvo una masividad nunca antes vista en este austral pedazo de















