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Paquete de seguridad y decreto anticrisis de Berlusconi
Escrito por PDAC   
Viernes 24 de Julio de 2009 00:00

Racistas y estafadores de media estación

Escribe: Patricia Stefanoni

Sacconi, Tremonti y Maroni: son estos los "escorts" del Primer Ministro de los cuales los italianos deberían preocuparse1. Mientrasarrecia en la prensa, pero no dentro del régimen, el escándalo del espectáculo de los festines y las noches hard pagadas por Berlusconi, el gobierno afronta la crisis económica con los dos instrumentos que el capital siempre ha usado en coyunturas análogas a la actual: la búsqueda de un "chivo expiatorio" dentro de la clase trabajadora (para romper la unidad de los trabajadores en favor de una con los patrones) y la intervención del Estado sosteniendo a los estafadores, es decir a los banqueros y capitalistas que han empobrecido a los trabajadores. Como el pasado año (recordemos la notoria Ley 133 que previó 8.000 millones de recortes en el empleo público, lanzado a inicios de agosto), los golpes más pesados siempre llegan a mitad del verano, cuando las fábricas y las escuelas están cerradas o cerrando, cuando es imposible ponerse en huelga u organizar protestas de largo aliento.

El decreto anticrisis es un regalo a los estafadores

El decreto-ley fiscal que, mientras escribimos, está a punto de pasar a la Cámara de Diputados, para luego ser discutido en el Senado, expresa bien las dos principales preocupaciones de los capitalistas italianos: minimizar las pérdidas de beneficios y aplazar el estallido del conflicto social frente a la perspectiva del desempleo masivo.

Por lo que concierne al primer aspecto, los accionistas de la gran industria pueden dar un suspiro de alivio. Mientras se impone el pago de los impuestos (con mora por los atrasos pagados) a los afectados por el terremoto de la Áquila (que viven en contenedores a cuarenta grados a la sombra), se rebajan al 50% los pagados por la utilidades reinvertidas por las empresas para la adquisición de maquinarias: impuestos para los no tienen nada, ni siquiera un techo para dormir, descuentos fiscales para quien acumula miles de millones de euros.

De manera parecida, las empresas tendrán el regalo de descuentos sobre el consumo de la energía; a cambio, el ENI [sigla en italiano del Ente Nacional de Hidrocaburos] verá garantizada las misiones italianas de guerra en Medio Oriente (Afganistán ante todo) y tendrán una lluvia de incentivos si "renuncian" a despedir. Algo así como regalar suculentas golosinas a los ogros que renuncien a comer niños.

Para los banqueros es la misma dulce música. Después de haber estafado a millones de trabajadores, convenciéndolos de convertir los pocos ahorros en acciones que se han transformado en papel harapiento; después de haber sangrado familias con préstamos a tasas estratosféricas; después de haber construido el castillo de naipes financiero que se ha derrumbado,arrastrando a la miseria millones de personas, hoy, esos mismos banqueros son tratados "con guantes". Las únicas, aunque inocuas, medidas restrictivas para los bancos que estuban presentes en el decreto han sido tachadas: los bancos podrán seguir estrangulando impunemente a los trabajadores con tasas de interés que ya no son otra cosa que usura legalizada. En este marco, la impunidad para aquellos capitalistas que han exportado ilegalmente los capitales al extranjero (para garantizar su regreso) sólo es la guinda sobre la torta.

La falsa oposición parlamentaria, el PD y el IVD2, se ha limitado a alguna discusión de forma (criticando el recurso del "voto de confianza", como si el gobierno Prodi3 no hubiera sido maestro en este sentido), y lamentando una escasa atención a la pequeña y mediana empresa, para la que reivindican mayores incentivos.

No es casualidad que el gobierno Berlusconi (que ha tenido siempre el sostén de la pequeña y mediana empresa y que no es considerado el "mejor gobierno posible" por el gran capital italiano, que ha sustentado las políticas de la centroizquierda) hoy gire la barra hacia ese lado. Las maniobras y los escándalos sobre las "escorts" (orquestados por sectores del capitalismo italiano que no creen que Berlusconi sea capaz de afrontar la delicada coyuntura económico-social y que preferirían un "gobierno técnico", sustentado por la oposición, más apto, a sus ojos, para contener el disenso) han tenido este primer efecto: Unicredit, la Banca Nazionale dei Laboro, MPS, el grupo Fiat y todos los otros sectores del gran capital empresario y las finanzas, que prefieren generalmente el estilo de D'Alema4 al del actual primer ministro, consiguen una alegría y, por otro lado, también podrán ponerse a sus anchas Patrizia D'Addario y las otras prostitutas de alto nivel en el edificio Grazioli5.

El temor a un otoño caliente

Pero son, sobre todo, las medidas que conciernen la clase obrera la que echan luz sobre las verdaderas preocupaciones del gran capital italiano. Sin contar la reducción de las horas de trabajo y el recurso masivo al fondo de desempleo, son centenares de millares los puestos de trabajo ya perdidos. Los primeros en pagar los costos de la crisis son las capas más débiles de la clase trabajadora: los trabajadores precarios y los inmigrantes, que pueden ser dejados en la calle por una simple "renovación fallida" del fuero laboral o del permiso de residencia.

