| Los "argumentos" y la estrategia del 1% |
| Escrito por La Voz de los Trabajadores y Bay Area Socialists | |||
| Jueves 08 de Diciembre de 2011 21:14 | |||
¿Quién controla al gobierno de Obama y al sistema bipartidista?
Si es verdad que las corporaciones financieras generaran una burbuja de especulación que explotó generando la crisis actual, no debemos olvidar que la crisis real -que los trabajadores están enfrentando- fue creada por el gobierno, en colaboración con las corporaciones. La administración de Obama escogió a los bancos y a las grandes industrias para salvar. Tanto demócratas como republicanos son aliados en los planes de austeridad, para recortar servicios públicos a nivel estadual y federal. Las acciones del gobierno y de las diversas asambleas legislativas estaduales, desde el inicio de la crisis, muestran grandes contradicciones entre lo que dicen nuestros representantes electos (que representan al "pueblo americano" y "Main Street", en el caso de los demócratas) y lo que ellos hacen cuando toman decisiones. El carácter de clase del salvamento y de las medidas de austeridad es evidente para muchos trabajadores. Lamentablemente, la mayoría de los trabajadores aún creen que éste no es el verdadero programa del gobierno de Obama. A pesar de ser cada vez más evidente en sus acciones, la mayoría aún cree que el Partido Demócrata no es el partido de Wall Street y de las grandes corporaciones. ¿Por qué? Es porque los dos principales partidos (o sea, Demócrata y Republicano), la pequeña burguesía, muchas ONGs y la burocracia sindical, quieren que las personas creen que Obama o los demócratas están "atrapados" por las "corporaciones gananciosas". Además, ellos divulgan la idea de que "sus manos están atadas" por el Partido Republicano. Tratan de mostrar que a Obama (y a los demócratas) les gustaría aumentar los impuestos y realmente combatir el desempleo, pero "los republicanos no los dejan". La verdad es que las empresas de Wall Street financiaron fuertemente las campañas electorales de ambos partidos, como también los demás sectores burgueses: no hay duda de que ellos van a controlar al gobierno recién electo. La retórica republicana sobre la tributación y el ataque a los sindicatos se basa en mentiras pero, por lo menos, es muy claro sobre los intereses de clase que representa. El Partido Demócrata siempre tuvo una posición oportunista sobre la política económica: ellos se esconden atrás de la ofensiva política pública de los republicanos, para acabar implementando las mismas políticas. De hecho, en los últimos 30 años ambos partidos vienen defendiendo la aplicación de políticas de desregulación del sistema financiero e incentivos fiscales para los ricos, como muestra la política de exención de impuestos a los ricos, hecha por Bush y mantenida por Obama. Amenaza de las corporaciones de tercerización en el exterior Tanto los partidos republicano y demócrata dicen que, si se cobraran más impuestos a las corporaciones, y si los salarios y beneficios fueran mantenidos o aumentados, las empresas irán a la quiebra o serán forzadas a dejar el país y decenas de miles de empleos se perderán. Esto sólo es verdad si se acepta que las corporaciones tienen el derecho a la ganancia sin estar sujetas al control de los trabajadores y de la sociedad en general. Esta no es una fatalidad, es una opción política. Las empresas deberían ser forzadas a pagar salarios dignos para todos e impuestos, para garantizar los servicios públicos sociales adecuados. La verdad es que las corporaciones aumentan constantemente sus ganancias a través de las medidas de desregulación implementadas en los últimos 30 años de neoliberalismo por el sistema bipartidista. Ellos también son beneficiadas al no pagar los impuestos que deben al Estado: "Entre el 2008-2010, las doce mayores empresas pagaron una tasa efectiva de impuestos de 1,5 % negativo, en realidad, ganando miles de millones de dólares del gobierno en subsidios fiscales, mientras que facturaron US$ 171 mil millones en ganancias". Además: "En el 2010, empresas de EE.UU. retuvieron cerca de US$ 60 mil millones en impuestos de renta, usando una variedad de dispositivos y trucos para registrar sus ganancias en subsidiarias en el exterior, mientras las 100 mayores empresas (según la revista Fortune) recibieron cerca de US$ 89,6 mil millones en contratos federales." Un gobierno que realmente represente a los trabajadores obligaría a las corporaciones a pagar sus impuestos o las nacionalizaría y procesaría a sus propietarios, como el impuesto sobre la renta persigue a los trabajadores. El mito del crecimiento de la economía El sistema bipartidista quiere hacer creer que si los ricos no fueran tributados, su participación activa en la economía haría crecer la economía y su riqueza sería dividida con los trabajadores. En realidad, eso nunca funcionó. Los ricos, de hecho, acumularon una riqueza sin precedentes en el último período neoliberal: ¡los 0,001% más ricos de la población de EE.UU. (cerca de 3 mil personas) poseen 976 veces más de lo que el 90% (270 millones)! Ellos optaron por invertir su capital acumulado no en los sectores productivos de la economía, sino en los sectores de mayor riesgo del sistema financiero, por ser más lucrativos, principalmente en la compra de la deuda de préstamos subprime y causando la crisis financiera. Artículo relacionado: Ellos fueron rescatados, nosotros fuimos vendidos
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