| El proceso electorero de la Universidad de El Salvador |
| Escrito por Diana Guevara | |||
| Martes 08 de Noviembre de 2011 00:25 | |||
La universidad Nacional de El Salvador se encuentra dentro de un proceso de elecciones de las autoridades a rector y a decanos en las diferentes facultades y cada vez que se da esta situación, vemos cómo se tapiza todas las paredes y rincones de la UES, con caras de individuos desconocidos y algunos conocidos, los cuales hacen de dicho proceso, un juego electoral, en el cual, el que menos participa y mucho menos sale beneficiado, es el estudiantado. A muchos estudiantes no les importa la elección de autoridades, otros son engañados o manipulados por los movimientos electorales de los docentes, y otros simplemente ya están cansados de ver lo mismo, mientras las condiciones de la universidad cada día que pasa empeora: no hay una educación académica eficiente y de calidad, la infraestructura en mal estado y una crisis en cuanto a las aulas en relación a la sobrepoblación estudiantil. Algunos docentes se valen de dicho proceso obligando a los y las estudiantes a votar, incluso los amenazan con dejarles las materias, evidentemente la corrupción impera en la administración de la UES, además de eso, el acoso que sufren las estudiantes por parte de los mismos y nadie dice nada por miedo y por falta de confianza de hacer valer la dignidad y los derechos. Cada vez más la universidad pierde el prestigio académico como ente creador de profesionales capaces de transformar la cruda realidad en la que vivimos.
A lo anterior le agregamos que la sociedad salvadoreña se encuentra exacerbada en una crisis económica mundial, que azota y golpea la clase trabajadora, que cada vez le niega la oportunidad de vivir dignamente. Somos el país de la región, después de Haití, que menos invierte en educación. Sumado a esto, el actual gobierno está aplicando medidas neoliberales emanadas de los organismos financieros internacionales, entre ellas la reducción al gasto público para pagar la deuda, lo que gravemente pone en peligro la educación pública y todos los servicios públicos, ante las políticas de mercantilización de la educación, aplicadas no solo por el gobierno salvadoreño sino a nivel latinoamericano.
Además caracterizamos el proceso electoral como un mero juego de intereses de docentes y sectores profesionales, que ven a la universidad como un instrumento para el lucro personal, tras la corrupción absoluta que predomina en la UES.
Por lo cual se vuelve preciso denunciar que todo este proceso carece de credibilidad y legitimidad democrática de los y las estudiantes, en cuanto ningún candidato y propuesta, representan los intereses educativos. Es por ello que como estudiantes del alma mater debemos repudiar y manifestarnos; la educación no debe ser mercantilizada.
El estudiantado cada vez más atomizado
Actualmente la población estudiantil de la UES es de aproximadamente 55 mil estudiantes, concentrándose la mayor parte de estos en la facultad central. De estos, son pocos los estudiantes que se encuentran organizados, y la gran mayoría de los que lo están, lo hacen en organizaciones lumpenizadas, disgregadas sin apoyo de la masa estudiantil, en frentes estudiantiles, que no tienen un programa político de lucha estudiantil, además, solo aparecen o toman protagonismo para las elecciones y cuando se integran los bachilleres de nuevo ingreso.
Lastimosamente en el país no existe un movimiento estudiantil unificado que luche y logre las reivindicaciones estudiantiles actuales más sentidas, poco a poco se fue perdiendo el papel social y político que jugaba la universidad unas décadas atrás, donde las y los universitarios junto con los estudiantes de secundaria definían las luchas que posteriormente se convertían en victorias para sus demandas. Evidentemente después de los acuerdos de paz el movimiento estudiantil ha venido cayendo en una crisis extrema, lo cual ha generado un acomodamiento, conformidad y falta de conciencia social, lo que provoca que otros tomen decisiones sobre la educación, de acuerdo a intereses ajenos a los del estudiantado. Es de urgencia que reconstruyamos el movimiento estudiantil. Desde la UST proponemos la participación activa de las y los estudiantes en organismos democráticos y representativos. Por lo que es necesaria la construcción de asociaciones estudiantiles democráticas.
