| 2011: circo sin pan pero con más luchas |
| Escrito por Victor Montes - PST (P) | |||
| Jueves 24 de Febrero de 2011 03:35 | |||
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Mientras se acerca abril se intensifica la campaña electoral, los mutuos ataques y las interminables promesas a los que nos tienen acostumbrados los candidatos. Pero la realidad de la clase trabajadora y del pueblo cada día empeora por obra y gracia de la política de la patronal y del gobierno de Alan García que sigue atizando las luchas.
Se viene una nueva alza en los precios de los alimentos: el pan, los fideos, el aceite. Los combustibles y el gas ya subieron de precio (y casi seguro seguirán subiendo) y produjeron una primera alza general de precios, aunque todavía moderada. En lugar de detener el alza de los alimentos el gobierno redujo en un punto el IGV pero el costo se lo embolsillarán los empresarios.
Estas alzas, que en realidad aún están en ciernes, representarán un nuevo golpe sobre la pobre economía obrera cuyos salarios están congelados o siguen siendo miserables, pese a los años de bonanza económica que viene haciendo más ricos a los empresarios y cuyos beneficios continuarán el 2011 con un crecimiento que se prevé será superior al 7%.
Como la economía peruana está atada al imperialismo, sufre los efectos de la crisis internacional que luego del estallido del 2009 aún sigue abierta y sin visos de solución. Hace poco trajo inmensas huelgas en Francia, España, Italia, Grecia y casi toda Europa, donde siguen las peleas. Ahora la crisis, que ha profundizado el hambre de los países pobres, está produciendo revoluciones en todo el mundo árabe donde ya cayeron las viejas dictaduras de Túnez y Egipto, y ahora buscan tirarse las otras dictaduras de Libia, Yemen y Bahrein.
El gobierno y su plan….electoral
La política de la dupla gobierno-patronal, como si usara anteojeras, no cambia para nada y sigue adelante con el pie en el acelerador. Sin empacho descarga y seguirá descargando sobre las espaldas de los trabajadores los efectos de la crisis internacional, al mismo tiempo que busca incrementar las ganancias de las multinacionales y capitalistas, dice, para seguir “estimulando la inversión” que es la base en la que sustenta toda su política económica: hacer más rico a los ricos para que inviertan en el Perú.
Por eso mientras el país salía de la resaca del año nuevo el gobierno sacó entre gallos y media noche dos decretos de “emergencia” (DL 001-2011 y DL 002-2011), con los cuales daba luz verde para que se pongan en marcha varias inversiones y proyectos promovidos por grandes multinacionales. El “faenón” no pasó esta vez. La presión popular como la denuncia pública lo hizo retroceder, aunque sólo para “modificar” el espíritu de dichos proyectos.
En la misma línea Alan García, aunque parezca inverosímil, en lugar de alistar sus maletas está… en campaña: inaugura obras, se pronuncia todos los días sobre uno u otro candidato, en fin intenta manejar la agenda electoral.
Lo que Alan manifestó hace algunos meses de que “un presidente no puede decidir la elección de un candidato pero si puede impedir la elección de otro”, es precisamente lo que viene haciendo, porque es más claro que el agua que en medio de la ruina total en que ha dejado a su partido está intentando cerrar el paso a la candidatura de Alejandro Toledo (que encabeza las encuestas) para favorecer a Keiko y Castañeda, que le son más afines. Con cualquiera de estos últimos Alan piensa garantizarse una impunidad total para que no se investigue los “petroaudios” y la infinidad de fechorías cometidas durante su mandato, con la intención de volver con aura de mesías el 2016.
Esta campaña torpe por donde se la ve, viene favoreciendo al mismo Toledo que se victimiza y se afirma en el primer lugar.
Esta es la figura que nos presentan los medios y en cierta medida es una verdad que demuestra cómo la burguesía se siente tan segura y se ha dividido en torno a dos bloques (Castañeda-Keiko de un lado, y Toledo de otro) mostrando que las elecciones se presentan en su cancha y que en realidad no le representa gran preocupación porque con cualquiera de ellos sus negocios seguirán viento en popa.
Los verdaderos problemas que les preocupa se ubican en otro plano. De un lado, en el desarrollo de la crisis internacional que es de pronóstico reservado, pues si reaparece con fuerza puede echar al traste sus planes y producir un frenazo en el actual crecimiento.
El otro tema que le preocupa es la resistencia obrera y popular a su plan. Los “decretos de emergencia” fueron prácticamente derrotados por la presión popular. La férrea lucha de los cañeros también está a punto de ganar. Y las luchas continúan contra la ejecución de los proyectos Tía María, Inambari, Majes-Siguas; contra las privatizaciones de los puertos y del agua. El movimiento indígena sigue en pie de lucha por la aprobación de la ley de consulta previa y en defensa de sus tierras contra la invasión de mineras y petroleras. Y los mismos sindicatos obreros (ante la parálisis de la central) prácticamente en todos lados sostienen largas luchas por mejores aumentos y estabilidad laboral.
El signo del 2011
En este contexto el encarcelamiento abusivo de los dirigentes mineros Pedro Condori y Antonio Quispe es una muestra que la patronal quiere ir por más contra los luchadores obreros a fin de incrementar los ritmos de trabajo y explotación para asegurarse mantener o elevar sus ganancias en la perspectiva de un posible recrudecimiento de la crisis.
No hay duda que la lucha va a continuar pese a las elecciones. Circo sin pan, pero con luchas: Este es el signo de las elecciones del 2011. Y es que las demandas obreras y populares no se detendrán acicateadas por la dura política de la patronal y del gobierno y más si siguen subiendo los precios de los alimentos y de los combustibles.
Fuente: Bandera Socialista nº 65, febrero 2011
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