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EL ORÍGEN DE LA OPRESIÓN
Miércoles 13 de Diciembre de 2006 00:00
UN PANORAMA HISTÓRICO

Un panorama histórico

Este discurso fue pronunciado el 9 de mayó de 1969.

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..     ' Tpdó esto revela un progreso. Pero hsy dgo más. Durante iodo;, -   el año "pasado se ha editado un aluvión de literatura "qué intenta ^ 'satisfacer la demanda de esclarecimiento e información acerca del.', movimiento. Puede predecirse que.esía producción literaria nqdis-,.';

; ':jminuirá, por el contrario, aumentará y se diversificará/porqué la í-pilcha por-la liberación plantea interrogantes profundos, desde la"v

.   reconstrucción de nuestra historia "oculta" hasta la naturaleza def

la vida contemporánea y la transformación de las relaciones huma-*"

..ñas.:  _';         .;-'-.'■[/.          "..'■  v            V    :         '■'■■ '■''

'  '    Este libro busca esclarecer algunos de los problemas teóricos fundamentales que se discuten en el movimiento. Es natural que existan diferencias y opiniones conflictivas dentro de un movimien- ' to tan joven y fluido, que nudea a mujeres de opiniones diversas y   '.

-orígenes distintos. El movimiento de conjunto, y su vanguardia en particular, necesitan tiempo para definir con precisión sus posicio-   . nes y elaborar una estrategia en común a fin de desarrollar una lucha efectiva.

Los artículos incluidos en esta edición ayudan a clarificar, des­de el punto de vista marxista, ciertos problemas urgentes que las mujeres del movimiento plantean. No son respuestas definitivas, dogmáticas, sino parte del diálogo y exploración que se lleva a   . cabo en estas áreas tan complejas y controvertidas.   .

Evelyn Reed

■Setiembre de 1970


 

 


 

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Todos los presentes saben que vivimos un período de tensiones sociales y creciente turbulencia. Así lo evidencian las movilizacio­nes de protesta y los movimientos de liberación que aparecen una y otra vez en los titulares de los diarios. La manifestación más evidente de esta situación la constituye la ira popular contra la guerra de Vietnam, en la que Washington derrocha billones de dólares mientras descuida los problemas más elementales del pue­blo americano: vivienda, educación, sanidad, bienestar social, etc. Las rebeliones en las comunidades negras exigen que se ponga fin a la pobreza y al racismo. Los estudiantes, indignados por el sistema de coerción y lavaje de cerebros, tratan de liberar a las universi­dades y colegios de las garras de las altas finanzas y los militares.


 

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. Por tanto, no debe sorprendemos que, a la par de estas oleadas de descontento y protesta, las movilizaciones por la liberación femeni­na hayan comenzado a realizarse, reflejando sentimientos muy profundos que ahora despiertan.

A la vanguardia están las mujeres jóvenes, sobre todo las univer­sitarias, que cuestionan las viejas normas y modelos que limitaban la vida de la mujer al marido, el hogar y la familia. Ellas sospechan que se las ha engañado al hacerles creer que las mujeres son el sexo segundo o inferior, que deben contentarse con ser poco más que fregonas del hogar o zangarías. Tienen razón al pensar que poseen, además de órganos sexuales y reproductivos, cerebro y talento, y que se les ha quitado la libertad de expresar su capaci­dad creadora en casi todas las esferas de la vida social.

Sin embargo, les cuesta articular su disconformidad y formular sus reivindicaciones por una vida más llena de contenido y una perspectiva más amplia que aquélla a la que se encuentran restrin­gidas hoy. Esto no debe sorprendernos, vista la magnitud y alcan­ce? del problema. La "cuestión femenina" no afec'.a « vn ¡p-r;, minoritario; las mujeres constituyen la mitad de la especie humana. Más aún, el tema tiene que ver con problemas muy explosivos,.

:   tales como las relaciones sexuales, las ligazones familiares y otros

.     asuntos personales íntimos.

Uno de los mayores escollos lo constituye la falta de informa-: don acerca 'del trasfondo histórico de la situación actual de la

: . mujer y la familia. Esa falta de información mantiene a las mujeres

   sumidas en la ignorancia y el respeto servil hacia los mitos que

sobre ellas se propagan. Las jóvenes'rebeldes sienten instintiva-

/* mente que de alguna manera, en alguna parte y en virtud de.

