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Medio millón en Londres
Escrito por Margaret McAdam e Martin Ralph   
Miércoles 13 de Abril de 2011 21:21
Estaba claro durante la preparación de la marcha del 26 de marzo que la manifestación sería enorme. Los sindicatos de todo el país se estaban movilizando y fletaron trenes y autobuses para sus afiliados y para sus familias.

El clima del día era de carnaval, pero también era un acontecimiento poderoso e histórico, con un amplio sector de trabajadores de los servicios públicos, actores, matronas, taxistas… que se reunieron en una demostración de fuerza contra los recortes. Fue increíble verlo, había más de 1.000 pancartas, había carteles y globos, y todo exigiendo lo mismo – No a los Recortes. El pueblo mostró su cabreo con los banqueros y los millonarios, con los ricos y las instituciones financieras que han creado la crisis, al mismo tiempo que ve los recortes como un auténtico ataque contra la clase trabajadora, mientras los ricos continúan siendo cada vez más ricos.

Más de 500 mil manifestantes se abrieron camino desde el Embankment (terraplén en el margen norte del Río Támesis; ndt) hasta el Hyde Park durante más de 5 horas, donde muchos no fueron capaces de llegar al fin, pues tuvieron que tomar los transportes de regreso a sus hogares.

Éste es sólo el comienzo

En el Parque, cerca de 100 mil personas escucharon a los oradores, muchas otras se acercaron a los actos no oficiales, mientras una gran parte se quedó en la Plaza Trafalgar. La gran mayoría de la gente no ve este día como el fin de la campaña, sino como apenas el inicio y, cuando Mark Serwotka, del sindicato del sector público PCS dijo: “Mire a su alrededor en este parque. Imagine lo que sería si no solamente marchásemos juntos, sino que entrásemos en huelga juntos”, recibió una gran ovación de apoyo. Len McLuskey, el secretario general del sindicato Unite fue aplaudido cuando dijo que la manifestación “debe ser apenas el comienzo” y exhortó a todos a “continuar la lucha, incluso con huelga nacionales coordinadas”.

Los Laboristas no son la alternativa

Sorprendentemente para muchos sindicalistas, Ed Miliband, el líder del Partido Laborista, fue invitado a hablar y, como era de esperar, defendió las mismas posiciones que la mayoría de los dirigentes sindicales, es decir, que estos recortes son muy profundos y muy apresurados y que ahora se debería esperar por un gobierno laborista. Miliband fue abucheado cuando dijo: “Necesitamos algunos recortes, pero este gobierno está yendo demasiado lejos”.

Por un lado el Partido Laborista, con el apoyo del TUC, protesta de palabra sobre el nivel de recortes, pero en los distritos obreros de todo el país los Consejos (instituciones de gobierno local, similar a los Ayuntamientos; ndt) dirigidos por los laboristas están devastando las comunidades y dejando a la gente desesperada con los recortes de empleos y el fin de los servicios públicos. Consumando toda una traición a la clase trabajadora, estos Consejos se oponen a cualquier lucha seria contra la aplicación de los recortes y no quieren ver más movilizaciones.

El 26 de marzo Unison, el sindicato del sector público, organizó el mayor bloque de manifestantes, que llevaban más de 200 pancartas. Mientras tanto, el líder del mismo sindicato, Dave Prentis, dijo cuando habló en la tribuna: “Vamos a marchar millares y a votar millones para abandonar la coalición (es decir, la coalición gobernante; ndt) de una vez por todas”. El efecto de los recortes en los servicios públicos será devastador, sin embargo Prentis no hizo ningún llamamiento a la acción colectiva, apenas a protestas locales.

Estas protestas no serán suficientes para detener la ofensiva contra la clase trabajadora. Ahora se necesita una huelga general y movilizaciones de masas. La mayoría de los manifestantes reconoce eso, y si es necesario, los líderes sindicales que no tengan voluntad de llevarlo a cabo tendrán que ser sustituidos. Si no estuvieran a la altura de su trabajo, que es representar los intereses de la clase trabajadora, entonces se tienen que ir.

