| Elecciones: contra el TLC y el neoliberalismo, voto viciado |
| Escrito por PSTU - BRASIL | |
| Lunes 20 de Febrero de 2006 00:00 | |
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Elecciones: contra el TLC y el neoliberalismo, voto viciado
Declaración del Partido Socialista de los Trabajadores (Perú) Contra el TLC y el neoliberalismo Creemos que la mejor manera de expresarnos electoralmente y preservar nuestra independencia política de clase con vistas a continuar la lucha en las calles, como el día de hoy lo hacen nuestros hermanos campesinos con el Paro Nacional Agrario, contra el neoliberalismo y el TLC, es votando viciado. Los medios de prensa y las encuestadoras en manos de los ricos se han puesto de acuerdo para beneficiar esta candidatura. El mismo escritor Vargas Llosa es sacado de sus anaqueles para venir a implorar por el único voto decente y civilizado que dice ser encarnado, como siempre, por la derecha política. Para el logro de este fin todo vale, nos prometen poco más que el paraíso (650 mil empleos por año) cuando en la realidad sólo ofrecen a los trabajadores el infierno de la superexplotación y el abuso. Las épocas electorales son para escuchar bonitas promesas, pero hasta ahora no habíamos visto tanta hipocresía junta. Con los mismos medios y voceros se ha desatado una campaña demoledora contra la candidatura de Humala, a quien pintan como el demonio en un vano intento por frenar su ascenso y apoyo popular. Ponen en evidencia así que Ollanta no es de los suyos, y que son los sectores populares quienes lo encumbran con esperanzas. Para esta campaña se apoyan en los propios errores y responsabilidades del candidato "nacionalista": Está rodeado de oportunistas de toda laya, es responsable de operativos antisubversivos donde violó flagrantemente los Derechos Humanos (Madre Mía), tiene el apoyo de sectores burgueses corruptos que financian su campaña a cambio de favores que cobrarán luego de las elecciones, tiene vínculos con sectores reaccionarios de las FF.AA, etc. Sacan a relucir también una infinidad de calumnias y falsificaciones intentando perjudicarlo. Contra Humala también se ha alineado un amplio espectro de la burguesía y la intelectualidad "democrática" que advierten contra la amenaza que representa su proyecto autoritario para la vigencia de la "democracia". ¡Cerrará los medios de prensa!, gritan a los cuatro vientos, en un intento por polarizar la elección entre "democracia o dictadura". De aquí surge el llamado al voto "todos contra Humala" y a favor de cualquiera de los candidatos "democráticos". En estas circunstancias, hasta el tantas veces vilipendiado Alan García aparece como una alternativa viable para la pesadilla de la oligarquía. La forma como se pretende polarizar el voto destila el rancio clasismo de los ricachos. Por todos los medios filtran la idea de que el voto por Lourdes es un voto inteligente y reflexivo, en tanto que el voto por Humala es un voto inconsciente y de analfabetos. Lo dicen con el mismo desprecio como califican todo el tiempo de "terroristas", "violentistas" y "narcotraficantes" a las luchas del pueblo. Ante semejante campaña amplios sectores de la vieja izquierda que hace rato perdieron la brújula, capitulan a los dos extremos. Algunos grupos encuentran en la campaña de la derecha el pretexto perfecto para capitular a Humala pretendiendo encontrar en él al candidato nacionalista y progresista que necesita el pueblo, y no solamente llaman a votar por él sino que también se integran a sus filas en un afán por pescar algo mostrando un oportunismo rastrero. Otro sector que apostó por una alternativa electoral propia pero carente de todo apoyo porque hace parte de la clase política y de los burócratas que también repudia el pueblo, (MNI, Diez Canseco, Susana Villarán), se sumó a la campaña burguesa contra Humala: El candidato del MNI y Diez Canseco también acusan a Humala de fascista, y Villarán dice que frente a Ollanta votará por Lourdes Flores. Humala no es "nacionalista" ni del pueblo El ascenso de Humala no es el ascenso del "fascismo" como denuncia la derecha, es el fracaso de su "democracia" de corruptos bajo la cual se enriquecen los arriba mientras se mata de hambre al pueblo y se lo reprime. Expresa la búsqueda de una alternativa popular que la fracasada izquierda reformista renunció a forjar desde el momento que se adocenó a ese podrido sistema "democrático". Con su apoyo a Humala el pueblo trabajador busca sancionar a la clase política como lo hizo el 90 cuando eligió al "chinito". Pero esta misma experiencia indica que no hay ninguna garantía que una vez elegido por el voto obrero y popular Humala no se pase al campo de la burguesía y las transnacionales tal como lo hizo Fujimori. Esto no es muy difícil porque Humala no es de los trabajadores ni tampoco está disciplinado a una organización del pueblo. Es un militar que pretende reformar al Estado y la política con métodos autoritarios, y esto siempre ha conducido tarde o temprano a un choque contra los trabajadores. Humala encarna este sentimiento, pero su nacionalismo es de palabra: No propone ninguna nacionalización, ni ninguna medida contra el imperialismo. Ofrece mantener "buenas relaciones" con EE.UU. y los voraces organismos financieros internacionales. Propone seguir pagando la usurera deuda externa, mantener el actual marco macroeconómico que solo trae pobreza. Ofrece revisar los contratos con las empresas multinacionales del Gas, la Minería y los Hidrocarburos, para que dejen algunas migajas más pero a cambio de que sigan saqueando nuestros recursos. No rechaza el TLC sino pide su "renegociación". Tampoco ofrece restablecer los derechos laborales liquidados por el fujimorismo, ni la defensa de la educación pública y gratuita, ni la defensa de la Universidad en creciente proceso de privatización. Ni traer a Fujimori para que sea enjuiciado junto con todos sus cómplices, muchos de los cuales son generales y promoción del comandante Ollanta. Nada ganamos con un "nacionalismo" retaceado o verbal. El máximo ejemplo es Chávez que se llena la boca de ataques contra el imperialismo pero no aplica una sola medida concreta contra él, por eso en Venezuela hay más pobreza que en el Perú. Humala aspira a negociar migajas con el imperialismo y favorecer a la parasitaria "burguesía nacional", mientras que de conjunto se mantendría la política de saqueo del país y de sobreexplotación junto a la amenaza represiva con el que hará frente a las movilizaciones. En el combate a la corrupción, en un régimen que por propia naturaleza es corrupto sólo podemos esperar milagros. El combate a la corrupción siempre ha venido de abajo y no de arriba, menos de un régimen autoritario como el que proyecta Humala. El "mal menor" no es buena consejera ¿Aún así puede decirse que Humala es progresivo respecto a los demás partidos? No se trata de quien es más progresivo porque con este criterio el 85 se eligió a Alan García y fue un desastre, el 90 se votó por Fujimori contra Vargas Llosa y fue peor, el 2001 se eligió a Toledo y también sabemos en qué terminó su gobierno. La historia de frustraciones es larga como para no volver a reeditar la política del "mal menor". La alternativa es VOTAR VICIADO porque los trabajadores no tenemos representantes y porque rechazamos la obligación de escoger al "mal menor". Partido Socialista de los Trabajadores
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