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Homenaje a Peter Fryer (1927-2006)
Escrito por ROBERTO BARROS   
Viernes 01 de Diciembre de 2006 00:00

Periodista socialista, investigador y cronista de la revolución húngara

 

El día 31 de octubre, a los 79 años, murió el periodista revolucionario y escritor socialista inglés Peter Fryer, quien se destacó, entre otras cosas, por haber sido enviado especial a la Revolución Húngara de 1956, testificando directamente los acontecimientos de la lucha de clases, entonces desde las filas del Partido Comunista de Gran Bretaña. Su muerte ocurrió, por una descomunal coincidencia, justamente en el cincuentenario de esta gran revolución proletaria. Peter Fryer, de origen social obrero, nació el 18 de febrero de 1927. Obtuvo una beca del Hymer's College, en 1938, donde se graduó. Inicialmente anarquista, Fryers se aproximó definitivamente del Partido Comunista Británico bajo el impacto de los esfuerzos del Ejército Rojo, que impuso la derrota militar a Alemania nazi, durante la Segunda Guerra Mundial.

 

Fryer se unió a la Liga de la Juventud Comunista, en 1942, y al Partido Comunista, en 1945. Se juntó al equipo del periódico Daily Worker (órgano oficial del PC ) actuando sobre todo como corresponsal en el parlamento inglés. En octubre de 1956, fue enviado a Hungría para cubrir la insurrección. Los informes enviados, que incluían la brutal represión de las tropas rusas sobre las masas húngaras, fueron censurados o directamente suprimidos por la dirección estalinista del PC inglés. Fue expulsado primero del periódico y después del PC inglés, "por publicar en la prensa burguesa ataques al partido comunista", en palabras de sus detractores. Su libro La Tragedia de Hungría fue escrito en base a varios de aquellos artículos y fue publicado poco tiempo después del término del proceso, constituyendo un registro fundamental de esta revolución política, obrera y popular contra la dictadura estalinista.

 

La denuncia del crimen estalinista contra la Revolución Húngara

 

Los informes de Fryer se contraponían frontalmente a la línea oficial del PC, que caracterizaba la insurrección húngara como si no pasase de una contrarrevolución reaccionaria y fascista. Sobre la revolución que presenció Fryer afirmó que "no era ni organizada, ni controlada por fascistas o reaccionarios, sino por el pueblo común de Hungría: obreros, campesinos, estudiantes y soldados".

 

En verdad, Fryer relató los hechos tal como los encontró, ni más, ni menos. Ya había cubierto los preludios embrionarios de la insurrección húngara para el periódico y, tras el discurso secreto de Khrushchev en 1956, expuso algunas de las abominables realidades del dominio de Stalin. Pero ahora se vio directamente confrontado en las calles de Hungría con soviets "antisoviéticos", en verdad, antiestalinistas, y a los cuerpos de trabajadores revolucionarios en el suelo, ametrallados por las mismas autoridades que se reivindicaban "comunistas". Los dirigentes del periódico y del partido sencillamente se habían negado a ratificar sus relatos.

 

La descripción de Fryer de los soviets "antisoviéticos" húngaros, resaltados por su "notable semejanza, en muchos aspectos, a los consejos de obreros que surgieron en Rusia durante las revoluciones de 1905 y 1917", es viva y rigurosa: "estos comités, que se extendieron en cadena por toda Hungría, desde el principio se mostraron órganos de la insurrección, reuniendo los delegados elegidos en fábricas, universidades, minas y unidades del ejército y órganos de auto-gobierno popular, que gozaban de amplia confianza del pueblo armado. Como tales, tenían una enorme autoridad, y no es exageración afirmar que hasta el ataque soviético del 4 de noviembre el poder real del país estaba en sus manos".

 

Fryer estaba en Budapest cuando los rusos lanzaron, durante cuatro días y cuatro noches ininterrumpidas, bombardeos que dejaron amplias zonas de la ciudad, sobre todo los barrios obreros, prácticamente en ruinas. Cuando envió sus informaciones, desenmascarando el crimen estalinista contra la revolución obrera en Hungría, el periódico secuestró sus informes y, posteriormente el Partido Comunista de Gran Bretaña le expulsó de sus filas.

