| Primero de Mayo - Declaración del PST |
| Escrito por PST - Colombia | |||
| Jueves 28 de Abril de 2011 02:25 | |||
¡Viva la revolución árabe! ¡No a la intervención imperialista!
La conmemoración del Primero de Mayo, como díainternacional de la clase obrera, en esta ocasión seda en un contexto de lucha contra los peores flagelosdel sistema capitalista mundial: el desempleo,
el hambre, la miseria y la opresión de regímenesautoritarios y gobiernos que imponen severos planesde ajuste económico, para enfrentar la crisis de laeconomía mundial imperialista, crisis que pretendendescargar contra los trabajadores y la poblaciónpobre. Contra esa política de contrarrevolucióneconómica permanente se ha levantado la resistenciade los trabajadores y la juventud de Europa, y se hadesencadenado la revolución árabe.
Lucha de clases contra la explotación y la opresión.
Los trabajadores de Europa están enfrentando desde el año pasado, con movilizaciones y huelgas, los planes de ajuste que sus gobiernos intentan aplicar. Planes que implican eliminación de subsidios para la salud y la educación, reducción de salarios y pensiones y cierre de fábricas que conllevan aumento significativo del desempleo.
Por su parte los trabajadores y la población pobre del Norte de África y el Medio Oriente, que sienten el peso de la crisis económica, así como la asfixia de las dictaduras que los gobiernan, están desarrollando una revolución para derrocar a los gobiernos y regímenes que soportan desde hace décadas, sustentados por las potencias imperialistas que se han sido beneficiadas, porque les garantizan el saqueo de los recursos energéticos de la región.
Las masas latinoamericanas también estamos en medio de la crisis
Si bien es cierto que en América Latina no hay, por el momento, una efervescencia revolucionaria como la de los países árabes, ni grandes luchas como las huelgas generales en diversos países europeos, esto en modo alguno significa que los trabajadores y los pobres la estemos pasando mejor.
Sistemáticamente los gobiernos descargantoda clase de medidas lesivas sobre las masaspopulares, intentando, por esa vía, manteneraltos los niveles de ganancia para losgrandes empresarios. Adicionalmente, variosde los llamados gobiernos de izquierdacumplen un nefasto papel, generando falsasexpectativas entre las masas obrerasy populares y actuando de la manocon las direcciones burocráticas queutilizan las luchas y movilizacionesque se presentan, desviándolas alterreno de la concertación y la colaboración.
Como la situación económica no se ha desbarrancado totalmente por las ventajas coyunturales de los altos precios de las materias primas en el mercado mundial, el riesgo de explosiones sociales trata de ser contenido con planes asistencialistas para mitigar el hambre de millones. Pero como la crisis de la economía mundial se está agravando, nuestro continente no escapará a los nuevos planes de ajuste que ya se están anunciado, y a la profundización de la intervención y sometimiento al imperialismo. Entonces, así como en Europa y en los países de África y el Medio Oriente, las masas del continente tendremos que responder, saliendo a las calles, con lucha y movilización.
Como ejemplo, uno de los países donde la situación es más difícil para los trabajadores es Cuba. Allí el gobierno está ejecutando lo que solo se puede llamar un fenomenal despido colectivo, que sirve para potenciar la restauración del capitalismo. El plan es dejar a un millón 300 mil trabajadores sin empleo. Esto corresponde al 25% de la población económicamente activa del país. Ese plan, que prepara un amplio ejército laboral de reserva cuyo salario es de 18 dólares mensuales, más el carácter dictatorial del régimen, es ideal para el aumento de la inversión de las transnacionales imperialistas, para explotar a los trabajadores y saquear su riqueza. El interrogante entonces es: ¿las masas cubanas van a soportar nuevas penalidades, o desafiarán con la movilización el régimen que, tras una falsa palabrería socialista, está dedicado a abrir todo el espacio económico y político a las transnacionales imperialistas?
Santos, enemigo de los trabajadores agente de confianza de las transnacionales.
El gobierno de Santos se ha presentado como conciliador, amigo del diálogo y respetuoso de las libertades democráticas y los derechos de los trabajadores y los sectores populares. Para ello nombró como vicepresidente al ex sindicalista Angelino Garzón y ha cooptado a la dirección de la Central General de Trabajadores (CGT) en cabeza de Julio Roberto Gómez. Al mismo tiempo se propone neutralizar al resto de las direcciones del movimiento obrero generando expectativas en la concertación. Pero su plan estratégico es modernizar la infraestructura del país para facilitar el saqueo del imperialismo con proyectos mineros y energéticos, a costa de los intereses de los trabajadores, el campesinado, los pueblos indígenas y afrodescendientes y las víctimas del Estado y el paramilitarismo.
