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El lugar de Convergencia en el Movimiento Social Costarricense
Como militantes del MAS, hemos participado, desde la fundación de nuestro partido, en la construcción de la corriente estudiantil llamada Convergencia; junto a compañeros y compañeras universitarios que han creído y hoy más que nunca continúan creyendo en la urgencia de defender el carácter público de la educación en nuestro país de las políticas neoliberales que pretenden privatizarla hemos luchado por hacer de la Federación de Estudiantes una herramienta al servicio de las reivindicaciones concretas y cotidianas del estudiantado siempre con independencia de los planes de la administración universitaria de turno.
En Convergencia hemos discutido y planteado constantemente entre el Movimiento Estudiantil (ME) la necesidad de luchar por una educación y una U pública, inclusiva y de calidad. Esto lo hemos hecho con la claridad de que actualmente, en medio de la brutal ofensiva imperialista (TLC´s, reforma educativa neoliberal, flexibilización laboral, etc) contra los derechos (como la educación pública) conquistados por las luchas de los pueblos y trabajadores latinoamericanos, dicho objetivo nos involucra plenamente en las luchas del movimiento social a nivel nacional e internacional en las cuales, no hace falta decir, hemos participado de lado de los sectores populares.
En estos 4 años que hemos trabajado en el Directorio de la FEUCR hemos convertido la Federación, antes copada por la derecha, en un instrumento de lucha a disposición de diversas reivindicaciones estudiantiles entre las que podemos citar la lucha de Tecnologías en Salud por infraestructura para su carrera, la de sociales por la construcción de un nuevo edificio, la habilitación de un comedor en Paraíso; la derrota del reglamento de matrícula suspendida que quería aprobarse en el Consejo Universitario, entre otras.
Por otro lado hemos sido partícipes de las luchas sociales a nivel nacional como lo demostró nuestra firme oposición al TLC, nuestra participación en los Comités Patrióticos y la organización de la marcha por la defensa de la autonomía universitaria que sacó a miles de estudiantes a la calle a enfrentar la intentona de censura política del TSE a las universidades estatales en medio del referéndum.
Lo sucedido en el presente año queremos destacarlo aun más dado que sienta las bases del escenario electoral que acaba de cerrar con la victoria de Convergencia. Para simplificar nuestra exposición dividiremos el 2008 en dos momentos.
La batalla por la independencia del Movimiento Estudiantil
A mediados del 2007, en medio de la campaña contra el TLC en el Referéndum la Contraloría General de la República (CGR) cambió de criterio respecto al mecanismo de transferencia utilizado desde 1996 para girar los recursos a la FEUCR, improbó la partida presupuestaria correspondiente y nos forzaba a cambiar el mecanismo a costa de la independencia política del ME en vista de que nos ponía a elegir entre convertirnos en una Unidad Ejecutora dependiente del aval de la rectoría o en un organismo privado con cédula jurídica sujeto a aprobación presupuestaria de la CGR.
Desde Convergencia sostuvimos permanentemente que este cambio de criterio de la CGR correspondía a una movida del gobierno para acallar a la FEUCR, una de las voces más combativas y opuesta al Arismo (corriente política del presidente costarricense Oscar Arias) en el Movimiento Social. De igual forma es importante denunciar como durante este proceso, la Administración Universitaria se mostró complaciente con el gobierno y no defendió la Autonomía Universitaria que estaba siendo violentada o al menos pasada por alto en los requerimientos de la CGR; tampoco acuerpo al movimiento estudiantil ya que las dificultades que esta movida le generaba le resultaban bastante convenientes.
Para comienzos de este 2008 en Convergencia considerábamos estratégica la organización de un Congreso Estudiantil Universitario que armara con nuevas reivindicaciones y propuestas a los activistas estudiantiles que habían surgido en la lucha contra el TLC y que nos permitiera superar la dispersión política y desmoralización en la que el Fraude en el referéndum había sumido al movimiento estudiantil. Es por esto que en primera instancia planteábamos la consecución de 4 cédulas jurídicas que englobaran a todos los órganos de la FEUCR y estuvieran definidas para vencerse en un año ; esto con miras a obtener el financiamiento necesario para organizar el Congreso y además movilizar al estudiantado por la aprobación de un reglamento interno a la universidad que nos devolviera el presupuesto con todo e independencia política frente al gobierno y la administración.
La situación del financiamiento del movimiento estudiantil generó una discusión a lo interno del movimiento que enfrentó nuestra propuesta del Congreso y las 4 cédulas jurídicas con las de propuestas de Reacción Universitaria y de la Juventud Socialista. La propuesta de la agrupación ligada al gobierno de Liberación Nacional, Reacción Universitaria, pretendía convertir todos los órganos del movimiento estudiantil en entes privados mediante cédulas jurídicas particulares a cada uno y permanentes las cuales desnaturalizaban la estructura democrática del movimiento estudiantil transformándolo en una simple suma de juntas directivas sin ninguna obligación frente a la comunidad estudiantil.
