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Estamos con Césare Battisti
Escrito por PDAC   
Martes 01 de Diciembre de 2009 00:00

"Lula, Prodi y Berlusconi: una venganza de la burguesía contra la lucha de los años setenta "

 

Fabiana Stefanoni, de la redacción del periódico Progetto Comunista*

 

 

En relación al caso Césare Battisti, todos - desde el PDL al PD, de la Liga Italia de los Valores (1), de la prensa reaccionaria a la considerada progresista (La Repubblica al frente) - festejan la decisión del Supremo Tribunal Federal brasileño de permitir la extradición de Césare Battisti.

 

¿Por qué el Supremo Tribunal brasileño dijo sí a la extradición? Porque los homicidios de los que se acusa a Battisti serían "delitos comunes", no políticos, por lo tanto no hay asilo. Resumiendo: en Italia todo el parlamento con un repugnante unánime aplauso, festeja la prisión del "terrorista Battisti", culpado de haber cometido crímenes; en Brasil, fue condenado porque los delitos de que es acusado no tendrían relación con la política.

 

Lo cierto, en esta lógica sin lógica, es que en Italia, además de entrar capitales fraudadores millonarios beneficiados por el escudo fiscal, reentrará un inocente culpado por adherir, veinte años atrás, a una organización política aventurera que reemplazaba la radicalización de la clase obrera por la lucha armada. Sabemos también que, mientras Battisti, retornará a la prisión en la patria por hechos nunca cometidos, el Estado burgués que lo condena concederá el perdón, de la mano de Ghendi o de otro abogado del Presidente, a millares de estafadores (véase el caso Parmalat), mafiosos (subsecretario o no), asesinos de trabajadores inocentes (véase el caso de la Thyssen Krupp (2) o los procesos por las muertes causadas por el amianto).

 

¡Alégrate pueblo italiano! Un afable escritor de novelas terminará en la prisión, mientras la canalla capitalista y mafiosa brindará la prisión del "terrorista". Aquí vemos el segundo aspecto trágicamente grotesco de este episodio. Todos - pero propiamente todos: desde la "TG1 de la libertad" hasta la "TG3 de la oposición por el bien" (3) - están de acuerdo en definir a Césare Batista como un "ex-terrorista responsable de cuatro homicidios".

 

Nadie se acuerda de precisar que la prisión de Battisti carga el peso de un juicio in absentia  [o sea, sin la presencia del acusado], basado solamente en el testimonio de un "arrepentido", escasamente digna de crédito, sin pruebas, sin que Battisti tuviera la posibilidad de defenderse y con uso de tortura como extorsión para arrancar confesiones en la etapa inicial del juicio (4).

 

Escritor, ex-militante del PAC (Proletarios Armados por el Comunismo), hace años vivía en Francia. Después de un fuerte requerimiento de la justicia italiana, Francia concedió en 2004 la extradición. Battisti, sin embargo, logró borrar sus huellas y huyó el 17 de agosto de 2004.

 

Durante aquellos años, logró también publicar, contando con el favor de la opinión pública y el  sustento material de amigos, militantes e intelectuales, una novela autobiográfica: Ma cavale (Mi fuga). Es bueno recordar que fue el gobierno Prodi - con Ferrero ministro, actual secretario del PRC (5), y Bertinotti, presidente de la Cámara - quien presionó a fin de que Battisti fuera reconducido a Italia (el propio Prodi, ante el mundo entero, se dijo satisfecho por la prisión). Y entonces, también gracias al silencio y la anuencia de algunos, entre ellos Prodi, Di Pietro, Ferrero y Bertinotti (6), la respuesta definitiva llegó. Y con esta la condena de Battisti.

 

De donde nace el ardid de la policía

 

Césare Battisti en los años setenta se aproximó al grupo Autonomía Obrera, una organización extraparlamentaria que hacía de la práctica de la "apropiación directa" uno de los ejes de su táctica política, práctica de la cual Toni Negri (muy diferente del que conocemos hoy) era el principal teórico. En el imaginario periodístico, Autonomía Obrera era frecuentemente asociada al P38 y a la guerrilla urbana: la historia de esta organización - profundamente hostil a cualquier idea de partido leninista - es muy compleja y no la analizaremos aquí. Basta recordar qué frecuentes eran en aquellos años las llamadas "expropiaciones proletarias", vale decir, banalizando, robos que pretendían ser funcionales para la "satisfacción" inmediata de las necesidades del proletariado. Battisti cae preso por primera vez a mediados de los años Setenta.

 

Salido de la cárcel en 1977, adhiere al grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), una organización de Milán que practicaba la lucha armada. El fundador del PAC, Pietro Mutti, después arrepentido, fue el principal acusador de Battisti por homicidios nunca cometidos (no es casual que el tema de la traición esté muy presente en el relato de Battisti: en la Ma cavale se define a Mutti como "un verdugo, cuyo falso testimonio, hecho en mi ausencia, me costó la condena a cadena perpetua". 