La problemática de nuevo ingreso
Cada año según datos del Ministerio de Educación, la cantidad de estudiantes que salen de bachillerato ronda los 60 mil, de los cuales ni la mitad tiene acceso a realizar el examen de admisión en la universidad, la mayoría son hijos de familias obreras y campesinas, en pocas palabras de escasos recursos. Estos y estas jóvenes intentan estudiar, pero ven sus sueños truncados al no pasar el examen de admisión en la UES, ya que sus ingresos no les alcanza para poder pagar una universidad privada, lo que provoca que estos jóvenes opten por alternativas como integrarse a las pandillas y la mayoría de los casos la expulsión de mano de obra barata para el extranjero.
La demanda estudiantil aumenta cada año mientras el presupuesto sigue estancado
Tener cupos limitados o que haya estudiantes que no pasen el examen no justifica que estos estudiantes no logren sus sueños y cumplan sus metas académicas. Consideramos que el sistema educativo es excluyente y que el problema no es el cupo limitado, sino, la falta de inversión y aumento al presupuesto que se le asigna la UES, ya que un solo examen no mide la capacidad y el conocimiento de una persona, por lo cual el problema radica en que al sistema en conjunto le conviene tener jóvenes incapaces de reclamar sus derechos y mejores condiciones de vida, porque a mayor educación mayores demandas al gobierno y por eso vemos el poco interés de invertir en educación.
La Constitución de la República establece en el inciso 2° del art. 61 que el Estado, destinará las partidas necesarias para el sostenimiento de la U, lo cual es desarrollado por la Ley de Educación Superior (en su art. 27), “Se consignarán anualmente en el Presupuesto del Estado las partidas destinadas al sostenimiento de las universidades estatales, para el fomento de la investigación y las necesarias para asegurar y acrecentar su patrimonio.” El presupuesto para el Alma Mater en la actualidad, a duras penas llega al 1.65 % (equivalente a $ 55 millones) del Presupuesto General de La Nación (Ordinario); porcentaje que se encuentra muy por debajo al ser comparado con las tasas de inversión en las universidades públicas del resto de Centroamérica, que van desde el 3.5% en Guatemala hasta el 6% en Costa Rica.
Como decíamos anteriormente la población estudiantil actual de la UES ha llegado a los 55 mil estudiantes, de acuerdo con estadísticas de la Administración Académica y por otro lado, tomando como parámetro los estudiantes que se someten a la PAES (aunque no todos la aprueban) este año el país tendrá 64 mil 122 nuevos bachilleres. Las tendencias estadísticas muestran que cada año más salvadoreños finalizarán el bachillerato y habrá más demanda por un pupitre en las aulas universitarias, las cuales se quedan cortas. Pero la tabla de asignación presupuestaria se ha estancado y no sigue esta lógica de crecimiento.
También hacemos un llamado la unidad estudiantil a toda la comunidad universitaria a movilizarnos bajo el mismo programa y bandera de lucha, al igual que decenas de miles de estudiantes chilenos que están tomando las calles de la capital de Santiago, para exigirle al gobierno de Sebastián Piñera una reforma educativa de fondo a través una serie de movilizaciones que han protagonizado alumnos de secundaria y universitarios, con un fuerte respaldo de los docentes y de organizaciones sociales y sindicales. Artos del modelo educativo pinochetiano con la misma lógica neoliberal dejando que el mercado regule el sector educativo, como parte de las política mercantilista de la educación.
El problema actual que viven los estudiantes de Chile es un ejemplo concreto de las condiciones objetivas y subjetivas para salir a las calles y hacer valer nuestros derechos. Está claro que solo luchando unidos podemos lograr nuestras demandas.
¡Basta ya a tanta corrupción en la UES! Por un voto libre consiente y secreto.
Porque solo juntos unidos y unidas en un solo puño impostergable e invencible podemos triunfar.
Por la unidad estudiantil bajo un mismo programa de lucha.
|


