'::  riertas fuerzas invisibles, fueron sometidas a la servidumbre y

V{' empujadas a un status inferior. No saben cómo ocurrió. Lo que

-necesitan saber es: ¿cómo se llegó a esto?   ¿Qué o quién es el'

mayoría de las mujeres no sabe que este problema no existía;  I antes de que la sociedad se dividiera en clases y se les robará la &; posidón elevada y la igualdad de que gozaban en la sociedad   -primitiva. Tienen el vago presentimiento de que la servidumbre actual de la mujer va mano a mano con la explotadón del conjunto del pueblo trabajador y con la discriminatión que se practica contra los negros y otras minorías. En consecuencia, no todavía que,  una vez abolida la sodedad capitalista e

 


impuestas las reladones socialistas, la mujer será emandpáda por las mismas fuerzas que liberarán a todos los trabajadores y mino­rías raciales de la opresión y la alienatión.

Por estas razones, mi disertadóñ acerca de la "cuestión feme­nina" partirá de los albores de la humanidad. Esto nos lleva al campo de la antropología, que ha descubierto cosas muy importan-' tes acerca de la evoludón de la mujer, la familia y la humanidad. Primero veamos brevemente el desarrollo de la antropología para comprender por qué ha sido tan difícil acceder a algunos de esos datos, y por qué se los ha distorsionado y ocultado.

La antropología es una de las ramas más jóvenes de las dendas sociales. Tiene poco más de den años. Sus fundadores la conside­raron la tienda de los orígenes y la evoludón de las sodedades. Con sus investigaciones' esperaban trazar el desarrollo de la humani­dad desde sus comienzos hasta la tivilizaáón, o período histórico. Por lo tanto, podemos definir a la antropología como el estudio de la "prehistoria".

Precisamente porque se trataba de una dencia de la evoludón, fue objeto de violentas controversia. Igus! q*v; I?. k'«V--»i\ .-.->« surgió más o menos en el mismo período del siglo XIX, esta ciencia sacudió las erróneas concepciones vigentes acerca del pasado de la humanidad y comenzó a develar los prejuicios acerca de las muje­res. Las fuerzas conservadoras la consideraron una dencia poten-dalmente subversiva y obstaculizaron su desarrollo pleno y Ubre.

La primera batalla entre el dogma y el descubrimiento dentífico
se libró precisamente en el campo de la arqueología. Según el
.   Viejo Testamento, la humanidad tiene un origen divino, y su
existenda es muy breve; data de menos de 5.000 años. Sin embar­
go, los huesos- fósiles y las herramientas descubiertas por las exea-
vadones que realizaron los pioneros de la arqueología demuestran
que el origen de la humanidad es mucho, más remoto. Estos
descubrimientos eran todo un desafío a los dogmas religiosos e
.,. ideas petrificadas que prevalecían en el siglo pasado, y al comienzo
.^¿suscitaron burlas y desprecio. Esta resistenda cedió sólo después
V:
líe1 muchas décadas por la acumulación de pruebas irrefutables.
.   -Hoy el mundo dentífico acepta que la vida humana comenzó hace
un millón de. años o más, y que hubo formas subhumanas o
prehumanas que precedieron al homo sapiens.                               .

 


:     La siguiente batalla contra el oscurantismo la libró la teoría darvinista* de  la evoludón orgánica, que descubría el origen


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animal del hombre. Este significaba un golpe mucho más serio al
dogma místico-religioso que el remontar la historia de la humani­
dad más atrás en el tiempo. Terminaba con la creencia en la
creación del hombre por un ser divino; demostraba que provenía
de una rama de monos superiores. El escándalo suscitado por esta
teoría antirreligiosa duró varias generaciones. En algunos estados*
se prohibió por ley enseñar en las escuelas la teoría de la evolu­
ción. Arkansas** entró recién este año en el siglo XX,
luego de
muchas protestas, gracias a la lucha valiente de una maestra que
obligó al Estado a permitir la enseñanza de la evolución en los
colegios. La resistencia ya había cedido mucho anteifen las regio­
nes más civilizadas del mundo, y hoy se considera la teoría de
Darwin la premisa básica para la. investigación científica de los
albores de la humanidad.                                                     '         .

