Recibir nuestro boletín electrónico

Ha nacido la Corriente Clasista “Unir las Luchas”
Escrito por Patrizia Cammarata   
Miércoles 17 de Noviembre de 2010 23:28
Un paso adelante en la batalla por el sindicato de clase.
La asamblea del 31 de octubre en Roma
Estuvimos varias compañeras y compañeros del PdAC, activista de la USB (Unión Sindical de Base), en la asamblea que se desarrolló en Roma el 31 de octubre pasado, asamblea organizada por los afiliados que, en el congreso de fundación, aprobaron el documento: "Contribución a la batalla por el sindicato de clase".
La asamblea ha estado revestida de notable importancia para toda esa gente y, por lo tanto, principalmente para quienes se declaran comunista, que tenemos el corazón en los intereses de los trabajadores y somos conscientes de la necesidad de un instrumento sindical adecuado para defender tales intereses. Con otros compañeros hemos compartimos, en aquella jornada, la convicción de la importancia de la USB como instrumento para la construcción del sindicato de clase, un sindicato que puede ofrecerse, para los trabajadores, como alternativa a los sindicatos confederales y propatronales. USB tiene  la potencialidad para volverse un instrumento de aglutinamiento de todo el sindicalismo de base y luchador.
La asamblea, sin embargo, ha evidenciado en la USB graves carencias y retraso en sus cuestiones esenciales y ha pensando, por esto, indispensable la constitución de un área programática interna a la USB, área que se ha llamado “Unir las luchas-área clasista USB”.
Estuvieron presentes (pagando sus viajes y el alquiler de la sala), cerca de 50 activistas sindicales en representación de diversos sectores. Había representantes de USB de Latina, con una representante del Comité Obrero contra el Amianto, USB Escuela Emilia Romagna (Bologna, Reggio Emilia, Módena), USB Bérgamo (activa en la Red Obrera de Val Seriana), USB Cremona (con una delegación obrera de la fábrica Marcegaglia), representantes USB de los empleados públicos de Vicenza y su provincia, USB Actividades Culturales de Firenze, activistas USB de La Puglia y de las coordinaciones de los trabajadores precarios en lucha contra los recortes en la región de Vendola, y diversas representaciones de realidades de las regiones. En la asamblea se han presentado los saludos del Comité de Inmigrantes en Italia, un representante del S.I. Cobas, agrupaciones estudiantiles y algunos grupos políticos y sindicales interesados en la construcción de una real oposición a la política patronal de la centroderecha y de la centroizquierda burguesa.
El debate ha sido caluroso e interesante, toda vez que las discusiones fueron puestas al voto.
Los motivos que han fundamentado diversos compañeros y compañeras para la construcción de esta iniciativa, han sido explicados en un documento titulado: “La batalla por el sindicato de clase-plataforma para la construcción de un área clasista en la USB”, el cual pueden leer en la web: www.sindacatodiclasse.org
Si es cierto, como creemos, que la crisis económica será larga y devastadora, es que se hace absolutamente necesario que los trabajadores se unan para defenderse del ataque que las clases dominantes están implementando de manera muy agresiva.
Los trabajadores continuamente traicionados por las burocracias sindicales
En numerosos países, los trabajadores se han movilizado y la lucha de clases ya ha adquirido niveles importantes, aunque no haya tenido resultados concretos, como en Sudáfrica, donde se ha organizado una enorme huelga, prologada durante 3 semanas, de los empleados públicos que se han unido, en la lucha, con muchos trabajadores del sector privado, y obtuvieron el retiro de las medidas austeras y lograron un aumento salarial.
En Italia, sin embargo, el despido en masa y la fuerza del ataque patronal y del gobierno, contra los trabajadores públicos y privados, no ha llegado aún a un nivel de radicalidad como en otros países debido, sobretodo, por las direcciones burocráticas de los principales sindicatos.
Las preocupaciones principales de los sindicatos colaboracionistas son las de salvar al capitalismo, los intereses patronales y la estabilidad de los gobiernos amigos, aunque sea en contra de los trabajadores. La CGIL ha maquillado a una oposición (en realidad recibiendo y firmando la revisión de los niveles contractuales en casi todos los sectores) y ha respondido al ataque patronal con un freno a las movilizaciones, llamando a la lucha con la sola rutina de paros puramente demostrativos, pero no más allá de 1 día o medio día de paralización para los diferentes sectores. “Huelguitas” que sólo obtienen el resultado de vaciar aún más los bolsillos de los trabajadores y aumentar su frustración.
Movilizaciones que son utilizadas por la dirección de la CGIL sólo en función de reconquistar un rol hegemónico para la mesa de concertación. Después de Epifani que sirve de garante, ante los ojos de Confindustria, de la paz social, ahora la nueva secretaria, Susanna Camusso, pone en juego un nuevo idilio con la CISL y la UIL, y no quiere oír hablar de huelga general. Y, ante la dispersión de las luchas y de las demandas de los inmigrantes, no obstante su rol de secretaria de la más grande organización de los trabajadores en Italia, limitase a hacer “llamados al ministro del interior Maroni, con el fin que los inmigrantes de Brescia sean oídos”.