En el congreso del TUC (Trade Union Congress, la central sindical británica), en septiembre de 2010, la mayoría afirmó que sus miembros no estarían preparados para una manifestación contra los recortes hasta finales de marzo de 2011. Sin embargo, la impresionante demostración contra las tasas escolares y los recortes en noviembre de 2010, encabezada por los estudiantes, probó que esa afirmación era completamente errónea. El día 26 de marzo fue claramente organizado para coincidir con las elecciones locales que serán realizadas el 5 de mayo.

Antes de la manifestación, hubo anuncios de un Consejo tras otro, incluidos los dirigidos por los laboristas, de recortes brutales en los servicios públicos. De repente, personas de todas las generaciones supieron que muchos de los servicios de que disponían serían recortados o reducidos o, incluso, cobrados, exigiendo a las personas gastar un dinero que no tienen. Esto también significa la desaparición de un millón de empleos del sector público en todo el país.

De esta forma, millares de personas en todo el país salieron a la calle y presionaron a sus Consejos locales y Alcaldías, pero fueron ignorados. Las banderas de los sindicatos y del Partido Laborista estuvieron ausentes. A partir del 1 de abril una gran cantidad de personas comenzará a sentir el impacto directo de los recortes. No habrá familia obrera que no sea afectada de una forma u otra. Experimentarán una caída significativa de sus padrones de vida.

Los principales sindicatos son Unison (sindicato de los servicios públicos; ndt) y Unite (el mayor sindicato industrial del país; ndt), cuyos dirigentes son cercanos al Partido Laborista, y los cuales han sido un obstáculo para el desarrollo de huelgas, mediante la negociación de apoyo a los recortes en los Consejos, donde sólo protestan de palabra. Estos sindicatos tendrán que romper con la política del Partido Laborista de… “esperen, no se movilicen”.

Prisión política

La organización UK Uncut (No Recorte, del Reino Unido; ndt), que realizó varias protestas y ocupaciones pacíficas, creativas, teatrales y espirituales, se unió a la demostración de fuerzas del 26 de marzo. Sus miembros fueron a Piccadilly para ocupar la tienda de productos de lujo Fortnum and Mason, y en su interior  “cantaron músicas, leyeron libros y jugaron a las cartas, mientras los clientes continuaban circulando y tomaban té”. Como todas las acciones de la UK Uncut, se trató de una protesta pacífica.

La UK Uncut ha atraído bastante la atención pública por su denuncia del impago de impuestos y la estrategia de evasión fiscal de las grandes empresas y bancos al mismo tiempo que nos plantean que no hay otra alternativa que no sea recortar los servicios y los empleos de los trabajadores.

De la misma forma que muchos otros dueños de grandes empresas (Topshop y Vodafone, por citar algunos), el propietario de la Fortnum and Mason, Wittington Investiments, evade 10 millones de libras por año en impuestos. Esto demuestra las mentiras y la hipocresía del gobierno que piensa que puede hacernos creer que “estamos todos en el mismo barco”.

Cuando los manifestantes salieron de la tienda, la policía detuvo a varias decenas de ellos frente a la puerta. Se los llevaron, uno por uno, para ficharlos (sacándoles fotos y tomándoles las huellas dactilares) y meterlos presos, quedando retenidos durante más de 20 horas. Tuvieron sus teléfonos móviles confiscados y se les negó el derecho a protestar en el futuro inmediato.

La clase dominante se encuentra bastante inquieta en relación al desarrollo de la campaña de la UK Uncut, ya que a través de “cuerpos especiales de hombres armados” el Estado ejerció su poder y detuvo 138 manifestantes. Esta detención en masa es un ataque sin precedentes al derecho de protestar y es, sin duda, una tentativa política de socavar el éxito de la movilización y desviar la atención de los estafadores y los ricos que son los responsables de la crisis. Se trata de un acto de opresión contra la clase trabajadora ya que pretende intimidar y criminalizar a los manifestantes y limitar los derechos de todas las protestas.