 

Fryer, la prensa operaria y el movimiento trotskista

 

Después de romper con el estalinismo, junto a varios intelectuales e historiadores ingleses, en el mismo periodo, tales como C. Williams, Y. P. Thompson y Y. Hobsbawn, se unió a las entonces incipientes filas del movimiento trotskista inglés. En 1957 editó, junto a Gerry Healy, el periódico The Newsletter, publicado por el grupo "The Club", transformado después en Socialist Labour League (Liga Socialista de los Trabajadores), publicación regular con alguna influencia en el movimiento obrero, de lo cual se alejó en 1959.  Después de 1985, colaboró, sin llegar a afiliarse, con el semanario político Worker's Press, editado por el Worker's Revolutionary Party (Partido Revolucionario de los Trabajadores). Colaboró con la publicación de la revista Labour Review hasta su ruptura con Healy.

 

Fryer, convertido en editor de The Newsletter, promovió conferencias de base destinadas a sindicalistas perseguidos por la patronal, por la derecha laboral y por los "comunistas" del PC. Sin embargo, Healy centralizó el periódico The Newsletter, volviéndolo órgano oficial de la SLL, en 1959.

 

Fryer rompe así con tales experiencias de base y acentúa su naturaleza extrapartidaria así como su estrecha relación con la naciente "New Left" (la Nueva Izquierda británica), movimiento político-intelectual surgido tras las rupturas antiestalinistas provocadas por los acontecimientos de 1959 (la invasión soviética a Hungría y la ofensiva anglo-israelí a Egipto) y socialmente alentado por la Campaña por el Desarme Nuclear. Este movimiento fue el galvanizador político-social de la izquierda que orbitaba fuera de las zonas de influencia laborales y "comunistas".

 

Fryer, tras la centralización del periódico por parte de Healy, dimite de su comité editorial y, a partir de entonces, pasa a dedicarse a la más rigurosa investigación historiográfica, en el interior de la tradición marxista británica, versando sobre diversos temas acerca de las varias relaciones y formas de opresión social y política en el Reino Unido y en el mundo. Entre sus principales libros se encuentran Oldest Ally, en 1962, (traducido al castellano como Portugal de Salazar); Staying Power: The History of Black People in Britain, en 1984, y Rhythms of Resistance, en 2000.

 

La obra revolucionaria y el periodismo socialista de Fryer

 

En su libro La Tragedia de Hungría, consta el siguiente párrafo: "'En la República Popular Húngara', dice la Constitución de 1949, 'todo el poder pertenece a la clase trabajadora'. Por poco tiempo, en este otoño, esa afirmación fue una realidad. El pueblo tuvo el poder y no lo abandonó si no después de una lucha terriblemente tenaz. Cada día pasado, desde que cesó la lucha, vienen a la luz noticias que confirman la principal afirmación de este libro: que la agitación en Hungría fue el movimiento de un pueblo contra la tiranía, la pobreza, la ocupación y la tutela extranjeras. La revolución fue derrotada, o mejo dicho, ahogada en sangre y enterrada entre escombros y mentiras, pero el movimiento continúa, tenaz, desesperado, aparentemente inexorable. El proletario industrial de Hungría está demostrando a diario, para el mundo entero, su inquebrantable desafío a un gobierno fantoche, sostenido por armas extranjeras, que tiene la osadía de calificarse asimismo 'gobierno obrero y campesino'. El gobierno amenaza con dimisiones, adula, engaña y soborna con ofertas de alimentos, pero los trabajadores prueban que ellos son los verdaderos señores. Los trabajadores de las minas están listos para inundarlas, mientras los obreros de las fábricas se niegan a volver al trabajo. Prefieren el hambre y la ruina a la sumisión. Este es un pueblo cuyo espíritu de lucha será muy difícil de romper."

 

Tras la implosión del WRP, durante la huelga minera de 1984-5 y la desaparición de Healy del escenario político, Peter Fryer retornó a la praxis revolucionaria, y recomenzó a escribir una columna regular en el Worker's Press. Fue entonces que demostró el auge de sus cualidades periodísticas. Era extremadamente riguroso en términos de la calidad de la escritura, además de talentoso polemista. Si en sus textos se mostraba un crítico intransigente a favor de la excelencia de las materias a publicar, personalmente nunca dejó de defender, en forma entusiasta, que cada trabajador siempre escribiese, por sus propios puños, los relatos de la vida y de la lucha obrera.