Por otro lado se conformó durante el primer semestre del 2008 una agrupación llamada Bloque en Defensa de la Autonomía conformado por las Asociaciones de Estudiantes de Occidente, derecho, ciencias políticas y arquitectura y aglutinado en un primer momento por las tesis de la Juventud Socialista que planteaban adoptar el mecanismo de unidad ejecutora desconcentrada permanentemente y entregaban la independencia del movimiento a la administración. Este bloque trató de disimular su política tratando de aparecer como el polo democrático del movimiento estudiantil por el hecho de haber recogido las firmas necesarias para realizar una Asamblea General Estudiantil Universitaria que por lo demás interpretaron de una manera bastante arbitraria , defendiendo, a pesar del estatuto orgánico de la FEUCR, la realización de una única, y menos democrática, asamblea centralizada para Rodrigo Facio y las Sedes Regionales.
En realidad el comportamiento de este Bloque en el Consejo Superior Estudiantil estuvo tan lejos de corresponder a la imagen de defensores de la democracia con la que quisieron investirse como lo habría de demostrar la gran cantidad de ocasiones en que asumieron una actitud agresiva e intolerante frente a estudiantes de otros criterios; como lejos también estuvo de defender la independencia del movimiento estudiantil tal y como lo demostraría el silencio de la JS frente a la traición de la Asociación de Estudiantes de Derecho a la independencia del movimiento estudiantil al pedirle a Vicerrectoría de Vida Estudiantil que le girara los fondos vía Unidad Ejecutora. Este incidente sería solo una de tantas pruebas de que el Bloque en Defensa de la Autonomía no fue más que un bloque oportunista que ni siquiera llego a plantear una postura consecuente y concertada con respecto al ataque a la independencia del movimiento estudiantil.
Al haber resistido los ataques del gobierno y la administración universitaria a la independencia del movimiento estudiantil incluso en medio de la derrota del TLC y derrotar las tesis que entregaban la independencia del movimiento estudiantil en el seno del CSE nuestra corriente encontró el espacio a comienzos del presente semestre para impulsar la realización del Congreso Estudiantil Universitario, nuestra principal política para el 2008. De igual forma la denuncia a la postura complaciente de la administración (que incluso llego a ocultarle información clave a la FEUCR) y la presión ejercida por el movimiento estudiantil impulsada por Convergencia resultaría en la aprobación en el Consejo Universitario de una modificación al reglamento de fondos de trabajo que devuelve el dinero congelado a los órganos de la Federación resguardando la independencia de la misma.
El Congreso que reorganizó a la vanguardia del Movimiento Estudiantil
El XXII CEU (Congreso Estudiantil universitario) logro reunir a un sector importante de activistas estudiantiles para discutir un programa de reivindicaciones nacionales e internas necesario para superar la dispersión política resultante de la derrota en el referéndum y la aprobación del TLC.
La discusión realizada en el Congreso y las propuestas votadas entre el 24 y 26 de setiembre, armaron al movimiento estudiantil con un programa de defensa de la educación pública de envergadura nacional pero también en el ámbito interno que incluyó entre otras reivindicaciones la necesidad de impulsar un Congreso Nacional de Educación para discutir reformas que frenen el deterioro generalizado de la educación pública costarricense, un proyecto de hospital universitario al servicio de los sectores populares, la descentralización político-administrativa de las sedes, su fortalecimiento presupuestario y la lucha por detener el congelamiento y cierre de carreras, una reforma al reglamento de becas de la universidad que las convierta en derechos y garantice su financiamiento de manera creciente, entre otras. Asimismo se acordó que el movimiento estudiantil opusiera sus esfuerzos a las políticas y alzas con que el gobierno traslada la crisis económica y alimentaria a trabajadores y sectores populares.
Una victoria electoral contra el gobierno de Arias
Apenas saliendo del Congreso nos encontramos en plena campaña electoral en donde Convergencia enfrentaba al Partido Reacción Universitaria ligado a la Juventud Liberacionista y al Arismo y encabezado por Rafael Monge, miembro el mismo de la Junta Directiva de la Junventud Liberacionista, y, a Voz Alternativa partido de la Juventud Socialista. Durante la campaña electoral Reacción Universitaria lanzó una campaña sucia con el apoyo del diario Extra basada en al menos tres mentiras: la primera fue sobre las resoluciones votadas en el Congreso con un artículo en la prensa que esgrimía la ideología antisindical propia de los neoliberales y del gobierno diciendo que en el XXII CEU se había votado destinar plata de la FEUCR a los sindicatos; en la segunda dijeron en la prensa que la contraloría general de la república había congelado los fondos del movimiento estudiantil por falta de control e irregularidades en el manejo del dinero de la FEUCR por parte de Convergencia, y, finalmente, en la tercera dijeron que no habíamos entregado informes económicos e incluso trataron de deslegitimarnos mediante un recurso de amparo que exigía la entrega de los informes al candidato de Reacción Universitaria; informes que, dicho sea de paso, estuvieron aguardándole por más de 5 meses en la Federación.