En su análisis del Estado y del poder del Estado, Engels plantea: “Como el Estado surgió de la necesidad de mantener los antagonismos de clase bajo control, y como, al mismo tiempo, surgió en medio del conflicto de esas clases, es, como regla general, el Estado de la clase más poderosa y económicamente dominante, la cual, por medio del Estado, se convierte también en la clase políticamente dominante y adquiere así nuevos medios para subyugar y explotar a la clase oprimida…” (El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado, 1884).

La ISL apoya totalmente las acciones de la UK Uncut y a aquellos que se convierten en los chivos expiatorios políticos de la acción del Estado. Es importante que el movimiento sindical exija la supresión de todas las acusaciones y un pedido de disculpas inmediato.

¿Y a continuación? Huelga nacional coordinada

La convocatoria del día 26 de marzo fue para proponer una alternativa. Sin embargo, la alternativa que está proponiendo el TUC no es suficiente, por lo que muchas voces en la manifestación le pedían que organizase nuevas acciones. La Liga Socialista Internacional (ISL) distribuimos panfletos posicionándonos contra todos los recortes y por la realización de una huelga general coordinada. Esto fue secundado por todos los que se paraban y leían nuestro material, ya que nadie tenía ilusión en que esta movilización podría acabar por sí sola con el objetivo del gobierno. Así todos reconocían que la acción colectiva, inevitablemente, tiene que continuar.

El Partido Socialista está llamando a una huelga general del sector público, aunque será difícil que un sindicato la organice exclusivamente en el sector público. Gran cantidad de hospitales, el sector de la educación y los servicios de los municipios están siendo privatizados o administrados por grupos “sin ánimo de lucro” y, por ejemplo, uno de los sindicatos más combativos –el Sindicato de los Transportes RMT- organiza a sus miembros en centenares de empresas privadas que ahora administran los ferrocarriles. La ISL considera que tal llamamiento es parcial y no lleva en cuenta el punto crucial de que muchos servicios públicos están siendo ejecutados por empresas privadas y que los planes de privatización de los servicios públicos no tienen precedentes, por lo que los sindicatos deben asumir la lucha en defensa de todos los servicios públicos.

El ataque a los desempleados ya ha comenzado

El ataque contra la beneficencia ya ha comenzado y los que recibían ayudas lo están sufriendo. De esta forma, el 1 de abril se recortaron más de 18 mil millones de libras de presupuesto, lo cual profundizará el autoritarismo del régimen. En el intento de recortar las ayudas, se están definiendo metas para sancionar por razones de lo más trivial a los que las solicitan, en especial hacia los más jóvenes. Cuando un beneficiario es sancionado se le interrumpe el subsidio de desempleo (Job Seekers Allowance) por períodos de hasta seis meses (y lo mismo ocurre con el subsidio de vivienda).

Esto ocurre cuando por ejemplo los solicitantes se atrasan en las entrevistas debido a alguna enfermedad u otra razón menos “seria”. Los requirentes cada vez están sufriendo más depresiones, al mismo tiempo que sufren la falta de vivienda y de alimentos.

La vida ya es lo suficiente dura para los desempleados y para los beneficiarios, y ahora además viven con el miedo de recibir una “carta marrón” por la puerta anunciando que fueron sancionados. Con el aumento inevitable del desempleo y la aplicación de las políticas de recortes, esos ataques se intensificarán y tanto el Estado y sus instituciones como los medios de comunicación aprovecharán todas las oportunidades para legitimar sus acciones.

La transformación de los inmigrantes, de los trabajadores y de los beneficiarios en chivos expiatorios y su esteriotipación deben ser rechazadas y combatidas porque su único propósito es el de dividir a los trabajadores y desviar el centro de atención de la culpa de los recortes de la clase dominante, que es la responsable de la crisis. Los sindicatos y la clase obrera deben organizar a los desempleados para luchar por el derecho al trabajo y por el derecho a las ayudas para todos los que las necesiten.

