| Hay que cambiar las reglas del juego |
| Escrito por Corriente Roja | |||
| Martes 13 de Septiembre de 2011 21:24 | |||
Durante más de 30 años nos han estado repitiendo que la Constitución era “sagrada” e “intocable”. Ahora, en pleno verano, con un gobierno agonizante, nocturnidad y alevosía, el PPSOE ha aprobado en sólo 15 días una reforma constitucional.La reforma prohíbe el déficit público y da “prioridad absoluta” al pago de la deuda. Es el último gran favor de Zapatero a los banqueros, a Merkel y Sarkozy y a la derecha española.
Han convertido los ajustes neoliberales en mandato constitucional
La reforma aprobada simboliza la sumisión del PPSOE al “diktat” alemán y francés y convierte las políticas de ajuste, de ataque sistemático a los servicios públicos y empobrecimiento social, en un mandato constitucional.
La reforma ofrece garantías a los grandes banqueros y especuladores que hacen negocio con la deuda española. Por eso, el pago de los préstamos e intereses de la deuda “gozará de prioridad absoluta”, a costa de los derechos del pueblo. Puede hundirse el mundo pero los banqueros cobrarán. Este es el compromiso PPSOE.
La reforma es una agresión frontal a las aspiraciones democráticas más elementales. Burlándose de la población, se han negado en redondo a someterla a debate público y a decidirla en referéndum, por miedo al rechazo popular.
La visita del Papa ya mostró la coincidencia PSOE-PP en el sometimiento al Vaticano y la jerarquía católica. Ahora, esta reforma-exprés de la Constitución vuelve a mostrar el acuerdo fundamental entre PP y PSOE.
Desprecian la voluntad popular y se someten a los banqueros
A sólo dos meses de las elecciones generales, han puesto de nuevo en evidencia el carácter fraudulento de ésta que “llaman democracia y no lo es”. La reforma constitucional es un mensaje directo a la población de que no pinta nada, de que da lo mismo lo que opine o vote y de que, gane quien gane las elecciones, el gobierno siempre estará a las órdenes del capital financiero. No ha sido ninguna casualidad que la reforma constitucional, coincidiera con la ampliación hasta los 30 años de los contratos de formación y la eliminación de los límites a los contratos temporales, es decir, con la precariedad laboral extrema.
La gran excusa que han dado para la reforma es que había que someterse a las exigencias de “los mercados” para así calmarlos. Pero la reforma no sólo no ha “calmado a los mercados”, sino que ha provocado un peligroso conflicto con los partidos de la burguesía nacionalista catalana y vasca y ha dejado al gobierno Zapatero en manos del PP.
No hay solución con estas reglas de juego
Denunciamos este “golpe neoliberal” del PPSOE y exigimos un referéndum vinculante para decidir. Ha quedado además más que claro que si no cambiamos de raíz las actuales reglas de juego vamos irremisiblemente a la catástrofe.
No hay solución mientras estemos obligados a pagar la Deuda a los banqueros y otros especuladores. Una Deuda que los gobiernos han contraído para salvar a esos mismos banqueros y financiar negocios e inversiones en beneficio de empresarios próximos al poder y políticos al mando. No podemos aceptarlo. Es el pueblo quien debe decidir, mediante un referéndum vinculante, si el dinero es para pagar a los banqueros y especuladores o para financiar la sanidad, la educación o las pensiones.
No hay solución mientras esté vigente la actual Constitución, que garantiza los intereses de los poderosos y convierte en papel mojado todos los derechos sociales. La Constitución que se burla de la voluntad popular. La Constitución de la monarquía que nadie votó. La que permitió el reciclaje de los antiguos franquistas, estableció el bipartidismo y fue diseñada como un traje a medida de los banqueros y los ricos.
Por eso, para cambiar radicalmente las actuales reglas de juego, es necesaria una Asamblea Constituyente libre, democrática y soberana. Una Constituyente levantada sobre unas elecciones libres y democráticas, para elaborar una nueva Constitución que garantice que los gobiernos respeten la voluntad popular y son atendidas las grandes necesidades populares.
Necesitamos una Constitución que garantice el empleo, repartiendo el trabajo sin rebajar el salario. Que haga efectivo el derecho a la vivienda con un parque público de alquiler barato, en base al millón de viviendas vacías en manos de banqueros e inmobiliarias. Que asegure que la educación y la salud son un derecho efectivo y no un negocio. Que expropie la banca y nacionalice las industrias claves para reorganizar la economía al servicio de la gran mayoría. Que no dé ni un euro a la Iglesia. Que garantice el derecho de vascos, catalanes y gallegos a decidir libremente su futuro. Que ponga fin a esta monarquía heredada de Franco, mediante un referéndum.
Convirtamos el 15 de Octubre en una gran jornada de lucha
La convocatoria para el próximo 15 de octubre de una jornada internacional, hecha suya por el movimiento 15M, brinda la posibilidad de que, codo a codo con los trabajadores e indignados de Europa y otros países, hagamos una gran jornada de lucha. Una jornada con asambleas en los centros de trabajo, en las universidades e institutos y en los barrios. Con grandes manifestaciones. Una jornada masiva que prepare las condiciones para la huelga general.
Hay que convertir el 15 de octubre en un punto clave de agrupamiento y unificación de fuerzas frente a la reforma neoliberal de la Constitución del PPSOE, frente a los recortes de la Sanidad y la Educación, frente al pensionazo y reformas laborales, frente al pago de la Deuda y frente al fraude electoral del 20N. Por un plan de rescate de los trabajadores y el pueblo y por la democracia plena.
Editorial de Página Roja, septiembre de 2011
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Durante más de 30 años nos han estado repitiendo que la Constitución era “sagrada” e “intocable”. Ahora, en pleno verano, con un gobierno agonizante, nocturnidad y alevosía, el PPSOE ha aprobado en sólo 15 días una reforma constitucional.















