| Centro-derecha o centro-izquierda: vencen los patrones |
| Escrito por PdAC - Italia | |||
| Viernes 09 de Abril de 2010 15:24 | |||
Un fiasco desastroso más de la izquierda gobernante: útil a una izquierda comunista. El PdAC (única lista a la izquierda del PRC) dio visibilidad a las luchas obreras en Puglia.
Declaración del Comité Central del PdAC
Del resultado de las elecciones burguesas, espejo deformado de la realidad social y política, emergen cinco elementos que merecen atención.
Se confirma la "ley del péndulo" entre las hileras burguesas
Se confirma la "ley del péndulo" entre las dos alas de alternancia de que dispone la burguesía, centro-derecha y centro-izquierda. Limitándose a los datos electorales de los últimos años, tanto en nivel nacional como regional, con excepción de las regiones donde uno de los dos polos está consolidado, la tendencia electoral contempla quien no gobernó por último. Este es uno de los elementos que,
combinado a otros dos factores (el aumento de las abstenciones y de las fuerzas vistas como extrañas al "sistema político") explica la victoria de la centro-derecha en diversas regiones antes gobernadas por la centro-izquierda (Piemonte, Lazio, Campania, Calabria). La victoria de la centro-derecha no es, sin embargo, una victoria de Berlusconi (el PDL aún pierde votos) ni de su gobierno, que en las próximas elecciones generales (que ocurrirán en tres años) podrá perder nuevamente para el PD (y ya los próximos meses podrán crecer los roces internos, alimentados también por el aumento de peso de aquel partido en detrimento del PDL).
En todo caso, del punto de vista de clase – el único que nos interesa – todo eso significa que, aunque con muchos límites y un aumento de corrupción en la pompa política, a lo cual hace vistas gruesas, la burguesía italiana dispone de un práctico sistema "de dos hornos" que le garantiza, acontezca lo que acontecer, una relativa estabilidad del dominio político fundado sobre su dominio económico y social. Berlusconi o Bersani, Cota o Bresso, Polverini o Bonino: de cualquier modo, la gestión de los negocios del capitalismo y de las políticas antioperárias están garantizadas. En suma, la gran burguesía, aunque poseyendo preferencias políticas (tendencialmente por la centro-izquierda, que garantiza un gobierno al menor costo y más eficaz; por eso la FIAT apoyaba Bresso en Piemonte), en la noche anterior a la cuenta de los votos duerme siempre un sueño tranquilo.
Crece el descontento con los gobiernos antipopulares de la burguesía.
Lo que expusimos en el primer punto explica apenas los acontecimientos inmediatos de las elecciones con relación a las dos alas burguesas, pero la victoria de una u otra oculta otro fenómeno: el aumento del descontento con todos los gobiernos que administran la crisis del capitalismo descargando los costos sobre las masas populares, sean esos gobiernos de centro-izquierda o de centro-derecha. De ahí el aumento constante del abstencionismo y, al mismo tiempo, el crecimiento de aquellos partidos que, por diversas razones, son percibidos como externos al sistema: la lista de Grillo, el IdV de Di Pietro y aún la Pandilla Norte. Esta última goza de la imagen (paradójicamente) de extraña a la "política de los partidos" (o, por lo menos, a los fenómenos más graves de corrupción burguesa) y al mismo tiempo encarna una respuesta aparentemente realista y al alcance de la mano: la respuesta racista que individualiza en los inmigrantes el chivo expiatorio de la crisis (la misma línea que hace crecer la derecha racista y aquella explícitamente fascista en toda Europa). Se confirma entonces una vieja ley histórica: en la ausencia de una izquierda de clase arraigada y visible, en época de crisis crecen las fuerzas populistas y derechistas.
La izquierda gobernante se desmorona aún más
Pero además de como buscarán presentar el resultado, tal vez hablando de "estabilidad", los números electorales confirman la línea descendiente de la izquierda gobernante del PRC y PdCI. Es preciso hablar de un fiasco mas, que hace caer los últimos pisos de un edificio que ya hubo salido destruido de sus últimas políticas y de las elecciones europeas. La media nacional de la Fed (la federación entre PRC, PdCI y otros actores menores que debía ser el motor de la victoria reformista) es un 2,7%. Pero en diversas regiones, PRC y PdCI juntos no llegan, tal vez, a un 2%.
Es emblemático el resultado del secretario nacional Paolo Ferrero en Campania (una de las excepciones de presentación de candidatura autónoma que confirmaba la regla de los acuerdos con El PD en gran medida de Italia): un 1,3%. Estos porcentajes electorales muy bajos producirán, previsiblemente, más hemorragias de activistas y posibles crisis internas en el grupo dirigente (que pierde otras sillas, después de ya haber salido de los parlamentos nacional y europeo). Pero no interrumpirán el movimiento del grupo dirigente para un enésimo abrazo gobernante nacional con El PD: aún más que el PD necesitará también de esos pocos votos para las prójimas políticas de reconducción del péndulo de la alternancia burguesa en relación a la centro-izquierda.