 

Eximio periodista revolucionario, Fryer era un escritor afinado con la concepción leninista de prensa, en especial la importancia fundamental atribuida al periódico revolucionario, en tanto que organizador colectivo, y el papel imprescindible de sus corresponsales obreros en su interior, teniendo siempre como preocupación alcanzar una amplia audiencia política, de base obrera y popular.

 

En este sentido, aportó diversas talleres, siempre para la base de trabajadores, militantes y escritores socialistas, sobre cómo escribir para las masa y, como resultado de esta experiencia, escribió un libro que se volvió referencia obligatoria a este respeto, bajo el título Lucid,Vigorous and Brief: advice to new writers (Lúcido, Vigoroso y Breve: indicaciones para nuevos escritores). La oreja del libro da bien la dimensión del contenido de la obra y, en síntesis, del carácter del propio escritor: "¿Quiere saber cuando usar un guión o una coma? La orientación de Fryer para una escritura clara es particularmente eficaz. Incluye capítulos en temas tales como "cómo escribir una frase" "cómo escribir un párrafo', "cómo escribir un artículo", "cómo escribir una noticia" y las características indispensables de un escritor cuidadoso. Conocido como experto periodista socialista, el estilo del Fryer y sus indicaciones son útiles para quienquiera que necesita escribir para ser comprendido, particularmente en lo que se refiere a la práctica del periodismo y del reportaje".

 

Peter Fryer: ¡presente!

 

Su último trabajo (Ritmos de la Resistencia, del 2000, que, como la mayoría de su vasta obra, continúa inédito en portugués) trata de la herencia musical africana en la formación de Brasil. Dando continuidad a sus estudios sobre negros y negras, el interés de Fryer en oír y tocar canciones surgió por cuenta de sus recurrentes viajes a Brasil, junto a su yerno brasileño.

 

Así como alta autoridad en la historia del blues y de la canción negra de África y de las Américas, él era también notorio pianista de blues. En vísperas de su muerte, estaba trabajando en un estudio sobre el modo de vida en el Mississippi (sur de EE UU) en los siglos XIX y XX, bajo el título provisional de Por Detrás del Blues. Su intención era revisar la historia negra de América del Norte, con lo que pretendía establecer un nuevo canon a este respeto, tal como había hecho con el libro Staying Power en el Reino Unido.

 

Fryer, a pesar de la salud precaria del último periodo, continuó su trabajo de investigador socialista y escritor obrero y, ciertamente, tendría mucho con que contribuir al 50º aniversario de la Revolución de 1956, inclusive en el desarrollo de la Conferencia del Grupo de Historiadores Socialistas de Londres, de la cual participó, en febrero de 2006.

 

Peter Fryer, revolucionario marxista, dio una inconmensurable contribución a la historia de la izquierda y del movimiento obrero internacional durante más de 50 años. Si es bien cierto que la Revolución húngara sufrió una severa derrota también lo es que fue gracias al fiel reportaje de Fryer que quedó demostrado, de manera definitiva, y con evidencias irrefutables, que lejos de haber sido una contrarrevolución reaccionaria visando la restauración capitalista, lo que se vio en Budapest de 1956 fue una verdadera revolución de los obreros, campesinos y de la mayoría de la población húngara, para tomar en sus manos el control de su propio destino. El compromiso histórico con la causa de la revolución socialista, sus increíbles dotes literarias y la excelencia del rigor investigativo que traía en sí son cualidades indisolubles de Fryer, para además de sus opciones políticas a lo largo de su vida. Será siempre recordado por el proletariado húngaro, por el pueblo negro y por todos/as aquellos y aquellas que odian la injusticia y la desigualdad social. La pérdida de Fryer es una lástima para el movimiento obrero y el marxismo revolucionario de todo el mundo, y el mayor homenaje que le puede ser prestada es el seguimiento consecuente del sentido dado a su vida y a su obra, íntegramente dedicadas a enterrar el Orden del Capital y a la inauguración de la verdadera historia de la humanidad: libre y universal. ¡Peter Fryer: presente!

 

Fuentes: periódico Socialist Worker y enciclopedia Wikipedia. FRYER, Peter: BROUÉ, Pierre; NAGY, Balász y (org.) YANG, Elizabeth Ingrid. Hungria Del '56: revoluciones obreras contra el estalinismo. Buenos Aires: Ed. IPS, 2006.

(*) Con la colaboración de Martin Ralph, de Liverpool.


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