Pero, aunque la dirección de la FIOM (Federación de los Metalúrgicos), que en Pomogliano se ha pronunciado por el no, ha hecho de todo para aplazar y evitar la explosión del conflicto, limitándose a recordar a Camusso que ellos quieren una huelga general. Por otro lado, la propia manifestación del 16 de octubre pasado, en donde los presentes en la plaza exigieron la huelga general, ha tenido un carácter meramente demostrativo y no ha conseguido, por lo tanto, ningún retroceso por parte del gobierno y la patronal (en efecto, el gobierno unos días después de aquella jornada, dio vía libre al "Collegato Lavoro" (Coligação Trabajo), que desmantela definitivamente los derechos adquiridos por los trabajadores en las luchas de los años 60 y 70).
El sindicalismo de base, sin embargo, no consigue plantearse, a pesar de todas las graves traiciones de otros sindicatos, como una alternativa creíble a los ojos de la mayoría de trabajadores y, por este motivo, resulta incomprensible, a los fines del fundamento de la USB, la indicación de su grupo dirigente de no participar en las manifestaciones convocadas por las otras siglas. Quien ha dado vida al área clasista piensa, sin embargo, que la presencia de los activistas de la USB, al lado de los otros trabajadores en lucha, es importante sea para impulsar la unidad de los trabajadores sea para contactar a trabajadores presentes en las movilizaciones y criticar abiertamente la acción de los dirigentes traidores y colaboracionistas de la CGIL, CISL, UIL y UGL, indicando que hay otro camino.
Durante la asamblea del 31 octubre, ha sido puesto de relieve como la decisión de parte de la actual dirección de la USB, de no obligar al sindicato en la participación de la manifestación del 16 octubre ha, de hecho, privado a la USB de la posibilidad de comunicarse con los miles de trabajadores en la jornada, en un día de lucha.
No es aceptable que la unidad de las luchas de los trabajadores, unidad indispensable y exigida desde las bases, sea rechazada por el sectarismo del grupo dirigente. La frase “USB no tiene prisa”, usada como respuesta a la demanda de participar en la movilización de los trabajadores precarios de las escuelas, en las huelgas organizadas de los trabajadores inmigrantes, a las manifestaciones que se realizan en las plazas con miles de obreros metalmecánicos, sobre los cuales la patronal está descargando el hacha de la explotación y la violencia, no es una frase que puede ser aceptada después de tantos años por la construcción de un sindicato que pueda ofrecer una real alternativa a los trabajadores.
No se trata de defender la originalidad de una marca, ni se trata de flamear una bandera a uso y consumo de un grupo restringido de dirigentes, sino que se trata de defender y ampliar un desarrollo de la lucha y una historia sindical que se ofrece, gracias al cotidiano y generoso trabajo militante de tantos activistas de base, como una pequeña pero determinante luz en la noche negra del sindicalismo concertador.
Y es grave que, en este otoño de crisis y de guerra social, que el gobierno y la patronal arremeten contra los trabajadores, los dirigentes de la USB, como los grupos dirigentes de los otros sindicatos de base, no estemos entonces, al menos al final del día, poniendo fecha a la huelga general de todos los sectores laborales. Hasta ahora, los principales temas que ocuparon la agenda de la nueva organización sindical han estado en las manifestaciones locales y regionales, como aquellas del día sábado, el recojo de firmas, las propuestas de leyes de iniciativa popular…
Huelga general y sindicato de base
La importancia de la huelga, sobretodo la general, es fundamental para el avance de la lucha y de la conciencia de los trabajadores.
Somos conscientes, como decía un gran revolucionario, del hecho que las huelgas “inspiran siempre terror a los capitalistas porque comenzamos a cuestionar su dominio” y “cada huelga recuerda a los capitalista que el verdadero patrón no son ellos, sino los obreros, los cuales proclaman, siempre en voz muy alta, sus derechos. Cada huelga recuerda a los trabajadores que su situación no es desesperada, que no están solos” y “con cada huelga se apuesta a la idea de la revolución”.
Falta, en nuestro país, un gran sindicato de clase. Falta un sindicato combativo, al grado de defender a los trabajadores de los ataques patronales y capaz de plasmar, en el terreno sindical, un desarrollo de luchas hasta el final que revierta las actuales relaciones de fuerza entre las clase.
USB puede contribuir a llenar este vacío, pero para hacerlo es necesario que se intercomunique con los sectores avanzados presentes en todos los sindicatos, que trabaje por superar la barrera sectaria que mantiene fracturado al mismo sindicalismo de base, para concretar finalmente la unión exigida desde la base y que esté presente, por lo tanto, en los grandes momentos de movilización, como la huelga general del 17 de octubre del 2008 y la participación en las asambleas de "pacto de las bases". Lo puede hacer metiéndose junto a todos los trabajadores en lucha, independientemente de cualquier sigla sindical, e proponiéndose como instrumento alternativo y real de defensa de los intereses de clase.
“Unir las luchas-área clasista de la USB” tendrá el compromiso, al interior del sindicato, de señalar cotidianamente este objetivo, y de trabajar por su concreción, con la participación del mayor número posible de activistas.
Alternativa Comunista, come se sabe, está empeñada en la batalla estratégica por el sindicato de clase, sea en el sindicalismo de base como en la izquierda de la CGIL. En cuanto a nosotros, activistas que estamos construyendo la USB y su ubicación en el lugar de trabajo, perseguiremos este objetivo empeñándonos en el desarrollo del área clasista "Unir las luchas".
(*) Departamento sindical del PdAC; USB, RSU Comuna de Vicenza.
Traducción Laura Sánchez

rssfeed
Email Drucken Favoriten Twitter Facebook Myspace Stumbleupon Digg MR. Wong Technorati aol blogger google reddit YahooWebSzenario
 


Más artículos: ...