| La lucha del magisterio y la ofensiva del imperialismo a la educación pública |
| Escrito por Camilo Aguilar - UST | |||
| Jueves 08 de Septiembre de 2011 01:16 | |||
La situación objetiva del magisterio, una crisis que se profundiza.
Los miles de maestros y maestras del sistema educativo salvadoreño, no solo vienen enfrentando una crisis económica que se profundiza por el alto costo de la vida, sino que también una crisis en sus salarios, condiciones de trabajo, derechos laborales y de salud.
A esto se le suma también la crisis generalizada del sistema educativo en cuantos a los niveles pedagógicos y la ausencia de una verdadera reforma educativa científica y liberadora. Pero la cuestión es que el magisterio salvadoreño desde hace ya varios años no enfrenta una situación de crisis generalizada, el hecho de que a esta lista de problemas se le agregue la nueva reforma a la ley de la carrera docente que ya se está discutiendo en la asamblea legislativa, propuesta que en su contenido esconde la esencia de la política neoliberal de la educación, es decir: mecanismos de flexibilización laboral mediante la aplicación de evaluaciones, control de los procesos administrativos mediante nuevos organismos de gobierno escolar que en el futuro permita la participación de entes privados, alcaldías, etc.
En cuanto al análisis de esta política de evaluación en el documento: La política educativa del imperialismo para el siglo XXI, se menciona lo siguiente: “Como norma se deben evaluar el sistema educativo y todas las actividades que tengan que ver con la educación, sean éstas de orden económico o no. Deben ser objeto de la evaluación no sólo los métodos de enseñanza sino también “la gestión de los establecimientos o la calidad del docente.” Además, la evaluación encierra un tesoro para los capitalistas, es susceptible de desarrollarse como negocio. Desde el momento en que México firmó el TLC con Estados Unidos quienes realizan las pruebas de evaluación son empresas de educación norteamericanas.
Las reformas educativas implementadas no se interesan por la didáctica, por los métodos pedagógicos o por lo que sucede en el aula de clase, lo que interesa es la evaluación. Según Carlos Miñana, profesor de la Universidad Nacional de Colombia y ex asesor de la UNESCO para América Latina, cuando se define un logro o una “competencia mínima” lo que se “redefine en realidad es un indicador de evaluación. El control se ejerce ahora a partir de los estándares.”
"La evaluación es un arma en manos de los gobiernos locales para justificar la contrarreforma al sistema educativo, y se ha convertido en un elemento determinante en la flexibilización laboral de los docentes, al hacer de los maestros empleados más dóciles y abrumados por el temor a la pérdida del trabajo” .
Es así que en nuestro país ya se están dando las primeras maniobras a nivel jurídico para implantar de manera urgente las medidas dictadas por el imperio, es de agencia estar alertas ante este ataque no solo a las condiciones laborales y salariales, que es lo que se ve primero, sino que también a todos aquellos mecanismos que amenazan con la privatización de los servicios educativos.
El estado de ánimo del magisterio y su disposición a la lucha
El pasado 25 de julio fue un día que sin lugar a dudas marco un quiebre en la historia contemporánea del magisterio salvadoreño, más de 6 mil maestros y maestras se movilizaron pidiendo el respetó pos sus derechos laborales, y con la exigencia central de un verdadero aumento salarial que no sean las migajas que ha estado ofreciendo el ministro y el gobierno, que incluso han llegado al extremo de negar seis meses de aumento salarial que se dio a principios del año a todos los empleados públicos, y que hoy se le quiere robar al magisterio.
Esa movilización debe ser una señal para que las asociaciones y sindicatos magisteriales, hagan una reflexión de la necesidad de ir hacia las bases, ya que poco a poco el magisterio está ganando confianza y valor para lanzarse a las calles por miles, es el momento de aprovechar este ánimo y disposición a la lucha, para que mediante la discusión con las bases y la explicación paciente de la situación que se vive, se dispute la consciencia del magisterio y se le arranque del comodismo. La organización de comités de lucha en las escuelas, debe de ser un elemento para dar continuidad a ese nivel de movilización logrado y si es posible aumentarlo, ya que la batalla apenas empieza, y no hay que olvidar que no solo el tema salarial será el que se exigirá, también es necesario ganar la consciencia del magisterio para que se movilice por la defensa de un nuevo sistema educativo público y libre de la ideología neoliberal del mercado.
Ninguna confianza en las mesas de negociación, la movilización es nuestra herramienta de lucha
Nos parece que es importante alertar en cuanto a la política que usa este gobierno de Funes y la cúpula del FMLN, ya que estos abren las mesas de negociación con el propósito central de desmovilizar la lucha de calle, y que el magisterio espere de brazos cruzados el resultado de las mismas, pero una movilización de miles no debe servir solamente para abrir mesas de negociación, que son medios tácticos que hay que utilizar, siempre y cuando estos medios estén subordinados a la movilización, hay que aprovechar estos espacios pero con la presión de la movilización de calle, de lo contrario el gobierno utilizara maniobras que retrasen la lucha y las victorias, la misma experiencia nos habla por sí misma, el gobierno ha irrespetado acuerdos firmados en dichas mesas, no solo con el magisterio, sino que también, con los sindicatos de sector salud y judicial.
Los planes del imperio una ofensiva a nivel centroamericano
Desde ya las organizaciones magisteriales de Centroamérica deben de hacer un llamado a la unidad regional, que se materialice en reuniones o asambleas, en donde se discutan estos ataques de manera conjunta, todo el magisterio centroamericano está siendo víctima de una ofensiva imperial, en Guatemala hay un ataque en cuanto a los salarios, y en Honduras se aprobó una ley de municipalización de la educación, dando cabida a que las alcaldías, ONGS, e instituciones privadas, puedan controlar los destinos de la educación y también la estabilidad laboral de los docentes. El imperio tiene un solo objetivo que es la privatización de la educación mediante el disfraz de la descentralización o bajo el discurso de la innovación de los modelos educativos, para convertirla en una mercancía más, y combinado a esto precarizar las condiciones laborales del magisterio y convertirlo en verdadero sector de trabajadores de maquila de la educación.
La huelga solo es posible si hay trabajo y discusión con las bases, y unidad en la acción de las gremiales magisteriales bajo un solo plan de lucha.
La mejor arma con que contamos los trabajadores del mundo es la huelga, esta se está convirtiendo en una necesidad para el magisterio salvadoreño, pero esta no se debe ver como una medida que se prepare o se decida desde las alturas de las juntas directivas, obligatoriamente debe de prepararse desde las bases del magisterio, con la realización de asambleas ya sean departamentales o municipales, en donde se discuta la preparación de la misma, las formas organizativas como los comités de huelga y cualquier comisión que sea necesaria para la organización financiera, para las medidas jurídicas, etc. Y que la realización de la huelga sea una medida discutida y votada democráticamente por las bases, que los miles de maestros se convenzan de su necesidad. Pero para esto también se necesita la unidad de las organizaciones magisteriales, esta unidad en la acción debe de garantizar el éxito de esta acción y avanzar en la construcción de un solo plan de lucha que siente las bases para un acuerdo programático de las principales gremiales, para impulsar esta huelga general que de una vez por todos ponga a temblar a este gobierno que ha demostrado en la práctica, estar del lado del imperialismo y la burguesía. Fuente: El Proletario n. 15, Agosto 2011
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La situación objetiva del magisterio, una crisis que se profundiza. 















