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A dar una respuesta combativa frente al alto costo de la vida
Escrito por Tomas Lucero   
Miércoles 11 de Mayo de 2011 00:08
Se ha dicho muchas veces que nos encontramos en una crisis económica mundial, pero esta crisis no significa que los patrones o clase burguesa este obteniendo perdidas en sus empresas, o peor aún, que estén perdiendo sus riquezas. Para no sufrir los efectos de la crisis que ellos mismos han creado, la burguesía utiliza a los Estados y sus gobiernos para que implementen medidas económicas para protegerlos, para que puedan ganar más y en algunos casos para que les inyecten enormes cantidades de dinero para salvarlos. Así funciona el capitalismo.

Pero por el contrario, para mantener la estabilidad de las ganancias de los ricos, los Estados y los gobiernos que son controlados por la burguesía, deben descargar la crisis sobre los pobres. Para ello, por medio de los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial (BM) o el Fondo Monetario Internacional (FMI), recomiendan y obligan a los gobiernos impulsar medidas como recortes a los presupuestos, cortar programas sociales, reducir o eliminar subsidios, congelar los incrementos salariales, realizar despidos masivos, etc. todos ellos en contra de la clase trabajadora.

Adicionalmente las empresas buscan mantener sus niveles de ganancias ante los costos de los insumos que genera la misma crisis, por ello elevan los precios de sus productos sin que el Estado  o el gobierno hagan algo para poder detener la vorágine de incrementos generalizada.

En general todo esto viene a impactar en el costo de la vida y a profundizar la miseria y penurias de la clase trabajadora. Lo descrito anteriormente es en gran medida lo que vive ahora el pueblo salvadoreño. Pero ¿Cómo se manifiesta la crisis?

Incremento de los alimentos.

El encarecimiento generalizado de los productos es una manifestación clara de la crisis. En los últimos meses hemos visto como ha incrementado el costo de la mayoría de los productos, especialmente de los alimentos, pero también los galopantes incrementos de la gasolina, la energía eléctrica, los insumos agrícolas, las materias primas, etc.

Productos como los frijoles, el maíz, el pan, el aceite, las verduras, las carnes, el pollo, la leche y los quesos han experimentado incrementos en los últimos días y siguen subiendo. Hace dos años el precio de la libra de frijoles costaba $0.50, mientras que ahora cuesta como mínimo $1.25, si antes comprábamos 6 tortillas por $0.25 ahora solo recibimos 3 por la misma cantidad. A las pupusas, plato típico salvadoreño, se le ha incrementado como mínimo $0.05.

El exorbitante precio de la combustibles.

Otro elemento que afecta duramente el costo de la vida es el alza desmedida de los combustibles. Este mercado se encuentra desregulado y por ello las importadoras y distribuidoras pueden poner los precios que deseen sin que el Estado pueda controlarlo. La situación ha llegado a tal punto que la gasolina ya ronda $1.32 el litro  y expertos estiman que fácilmente este año llegara a los $1.72 el litro de combustible. El impacto de este se deja sentir al elevarse aun mas los precios de los productos por el incremento del costo del flete, sobretodo porque un buen porcentaje de los bienes que consumimos son importados.

Incrementos a la electricidad.

En los últimos 6 meses hemos sufrido también alzas en el costo de la energía eléctrica, que además de impactar el bolsillo de los hogares de manera directa también, de forma indirecta ya que las empresas nuevamente trasladaran los costos a los precios de los productos.

Sube el precio del Gas.

La medida de focalización del subsidio al gas propano, ha venido a cambiar el esquema de mercado del Gas Licuado. Antes el Estado subsidiaba el valor excedente de $5.10 del costo de un cilindro de 12 litros, con ello se mantenía congelado el precio del gas hacia el total de los consumidores. La focalización busca que el subsidio sea solo para las familias de más bajos recursos, lo cual es medido a través del consumo de energía. Si una familia consume menos de 300 kilovatios al mes, recibe subsidio, sino no. De este subsidio se excluyen también los pequeños negocios de comida en la calle. El mecanismo planteado para la focalización ha provocado que en definitiva suba el precio del gas.

Aunque las autoridades del gobierno se empecinen en intentar ocultar que existe, es imposible, porque a medida que pasan los días el precio de las tortillas, las pupusas, el pan y en general de la comida que se vende en la calle o en pequeños comedores empieza a experimentar incrementos, que ya están siendo sentidos por la clase trabajadora que se alimenta fuera de su hogar y por las familias que deben pagar más por el cilindro o envase de gas propano.

Con la entrega directa del subsidio, el gobierno Funes-Cúpula del FMLN ha permitido el incremento del precio del gas licuado. Si con la modalidad anterior, se pagaban $5.10 por un cilindro  de 12 litros, con la focalización del subsidio se deberán pagar $6.18, mas los $8.50 que está entregando el gobierno, lo que significa que el precio del gas se ha incrementado, por lo que salen perdiendo los pobres que pagan más y salen ganando los ricos, que reciben más.

Lo agravante de esta situación es que al focalizar el subsidio también se desregula el precio del gas licuado, con lo cual se entra a una situación de zozobra similar a la que ocasiona el precio de la gasolina, que sigue en aumento. Es más, ya se habla que el precio del gas pueda llegar a $17.00 por el alza del petróleo#. De ser así, el gobierno no ha hablado de elevar el subsidio para compensar estos incrementos, lo que significa que deberemos pagar $8.50 por cilindro. Lo que llevaría a una situación insostenible.

Una focalización sin sentido para obedecer al FMI.

Con la focalización del subsidio, el gobierno no solo ha cometido un grave ataque a los pobres, sino que también ha cometido un garrafal error técnico, ya que al final los costos de la medida son mayores que los beneficios económicos.  Se estima  que con el pago de los $8.50 a más 900 mil familias, el pago a los bancos y otras instituciones para que entreguen el subsidio, la creación del CENADE (institución responsable de la focalización) y el gasto en la millonaria campaña publicitaria, era más barato mantener el subsidio a toda la población. Es decir, que no habrá el tan pretendido ahorro.

Entonces ¿porque se implemento esta medida? Muy sencillo, para obedecer las órdenes que ha dado el Fondo Monetario Internacional (FMI), en su afán de reducir el déficit fiscal a costa de la clase trabajadora y los sectores populares, y también para repartir de mejor forma el botín del Estado entre más burgueses, como los banqueros que recibirán $1.50 por cada entrega de subsidio que realicen.

La lucha unitaria debe ser la respuesta a la crisis.

Ante esta situación la respuesta deber ser la lucha unitaria de la clase, exigiendo medidas que reviertan el alto costo de la vida, como el incremento generalizado de los salarios, el control de los precios y la estatización de los sectores estratégicos como la importación de combustible y gas, la generación y distribución de la energía eléctrica y el transporte publico.


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