Lo que es público no necesita de ganancia privada

En abril, el gobierno entregó varios millones de libras para contratos con 16 empresas privadas y 2 organizaciones de voluntariados “para llevar 850 mil desempleados en un año de vuelta al trabajo”. En un período de desempleo elevado y creciente, con recortes en las ayudas sociales y con una creciente cultura de sanciones a los requirentes, entregar los servicios públicos a los especuladores privados únicamente servirá para aumentar aún más la opresión y el control sobre la clase trabajadora. Ken Clarke, ministro de Justicia, acaba de anunciar la primera privatización de una prisión del sector público, en Birmingham. La Asociación de Agentes Penitenciarios (POA, por sus siglas en inglés; ndt) se ha posicionado totalmente en contra, y el ministro ya ha anunciado que tiene preparados planes de contingencia para el uso de militares en el caso de que los funcionarios penitenciarios se pongan de huelga. La Asociación está enfrentando una tremenda presión y grandes amenazas del Ministerio de Justicia y de sus empresarios y debe ser apoyada por los sindicatos.
 
La consigna de los gobiernos capitalistas es “dejar reinar a las fuerzas del mercado” y el pueblo de Gran Bretaña recién comienza a percibir lo que realmente significa eso. Se trata simplemente de una tentativa más de implementar lo que la clase dominante lleva intentando hacer desde el final de la Segunda Guerra Mundial, es decir, controlar a la clase trabajadora y alterar la relación de fuerzas entre las clases hasta tal punto que serán capaces de acabar con todos los servicios públicos y colocarlos en las manos de las empresas privadas. El primer gran intento para contener el poder de la clase obrera fue en la década de 1960 por el gobierno laborista de Wilson. Ahora, 40 años después, el gobierno de coalición está intentando concluir este plan.

La crisis de los ricos codiciosos

Desde 2008, el capitalismo se sumergió en una profunda crisis mundial. La crisis en Gran Bretaña se fue forjando a los largo de muchos años por parte de políticos corruptos y banqueros codiciosos, que utilizaron un sistema financiero –internacional y europeo- desregulado. El frenesí especulativo, conocido como “globalización”, no es más que el imperialismo intentando aplazar la inevitable explosión de contradicciones entre las fuerzas productivas y la propiedad privada. Es por ello que los recortes se están aplicando forzosamente, sin embargo se trata de una crisis por la que deben pagar los banqueros super-ricos y los billonarios, y los trabajadores no quedarán ciegos ante esa realidad.

La clase trabajadora debe tomar el poder

Si la clase dominante se queda con las manos libres, nos encontraremos frente a condiciones de opresión y depresión semejantes a las de la década de 1930. Únicamente las huelgas, las ocupaciones y las movilizaciones militantes podrán impedir la llegada de un futuro tan sombrío. El capitalismo británico está tratando de salvarse extrayendo más plusvalía de la clase trabajadora lo más rápido posible, pero esto también acelera la próxima explosión.

Existe un cabreo creciente en los locales de trabajo y en las comunidades, tal y como demostró la marcha del 26 de marzo. Poco antes de la manifestación de Londres, 120 mil trabajadores de la enseñanza superior se unieron en una huelga nacional contra los recortes en la Educación. También se están realizando otras huelgas, sin embargo será necesario enfrentar a los dirigentes sindicales acomodados.

Las comunidades se están movilizando para protestar contra los recortes en los servicios por toda Gran Bretaña, aunque aún no pasaron de las protestas a la acción. Se están programando varias asambleas anti-recortes, donde la ISL participará intentando profundizar las relaciones entre las campañas de base de los sindicatos, trabajadores y comunidades.

Las elecciones de los Consejos locales deben ser usadas para incitar el apoyo a las campañas anti-recortes nacionales y locales. La ISL se está presentando en una coalición de sindicatos y grupos socialistas para las elecciones de mayo, con la perspectiva de desarrollar una lucha contra todos los recortes y con un mensaje manifiesto de que la única alternativa es el socialismo.

La alternativa el 26 de marzo no fue el Partido Laborista, cuyo camino lleva a la desmoralización y a la derrota. La única alternativa es unir todas las luchas en un movimiento de masas contra el gobierno. La alternativa es el socialismo.

  • Sindicatos! –luchad por vuestra clase contra el recorte de empleos, ayudas y servicios públicos!
  • Por la unidad de Sindicatos y Comunidades contra los recortes!
  • Derecho al trabajo para todos!
  • Derecho a las ayudas para todos!
  • Que la crisis la paguen los ricos!

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