| ¿Concertación o independencia política ante el gobierno de Humala? |
| Escrito por Nuevo PST | |||||||||||||||||
| Martes 09 de Agosto de 2011 20:34 | |||||||||||||||||
Como Mario Huamán, al igual que muchos seudoizquierdistas hablan como si hubieran ganado las elecciones, el editorialista de El Comercio, Juan Paredes Castro, escribió lo siguiente:
“Mientras la Hoja de Ruta de Ollanta Humala va adquiriendo credibilidad, algunos aliados suyos como los dirigentes de la CGTP, tiene la oreja puesta en otro lado…El gremio de la CGTP no está escuchando bien al virtual presidente … y vienen pidiéndole cuentas al discurso de Humala de la primera vuelta, cuando hace rato que éste no sólo se desplazó al centro, sino que apenas conquistada su victoria ha empezado a honrar su palabra… ”.
Un jalón de orejas a Mario Huamán. Pero no le vamos a pedir a El Comercio que comprenda la verdadera tarea que cumple Huamán. Veamos.
El compromiso que firmó Ollanta Humala es organizar un “gobierno de concertación nacional” (dirigido por la derecha liberal con MVLL y Toledo, y con participación de intelectuales y sectores de izquierda). Este gobierno preservará la continuidad del plan económico y el crecimiento, pero con “inclusión social”. Mario Huamán lo que está reclamando es su parte en ese acuerdo, el cumplimiento de las promesas electorales.
Por su parte, el más “radical” de los voceros de izquierda ahora subido al carro del humalismo, Javier Diez Canseco, es más explícito aún: estamos ante un “gobierno de todos los peruanos (y que) las empresas y empresarios han de tener claro que Gana Perú y Ollanta Humala cumplirán con impulsar un gobierno de concertación, con reglas claras y buscar una relación entre empresas, trabajadores y sociedad que promuevan crecimiento con inclusión y responsabilidad social…” (LR 13.06.11).
Concertación, diálogo, equidad, son las recetas de hoy. ¿Es posible tanta belleza? ¿Nos podría decir el Sr. Diez Canseco dónde existe ese mundo donde el gobierno es de “todos” y donde obreros y patrones conviven armoniosamente?
Para ser más concretos: ¿los empresarios textiles aceptarán poner fin al abusivo sistema de contratos de exportación en aras de la “concertación”? ¿Los poderosos empresarios mineros aceptarán que no haya más concesiones mineras, pagarán más impuestos y pondrán fin a las services en la que sustentan sus ganancias y abusos? ¿Los Marsano de Fundición Callao, que al día siguiente del triunfo de Humala despidieron a 144 obreros por realizar un paro, aceptarán “concertar”?
Los trabajadores sabemos que en la fábrica no existe ninguna posibilidad de concertación: la patronal busca ganar más a costa de nuestro pellejo y nosotros luchamos por defender un salario y un trabajo digno. Sabemos también que lo poco que tenemos en salario y otros derechos es gracias a nuestras luchas y sacrificios. Al contrario, cuando los patrones hablan de “concertación” buscan que colaboremos con elevar la producción y productividad pero a costa de nada porque sólo ellos se siguen llenando los bolsillos. Y cuando reclamamos, nos llaman “violentos”, nos despiden y atacan. ¡No hay ninguna posibilidad de un gobierno de concertación entre patronos y trabajadores!
Para Mario Huamán todo el problema es la falta de “diálogo”. Los trabajadores y las decenas de conflictos que estallan a diario en el Perú todo el tiempo dialogan; lo que no aceptan es que se coloquen mecedoras con el nombre de “mesas de diálogo” y que no se resuelvan sus demandas. Una cosa es lo que dice Mario Huamán que dialogando se resuelven los problemas y otra distinta es que el diálogo sólo es un medio y que lo determinante es la lucha.
¿Qué sentido tiene entonces todo este llamado de Mario Huamán? La de justificar la paz laboral que de hecho ha decretado la central en apoyo al gobierno del presidente Ollanta Humala aprovechando las expectativa cifradas en él.
Los empresarios actúan de otra manera. Mientras rodean al presidente declarando su apoyo y satisfacciones, al mismo tiempo, a través de sus voceros, dicen: “…la serena sensatez de esta etapa no es un endose a Humala, sino el justo inicio de una actitud de madura vigilancia frente a un gobierno que si bien ha nacido de las ánforas, debe demostrar día tras día, acción tras acción, y a lo largo de los cinco años siguientes…” (Editorialista Hugo Guerra, El Comercio, 13.06.11). Lo mismo dice Lourdes Flores del PPC: “A este gobierno lo tenemos que ver cada día…”.
Frente a esta actitud patronal la postura de la dirigencia de la CGTP es una vergüenza total. Desarma a los trabajadores para enfrentar a los empresarios que siguen atacando y violentando nuestros derechos. Los trabajadores no tenemos seguridad que el Sr. Humala cumplirá sus promesas, por eso debemos mantener esa misma vigilancia “día a día”. Esto quiere decir: mantener nuestra independencia política frente al nuevo gobierno, no confiar en él sino en nuestras propias organizaciones y lucha, y estar preparados para seguir defendiéndonos de los ataques patronales y para exigir al nuevo que cumpla sus promesas de campaña.
Humala con polo rojo o polo blanco
Fuente: Bandera Socialista nº 68, Julio 2011
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