| Si votas, vota nulo |
| Escrito por Corriente Roja | |||
| Martes 01 de Noviembre de 2011 21:42 | |||
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Cuando estalló abiertamente la crisis fueron esos gobiernos y esas instituciones las que acudieron con ayudas millonarias al rescate de los banqueros. Las deudas privadas de los bancos, multinacionales y especuladores eran rescatadas y convertidas así en deuda pública. Fueron generando una enorme deuda pública que ahora, dicen, tenemos que pagar entre todos/as y por ello “debemos entender” que son necesarios los recortes sociales.
En la lógica de estos dirigentes políticos y de su Estado no hay recursos para generar empleo, para tener educación pública y de calidad, para asegurar que ninguna familia quede sin trabajo o sin subsidio, para que haya viviendas para todos. Para eso no hay dinero, pero para proseguir sin límite con los rescates millonarios a los banqueros y especuladores, para eso sí tienen ¡y con generosidad!
Por eso no hay problema en recortarle a la educación pública en Madrid 80.000 millones de euros al mismo tiempo que se le dan a la privada 90.000 millones en forma de desgravaciones fiscales, cesiones de terrenos o edificios públicos.
Por eso no hay problema en retener 13 millones de euros de la liquidación de impuestos a 1022 Ayuntamientos, dejándolos así al borde de la quiebra y con miles de trabajadores/as sin cobrar sus salarios o sin el PER y sin un pedazo de pan que llevarse a la boca, mientras a los delincuentes que han estado al frente de las Cajas se les dan indemnizaciones de 30 millones de euros o se gastan 17.000 millones en el salvamento de las mismas.
El 15 de Octubre volvió a ser un clamor que “lo llaman democracia y no lo es”, que “no nos representan”, que la crisis, su crisis, ¡la paguen los capitalistas!, que no aceptamos pagar su deuda con más parados, con mas desahucios, con el recorte de la educación y la salud pública. Que lo que queremos para salir de la crisis es un plan de rescate para los trabajadores y el pueblo que contemple, entre otras medidas, el reparto del trabajo, reduciendo la jornada sin reducir el salario, el subsidio indefinido para los desocupados y la congelación inmediata de todos los desahucios.
Y les dijimos que volveremos a salir a la calle a apoyar a los profesores/ as, a los trabajadores de la salud, trabajando por unir todas las luchas y preparar así las condiciones para una huelga general, porque ese es el único camino para enfrentar esta guerra social e imponer un cambio favorable a los trabajadores y el pueblo.
Pero ellos pretenden eludir la presión y las demandas sociales con las elecciones generales convirtiendo estas en un “referéndum” que legitime la representación de quienes vienen con unas enormes tijeras a seguir gobernando para los banqueros y poder decir el día 21 de noviembre que la lucha en la calle, las demandas del 15M, ya no tienen sentido porque “el pueblo ha decidido”.
Y saben que la única manera de lograr tal “legitimidad” es haciendo aparecer como elecciones libres y democráticas lo que no es otra cosa que un enorme fraude.
Es un fraude porque mediante un “golpe institucional”, una reforma neoliberal de la Constitución, el PPSOE ha impuesto que gobierne quien gobierne la “prioridad absoluta del estado” es pagar la deuda. Garantizaron así que venga el que venga, en este régimen bipartidista, vendrá con sus enormes tijeras a profundizar la guerra social contra los trabajadores y el pueblo.
Es un juego amañado en donde el resultado se sabe de antemano: gana la banca. Es un juego amañado porque si ya antes su ley electoral les garantizaba el bipartidismo, ahora, con nocturnidad y alevosía, el PPSOE cambió la ley electoral para blindar aún más el bipartidismo.
Desde la izquierda durante muchos años y ahora desde el movimiento 15M, hemos venido denunciando que la ley electoral es antidemocrática. Con la llamada ley D’Hont se niega el principio básico de una persona un voto. El establecimiento de un mínimo del 3% para optar al reparto de escaños niega a miles de votantes la validez de su voto. El sistema de reparto de escaños castiga a las grandes ciudades y centros industriales en beneficio de las pequeñas provincias y áreas rurales, donde la reacción y la derecha tienen su base social, de manera que un diputado vale 77.000 votos en Salamanca, 20.000 en Ceuta y más de 130.000 en Madrid o Barcelona. ¿Dónde queda una persona un voto?
Su ley electoral hace imposible la competencia en igualdad de las diferentes candidaturas y deja fuera a miles de jóvenes que hoy son parte destacada de la lucha en la calle, jóvenes que con 16 años sí que tienen edad para soportar el desempleo y la falta de futuro o para trabajar en precario, pero no para poder decidir. Su Ley electoral deja fuera a miles de trabajadores/as inmigrantes, a quienes se les exige todas las obligaciones pero se les niega el derecho al voto.