 

Battisti fue preso de nuevo en 1979, en medio de una serie de prisiones en Milán, tras el homicidio de un joyero (Torregiani): se trataba de un homicidio producto de un caso de delincuencia común y que fue utilizado para golpear al movimiento milanés. Battisti fue acusado de coparticipación en este crimen y, hecho absurdo, de haber participado también de un homicidio que ocurrió el mismo día, casi a la misma hora, a centenas de kilómetros de distancia (la muerte del carnicero Sabbadin en Udine). Es acusado también de otras dos muertes y varios robos.

 

En 1981 logra escapar de la cárcel de Frossinone donde estaba preso. Huye primero a Francia, después a México, para después retornar definitivamente a Francia en 1990, que en esa época negó la extradición a Italia (en virtud de la llamada doctrina Mitterrand sobre los refugiados políticos italianos: más de una centena de refugiados del período "de los años de plomo" obtuvieron el permiso de quedarse en Francia, con la condición de permanecer visible para las  autoridades y de la renuncia definitiva a la "violencia política").

 

La venganza del Estado burgués

 

La condena a prisión perpetua en 1990 (in absentia, porque Battisti no participó del proceso) debe ser entendida en el contexto de las leyes de emergencia del período de 1975-1982 y a la luz del deseo de venganza del Estado y de la burguesía italiana. Algo que no puede ser reducido al fetichismo de la violencia y de la lucha armada de algunos grupos que pretendían encontrar atajos, renunciando a la conquista de las masas para una perspectiva revolucionaria.

 

Las leyes de emergencia se convirtieron, de hecho, en el pretexto para quebrar y reprimir al movimiento de lucha obrera y estudantil que por un decenio había preocupado a la clase dirigente italiana. Cada organización o asociación política era susceptible de ser acusada de "asociación subversiva".

 

Pero no basta: un solo testigo es suficiente para condenar a militantes de la extrema izquierda (es el caso del proceso de "7 de abril" o del caso Sofri, Bompressi y Pietrostefani); se podía ser preso también por "apoyo moral" al homicidio; en los juicios (también en el de Battisti) hubo testigos torturados. El sentido de todo eso es claro: los aparatos del Estado aprovechaban el relativo reflujo de las luchas obreras para "hacer pagar" a algunos protagonistas de las protestas de aquellos años. Después de la "Ley Cossiga" de 1980, que concedía una reducción en las penas a los arrepentidos cuanto más personas denunciaban, la suerte de tantos jóvenes fue siempre decidida por la infamia de pocos.

 

Este es también el caso de Césare Battisti, que siempre negó los homicidios de que se lo acusa y cuya "culpa" es la de no haber negado su participación en el PAC (del cual se separaría en 1978), grupo que reivindicaba aquellos mismos homicidios y de no haber hecho pública una retractación de su pasado político.

 

De nuestra parte, nunca tuvimos ilusiones con la justicia burguesa, sea esta italiana, francesa o brasileña. En Francia están en curso movilizaciones a favor de Battisti, también aquí (en Italia) debemos hacer que en las movilizaciones y en las huelgas de los próximos meses se incluya entre las reivindicaciones también la de la libertad Césare Battisti.

 

*Órgano central del Partido de la Alternativa Comunista (PdAC), sección italiana de la LIT-CI. Artículo publicado el 20/11/2009.

 

______________________

NT:

(1) PDL - Partido de la Libertad, de Sílvio Berlusconi.

PD - Partido Democrático, de centroizquierda fundado en 2007 a partir de la fusión de diversos partidos de centro y de izquierda que formaron parte de la coalición electoral L'Unione en las elecciones de 2006. Varios partidos se fundieron en el PD, pero la mayoría de sus miembros integraba los partidos Demócratas de Izquierda y Democracia y Libertad.

IDV - Italia de los Valores, partido de oposicilón liderado por el ex-juez anticorrupción Antonio Di Pietro.

LN - Liga Norte, partido de derecha que actúa, sobre todo en el norte de Italia, y que propuso la separación de las regiones del norte de Italia.

(2) Siderúrgica en Turín donde ocurrió un incendio en el que murieron siete obreros. Los ejecutivos de la empresa están siendo juzgados.

(3) Canales de televisión italianos controlados por la oposición o por el gobierno.

(4) El uso de torturas a los testigos durante el proceso de Battisti está probado por trece denuncias, ocho de parte de los acusados y cinco de parte de sus parientes: los magistrados "archivaron" las denuncias.

(5) Partido da Refundación Comunista

(6) Dirigentes del PRC


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