| ¿Por qué esta fiesta no es nuestra? |
| Escrito por Nuevo PST | |||
| Miércoles 06 de Abril de 2011 11:41 | |||
En Perú, los trabajadores y los pobres no están representados por ninguno de los candidatos en competencia.Podrán ponerse el chullo y el poncho aunque desentonen. Bailar huayno o cumbia sin gozar su ritmo; regalarnos un polo, abrazarnos tratando de despertar nuestras emociones y ofrecernos hasta el cielo, pero hay que decir la verdad: los trabajadores y los pobres no sólo no están representados sino además no se sienten representados por ninguno de los candidatos en competencia.
Obreros y pobres somos los convidados de piedra de esta fiesta electoral, donde los únicos que tienen motivos para celebrar son los candidatos, y en donde todos ellos buscan nuestro voto para salir elegidos y después hacer de las suyas desde el gobierno o desde el Congreso sin que tengan que rendirle cuenta a nadie.
¿Cuándo se jodió el Perú que hoy tenemos que asistir a un proceso electoral que más se asemeja a un circo y con ofrecimientos como en una feria?
¿Cuándo nos jodimos como país, que en lugar de los llamados “estadistas” de antaño hoy apenas nos ofrecen cada personaje con “anticuchos” para todos los gustos y una competencia donde en lugar de partidos organizados con militantes que luchan por una causa o ideología son auténticas portátiles con “militantes” a sueldo cuando no auténticos vientres de alquiler que desaparecen al día siguiente de las elecciones, y algunos, inclusive, con millonarias campañas?
Esta es la “democracia” peruana, tan endiosada por los de arriba y sus ideólogos pero tan funcional a sus necesidades porque permite reproducir el sistema de explotación de los trabajadores y el saqueo del país por las multinacionales.
Es un remedo, es una competencia ridícula y mentirosa entre más de lo mismo, es un engaño repetido cada cinco años para que cambien de turno los representantes políticos de los ricos que una vez en el poder se “olvidan” de sus promesas de campaña y lucran a su regalado gusto, como lo vimos con los faenones del gobierno aprista.
Por eso no se respira entusiasmo en las filas obreras y en los más pobres quienes se sienten casi ajenos a todos los candidatos, aunque no por eso dejarán de votar y elegir.
Ollanta Humala entre los primeros
De una campaña aburrida donde sólo corrían tres malos conocidos ahora los medios y las encuestas quieren inventar un “final de película” para forzar el voto de los indecisos o motivar el cambio de las preferencias hasta el último minuto, casi en la mesa electoral. Para ello nos pintan a un gringo que avanza atropellando gracias a sus “cojones”, y a un Ollanta Humala que aprovechándose de los puyazos entre los candidatos punteros logra alzar vuelo hasta colocarse entre los primeros. Donde antes competían tres ahora compiten cinco con un final que se torna incierto.
No vamos a negar, algo de cierto hay en toda esta historia que promueven los medios. Si algo lo explica es la profunda desconfianza de la gente obrera y popular en los partidos y los candidatos todos patronales, de tal manera que sus simpatías y antipatías se desplazan con mucha facilidad pudiendo cambiar, hasta en la misma mesa electoral, las tendencias electorales.
El espectáculo eleva el rating de la prensa que así vende más, y motiva la competencia y estimula el llamado a votar, lo que es necesario para darle legitimidad a las elecciones y reforzar el sistema político.
El escenario electoral que han creado los grupos de poder y los medios de prensa ahora parece volvérsele en contra por el crecimiento de Ollanta Humala, que no es de sus simpatías. Los ricos prefieren a su gente en palacio, como el gringo PPK, pero…horror, ¿Ollanta pasando a la segunda vuelta?
Ollanta no asusta por su discurso “radical”, ahora blanqueado y vacío, tampoco por sus vinculaciones con el PT de Brasil que es recontra patronal pero con rostro de izquierda, ni por sus relaciones con la cúpula de la CGTP que la patronal no teme. Lo que les preocupa es que su eventual triunfo despierte la expectativa obrera y popular y estimule su movilización más allá de lo que él o la CGTP puedan controlar.
Por eso ahora la contracampaña se dirige a otro blanco: Humala. En la primera etapa estaban tan seguros que atacaron a Toledo para meter por los palos a PPK, que es el favorito de la derecha. Pero ahora tratan de levantar al cholo de Harvard antes que se desinfle del todo, y dirigen sus misiles contra el candidato “nacionalista” intentando cerrarle el paso a la segunda vuelta.
La procesión que nadie quiere ver
Para los obreros y los pobres la verdadera historia es la que transcurrimos el día a día defendiendo el empleo, buscando el pan y de las amas de casa sufriendo en el mercado. Más de dos meses después los trabajadores cañeros siguen en lucha sin alcanzar la solución que les permita volver al trabajo con cierta seguridad. Las comunidades indígenas y campesinas siguen peleando contra las multinacionales que no se detienen en su intento de seguir ocupando sus tierras para extraer los preciados minerales e hidrocarburos. Los obreros siguen peleando a diario contra los salarios miserables y el abuso patronal.
Sí, el carnaval electoral de los de arriba que se refleja en sus bolsillos, es el malestar de los trabajadores.
Esto por supuesto no necesariamente se verá reflejado en el voto sino en las luchas comoen la jornada del 23 de marzo. Porque si de todo esto algo queda claro para los trabajadores es que la única garantía de solución ha sido, es y seguirá siendo la lucha para lograr las reivindicaciones. Nadie nos ha regalado nada ni nos regalará nada jamás y esa es la perspectiva para la que nos queda prepararnos. _________________________ Fuente: Bandera Socialista n° 66, prensa del Nuevo PST-Perú
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En Perú, los trabajadores y los pobres no están representados por ninguno de los candidatos en competencia.