Pero ya está claro para todos que la crisis está destinada a prolongarse y a ahondarse con consecuencias funestas para la inmensa mayoría de los trabajadores asalariados y la pequeña burguesía (los artesanos y los pequeños comerciantes). Una investigación del Sunia-Cgil6 muestra que, ya en 2008, ha habido un estampido de las sentencias de desahucio por morosidad: la mayoría de ellos involucran a obreros (despedidos o en fondo de desempleo) seguidos de trabajadores precarios que han perdido el puesto de trabajo, jubilados e inmigrantes.

Las horas del fondo de desempleo, ordinario y extraordinario, ya han alcanzado niveles de récord. La lógica que está en la base del recurso masivo de este "amortiguador social" es evidente, sobre todo a los patrones: preservar los beneficios de los accionistas descargando los gastos sobre la sociedad, es decir, una vez más, sobre los trabajadores.

Pero el fondo de desempleo también está revelándose un instrumento precioso para la patronal por otro motivo. Contestando a la pregunta de un periodista sobre si temía "estallidos de tensiones sociales" como en Francia e Inglaterra, el presidente de la patronal industrial, Marcegaglia, contestó: "El fondo de desempleo se ha revelado muy útil (...) es justo dar cuenta del sentido de responsabilidad con que las empresas y los sindicatos han administrado la crisis. (...) El Cgil y el Fiom7 se están comportando bien, incluso en las zonas consideradas más calientes de Brescia a Reggio Emilia", La Repúbblica, 27/04/2009).

De hecho, el recurso del fondo de desempleo (que aleja los trabajadores de las fábricas, los aisla y rompe las uniones mínimas de solidaridad que se crean en los lugares de trabajo y que sirven para organizar las luchas) se está revelando un "maná del cielo" para los patrones. Es por eso que el decreto de Tremonti8 potencia este instrumento (más allá de que a los llamados "contratos de solidaridad", que liberan a las empresas del gravamen de pagar a cada obrero su pobre sueldo entero): 40 millones de euros son asignados para la integración salarial de los contratos de solidaridad, 25 millones para la refinanciación de las prórrogas a 24 meses del fondo de desempleo extraordinario por cese de actividad. Al obrero que decide meterse en él (es "justo" el momento justo, vale decir irónicamente): con millares de actividades comerciales y artesanales en la miseria..., podrá despedirse enseguida y cobrar las mensualidades restantes de la integración salarial. Una estafa que sirve sólo a evitar, como los otros "amortiguadores sociales", el control obrero sobre las fábricas.

Se trata de medidas que desnudan las reales preocupaciones del gobierno y la patronal: el riesgo de un "otoño caliente" es real, y lo que está sucediendo en los otros países europeos (desde Francia a Inglaterra) no deja dormir sueños tranquilos a los capitalistas y a su portavoz: las ocupaciones de las fábricas empiezan a convertirse en un peligroso espectro que recorre Europa.

El "paquete de seguridad": racismo para dividir la clase trabajadora

No es asombroso que, en momentos en que se agrava la crisis del capitalismo, los gobiernos de todas las formaciones sancionen leyes de molde racista. La ley que introduce el "crimen de clandestinidad" en Italia e institucionaliza las "rondas"9, adjunta al aumento del número de militares en las principales ciudades italianas, prefigura un escenario bien preciso: el capital está listo a recurrir a bandas armadas para contrastar el estallido de desórdenes sociales.

La ley que lleva la firma de Maroni10 agrava las medidas ya contenidas en el paquete de seguridad lanzado en los tiempos del gobierno Prodi, de Amata y Ferrero. La lógica siempre es la misma, ahora exasperada: defender las ganancias de los patrones creando divisiones dentro de la clase trabajadora con el "chivo expiatorio" de los inmigrantes. No hay que excluir que, en la próxima fase si se agudiza el conflicto social, los patrones decidan financiar bandas organizadas de molde xenófobo y neofascista, los casos de Hungría y Gran Bretaña hablan con claridad.

Por eso, es necesario organizar desde ya la defensa obrera. Aunque con el silencio de los medios de comunicación, y a pesar del papel de bomberos (tanto más funesto en un momento como este) ejercido por los sindicatos concertantes, en algunas regiones están empezando a repetirse experiencias, por ahora limitadas, de luchas a ultranza y piquetes obreros. Será a partir de estas experiencias que los trabajadores, nativos e inmigrantes, tendrán que organizar la autodefensa.


1Ministros del gobierno de Silvio Berlusconi y referencia a las "escorts" (acompañantes) de las famosas fiestas organizadas por éste.

2Partido Democrático, actual oposición burguesa de centro izquierda

3Referencia al gobierno burgués de centroizquierda de Romano Prodi, primer ministro de Italia en 1996-1998 y 2006-2008. Actual presidente del PD.

4Massimo D'Alema dirigente del PD y ex primer ministro italiano.

5Patrizia D'Addario es una de las prostitutas que reveló el caracter de las fiestas de Berlusconi. El Palazzo Grazioli es el lugar donde Berlusconi organiza esas fiestas.

6La CGIL es la principal central sindical del país. SUNIA es su instituo de investigaciones económicas y sociales.

7La FIOM es la federación de trabajadores metalúrgicos.

8Giulio Tremonti, actual ministro de economía y Finanzas.

9Se refiere a la creación de "rondas civiles" que colaborarían com la policía para perseguir a los inmigrantes ilegales y mantener la seguridad en las ciudades.

10Roberto Maroni, actual ministro del Interior.


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