Uribe y Santos representan intereses de distintos sectores burgueses, y a eso corresponden centralmente sus diferencias. Pero tienen unidad con relación a los planes estratégicos que favorecen al conjunto de la burguesía colombiana y al imperialismo. Los planes económicos y políticos contra los trabajadores y sectores populares tienen continuidad con Santos, igual que los crímenes y la represión del régimen. La forma ha cambiado, pero la esencia de los planes y la política uribista continúan con Santos.
Las contrarreformas de Santos que no alcanzó a aprobar Uribe
La contrarreforma educativa de Santos se propone aumentar la oferta de cupos a partir del desarrollo de la educación privada como negocio, renunciando a la financiación del Estado. Su modelo es el brasileño, donde los ricos tienen acceso a buena calidad, mientras que los pobres sólo a la que puedan comprar y a costa de un endeudamiento que embargará buena parte de su futuro salario durante muchos años, si logran conseguir empleo.
Con la reforma a la salud sucede algo parecido. En esencia es la misma de Uribe. La salud quedará en manos de los empresarios y cada paciente accederá a la calidad que pueda pagar de su bolsillo. Los pobres veremos reducida la atención al mínimo. Aparte de estas dos importantes contrarreformas, el gobierno y el parlamento vienen aprobando una serie de leyes al servicio de los proyectos del imperialismo. Por ejemplo, la ley de Tierras y de Víctimas está al servicio de garantizar a las transnacionales de los sectores agroenergético y minero, la tierra y los territorios para la explotación, a costa de consolidar la contrarreforma agraria que despojó a cinco millones de campesinos, así como la consolidación de la propiedad de los terratenientes y los ganaderos, por lo cual se han pronunciado a su favor.
La lucha es contra el capitalismo
Después de hacer la experiencia con supuestos gobiernos progresistas y de izquierda en varios países de América Latina y con el Polo en Bogotá, las cosas no han cambiado. Estos gobiernos, al igual que los de derecha, aplicaron los planes del imperialismo, gobernaron para los capitalistas y terminaron de despojar a los trabajadores de las conquistas laborales y sociales, y en el campo de lacorrupción, propia del capitalismo, tampoco se quedaron atrás.
En Colombia entramos en periodo de campaña electoral para autoridades territoriales y vendrán las promesas, al tiempo que el Polo y su influencia sindical y popular tratará de utilizar las luchas para recuperar votos. Pero no debemos dejarnos engañar. La CUT y otras organizaciones del movimiento obrero y popular han anunciado una gran acción de lucha en el segundo semestre, para enfrentar los planes del gobierno. Es necesaria una acción centralizada, con la participación de los sectores más perjudicados con las contrarreformas de Santos, como el sector educativo y el de la salud. Esta acción se debería concretar en la convocatoria, el propio Primero de Mayo, de un gran paro nacional. Esto permitiría sincronizar, en cierta medida, la lucha por nuestras reivindicaciones, con las de los trabajadores y pueblos de los otros continentes: la resistencia de los trabajadores de Europa y la revolución árabe. Si todos los trabajadores y pueblos del mundo golpeamos al mismo tiempo, debilitaremos al imperialismo y a sus agentes capitalistas nacionales y sus gobiernos, haciéndolos retroceder en sus planes.
Los problemas que enfrentamos lostrabajadores de todo el mundo son estructurales,tienen que ver con el sistemacapitalista. Los pueblos árabes están dandoel ejemplo. El camino es la revolución. Aunquela revolución árabe es un proceso encurso, ya los triunfos que se han logradocon el derrocamiento de los gobiernos deTúnez y Egipto y sus regímenes políticos,es un avance. Queda un trecho importantehasta expropiar a los capitalistas, expulsar alimperialismo de la región y colectivizar losmedios de producción. Es decir, por tomarmedidas de carácter socialista. Pero ellodependerá en buena medida de la lucha delos trabajadores de los países imperialistasy de la solidaridad y lucha internacionalde los trabajadores y pueblos de los paísessemicoloniales. También de la construcciónde una dirección revolucionaria internacional,estrategia en la que está empeñado el PST,haciendo parte de la Liga Internacional de losTrabajadores. A ese proyecto invitamos que sesumen los activistas obreros y estudiantiles. ______________ Fuente: El Socialista n° 656 - Periódico del Partido Socialista de los Trabajadores - Colombia
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