| La dirección del FMLN frente al inicio de una nueva situación |
| Escrito por Jorge Meztli - UST | |||
| Miércoles 17 de Noviembre de 2010 00:26 | |||
“Vaya este humilde esfuerzo por develar la verdad de la hora actual, como homenaje a todas y todos aquellos combatientes que ofrendaron su vida por la construcción de ese frente guerrillero y por la lucha por el socialismo”.
El pasado 10 de octubre el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), realizó un acto central en la plaza Masferrer, conmemorando el XXX aniversario de su nacimiento, en 1980, cuando las cinco organizaciones guerrilleras: PRTC, FPL, PCS, RN y ERP llegaron a unificarse. Los sendos discursos pronunciados por los máximos dirigentes; Medardo Gonzales y Salvador Sánchez Cerén, estuvieron signados por un llamado a apoyar al gobierno de coalición de clases conformado por la dirigencia de este partido y el sector derechista representado por Mauricio Funes: “…el FMLN, en lo fundamental apoya a este gobierno con toda su fuerza…” ; acotó Gonzales, además de una advertencia a los sectores derechistas por parte de Cerén: “Que ni se les ocurra un golpe de Estado aquí, les decimos a la derecha salvadoreña e internacional, les recordamos que aquí hay un pueblo” .
Estos llamados tienen a su base un supuesto golpe de Estado que se estaría tramando por la burguesía salvadoreña.
Las tres salidas a los gobiernos de coalición de clases
Históricamente los gobiernos conformados por las direcciones desviadas de los partidos que se reivindican de la clase trabajadora en alianza con sectores burgueses − como creemos que es el caso del actual gobierno – reflejan a nivel supra estructural determinada correlación de fuerzas entre las clases sociales, pero como todo está en permanente cambio, esa correlación necesariamente cambiará, es así que este tipo de gobiernos pueden desembocar en una de tres alternativas: una de tipo inglesa, la otra al estilo Rusia en 1917 y la salida al estilo Chile de 1973. Expliquemos las dos primeras, para luego detenernos en la última, que según los dirigentes del FMLN estaría planteada de inmediato en nuestro país.
La salida de tipo inglesa, consiste en que el gobierno y los partidos que lo conforman logran tener éxito en su política de desmovilizar y desmoralizar a los trabajadores hasta el punto de que asestan duros golpes a los niveles de vida de los trabajadores pero estos están tan desorientados que no logran coordinar una respuesta combativa.
Esto es lo ideal para la burguesía y sus agentes ya que les permite tener un periodo largo de estabilidad manteniendo sus niveles de ganancia a costa de descargar la crisis en las espaldas de los trabajadores. Ejemplos: el gobierno del partido laborista en Inglaterra, la socialdemocracia en Alemania, el gobierno del PSOE en España, etc.
La salida al estilo octubre de 1917, en Rusia, donde el partido revolucionario bolchevique logro dirigir a las masas trabajadoras hacia la toma del poder, es decir, logro desenmascarar al gobierno colaboracionista de Kerensky- mencheviques y social revolucionarios, e iniciaron la construcción del primer Estado Obrero que ha conocido la humanidad.
Por último, la salida al estilo Chile en 1973, donde el gobierno de colaboración de clases de la Unidad Popular de Salvador Allende fue derribado mediante un golpe de Estado militar, acabando físicamente no solo con la vanguardia obrera revolucionaria, sino también con los mismos partidos que estaban dentro del gobierno. Esta salida, de acuerdo a los discursos de la dirección del Frente, estaría planteada en El Salvador, y por lo tanto la política de la dirección del Frente es llamar a todos a apoyar al gobierno y a defenderlo.
Una vieja táctica que responde a una nueva situación.
A nosotros lo que nos parece es que este planteamiento es una reedición de esa vieja táctica de desorientar al movimiento popular, que utilizan este tipo de gobiernos, y que corresponde a una segunda fase de la política seguida por la Dirección del FMLN, la cual es desmovilizar y desmoralizar a los trabajadores organizados para que no luchen, pero esta segunda fase de esa política tiene a su base un elemento objetivo, embrionario si se quiere, pero el hecho es que sectores minoritarios de vanguardia de la clase trabajadora se están movilizando, y amenazan con dar un salto cualitativo en su conciencia, de pasar de luchar por cuestiones meramente económicas, bono navideño, nivelaciones salariales, etc. a planteamientos más políticos como la derogación de reglamento dentro del sector salud, derogación del programa educo, etc.; lo que en el corto plazo plantea una nueva situación en la lucha de clases.
La burguesía en estos casos es pragmática
Creemos que, en todo caso, “la burguesía [criolla e imperialista], utiliza y acepta la incomodidad de los gobiernos socialdemócratas y de frente popular (lo mismo que del bonapartismo y del fascismo), siempre que le aseguren la continuidad de la explotación y la acumulación capitalista” ; y bien lo dice Funes en reacción a los discursos de los dirigentes del Frente: “No tengo ninguna información que me haga pensar en esa posibilidad, especialmente de un gobierno como el mío en el que, en estos 16 meses que llevo de ejercicio público, hemos promovido la constitución de un gobierno de amplia unidad nacional”
De lo anterior no se desprende que la burguesía no busque, por medio de su partido más tradicional ARENA, derrotar electoralmente al Frente y recuperar el ejecutivo.
Cuál es nuestra política
Como lo planteamos más arriba, nos parece que la situación actual no plantea un golpe de estado inminente, ya que el actual gobierno con la Dirección del Frente como principal bastión de la política derechista implementada, no ha tocado ni planea tocar ningún interés de los sectores oligárquicos y burgueses.
En ese sentido denunciamos ante los trabajadores los discursos de la dirección del Frente, como una táctica más para desmovilizarlos y desmoralizarlos para que no luchen y tildar de “desestabilizadores” a quienes se atrevan a luchar, lo que busca poner coto al proceso que está desarrollando la vanguardia organizada de los trabajadores, donde algunos sectores de la clase ya se empiezan a dar cuenta que este no es su gobierno, ya que aplica la misma política de la ultraderecha arenera.
Con esta política con claro objetivo electorero, lo único que hacen es preparar el terreno para duras derrotas en contra de los trabajadores. De igual manera llamamos a los trabajadores organizados a no confiarse, a seguir la lucha y tensar las fuerzas y a prepararnos para las luchas que estarán planteadas.
Fuente: El Proletario n° 7, Noviembre 2010
|

“Vaya este humilde esfuerzo por develar la verdad de la hora actual, como homenaje a todas y todos aquellos combatientes que ofrendaron su vida por la construcción de ese frente guerrillero y por la lucha por el socialismo”.















