| La falsa alternativa del Foro de Izquierdas centroamericano |
| Escrito por MAS (CR) | |||
| Domingo 27 de Mayo de 2007 00:00 | |||
|
En los días 8 y 9 de mayo, El Salvador dio lugar al Foro "Las izquierdas de América Central en el siglo XXI: situación actual, retos y perspectivas", organizado por la Fundación Friedrich Ebert, de Alemania. Participaron de tal Foro académicos, representantes de ONG`s y representaciones de los principales partidos de la izquierda reformista del Istmo. Organizaciones como el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Movimiento Renovador Sandinista de Nicaragua, el Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, el Partido de Acción Ciudadana (PAC) y el Frente Amplio de Costa Rica, así como la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y el Partido Revolucionario Democrático (PRD) de Panamá.
Parte de esas organizaciones vienen de una tradición guerrillera y de años de enfrentamientos militares con dictaduras en sus países en la década de los 80, como el FSLN, el FMLN y la URNG. Otras, como el PAC y el Frente Amplio de Costa Rica se proyectarán en el escenario político de America Central más recientemente por su oposición al TLC entre EEUU, Republica Dominicana y América Central.
Con distintos orígenes y trayectorias, hay un elemento común en la actuación de todos esos partidos en sus países: abandonaron la concepción de que solo a través de la movilización independiente de los trabajadores lograremos liberar nuestros países de la dominación yanqui y de sus agentes nacionales. Todos tienen hoy un mismo programa, es decir disputar elecciones y llegar al poder para administrar los fallidos y corruptos estados nacionales, manteniendo la situación de miseria y explotación en la que viven los pueblos del istmo centroamericano.
Los objetivos de dicho Foro, según sus organizadores eran: 1. Promover el debate analítico estratégico sobre las características y retos de la izquierda entre las fuerzas políticas y científicos progresistas de la región. 2. Conocer y analizar las principales expresiones de izquierda en América Latina y Europa. 3. Discutir los límites y alcances que esta afronta en las condiciones del mundo globalizado. 4. Fortalecer las relaciones y la cooperación entre los partidos políticos de izquierda e intelectuales de la región.
Lo que ellos no dicen en el programa del Foro, aunque estuvo presente en todos los textos e intervenciones durante el evento era que esa izquierda del siglo XXI también debería cumplir con algunos otros requisitos, como: 1. defensa de las instituciones democrático-burguesas como parlamentos, justicia y constituciones vigentes. 2. defensa de la propiedad privada y de la así llamada economía solidaria, es decir diseminar la ilusión de que es posible para pequeños productores disputar en igualdad de condiciones con los grandes monopolios internacionales 3. manutención de todos los vínculos y acuerdos con los organismos multilaterales (FMI, BM etc.) y con la banca internacional Los que no tengan acuerdo con esos puntos programáticos no están incluidos en la "Izquierda del Siglo XXI".
Los hechos valen más que mil palabras: el ejemplo de cómo gobierna esa "Nueva Izquierda"
Nicaragua es uno de los países más pobres del mundo. Son siglos y siglos de dominación extranjera, monocultivo, deficits comerciales, guerra civil y la mayoría de la población viviendo abajo de la línea de pobreza y sin tener acceso a servicios públicos esenciales como salud, educación, empleo y habitación. El año pasado los nicaragüenses eligieron al exguerrillero y sandinista Daniel Ortega como presidente de la República. Tomaron esa opción porque creían que los sandinistas iban a cambiar las cosas y mejorar la situación de ese pueblo sufrido pero luchador. Después de varios meses de gobierno, el principal programa social de Ortega es el llamado "Hambre Cero", una imitación barata del programa social del presidente brasileño Lula da Silva. Ese programa contempla entregar animales domésticos, semillas y asistencia técnica a 15.000 familias este año, a un costo de $30 millones. Mientras tanto, Nicaragua mantiene una deuda externa de $4,500 millones que proviene esencialmente de los préstamos desembolsados durante el Gobierno del tirano Somoza. Esta deuda fue reconocida por el gobierno sandinista. Además, la deuda nica equivale a más de 6 años de producción y a 34 años de exportaciones, una deuda de 2,600 dólares por habitante, la más alta deuda per cápita del mundo. En una reciente visita a Nicaragua, después de algunos días de negociación, una delegación del FMI sacó una declaración que decía: "Una misión del FMI, encabezada por Vikram Haksar, participó en diálogos muy productivos con las autoridades de Nicaragua en torno a sus políticas para reducir la pobreza conservando al mismo tiempo la estabilidad... Se llegó a un acuerdo total con respecto a la necesidad de acelerar las reformas encaminadas a reducir la pobreza, así como la importancia de preservar los favorables resultados macroeconómicos".
Queda claro entonces que es una deuda impagable, que no fue contraída por el pueblo, sino por un dictador que mató a miles de nicaragüenses y el hecho de que los sandinistas no sólo la reconocieran, sino que la estén pagando hoy en día es una de las más grandes atrocidades que se puede cometer contra los trabajadores de Nicaragua. Así gobierna la "Izquierda del siglo XXI".
Hay que construir nuevas herramientas de lucha en América Central
No estamos con este "señores". La liberación de nuestro pueblo la están haciendo los maestros guatemaltecos en huelga, el pueblo costarricense en lucha contra el TLC y los trabajadores de Oaxaca. Los vientos de movilización que agitaron algunos países latinoamericanos como Bolivia, Ecuador y Venezuela están llegando a Centroamérica. Ese es el camino que debemos seguir. El MAS defiende el que en este momento se hace muy necesario construir partidos y organizaciones políticas que tengan como eje de su política el apoyo a las movilizaciones, el no pago de las deudas externas, la expropiación de las multinacionales aquí presentes y una reforma agraria amplia, sin indemnizaciones, es decir un programa de liberación nacional, anticapitalista y antiimperialista.
|
| Más artículos: ... |
|---|
|

















