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Honduras: "El imperialismo quiere impedir la lucha"
Escrito por PSTU - BRASIL   
Lunes 07 de Septiembre de 2009 00:00

Ya han pasado más de 70 días desde el golpe de Estado en Honduras. El imperialismo busca una salida que "salve su imagen" y, a la vez, impida el fortalecimiento de las movilizaciones. Reproducimos el reportaje que Opinião Socialista, periódico del PSTU, le realizó a Dirceu Travesso, miembro de la Secretaría Ejecutiva Nacional de la Conlutas de Brasil, quien viajó a Honduras en nombre de la Coordinación.


Opinião Socialista: Usted llegó justo después del 11 de agosto, día de una gran marcha en Tegucigalpa, con cerca de 30.000 personas. ¿Cuáles fueron las primeras impresiones que tuvo?
Dirceu Travesso: El país mantiene un proceso de resistencia muy fuerte. La primera característica que vi es que existe un golpe militar, apoyado evidentemente por los sectores más reaccionarios y de derecha y. Sin embargo, es un golpe atípico a los que estamos acostumbrados a ver en América Latina. Exactamente por la situación del imperialismo, que se expresó en no dar un sostén directo al golpe, los golpistas tienen un límite para imponerse al movimiento de masas. Eso es importante para el hecho de que la resistencia se mantenga de forma permanente. Si no fuese por la situación actual de crisis del imperialismo, que apuesta en salidas dentro del régimen democrático burgués, lo más probable es que el golpe ya se hubiese consolidado.  El día anterior a mi llegada, hubo una manifestación nacional que reunió entre 30 y 40.000 personas. El 12 también hubo una manifestación grande (15 a 20.000) pero yo sólo encontré una parte de ella, después de una brutal represión. Cuando llegué, la orientación del comando de la manifestación fue que todo el mundo se dirigiera para la Pedagógica (escuela de magisterio). Pero allí también tuvo represión para intentar desbaratar y desorganizar el movimiento.


OS: Hable del movimiento de las "Las Maestras"

DT: Desde el inicio del golpe se constituyó el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado. En realidad, el frente fue una confluencia de varios movimientos y entidades que ya habían trabajando juntos contra la política de TLCs. Tras el golpe, el frente sumó  sectores ligados a Manuel Zelaya. El sindicato de los profesores es uno de los más fuertes del país y fue muy importante para el frente. No había una manifestación en que no estuviesen "las maestras" [profesoras]. En un primer momento de la resistencia, se llamó un "paro" [paralización], y fue el principal sector que adhirió e hizo una larga huelga. Otros sectores de estatales  llegaron a hacer manifestaciones, pero después suspendieron. En los sectores privados, casi ninguno consiguió sostener huelgas más largas. Pero las profesoras consiguieron mantener la paralización por bastante tiempo. Sólo la suspendieron después que empezó una campaña del gobierno intentando empujar a las comunidades contra ellas. Ahí, el sindicato orientó a volver a dar clases. Pero, imparten clases los lunes, martes y miércoles y   paran los jueves y viernes. El Frente Contra el Golpe, que era centralizado, en el último periodo, se fue expandiendo en regionales, estados y ciudades. Ahí, los profesores son, sin dudas, el sector más importante de la resistencia y la movilización


OS: Usted participó en varias actividades y reuniones del Frente. ¿Cómo veían las negociaciones terciadas por Óscar Arias con el gobierno golpista?

DT: Hay mucha desconfianza con las negociaciones. Pero el ordenamiento político de la resistencia, desgraciadamente, está subordinado al proceso de negociación. Todo el mundo tiene claro que si, por un lado, el imperialismo no sostiene el golpe, por el otro, el imperialismo no apoya el movimiento de resistencia. El imperialismo no quiere derrotar ni al ejército ni a los golpistas, porque son los sectores que dan apoyo local a su dominación y pueden garantizar una cierta estabilidad en el próximo periodo. Entonces, todos tienen claro que la salida del imperialismo es para impedir una lucha que pueda avanzar hacia la Asamblea Constituyente e intentar resolver otros problemas del país. Pero esa claridad no consigue reflejarse en una política que supere ese límite y consiga dividir el ejército, parar el país y conseguir efectivamente derrumbar los sectores golpistas.


OS: La pasada semana, los EE.UU. decidieron no declarar lo ocurrido en Honduras como un "golpe militar". ¿Como evalúa eso?

DT: Eso forma parte de la política del imperialismo desde el primer momento. Los EE UU no impusieron sanciones más pesadas contra los golpistas. Su política no es derrotar a los golpistas, sino buscar la salida por dentro del régimen democrático burgués. Ahora  necesitan encontrar esa salida. Para eso, necesitan, por un lado, no confrontarse con Zelaya, pero, a la vez, no enfrentan los golpistas. Parece que se está construyendo una salida donde Micheletti renunciaría, pero no habría retorno de Zelaya al poder. La situación iría entonces a un proceso electoral del que saldría un nuevo gobierno que pudiese ser reconocido por la comunidad internacional. Esa es hoy la política central del imperialismo, no es de golpes, intervenciones o gobiernos bonapartistas. Pero eso no puede ser interpretado como una "bondad" del imperialismo: es expresión de una crisis, de la derrota de la política intervencionista del gobierno Bush. Al perder en Irak, Palestina y Líbano, y debilitado en América Latina, necesitó de una cara más negociadora que obtuvo con la elección de Obama a la Casa Blanca.


OS: ¿Por qué fue importante que Conlutas enviara esta delegación?

DT: El apoyo internacional es muy importante, inclusive en lo que se refiere  al debate sobre la salida de la crisis y la continuidad de la lucha. Una salida que debe ser colectiva, a partir de la unidad de la clase trabajadora de toda América Latina. Pero es importante también para traer una postura internacionalista dentro de la Conlutas. No hay posibilidad de construir un organismo de los trabajadores que defienda un proyecto de transformación social en Brasil, que no esté inserta en una política de solidaridad de clase. Eso fue una victoria de la Conlutas.
Vamos a seguir llamando a una campaña contra el golpe en Honduras. Necesitamos continuar volcando nuestras fuerzas en esa tarea. Como parte de eso, vamos a recibir aquí, en Brasil, los próximos días, a un compañero hondureño que estará presente en la reunión de la coordinación nacional de la Conlutas, en San Pablo, los días 2, 3 y 4 de octubre.


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