| No se puede parar a la derecha sin enfrentarse al Gobierno |
| Escrito por GABRIEL MASSA | |
| Sábado 31 de Diciembre de 2005 00:00 | |
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Febrero concluyó con casi 200.000 manifestantes que desde la calles de Madrid exhibieron todo su repertorio reaccionario. Allí estuvieron desde la Asociación de Victimas del Terrorismo, la Fundación Gregorio Ordóñez, Nación Española, Falange Autentica, Foro de Ermua... pasando por la omnipresente jerarquía de la Iglesia o la cúpula del PP con Rajoy y Aznar al frente. Por no faltar no faltaron ni las asociaciones de policías y guardias La derecha y la reacción se crecen porque su beligerancia, lejos de ser enfrentada por el Gobierno llamando a la movilización obrera y popular, se encuentra con el discurso melífluo de Zapatero, que intenta competir en patriotismo español y política propatronal con la derecha, mientras hace concesión tras concesión al clero, los militares y todo el aparato franquista. "Diga usted si va a negociar la autodeterminación o no de Euskadi", reclamaba un vehemente Rajoy, y Zapatero le respondía "Creo que lo he dicho claro... no. ¿Otra vez quiere oírlo?: no". Antes le había dicho que el derecho de autodeterminación no existe en la Constitución y que la respuesta era fácil: "no". "Nada de concesiones a ETA", "nada de paz por presos", gritaban el PP, el clero, los militares y el séquito de la reacción. Y el PSOE responde -en boca del ministro Jordi Sevilla- que la manifestación convocada por la AVT se basó en "premisas falsas", ya que "el Gobierno ni ha negociado ni va a negociar con ETA". Rubalcaba recrimina la actitud del PP y le exige que "nos manifestemos juntos". Y el dirigente vasco del PSE, Patxi López, preguntado sobre la ¿Con estos mimbres se puede hacer un canasto contra la reacción? El Gobierno Zapatero se ha mostrado fuerte y decidido cuando se trata de facilitar que la patronal y las multinacionales se llenen los bolsillos a costa de la precariedad, el endeudamiento de las familias, la bajada de los salarios o el cierre y la deslocalización de empresas. Fuerte y generoso a la hora de meter la mano en los recursos públicos para dárselos a la Iglesia. Pero para enfrentar a la derecha y la reacción muestra la eterna cobardía y complicidad que siempre mostraron los gobiernos de la socialdemocracia. No se puede enfrentar a la derecha sin disputarles la calle, la movilización social; no se puede enfrentar a la derecha sin enfrentarse a las medias antipopulares de este Gobierno. La manifestación multitudinaria del pasado día 18 de febrero en Cataluña reclamando "Som una Nació, tenim dret de decidir", o la también destacable
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