La solución de estos conflictos contra el dogma teológico no
resolvió la lucha librada en torno a la joven ciencia de la antropo­
logía. La batalla más larga, que todavía continúa hoy, no se dio en
el terreno de la religión sino en el social. Las conclusiones ae la"
antropología demostraban que a la sociedad de clases había prece­
dido; una sociedad totalmente distinta. Y en algunos aspectos
(sólp 'en; algunos) era superior a la nuestra, ya que descansaba
sobre-una verdadera democracia y una total igualdad, incluso la
igualdad sexual.                           '   .                .                         -

Los poderes capitalistas no toleran que la ciencia, ya se trate de la antropología o de la economía, diga toda la verdad acerca de nuestra sociedad, que explota y oprime a obreros y obreras. No sorprende, por tanto, que las nuevas escuelas de antropología aparecidas en el v   sigla XX.rechazaran los métodos y descubrimientos de los pioneros \iv.- y desviaran el rumbo de esta ciencia en una dirección'totalmente->£;;«.opuesta.-:'■.■/_■  - "    ." >'    \ '.       ' ■. : /    ."-"■■". -{ ' v\ ."■'   ■"". $]■;■ \:A JEh; maños de los revisionistas, la antropología, pese' a. sus p.y■' comienzos prjJmetedores como ciencia "de la evolución social, deri-gt'^i. vó *h- un, mero catálogo' descriptivo de una "variedad" de culturas. iv,#  Puesto que muchas personas, incluso muchos estudiantes de antro-'' fw; pológíá,-no. conocen el proceso, veamos qué ocurrió.    .. ,     -}-■/■■: íJ^-nfLasdos, luminarias dé la antropología del siglo XIX fueron Lewis *T- Morga4ien.. EÉ1ÚU-.y Edward .Tyloc.'eá Inglaterra. Tanto ellos.-

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." >?EE^JÜ. (N. delT.V;   / ' -";' .  ■ ^\ i- :> ■ >   .;'_/"'    .'."-v    .'* M^?£Es&$ atrasado del sun(NJdel T.) '■'..'-'..; ""   '' .    ' : í    ?     "     /

 

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como sus colegas tenían una perspectiva evolucionista, considera­ban que la humanidad había atravesado una serie de etapas progre­sivas en su ascenso desde el mundo animal hasta llegar a la civilización. Eran esencialmente materialistas; es decir, partían de la consideración del trabajo para satisfacer las necesidades de la vida como causa de la evolución, y sobre esta base económica analizaban las instituciones, costumbres, ideas y creencias superestructurales de

los pueblos primitivos.

 

El mejor exponente de este método evolucionista y materialista
fue Lewis Mcrgan, quien lo utilizó para delimitar las tres etapas
principales del progreso humano: del salvajismo, pasando por la
barbarie, a la civilización. Hoy incluso podemos ubicarlas en el
tiempo. La primera, el salvajismo, fue, de lejos, la más.larga;
abarca casi el 99% de la vida humana sobre la Tierra. La barbarie
comenzó hace aproximadamente 8.000 años, con la aparición de la
agricultura y la cría de ganado. La civilización comenzó hace
apenas 5.000 años.'                                                        .    -

Es de notar que Marx y tngeis, íW.dAdores del socialismo cien­tífico, sufrieron la influencia e inspiración de la obra de Darwin y Morgan. Marx quedó tan impresionado con los descubrimientos de Darwin que quiso dedicarle su obra maestra, El capital. Más ade­lante, Engels tomó el interrogante que Darwin había planteado sin poder resolverlo: ¿cómo fue el proceso de transformación de nues­tros progenitores, los monos superiores, en hombres? En su ensa­El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre - Engels explicó el problema de la siguiente manera: la actividad laboral sistemática convirtió al antropoide en hümanoide. En éste. bosquejo, Engels presentó por primera vez lo que con propiedad se llama.la. "teoría del trabajo como origen de la sociedad", Y esto; como veremos, reviste gran importancia para la "cuestión femenina"., En lo que hace a la antropología, el sociólogo ruso Máximo' . Kovalevsky le presentó a Marx el libro Áncient Society daMorgan. Marx comenzó inmediatamente a tomar notas de la obra para sacar ('sus propias conclusiones acerca del período inicial de la evolución ' social. Engels las expuso; después de la muerte de Marx, en su;

famoso, libro El origen de la familia, la propiedad privada y el.., .^ ' Estado aparecido en 1884. En la introducción a Iá primera ^d6n,'|f:p^i|0^& dice: En América; Morgan, a su manera, había redescubierto la'M'fÉifS^Mr^M

 


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