En adición a esto Reacción Universitaria tuvo a su favor la ineptitud del presente Tribunal Electoral Estudiantil Universitario que los alcahueteo aun cuando estaba demostrado que algunos de sus mismos candidatos habían mentido flagrantemente en la prensa sobre el Congreso y sobre la labor de Convergencia en el directorio de la FEUCR. De toda la campaña sucia que hizo Reacción solo trascendió una multa que le puso el TEEU (Tribunal Electoral Estudiantil Universitario) y que ni siquiera llegó a cobrar.
Estas mentiras estructuraron la campaña de Reacción Universitaria y eran el caballo de batalla de Liberación Nacional para tomar el directorio de la FEUCR y convertirlo en correa de transmisión de los planes y políticas del gobierno de Arias. En respuesta a esto Convergencia salió denunciando las mentiras de Reacción en la prensa, rebatiendo las mentiras pero afirmándose como una alternativa de oposición a las políticas del gobierno, en especial a sus políticas de desfinanciamiento de la educación pública. Las elecciones de la FEUCR a estas alturas eran ya un debate nacional al que se le dedicaban artículos de opinión en la Nación y el Semanario Universidad, asimismo una importante cantidad de artículos en diarios digitales y blogs tanto de izquierda como de derecha.
Gracias al éxito del Congreso impulsado por nuestra corriente Liberación Nacional fue derrotada y no pudo apoderarse de la Federación en virtud de que toda una nueva camada de activistas estudiantiles, con apenas uno o dos años de estar en la Universidad, así como una serie de compañeros y compañeras líderes estudiantiles en su sector se adhirieron al programa Convergencia impulsó desde el Congreso y nutrieron nuestra corriente para estas elecciones; y porque además se demostró que frente al problema real de deterioro del carácter público de nuestra universidad, manifiesto en la crisis del sistema de becas y el abandono de las sedes regionales, Convergencia continúa siendo la corriente estudiantil que levanta las propuestas más pertinentes y oportunas para lograr movilizar al estudiantado en busca de la consecución de sus necesidades tanto a nivel específico como a nivel general.
Las propuestas del MAS para la FEUCR
Para el periodo que continúa nuestro partido le propone al Movimiento Estudiantil trabajar en la FEUCR por la agenda discutida en el Congreso Estudiantil Universitario, en primer lugar impulsando el Congreso Nacional de Educación en el sector educativo en donde estudiantes de secundaria, profesores y trabajadores del sector educación y universitarios discutamos una serie de reformas que reviertan el proceso de deterioro de la educación pública que sufre nuestro país a manos neoliberales y que expulsa a cada vez más jóvenes a la informalidad y la pobreza.
Así mismo luchando a lo interno de la universidad por una reforma al reglamento de régimen becario que convierta sus beneficios en derechos y fortalezca su financiamiento de manera que la defensa y profundización del carácter público de la Universidad, se convierta, por primer vez en la prioridad número 1 de la administración universitaria.
Las sedes también forman parte esencial de esta agenda para la Federación de Estudiantes, siendo uno de los sectores que manifiesta más disponibilidad para movilizarse por sus reivindicaciones como lo demostró su gran presencia en el Congreso, a los y las compañeras les proponemos que el Consejo de Sedes con el apoyo de Convergencia seamos la vanguardia en la lucha por más presupuesto y autonomía para las sedes regionales.
Finalmente proponemos la lucha por un Hospital Universitario en los sectores populares que cuestione el modelo de atención de la salud vigente en estos sectores de la sociedad que no cuentan siquiera con clínicas de la CCSS, que logre una extensión más profunda de la universidad hacia los sectores más emprobrecidos del país y que progresivamente resuelva las necesidades de mayor espacio para el desarrollo profesional de los y las estudiantes de la salud o afines en la Universidad de Costa Rica.
Para concluir desde el MAS creemos que para lograr los cambios radicales que se necesitan en nuestra universidad, para revertir el deterioro de la educación y más bien profundizar su carácter público y generador de justicia social es necesario trabajar en alianza con los trabajadores del sector tanto universitario y educativo en general. Reconocemos el hecho de que los obstáculos que enfrenta esta posibilidad arraigan en una tendencia internacional impulsada por gobiernos, organismos internacionales y sectores empresariales, tanto a nivel internacional como en nuestro país, para poner el sistema educativo público, patrimonio de los y las trabajadoras, al servicio del desarrollo capitalista transnacional, por lo que solo mediante la unidad trabajadora-estudiantil dentro del sector es que tendremos posibilidades de lograr mejoras apreciables en nuestra educación.
Notas:
1. El recurso de las 4 cédulas jurídicas nos evitaba tener que presentar el presupuesto en la CGR para su aprobación y solo valían por 1 año por lo que de ninguna manera se entregaba la autonomía del ME.
2. Estatuto Orgánico de la FEUCR establece que una AGEU (asamblea general de estudiantes universitarios) consiste en la suma de asambleas de carrera para decidir sobre un tema específico que como mínimo debe contar con un 66% de pronunciamientos de dichas asambleas para valer.
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