La campaña electoral victoriosa del PdAC en Puglia
Como se sabe, en esas elecciones había una única lista regional a la izquierda del PRC, aquella del PdAC en Puglia, con la candidatura de Michele Rizzi.
El objetivo era utilizar la campaña electoral para hacer visibles (en Puglia y nacionalmente) las luchas obreras y juveniles y la exigencia urgente de construir un partido comunista arraigado y con influencia de masas, un partido revolucionario frente de la crisis desastrosa de la izquierda reformista.
En este sentido, como en todas las elecciones en las cuáles participamos, para nosotros el éxito no se mide en los porcentajes, sino en la actividad de propaganda de un programa revolucionario en campaña electoral y, después del voto, en el crecimiento del número de activistas y militantes que se empeñan en construir aquel partido revolucionario arraigado, que aún no existe y que el PdAC no tiene la pretensión de ser, sino sólo contribuir para su construcción. Hicimos nuestro balance ya la semana pasada y él es muy positivo: gracias a la mayor visibilidad (también mediática, especialmente en Puglia, pero también a nivel nacional) contribuimos para llamar la atención , nuevamente, para aquellas luchas que, aunque sean incendios aislados por las burocracias políticas y sindicales de la izquierda, son una primera respuesta obrera importante a los ataques patronales. En Puglia, nuestros compañeros hicieron toda la campaña electoral delante de las fábricas en lucha.
Nuestro verdadero resultado son los centenares de conversaciones, la visibilidad de un proyecto comunista alternativo a los tres candidatos burgueses: uno de los cuáles, Vendola, del PD, apoyado por toda la izquierda gobernante, del PRC a la SEL, venció las elecciones y se prepara para una futura candidatura al frente de la centro-izquierda nacional, con el apoyo ya explícito de diversos sectores de la gran burguesía, que hallan eficaz aquel gentil populismo "poético" con lo cual Vendola encubre la brutal gestión antioperária de los negocios burgueses (como se vio este año de su gobierno en la Puglia).
Nuestro resultado numérico es bastante modesto, semejante a resultados electorales precedentes, sean nuestros o de otras fuerzas de la extrema izquierda, cuando tuvimos oportunidad de presentarnos en otras elecciones. Nosotros, diferentemente de lo que hacen otros habitualmente, no jugamos con los números y no exageramos el "cero coma" (un 0,3% en base regional, un 0,6% en Barletta-Andria-Trani, un 0,5% en Foggia, un 1% en la ciudad de Barletta, etc.). En términos electorales, es insignificante. En términos de éxito de la campaña propagandística, como decíamos, es mucho, y aún hay como sub producto numérico el voto a un programa revolucionario (que habla de ocupación de las fábricas y de poder obrero) por parte de 7376 trabajadores y jóvenes. Esto a pesar de los medios desproporcionales (gastamos en un mes y medio de campaña electoral lo que los otros candidatos gastaron en un café en un día), a pesar del llamado al "voto útil" en Vendola, etc.
Retomar la lucha, construir un partido comunista con influencia de masas
De una elección burguesa no podría salir la solución, ni aún parcial, para los problemas de los trabajadores y de las masas populares. Tal solución sólo podrá surgir de la extensión y del crecimiento de la lucha a partir de lo que ya está en curso, de su organización en escala nacional, lo que requiere la construcción de un partido comunista revolucionario arraigado, con influencia de masa, partícipe de la construcción de un partido comunista revolucionario en escala internacional. Es lo que, como PdAC, estamos empeñados de hacer desde que nacimos. A partir de mañana proseguiremos, buscando envolver al menos una parte de aquellos centenares de trabajadores italianos e inmigrantes, de jóvenes, que con nosotros construyeron esa campaña electoral de los comunistas en Puglia.
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Partidos en Italia:
PdAC - Partito di Alternativa Comunista (Partido de Alternativa Comunista)
PDL - Il Popolo della Libertá (La gente de la Libertad)
PD - Partito Democratico (Partido Democrático)
IdV - Italia del Valori (Italia de los Valores)
PRC - Refundazione Comunista (Refundación Comunista)
PdCI - Partito dei Comunisti Italiani (Partido de los Comunistas Italianos)
Traducción: Pavel Romero
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Un fiasco desastroso más de la izquierda gobernante: útil a una izquierda comunista. El PdAC (única lista a la izquierda del PRC) dio visibilidad a las luchas obreras en Puglia.