Las elecciones están amañadas para preservar el bipartidismo, con alguna otra formación que decore un parlamento fraudulento, y todo está bien amarrado por una Constitución que obliga a aplicar planes de ajuste al servicio de los banqueros. No somos abstencionistas, ni defensores del voto nulo por principio pero, cuando un movimiento masivo en la calle está cuestionando este régimen y esta falsa democracia, participar del 20N es legitimar ese fraude.
Quienes venimos enfrentando a este gobierno y al régimen monárquico bipartidista, quienes hemos exigido un referéndum frente al “golpe constitucional” del PPSOE, quienes hemos reclamado que se cambie la ley electoral, tenemos que denunciar que las elecciones del 20N son un fraude antidemocrático en el que no hay que participar. El camino sigue estando en la calle, apoyando las luchas de los maestros y la sanidad, combatiendo los ajustes y preparando la huelga general.
Por eso la lucha no debe parar y desde los barrios, en las empresas y desde las asambleas del 15M, tenemos que hacer nuestra propia “campaña electoral”, una auténtica contra-campaña de rechazo de este fraude, planteando que no se participe del mismo y que quien quiera votar, vote nulo. Tenemos que lograr que el día 21, gane quien gane y saque los diputados que saque, les podamos decir que la lucha sigue en la calle porque no nos representan.
No vamos a aceptar recortes y ajustes contra los trabajadores/as y el pueblo. ¡La crisis que la paguen los capitalistas!
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Un llamado a la izquierda: ¡no avalles con tu voto el fraude de estas elecciones!
Todos sabemos de antemano que el 20N, lejos de apuntar a un cambio favorable a los trabajadores y el pueblo, va a ser justo lo opuesto: gane quien gane, va a perder el pueblo, habrá más recortes, más paro y más medidas a favor de los capitalistas.
Quien salga vencedor, como ocurrió en Grecia y en Portugal, dirá que “está legitimado por el pueblo” y descargará con más contundencia el peso de la crisis del sistema sobre nuestras espaldas, acentuando la guerra social. Pero la respuesta a esta guerra social de la Troika (UE, BCE y FMI), los capitalistas y sus gobiernos sólo se va a dar en el marco de la lucha y la auto-organización de los de abajo.
Cuando varios cientos de miles de personas salimos a la calle gritando “lo llaman democracia y no lo es” y “esta deuda no la pagamos”; cuando han aprobado una reforma de la ley electoral que blinda aún más el régimen bipartidista, y cuando han hecho una Reforma Constitucional exprés, a espaldas del pueblo, para elevar a ley “suprema” que el pago de la deuda a los bancos es la “prioridad absoluta”, pensamos que participar de estas elecciones es avalar este circo cuyo único propósito es legitimar sus medidas y fortalecer este sistema tramposo.
En estas circunstancias, hoy por hoy, lo que de verdad puede cuestionar la fuerza y la legitimidad del próximo gobierno es un voto nulo masivo.
Un llamamiento a Izquierda Unida
Por eso lamentamos que IU participe de este proceso y entendemos que su actitud muestra su gran acomodación e institucionalización. IU no prioriza la lucha sino las elecciones, a las que va con un programa que no tiene el coraje de proponer el no pago de la deuda pública a la banca y se contenta con formar, al lado de la gran banca privada, una “banca pública” en base a las cajas de ahorro. Es un programa que no rompe con el actual sistema y que combate el cáncer con aspirinas.
Por eso le decimos a IU que se rebele de verdad, que llame al voto nulo y haga de la acción masiva de los de abajo, su prioridad; que asuma el enfrentamiento con los de arriba de verdad; que defienda el no pago de la deuda; que abandone su acomodación e institucionalización, propias de una izquierda electoral integrada en el sistema e incapaz de plantear una ruptura con él.
A los compañeros de IZAN
En otro sentido, pensamos que la decisión de Izquierda Anticapitalista (IZAN) de presentarse a estas elecciones es equivocada. A IZAN no la consideramos una fuerza electoralista y acomodada como IU. Al revés, es una fuerza que participa de las luchas. Tenemos con ella diferencias importantes (sobre el protagonismo y la centralidad de la clase obrera, sobre la necesidad de apuntar el camino a un gobierno de los trabajadores y otras), pero también puntos en común, como la prioridad a las luchas, el no pago de la deuda, la nacionalización sin indemnización de la banca y otros más.
Pero creemos que los compañeros/as se equivocan. Nosotros, a diferencia de los anarquistas, no somos abstencionistas por principio, todo lo contrario. Pero en estas elecciones, en que la gente no deposita ninguna confianza, lo que hace falta es presentar una salida obrera y socialista a la crisis, llamar al voto nulo y a deslegitimar los resultados, para mejor preparar para después del 20N la lucha contra el nuevo gobierno. Les llamamos a hacer juntos, desde dentro del 15-M, un bloque clasista y socialista en defensa del voto nulo y de la continuidad de las luchas, hacia la construcción de una huelga general, para que sean los capitalistas los que paguen la crisis.
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