| Alitalia ¡Nacionalización bajo control de los trabajadores! |
| Escrito por PDAC | |||
| Lunes 22 de Septiembre de 2008 00:00 | |||
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El caso CAI[i]/Alitalia es un ejemplo paradigmático de cómo los efectos de la crisis capitalista son descargados por los dueños y sus gobiernos sobre los trabajadores y las masas populares. Hace casi una década, la crisis golpea el sector aéreo. Todos recordamos el caso Swissair, compañía aérea de la Confederación Helvética, de cuyas cenizas nació la Swiss que, después de algunos hechos en el 2005 fue comprada, por la alemana Lufthansa. La respuesta de los gobiernos europeos y de las compañías siempre fue la misma, en todos los casos de crisis: tercerizaciones, privatizaciones y concentraciones, despidos y corte de los salarios. En Italia, además, asistimos a la intervención de un grupo de especuladores, coordinados por Roberto Colannino y sustentados por el gobierno Berlusconi y, al menos, por un sector del Partido Demócrata[ii]. Por otra parte, la crisis se arrastró por una década y ha visto la obra, siempre contra los trabajadores, de los gobiernos de centroderecha y de centroizquierda. El último acto fue llevado a cabo por el gobierno Berlusconi (que antes dividió la compañía): de un lado, "un contenedor" (falto de perspectivas industriales) a cargo del Estado, donde descargar las deudas y el "exceso" de personal; de otro lado la "Compañía Aérea Italiana", sobre la cual se lanzaron 16 empresarios, sustentados por Banca Intesa, entre ellos, Ligresti, Benetton y el presidente de la patronal, Emma Marcegaglia. Del proyecto emerge que la CAI/Alitalia, fundida con AirOne, que debería tener una "vocación regional", y luego acabar en las fauces de Air France, Lufthansa, o bien de British Airways, previa una sustanciosa renta para nuestros "valientes" empresarios. Mientras tanto, en la "carne viva" de los trabajadores de Alitalia, bajo el chantaje del despido, fue experimentado el nuevo modelo contractual que significa el recurso a los despidos en masa (más de 10.000 trabajadores), y más trabajo y menos salarios para los supervivientes de la "matanza". La suerte de 4.000 trabajadores interinos tampoco fue tomada en consideración. Pero la lucha de los trabajadores de Alitalia echó por el piso el plan sabiamente predispuesto y los sindicatos más concertativos (Cisl, Uil, Ugl y Anpav) quedaron con "la pluma en suspenso". El júbilo de los trabajadores reunidos en asamblea frente a la noticia del retiro de la oferta por Alitalia de parte de la nueva sociedad CAI (a causa de la negativa de la mayoría de los sindicatos a suscribir el plan empresario propuesto) ha demostrado que los trabajadores están decididos a no pagar la por una operación de desmantelamiento definitivo de Alitalia para ventaja de los objetivos especulativos y políticos de gran parte del capitalismo italiano. El gobierno, sustentado por sectores del Partido Demócrata (Enrico Letta) y por los sindicatos Cisl, Uil, Ugl y Anpav, está enseñando su puño de hierro y vuelve a proponer el plan de "lágrimas y sangre" de la CAI, planteando el procedimiento de quiebra, en caso de que fracase la firma del acuerdo. El Partido Demócrata (Pierluigi Bersani), sustentado por la Cgil de Epifani, propone la entrada en juego de una compañía extranjera (¿Lufthansa?). Una parte de la izquierda reformista (Ferrero) se alinea a la Cgil; otra (Bertinotti) propone la "nacionalización a término" (de duración determinada). La nacionalización también es propuesta por sectores del sindicalismo de base (Cub Transportes). Después de la reciente quiebra de la negociación con Air France, perseguida por Berlusconi para empujar su juego, Lufthansa podría avanzar, encontrando así "la pulpa" de Alitalia, depurada de las deudas y de la mitad del personal. Por otro lado, el acuerdo de base del 14 de septiembre, propuesto a los sindicalizados de CAI y del gobierno, que incluía las líneas del plan empresario (completado con un ulterior "desempaquetamiento" con venta a terceros) y los "niveles profesionales" de la nueva sociedad (exceso de personal), también fue ratificado por la Cgil, la Cisl, Uil y Ugl. Sobre la piel de los trabajadores, por lo tanto, está jugandose una guerra entre sectores del capitalismo que, de una forma o de otra, verá perdedores a todos los trabajadores. El Partido de Alternativa Comunista (PdAC) apoya la lucha de los trabajadores de Alitalia. Una lucha que, para tener éxito, debe continuar a ultranza, practicando la unidad entre todos los trabajadores, desde los pilotos a los trabajadores del call center. Su fuerza, competencia profesional y profundo conocimiento de la empresa, son el único verdaderos "capital" que puede hoy salir al campo por la única solución favorable para los trabajadores: la nacionalización de Alitalia y su gestión bajo el control de los trabajadores. Pia Gigli y Antonino Marceca [i] Compañía Aérea Italiana, creada por una jugada de impresarios y bancos para comprar las acciones de Alitalia aún en manos del gobierno. [ii] El partido de centroizquierda, producto del reagrupamiento de los herederos del viejo Partido Comunista y de la Democracia Cristiana.
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